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20 de noviembre de 2010

Bathory "Under the Sign of the Black Mark" (1987)

lamarca
Si señores, Suecia fue uno de los primeros en esparcir mugre y odio anticristiano, en la búsqueda de un retorno de los dioses nórdicos.
El responsable fue el maestro Quorton, líder y fundador de esta banda que atravesó varios de los estilos extremos, desde el Metal más rústico y cavernícola, hasta el Viking más refinado (de hecho Bathory está sindicada como una de las pioneras y fundadoras de este subgénero).
Es en este pedazo de historia que el vuelco comienza, y ya se escuchan algunas melodías y climas épicos entre tanta ira extrema.
Las melodías de la marcha fúnebre que se escurren en la genial "Call from the Grave", ya valen la escucha atenta de esta gema.
No tengo ganas de aclarar por qué me parece uno de los mejores discos de la historia del metal extremo; solo contar que influenció a miles de bandas, y todavía lo sigue haciendo.
Un clásico absoluto, repleto de canciones memorables, y de títulos que inspiraron nombres de bandas a lo largo del mundo entero.
Déjense imprimir la marca negra, entren al mundo del mal.

11 de septiembre de 2009

Bathory "Hammerheart" (1990)

leyenda
Dentro de la escena extrema europea hay bandas que son imposibles pasar por alto a la hora de definir el surgimiento de un estilo o de un género. Esas bandas no son muchas. Y a comienzos de los '80 eran menos todavía, teniendo en cuenta que aún estaba tomando forma la escena.
Mercyful Fate, Venom, Celtic Frost, Kreator, y obviamente Bathory.
Comenzó haciendo un tipo de metal que luego sería el fundamento del Black Metal más extremo y menos melódico con sus tres primeros discos, aunque ya en 1987 con "Under the sign of black mark" en donde se suma a sus sonidos lacerantes melodías épicas, y la temática satánica comienza a dar lugar a historias de batallas vikingas y épicos combates, todos relacionados con sus ancestros vikingos.
Así, llega el año 1990, y con él, el cambio definitivo de estilo, donde salen a relucir voces limpias, lo que le suman mayor dramatismo y profundidad a la música de este proyecto (que desde el año 1985 no tocaría más en vivo).
Las canciones son simplemente maravillosas y totalmente creíbles, y realmente extensas, siendo todas de más de 6', con excepción de "Song to hall" de 2'30'' y el outro final de menos de 1'.
A partir de eso, podés disfrutar de bellezas épicas como el que inicia la placa "Shores in Flames" o "Father to son".
El que más me gusta en este momento, mientras escribo la reseña es "One road to Asa Bay" que hasta suena con un dejo de melancolía por aquellas batallas pasadas y ganadas que te deja impregnado del olor a sangre de los combatientes muertos en el campo de batalla, que seguramente se reunirán en el Valhalla.
Si te gusta lo épico aplicado a la música extrema, y todas las bandas de Viking existentes, acá tenés el origen de eso, sin tantos tecnicismos actuales, pero con un sentimiento que pocas agrupaciones modernas tienen.