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24 de enero de 2016

Senegal Grindcore Mafia "Hay Daño en Casa" (2015)

Me acuerdo cuando hice la reseña de su primer single, el año pasado, antes de la salida de esta otra bestialidad que me tuvo a mal traer durante bastante tiempo.
Parece cierto que hay "más formato" canción, si ello se puede aplicar a la locura que destilan estas canciones.
Es cierto, el grado de violencia y vértigo es claro desde el arranque con "Toda la grela", pero no hay solo violencia, ya que con el tiempo, eso que parecía un caos ruidoso y extremo, va dejando paso a toneladas de información y capas y más capas de violas que se superponen y van regalando incluso melodías y estructuras gancheras que-resta decirlo-no había en la banda anterior de Posse y Bianchi (guitarra y bajo respectivamente), los conocidos Random (hay ya disueltos según parece).
Pero no todo pasa por estos dos músicos, ya que la otra parte de la sección rítmica de la Senegal, Germán Gómez, hace un laburo de relojero, sosteniendo con precisión el esqueleto de los temas, y agregando un toque de groove increíble, sin dejar de sonar pesado y denso cuando hace falta.
También hay que destacar que lo que se dejaba escuchar en aquel single respecto de la mayor libertad en las violas, aquí se confirma, resultando una química maravillosa entre Posse y Gaspar Rojas, el otro violero.
¿Puede una banda extrema sonar funky? Escuchen el inicio de esa gema titulada "Queme Oren" y después charlamos, donde también aparece una veta más lenta y ambient como para dar lugar al respiro necesario para continuar.
Cada uno de los temas se destacan y se diferencian del resto, lo cual también ya es raro para una música tan extrema, logrando a mi entender, uno de los mejores discos nacionales pesados editados en muchísimos años.
Ojalá haya muchísima más Mafia, vale la pena aturdirse con semejante muestra de versatilidad.

Uroboros "Deiphagomega" (2015)

Otra bestialidad que no paré de escuchar desde que apareció, el año pasado.
Otra bestialidad escupida/vomitada por el glorioso under argento, que ya a esta altura demuestra una envidiable salud y productividad, así como una seriedad de los músicos para encarar sus proyectos que no hace sino repercutir en la música que podemos escuchar.
Así como había señalado la presencia de la rusticidad y el sonido low fi de su e.p., aquí si bien sigue presente, pero todo es más. Porque suenan más rústicos y violentos, muchísimo más enojados, pero también muchísimo más enfocados en cada uno de los temas, y con letras que destilan sangre, odio, violencia...pero no solo eso.
Es increíble como los riffs se fueron clavando en la mente, y todo fue tomando forma amalgamándose perfectamente música y letras como un amasijo único que permite vivir en este tiempo de bestias.
No puedo dejar de sorprenderme por la veta doom que explota el dúo en varias canciones, logrando que se articule a la experimentación con violines y sonidos varios, que le dan a la música de Uroboros un estilo muchísimo más maligno e hijo de puta que aquel e.p. reseñado en nuestro blog, mostrando incluso -oh, término pedorro y berreta que detesto- una evolución descomunal en la composición.
¿Evolución dije?
Sí, también hay arranques blackers y gritos desesperantes que remiten a lo más suicida que te puedas imaginar, y algún que otro toquecito jazzero/incidental, obsequio del saxofón de otro loquillo amante de la experimentación, Manuel Platino.
Palabras parte para la portada del disco, obra de Andrés Córdoba, generando un cuadro tan perturbador y mítico como perfectamente conjugado con la poderosa música, que está allí, cerca de nuestros oídos y lista para servirnos como compañía perfecta en estos tiempos que corren.
Otro de los grandes discos que parió la escena. Otro de esos que se necesitan escuchar y escuchar, para darse cuenta que pasaron meses y uno se perdió en el tiempo y omitió hacer la reseña correspondiente.
Espero saldarla deuda con este conjunto de canciones que aún me acompañan.
P.D.: el sello no podía ser otro que Zann's Music, recomendándoles que se acerquen a su bandcamp

10 de mayo de 2015

Meshuggah "The ophidian trek" (2014)

