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4 de noviembre de 2012

Lacrimosa "Einsamkeit" (1992)

byn
Luego de "Angst" (1991), llega este oscuro y opresivo disco de Tilo, acompañado por algunos amigos, para que la soledad no sea tan evidente.
Siempre que escucho Lacrimosa presto atención no solo a la música, sino al paquete completo, por lo que el arte de tapa se vuelve obligatorio. Y en eso no muchas bandas pueden lograr lo que la banda alemana.
Porque si con su primer disco la sensación que transmitía la música era correlativa al título...por qué en este no? 
Si bien el clima es similar entre los dos, siendo la influencia principal la música clásica, se empieza a escuchar otros colores y matices, gracias a la inclusión de algunos toques 100% rockeros y gothic-dark, que paradójicamente le dan un poco de alegría a esta soledad eterna que te invade a medida que pasan los minutos.
La desesperanza está más presente que nunca ("Reissende Blicke"), teñida en este caso de una oscuridad que se acompaña con esos alaridos impunes de Tilo, que le dan un toque de violencia que no desentona con el clima general.
Y ese es otro de los puntos que me llaman la atención: La voz de Tilo nunca fue sobresaliente, ni siquiera trabajada, pero "sabe hacer" con eso, y es una parte fundamental de su arte, no  se entendería lacrimosa sin el melodrama de esas cuerdas vocales. Aparte, en vivo, la fuerza que tiene tapa toda la falta de color en su voz.
De todas formas, si en sus artes de tapas siempre usaron el blanco y negro, ¿por qué habría que pedirle a Tilo más matices?
Un disco oscuro, lento y dramático por partes iguales. Un disco para disfrutar en esta tarde lluviosa.

20 de noviembre de 2010

Lacrimosa "Inferno" (1995)

byn
No solo es el primer disco que escuché de los alemanes, sino que a partir de acá es donde empecé a buscar de donde provenía este sonido que mezclaba metal y música clásica.
La intro es misteriosa, y ni soñando te imaginas que lo que vendrá es la mixtura perfecta de dos estilos que hasta ese momento tenía escasos representantes en la escena.
Lamentablemente, hizo que explotaran y aparecieran un sinfín de bandas mediocres o copias patéticas que no les llegaba ni a los tobillos.
Las intervenciones de Anne Nurmi (que provenía de la banda Gótica Two Witches) son hermosas y cálidas, aunque con una melancolía abrumadora.
Y con el correr de las canciones esa sensación se va acrecentando hasta inundar por completo la mente de quien escucha.
El primer mazazo de la discografía de la banda en formato metal está en este disco bajo el título "Copycat", donde nos regala un bajo gordísimo y seco al mismo tiempo, y una de las puteadas más graciosas de Tilo, que sin embargo, deja entender la desazón y el odio ante la mentira.
El arte de tapa y todo el librito interno es un verdadero lujo, y otra demostración de la calidad artística de ese griego maravilloso que acompaña a Tilo desde sus comienzos. Es increíble, pero así como lo transmite la portada, el erotismo sutil siempre fue un ingrediente en la música de Lacrimosa.
A partir de "Inferno", Lacrimosa entró por la puerta grande a los medios especializados y a la memoria de la gente, que así descubrió (descubrimos), una nueva gema en el oscuro firmamento de la música más depresiva y gótica.
La mejor forma de escuchar esto es a oscuras, para que las lágrimas no nos nublen la vista.

8 de noviembre de 2010

Lacrimosa "Angst" (1991)

byn
Que difícil es asociar a este primer esfuerzo oficial de Tilo Wolff con los lanzamientos posteriores a "Satura" (1993), el último disco de carácter exclusivamente gótico, antes de que el metal se metiera en el sonido de este proyecto unipersonal, por esos años, extraño.
Los sonidos de este disco son extraídos desde el fondo del cajón en el que se encuentra enterrado el creador del Requiem que inspiró a este alemán, Mozart.
Todo en esto remite a la música clásica con tintes góticos, y la sensación que transmiten las 6 canciones son las que están comprimidas en el título del disco: Angustia.
Y una frialdad que más de una banda Black Metal le gustaría tener. Presten atención a las voces descorazonadas y lejanas de Tilo a lo largo de los casi 50' del disco.
Lo sacro también ronda como un cuervo por sobre nosotros, y de repente irrumpe, con una bendición del Papa J. Pablo II, en castellano, quien es tratado por este clown mala onda directamente como Hereje ("Der Ketzer").
Nada muy alegre debe estar saliendo de esa garganta reseca, pero creo, sin saber alemán, que la desesperanza y gelidez se verán recompensadas con algún tipo de identificación o un nuevo saber...por que no? Un saber sobre el vacío, si seguimos los sonidos de "Der Letzte Hifeschrei", conectados como estamos a esa máquina que indica que ya estamos muertos, pero necesitamos que alguien nos lo indique, por lo menos apagándola.
Un disco tremendo, hermético, solo para iniciados.
Pero una vez que lo escuchaste, no podés dejar de sufrir, y lo buscás como compañía permanente. Única...indispensable.