Mostrando entradas con la etiqueta Kauan. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Kauan. Mostrar todas las entradas

19 de noviembre de 2012

Kauan "Aava Tuulen Maa" (2009)

maaaaa
Tercer disco de los rusos Kauan, y no puedo evitar relacionarlos con la banda posteada el día de ayer, los salteños Diadema Tristis.
El mismo grado de melancolía y de tristeza, los mismos tonos grises que inundan tu mente y la sofocan gratamente.
¿Importa si se te llenan los ojos de lágrimas? Ni un poco, porque si no está presente este tipo de bandas, seguramente la vida sería bastante más insoportable.
La misma idea recorre los extensos 5 temas, una parsimonia que en ningún momento tensa ni rompe el frágil clima en el que te envuelve el dúo, llevándote también a lugares frágiles dónde la presencia nuestra, humanos estúpidos, es una mácula para el paisaje y la naturaleza, que todo lo envuelve, y que nos soporta, hasta que exorciza el sufrimiento poseyéndonos con un helado e hipnótico viento.
Las diversas páginas de la web los ubica actualmente en el Post Rock, pero yo no estaría tan seguro. La cuota de Folk está tan presente como en Diadema Tristis, aunque con un entendimiento más depresivo, y sin la luminosidad actual de los argentinos. El link con los aspectos más pesados apenas afloran (a diferencia de sus primeros lanzamientos), pero nos llevan directamente hacia bandas geniales en esto de hipnotizarte con pinceladas de distorsión oscura, como Agalloch, por ejemplo.
Entonces, predomina la frialdad en un clima de permanente belleza, que de tan cautivadora puede llegar a lastimarte, sin que importe...o sin que te des cuenta, que en definitiva es lo mismo.
Belleza extraída de los sonidos que esporádicamente nos regala la naturaleza. Aprovechemos antes de que sea demasiado tarde.

23 de julio de 2012

Kauan "Lumikuuro" (2007)

Tremendo debut de esta banda rusa, que te deja con la boca abierta, los ojos llenos de lágrimas y los oídos abiertos pidiendo más.
No se puede creer cuan dolorosos y bellos pueden ser los momentos más tristes que se te crucen por la cabeza, siempre y cuando estén acompañados por música tan sutil como las que nos ofrece Kauan.
Hace mucho alguien, comentando y recomendando en el blog, había dejado la inquietud por los rusos. Recordé no hace mucho, la agradable impresión que me había provocado escuchar esta banda por primera vez, y ahora trato de hacer memoria acerca de cual sería la referencia para aquellos que no los escucharon nunca.
Lo primero que viene a los oídos son bandas anteriores a Kauan que también utilizan recursos acústicos que le dan a su arte un tinte muy melancólico, maridándolos con la agresión propia del metal más extremo: Ulver (en el pasado), Empyrium, October Falls, sin dejar de tener en cuenta por supuesto a los dioses americanos Agalloch, asiduos visitantes de nuestro blog.
También hay cosas folkies de bandas como Tenhi, de Finlandia, de uno de cuyos discos extrajeron el nombre. Y cuando aparecen las dos cosas juntas, la tristeza invade el ambiente con sus tonos grises, lluviosos tal vez, que se oponen y contradicen rotundamente esa portada colorida de acuarelas aparentemente luminosa.
Y digo aparentemente porque una vez que empieza a sonar el disco, llega el atardecer que todo lo cubre, tornando la mañana aburrida y merecidamente eclipsada por esta hermosura.
En su primer lanzamiento la banda era un trío compuesto por: Anton Belov (guitarras, voces, teclados, flautas, programación); Alexander Borovih (guitarras, coros, programación), quien actualmente no está en la banda, y Lubov Mushnikova (violín).
Uno de los mejores discos del año 2007.