 
SIEMPRE ODIE LA MATEMATICA , A TAL PUNTO QUE SIEMPRE LA TUVE QUE RENDIR TODA MI VIDA EN EL SECUNDARIO Y CLARO, SIEMPRE ME CUESTIONE PARA QUE MIERDA SIRVE EN LA VIDA, POR QUE TANTAS OPERACIONES ALGEBRAICAS,LOGARITMOS Y ECUACIONES TENIAN QUE DESTROZARME EL CEREBRO SI RAZON???????......REBELDIA ADOLESCENTE  QUE HOY EN DIA ME LLEVO A COMPRENDER QUE EL MUNDO Y LA VIDA GIRA ALREDEROR DE LOS NUMEROS, TODOS SON MALDITOS NUMEROS, LOS DIAS, LOS AÑOS, LOS MINUTOS LOS SEGUNDOS, LA ECONOMIA, LOS SERES HUMANOS SOMOS NUMEROS  EN LOS SISTEMAS CORRPUTOS DE TODOS LOS GOBIERNOS DEL MUNDO CAOTICO Y OSCURO EN EL CUAL NOS TOCA VIVIR.
    Y LA MUSICA? PORSUPUESTO QUE SON NUMEROS¡¡¡LAS PARTITURAS LOS COMPASES LOS FRASEOS LAS NOTAS ETC ETC ETC.....MALDITA SEA¡¡¡¡Y A MESHUGGAH LA MATEMATICA LES VIENE COMO ANILLO AL DEDO,LLAMESE COMO SEA SU ESTILO, ES UNA BANDA QUE YA TIENE SU RESPETABLE TRAYECTORIA DONDE EL OYENTE PUDO DISFRUTAR Y AMIGARSE CON LA MATEMATICA DESDE EL COMIENZO BASICAMENTE POR QUE ESTOS TIPOS SON MAESTROS DE LOS CALCULOS, LA PRESICION,LA EXACTITUD , Y LO FUERON DESDE PRINCIPIOS DE LOS 90 HASTA EL DIA DE HOY.
        YA VETERANOS ELLOS, ARREMETEN CON SU NUEVO MATERIAL EN VIVO EN CD Y DVD LLAMADO "THE OHIPDIAN TREK" CELEBRANDO 25 AÑOS DE LA BANDA EN DONDE NUEVAMENTE DEMUESTRAN QUE SON LOS DIOSES, PADRES Y PIONEROS DE TODAS LAS BANDAS QUE PRETENDEN SONAR IGUAL QUE ELLOS O CREAR NUEVOS ESTILOS BASADOS EN SU LEGADO INCONMENSURABLE.
    LA VOCES DE JENS KIDMAN  SIEMPRE ME GUSTARON POR QUE CREO Q PARA EL ESTILO ES EL PUNTO JUSTO DE GROWLING, ES DECIR NO ES EL TIPICO CANTANTE DE METAL EXTREMO AL CUAL NO SE LE ENTIENDE UNA VERGA, AL CONTRARIO, SI LEES LAS LETRAS DE MUSHUGGAH Y LO ESCUCHAS AL TIPO A LA VEZ, ENTENDES PERFERCAMENTE LO QUE CANTA, Y ESO ES BUENO , ENTENDER EL MENSAJE QUE TE QUIEREN TRANSMITIR.
    AHORA BIEN, COMO COMO EX-BATERISTA, DEBO ADMITIR QUE MI TRILOGIA DE DIOSES DE LA BATERIA SON SIN DUDA:GEORGE KOLLIAS, FLO MOUNIER Y POR SUPUESTO SU MAJESTAD:TOMAS HAAKE; Y ES AL EL A QUIEN LE CORRESPONDE LA MITAD DE LA  COLUMNA VERTEBRAL COMPOSITIVA DE SEMEJANTE MASTODONTE SONORO COMO MESHUGGAH,UN BATERISTA INCREIBLEMENTE PODEROSO, UNICO COMO LA BANDA MISMA, UN VISIONARIO ALLA POR LOS 90.,SIN DESMERECER A LAS OTRAS MAQUINAS COMO EL BAJISTA Y LOS GUITARRISTAS QUE SON TREMENDOS MUSICOS TAMBIEN
      EL MATERIAL NUEVO CONTIENE JOYAS QUE YA ESTABAMOS ACOSTUMBRADOS A DELEITAR EN NUESTROS OIDOS:SWARM,LETHARGICA,NEW MILLENIUM CYANIDE CHRIST,I AM COLOSSUS,OBZEN,COMBUSTION Y EL INFALTABLE HIMNO BLEEEEDDDDDD¡¡¡¡¡ , EN COMPARACION CON SU ANTERIOR DVD OFICIAL "ALIVE" HAY DIFERENCIAS EN CUANTO AL SETLIST PERO SIGUE SIENDO UNA ELECCION HONESTAMENTE GENIAL, UN VERDADERO BOMBAZO¡¡¡.
     LA VERDAD ASI COMO LA MATEMATICA, LAS ETIQUETAS MUSICALES SIEMPRE ME CHUPARON UN HUEVO, ES DECIR, PODRIAS LLAMARLOS METAL-CORE, EXTREME,METAL-D-JEN O MATH-METAL PERO MAS ALLA DE ESO LO MAS IMPORTANTE ES QUE CUANDO ESCUCHAS A MESHUGGAH NO TE HACE FALTA ADIVINAR QUE BANDA ES LA QUE ESTA SONANDO, SINO QUE AUNTOMATICAMENTE SABES QUE SON ELLOS,UNICOS E IRREPETIBLES,UNA BANDA QUE MUCHOS SORDOS INTENTARON DEFENESTRAR DESDE SIEMPRE POR QUE NO SONABAN A TARROS MAL GRABADOS, POBRES INFELICES LOS QUE NO ENTIENDEN A MESHUGGAH.
        ESTOS MAESTROS DE LA MUSICA EXTREMA CON 25 AÑOS DE EXPERIENCIA SUPIERON ENSEÑAR A MAS DE UN ESTUPIDO COMO SE TOCA MUSICA EXTREMA EN SERIO Y NO MORIR BORRACHOS EN UN CARAGE CHUPANDO VINO BARATO.
    LARGA VIDA A LOS AMOS DEL UNIVERSO¡¡¡¡¡¡

3 de febrero de 2015

Cannibal Corpse "A Skeletal Domain" (2014)

Uno de los disquitos que me acompañaron en las vacaciones recientes, y está buenísimo.
No puedo creer que no tenga un puto disco reseñado de los de Buffalo, tal vez el primer contacto que tuve con el Death Metal, sometido a "Butchered at Birth".
Pero en este caso, estamos con su treceavo lanzamiento, y lo único que puedo decir es que estos tipos cada vez tocan mejor, si acaso eso es posible. Ya mostraron ampliamente de lo que son capaces a lo largo de su extensísima carrera, y con cada lanzamiento no hacen sino dar un paso más allá, pero no en brutalidad (eso lo hicieron cuando los que hoy tocan brutal death no habían abandonado el chupete), sino en tecnicismos.
Si señores, Cannibal es una banda ultra técnica y en este disco es como si tuvieran ganas de demostrar que les interesa eso y nada más que eso.
Un disco con muchísimos cambios de ritmo y temas que tienen rebaje, para lograr el efecto de "te meto un martillazo en la cabeza en cámara lenta y no vas a poder hacer nada para evitarlo".
Porque también es cierto que los que seguimos a la banda no esperamos que nos sorprendan ni que metan teclados, pero eso, por lo menos para mi y en relación a esta banda, no es un defecto, Cannibal no aburre aún sabiendo de antemano como va a ser el próximo disco.
En este te vas a encontrar con temas gancheros y con mucho groove (ojo, no es ese monumento al gancho que fue "The Bleeding"), ayudados sobre todo por el cambio de productor e ingeniero (ya no están los servicios del maestro Erik Rutan), sonando la sección rítmica híper potente y monstruosa, ni que hablar de los riffs de esas dos bestias y mucho menos del desquiciado de la garganta de acero, el Sr. sin cogote, George Fisher.
Un gran disco de una gran, gran banda.

23 de enero de 2015

Triptykon "Melana Chasmata" (2014)

El 2014 se fue y nos dejó una serie de discos preciosos, ya sea que amemos lo extremo o lo más relajado.
En el primer caso tenemos un nuevo mazazo en los dientes de los herederos de Celtic Frost, logrando un nivel de opresión y oscuridad acaso superior a su debut del año 2010.
Arrancando con un martillazo en las bolas llamado "Tree of Suffocating souls", un thrash/death/ con espíritu black que inyecta adrenalina suficiente para un rinoceronte...pero que, sin aviso previo, baja las revoluciones y mete un doom más denso que el carajo ("Boleskine House"), con bajo gordísimo y unas violas increíbles, acaso la lectura floydeana de Thomas, alma mater de la banda, acompañado de las sugerentes y melancólicas voces de Simone Vollenweider, vieja conocida de la época de "Monotheist").
El disco se pasea por climas que van de lo extremo y cáustico a lo violento -y lento- del doom más opaco, sin dejar de sonar agresivo en ningún momento.
"Altar of deceit" es la combinación perfecta de oscuridad, black metal abrasivo y clima doom, resaltando la percusión que induce a un trance hipnótico que con -al parecer- poco, se te clava en la cabeza y hace que apretés los dientes, mientras el cuerpo se va moviendo solo como si estuvieses poseído por algún ente que extrae su vitalidad de la maldad del mundo...algo muy parecido a lo que hace Triptykon con su música.
El metal cabeza también parece decir presente con "Breathing", en donde las sutilezas de las tres composiciones dicen chau, y aparece un maníaco de 200 kilos con un bate repartiendo golpes para todos lados, y groove en cuentagotas, a modo de cura para los que añoran esa vertiente menos sutil, siendo este el tema más corto del disco.
"Aurorae" es no solo una de las gemas del disco, sino una de las mejores composiciones en la historia del grupo, con jugueteos entre las violas limpias, los riffs densos y lentos y unas voces torturadas y oscuras como solo Thomas sabe hacerlas, repletas de hijaputez y mala onda, y un sentimiento apocalíptico en las letras que pone los pelos de punta, feeling también presente en "Demon Pact", este último con unos toques industriales que lo tornan si es posible, más opresivo.
¿Hay lugar para el amor, aunque sea retorcido y perdido, entregado a la muerte? También hay lugar pa
Es esa sensación de desesperación, de estar siempre en el límite de la cordura lo que transmite este disco en cada una de sus composiciones, siendo imposible no pensar en ya un proyecto firme y constituído que releve y haga olvidar aquellos feos discos de Celtic Frost.
Para variar, Triptykon otra vez nos regala un arte de tapa digno, que será recordado por años, de las manos del artista ya fallecido H.R.Giger y su serie Mordor, que es casi la esencia visual del disco y la música.
Uno de los grandes discos que nos dejó el 2014.

23 de diciembre de 2014

Uroboros "Misantropía & Blasfemia" e.p. (2013)


Si se fijan, al costado de su pantalla (mirando de frente, en la columna de la derecha...si ahí donde dice Bandcamp), desde hace mucho tiempo está el de Uroboros, banda Argentina que si bien tiene la etiqueta de Death Metal, Sludge, tiene muchísimo más que eso, apareciendo una pizca de grind/hardcore violento que me hace sonreir de forma casi melancólica, rememorando aquella década del '90, en donde el intercambio de cintas era casi adictivo.

Esa es la sensación que tengo luego de escuchar y escuchar este breve e.p. de menos de 17 minutos, con sonidos ásperos y crujientes, que se mueven entre acoples y riffs por momentos gancheros, y todo con un aura Low-fi que da gusto escuchar.
Son 4 canciones, de las cuales la más experimental es "En las Fauces de Uroboros", de casi 11 minutos, repletas de climas claustrofóbicos, noises y tenebrosos y el más cercano al empantanamiento sludge, mientras que en la más breve "Paz para los idiotas", emerge el crust/grindcore vieja escuela (hermoso la verdad!), mostrando aparte un saludable ataque vocal doble.
El baterista es un conocido del blog (Sebastián Ferreyra), miembro también de los enfermos mentales de Asilo, por lo que la podredumbre y la rusticidad, para los amantes del género, está asegurada.
No sean flojos y escuchen, en su bandcamp hay varias cosillas más.

23 de noviembre de 2014

Behemoth "The Satanist" (2014)

sathan
Mierda con el 2014!
Un año tal vez mejor que el 2012 en lo que respecta a discos increíbles y sorprendentes. Y el de los polacos no se queda atrás para nada.
Recuerdo la reseña del Conde Garfield de aquel "Evangelion" (2009), cuando había sido diagnosticado con leucemia Nergal y no se sabía nada acerca de si la banda continuaría o no. En esa reseña, Conde casi suplicaba que haya más discos de Nergal y compañía.
Y, 5 años después, la súplica parece haber sido escuchada por Lucifer, quien obró en consecuencia, inspirando a esta horda de artistas que le rinden culto.
Se impone, de alguna forma compararlo con ese pedazo de culto eterno que es "Evangelion", acaso una colección de las mejores composiciones de Nergal, y "The Satanist" no se queda atrás...
Pero...siempre hay un pero. El disco me suena a corto, más allá que sea un poquitín más largo que el anterior. Y faltan "hits", si se le pudiese pedir esto a Behemoth, que se te incrusten en la cabeza rápidamente.
El inicio no podría ser mejor, desesperante y blasfemo como pocos, logrando incluso matices que no había antes, de la mano de orquestaciones que si bien parecen a primera oída luminosas, son de una oscuridad inaprensible, que generan tensión por donde se lo mira/escuche.
"Messe Noire" es casi un midtempo donde salen a relucir todas las sutilezas de las que Behemoth es capaz, y la letra una clara declaración de principios...como si acaso hiciera falta que Nergal proclame sus creencias y suena a novedad.
Si queremos más blasfemia, péguenle una escuchada a "Amen" y prepárense para que un nuevo proceso judicial ataque a Nergal en la católica y fascista Polonia.
El tema que le da título al disco creo que es el más rokero y relajado, entendiendo eso desde la óptica de la banda por supuesto, incluyendo hasta un sentido solo bien hard, herencia directa de Eddie Van Halen seguramente.
Si bien sigue sonando súper ajustado y extremo, es a mi parecer, un disco que respira más, más relajado, y por eso mismo, transmite una malignidad más punzante y menos cinematográfica que "Evangelion".
Hasta que llega el cierra del disco, con esa otra joya atemporal titulada "O Father O Satan O Sun!, la más extensa de la placa, la más dramática de las 9 canciones del disco, y que sirve perfectamente para coronar otra obra maestra que nos tendrá disfrutando por años.
Un disco increíble de una banda única.

26 de agosto de 2014

Opeth "Deliverance" (2002)

deeeethhh
Ahora que Opeth está fuera del metal más extremo desde hace unos añitos (el último en el género data del año 2008: "Watershed"), no está de más re-visitar uno de los más extremos de su discografía, sobre todo teniendo en cuenta que estuvo en serie y por obra del sello no fue un doble con "Damnation" (2003), esa maravilla progresiva que avisaba con años de anticipación el camino a seguir por los sueco-uruguayos.
Porque por estos años todavía estaban los dos Martines, sosteniendo una de las mejores secciones rítmicas de la historia del grupo.
No puedo decir que sea todo extremo, ya que el juego entre los polos "tranquilo" y "extremo" siempre fue la marca registrada de Opeth, con tonalidades y climas oscuros -siempre- y momentos opresivos y muy densos -muchas veces, para bajar las revoluciones y generar más texturas.
Esto se da en una serie de 6 composiciones absolutamente descomunales todas ellas de más de 10 minutos, con excepción de ese tenue arrullo instrumental de un par de minutos titulado "For Abscent Friends".
No podría elegir una representativa, más allá de ese homenaje cuasi explícito de Mikael a su cantante favorito de Death Metal, David Vincent, si el de Morbid Angel hasta "Domination" (porque el último es una verdadera basura). Y si no es un homenaje, que vayan devolviendo la platita, porque "Master's Apprentices" tiene un riff taaan parecido a "Where the slime live" de ese disco del ángel mórbido, y el ritmo que marca la batería es tannn parecido...pero es Opeth que mierda, y no necesitan robarle a nadie para hacer cosas descomunales como esta obra de arte, que es casi como un llamado de atención sobre lo que empezarían "tibiamente" en el disco editado apenas meses después.
Y no es la primera vez que se despachan con un disco "plagado" de temas extensos, ya que unos pocos años antes lanzaron el descomunal "Morningrise" (1996)...pero es como que en este lo extremo es más extremo y lo progresivo se acentúa aún más todavía, transformando cada uno de los temas en una montaña rusa de vértigo, miedo, ira y paz como pocas veces se conjugaran en la obra no solo de los suecos, sino de la música pesada en general.
Un verdadero clásico, acá a la vuelta de la esquina.

24 de diciembre de 2013

Random "Ensayo con Público" -Tafí Viejo, Provincia de Tucumán- (2013)


De alguna forma tenía que titular ese viaje intergaláctico que ocurrió ayer por la tarde en la Ciudad de Tafí Viejo, a escasos minutos de la capital tucumana.

Se presentaban con otros Tucumanos -Nysas, si mal no recuerdo-, de los cuales la verdad no conocía más que al baterista y que sonaron muy bien, con ciertas reminiscencias a Tool y la vertiente más oscura de lo progresivo.
 El problema es que después se presentó Random, tal vez la única banda de este estilo en la Argentina. Recuerdo cuando los fui a ver/escuchar en el Teatro de la Paz junto a los salteños Gardenia. Tremendo recital y perfomance de ambas bandas que dejó como saldo un hijo -el mío-sorprendido por la música y la ejecución de los músicos.
 Esa noche lo de Random fue intenso y muy volado y experimental...pero si lo tengo que comparar con lo de anoche, no fue más que un aperitivo.
¿Es necesario explicar/reseñar un recital? No, es absolutamente innecesario, sobre todo con este tipo de música que se debe experimentar para poder dimensionar con lo que te pasa en el cuerpo.
Cada cuerpo puede resistir una cantidad determinada de estímulos provenientes del medio, y al mismo tiempo establece formas de defenderse de ciertos otros que de otra forma le harían un daño posiblemente irreparable. De Random, de lo que están haciendo ahora y del disco que se viene, por lo que anoche escuché, va a ser necesario establecer alguna forma de resistir a esa enfermedad que se puede meter en el cerebro y arruinarte la percepción de la realidad para siempre.
Encima, si esto fue un ensayo..la puta madre, ¡¿que nos pasará en la presentación "oficial" de "Pídanoma", que llega ahora, en enero del 2014, o cuando decidamos apretar play en el reproductor?!.
Voy a tratar de ir por parte. En primer lugar los músicos: la química, el entendimiento y la locura es formalmente compartida por ese trío de enfermos que exprimen al máximo sus instrumentos y las posibilidades sonoras de los mismos, y si no alcanza tienen un arsenal de pedales que no solo ayudan a sacar más sonidos y distorsión al bajo y a la guitarra...sino que me dio la tremenda sensación de que ese arsenal en realidad son otros instrumentos que están camuflados como si fuesen pedales y filtros, etc. En relación al baterista, ese muchacho tiene que cuidar su salud porque le va a dar un infarto, incluso antes de que le llegue la cuenta por su instrumento, ese que rompió ayer al finalizar el espectáculo; no creo que haya hoy en la Argentina alguien que tenga tanta intensidad y prolijidad para atormentar al exiguo set del que disponía  anoche por lo menos).
 Segundo lugar, la música: antes que nada, olvídense de lo que mostraron en el disco debut (reseñado en este mismo blog). No tienen idea de lo que entienden hoy los Random por el concepto mismo de progresión y/o experimentación. ¿Se lo pregunté a alguno de ellos? No, pero escuchando no hace falta. No hay más formas ni estructuras, sino texturas que pueden sonar cálidas y aterciopeladas, como una caricia, para pocos minutos después someterte a una tortura nueva, en la que te hacen pasar a través del tímpano un minirayador congelado con alguna técnica especial que te permite seguir disfrutando semejante atrocidad; el nivel de violencia sonora solo es comparable a los momentos de tensa calma y al trance hipnótico que logran repitiendo patrones de forma cíclica, lo cual me lleva a tratar de establecer las influencias...o por lo menos asociar eso que pasó anoche a algo medianamente conocido y terrenal, para orientarnos en un viaje que tendrá muchas víctimas en el camino.

Antes estaba muy presente la cuota Tool, de Meshuggah y pinceladas de Opeth aquí y allá, sumado a una inadvertida psicodelia marsvoltiana, que si bien lograban canciones deformes, eran canciones. Hoy existe en la música de Random, por lo que pude experimentar la noche del Domingo, un desapego absoluto por la estructura típica de canción, logrando un aplastante sonido más deforme todavía en donde podemos encontrar en igual dosis la intensidad psicótico-esquizofrénica de The Locust, el tecnicismo de los suecos (Meshuggah) tamizados por The Dillinger Escape Plan con pinceladas de las experimentaciones más colgadas de los sounscapes de Robert Fripp y Primus.
Pero eso no es todo, porque en un movimiento que parece cagarse en todos, metieron unas influencias que parecen sacadas de esos experimentos del Japanoise, con artistas tales como Merzbow y Boredoms (las voces son de lo más loco que escuché por estos lados y no creo que haya alguien haciendo algo así en nuestro país), con toques Drone/ambient muy en la onda de los Boris y los Sunn O))) más duros.


Así, este movimiento iniciado da cuenta también de un cambio en el concepto: si antes era el de la estructura, tomado de Lacan, ahora parece ser el deconstructivismo derridiano el que toma la posta, creando unos climas tan disonantes y aprosivos como, por momentos, abstractos.
Hablaba de víctimas recién, de las que quedarán en el camino: de movida, al heavy cabeza de tacho no le va a cuadrar nada esta deformidad (recuerdo esos tres imbéciles en aquel recital con Gardenia y me causan mucha gracia); tampoco les va a cuadrar a la gente rígida y estructurada que lo único que busca es escuchar un temita mientras se toma una birra, ya que acá, para que el viaje sea de verdad completo, hay que estar lo más lúcido y despierto posible.
La última víctima es el cuerpo, tanto de los músicos como de los oyentes. Genera un grado de "stress", son tantos los estímulos que golpean la superficie para meterse dentro, que uno sale "agotado". Si, puede ser que sea mi edad, pero prefiero creer que, en realidad, es la música, son esos sonidos que uno acaba de experimentar los que te dejan así.
Posibles defectos que pueden no serlo: solo dos cosas me siguen incomodando -la edad, muchachos, me estoy volviendo viejo), una es la excesiva gesticulación. Lo digo porque de verdad no necesitan demostrar lo mucho que se comprometen con lo que hacen y con la intensidad que generan, ya que se experimenta en el acto mismo de escuchar. El otro, va a ser difícil cautivar a un público (en sentido amplio) que solo se interesa por los regresos de Malón, por el disquito nuevo de Almafuerte o del nuevo proyecto de Andrés Giménez, o de alguna banda Power que sobran en Buenos Aires y Argentina. Lo de uds. seguramente estará por fuera de los límites de esta, y será una lástima, porque ya no podré(mos) dedicar un domingo para ir a Las Tías a escuchar el nuevo experimento.
Saludos enormes y gracias por la música y el viaje.

24 de febrero de 2013

Meshuggah "Koloss" (2012)

enorme
Enfermos de mierda, eso es lo que son estos suecos, y no tienen empacho en demostrarlo cada vez que editan un disco.
Su preocupación hace años que no pasa por las canciones, de hecho ninguna de estas amorfas demostraciones de poder tienen ese formato. Lo de ellos es buscar el límite.
El de ellos y el de nosotros, los que nos sometemos gozosamente a esta muralla sonora impenetrable.
Cada músico, casi de forma independiente, se encarga de buscar y sondear hasta dónde pueden estirar sus cuerdas y golpear sus parches sin perder la cordura en el intento. El resultado tiene dos caras: música híper sincopada y trabada, compleja, oscura y agresiva, por un lado....y 0% cancionera por otro.
No es una valoración negativa, por supuesto, porque nosotros, los que escuchamos a los suecos, los que elegimos torturarnos con sus exploraciones deformes, esperamos eso justamente: que nos aplaste, que nos falte el aire, y que nos regalen esa sensación de que podría ser peor si se lo propusiesen.
¿Peor? Escuchen cuando bajan la velocidad, si no parece que está pasando un tanque por encima de tu cabeza. Definitivamente no es la velocidad lo que hace a la música  de Meshuggah tan pesada y asfixiante, sino la forma en que entienden la construcción sonora de sus discos.
Lo mejor del disco: volvió el groove que se encontraba perdido entre tanto tecnicismo últimamente, recordándome aquella vieja gloria noventosa de "Destroy Erase Improve".
La joya: el tema que cierra el disco, "The Last Vigil", casi casi, un experimento floydeano en manos de estos loquitos.

12 de febrero de 2013

Portal "Vexovoid" (2013)

cerebro
Y los australianos hacen su debut en nuestro blog de la mano de su último esfuerzo discográfico.
No podía ser de otra manera, ya que mi renovado interés en lo monstruoso y horrible, de la mano de "Beber en Rojo" (Alberto Laiseca), se proyectó hacia diversas formas de arte (cine y música entre otras).
Los sonidos que regala Portal en este, su cuarto disco, no difieren mucho de lo anteriormente pergeñado, aunque el sentimiento de horror insondable y universal está mejor coloreado esta vez.
Me imagino, ahora que escucho detenidamente semejante producción de oscuridad, lo bueno que debe ser como banda de sonido de Lovecraft, ese escritor maravilloso al que tantas pesadillas le debemos aquellos que nos aventuramos en sus textos, al principio góticos, para después perder la forma en los dictados de Cthulhu o Yog-Sothoth y sus visiones antiguas e inenarrables previas a la llegada del hombre a estos páramos.
A eso suenan Portal, a una pesadilla palpable, con peso y consistencia propia, tan maravillosa como sugestivamente maligna, como yo no escuchaba desde la época de "Domination" de los antiguamente geniales y actualmente bochornosos Morbid Angel.
No me cabe ninguna duda que de despertar los Antiguos, Portal sería el aperitivo para amenizar el reencuentro con sus seguidores.
Para ir terminando, y para dejar una breve referencia musical de Portal, me hacen acordar a algunas cosas de Incantation e Immolation...pero mil veces más malignos y oscuros.
Prueben, por ahí arrancando con "Outre" (2007), para acostumbrar el oído y la mente a sus mensajes.
Simplemente un discazo.

29 de noviembre de 2012

Pan.Thy.Monium "...Dawn" -demo-(1990)

Y entre tanta novedad, no viene mal volver a los míticos inicios, fines de la década del '80, principios de los '90, cuando todo estaba por hacerse, y todo, todo, nos sorprendía y nos volaba la cabeza (que tenía más pelo por supuesto).
En este caso, si hablamos de los orígenes, nos tenemos que dar un paseíto por Suecia, cuna de bandas eternas y clásicas como Edge Of Sanity, Entombed o Therion.
Y en este caso, una banda rara y muy relacionada con los Sanity, ya que aquí tocaban Swäno, Karlsson, Winter, todos muchachos muy Death metal, muy progresivos y muy psicodélicos, que dejan en claro en este breve demo, los pasos a seguir no solo con la mencionada banda, sino también con otros proyectos iniciados por Dan tiempo después, ya sea solista o con -por ejemplo- Nightingale.
Disfruten, que todavía la locura no se había desencadenado.

19 de noviembre de 2012

Cryptopsy "Cryptopsy" (2012)

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Decía en algún post pasado, que este 2012 será recordado como uno de los grandes años para el metal extremo, pudiendo disfrutar de discos descomunales de bandas ya consagradas (como en este caso), y otras no tan conocidas (Aluk Todolo, que disco del carajo por satán!!!).
Luego del traspié que significó para la mayoría de la prensa especializada el anterior "The Unspoken King" (a mi me gustó, algo distinto dentro de la discografía de la banda), retornan a esa violencia cacofónica impresionantemente asfixiante, con una demostración de técnica de todos sus integrantes que dejaría a más de uno con la boca abierta.
Lo de Flo, el baterista, es de otro planeta, y no podría decir hoy por hoy, si alguno se le puede acercar...pienso, y Pete Sandoval está lejos (con sus lesiones), y otros carecen de esos toques percusivos que tiene el canadiense.
Respecto del disco del 2008, hubo un cambio en la formación, que a mi parecer le da mayor fortaleza y versatilidad a las composiciones: obviamente que el baterista siguie, el vocalista Matt McGachy también y el guitarrista Christian Donaldson también. 
El bajista es el Sr. Olivier Pinard, quien reemplaza al histórico Eric Langlois, y también este disco marca el regreso de otro histórico, el violero Jon Levasseur, presente en la banda desde el mítico "Blasphemy Made Flesh" (1994), uno de los discos más brutales que tuve la suerte de "sufrir".
La presencia de Jon se nota, ya que el ensamble es perfecto entre los riffs intrincados y brutales con aspectos más jazzeros. 
Igualmente el vocalista Matt, que si bien en "The Unspoken King" no está mal -aunque comparado con Lord Worm estaba lejos-, hoy demuestra ser un vocalista mucho más versátil y poderoso.
En definitiva, un disco que resume y retoma lo mejor del combo canadiense, correctamente autotitulado, y que será seguramente un hito dentro de los considerados mejores discos del año.

22 de septiembre de 2012

Strapping Young Lad "Heavy as a really heavy thing" (1995)

changos
Me acuerdo cuando escuché por primera vez Fear Factory, no podía creer lo violento y maquinal de las canciones, a pesar de tener un extraño sentido de la melodía.
Si la memoria no me falla, lo primero que escuché de los yankees fue "Demanufacture" (1995), y después sali corriendo a buscar "Soul of a new machine" (1992)...pero cuando escuché esto, a finales del año en que se editó...pffff, que me caí de culo es poco.
Este canadiense extremadamente prolífico y creativo hacía parecer a los de Dino como si fueran Los Parchís con ansiolíticos, sonando mil veces más todo: más violento, más caótico, más deforme...y más melódico, logrando picos en las voces que Burton no podría ni soñar en sus vacaciones.
El líder de la banda es Devin Townsend, guitarrista y cantante, que en este caso hizo prácticamente todo él solito, aunque después recluto a un seleccionado de lo extremo para dar forma a otros discos igual de extremos y violentos que este, aunque con una producción superior.
Poseedor de un sentido del humor negrísimo además de un diagnóstico psiquiátrico que lo tuvo recluido en una institución, lo más importante es la diversión asegurada para todo aquel amante no solo de lo extremo, sino de la música en general.
Dentro de poco postearé un disco increíble en el que él canta, siendo un nenito casi adolescente. Hasta ese entonces, vayan tomando este vermucito.

29 de julio de 2012

Maudlin of the Well "My Fruit Psychobells... A Seed Combustible" (1999)

Muchas de las reseñas que andaban dando vuelta por la web y en las revistas especializadas nunca supieron como encasillar a estos muchachos de Boston; posiblemente nunca entendieran lo que iba produciendo la música dentro de las categorías que tan cómodos nos hace sentir, y que bandas como esta hacen tambalear.
Escuchando hoy este disco, también resulta difícil incluso de disfrutar en una primera aproximación. Podemos encontrar desde música progresiva de alto vuelo, a una experimentación minimalista que pone los nervios de punta, sin dejar de bordear aspectos bien pop y ambient, pero pasados por un tamiz extremo que se deja escuchar claramente, creo que por única vez en su discografía; si a eso le agregamos unas pizcas de Jazz, es esperable que esta mezcla puede sonar o muy vertiginosa o muy insoportable, dependiendo siempre de ese que escucha, y resulta impactado o tocado en su cuerpo.
En mi caso, y más allá de las dificultades iniciales para abordar el sonido y las composiciones de esta banda, cada vez que me acerco a alguno de sus discos, no puedo dejar de sorprenderme y de encontrar nuevos sonidos, influencias y colores.
Casi como con los buenos libros, o las buenas películas. En definitiva, eso también es arte.
Una gran fruta como combustible espiritual.
P.D.: Es increíble que esto sea un disco debut.

29 de febrero de 2012

Random "Todo.s Los Colores Del" (2011)

¡Que hijos de puta!
Tremendo disco que se mandaron estos vecinos tucumanos, de la mano de un metal ultra técnico e influenciado por infinidad de bandas y estilos.
La verdad es que es difícil elegir por donde empezar...si hasta los estilos están mezclados....arrancando por el Death Metal, el que (a)parece más difuso, pero con el correr del tiempo te pega más fuerte.
Vamos al primer tema. "Cachafaz". No solo sorprende el arranque, sino el vértigo de las guitarras y una base rítmica demoledora, como si pegasen un martillazo en la cabeza sin previo aviso, casi sin darte tiempo para prepararte para el dolor. El final parece cerrar ese círculo extraño abierto, casi explicando el concepto de repetición del psicoanalista francés J. Lacan (de quien aparentemente toman el concepto de estructura). La letra de la canción también me llamó la atención, desde el título (casi un significante perdido en el devenir de la historia), pasando por el juego de palabras en inglés y castellano, que generan un saludable equívoco, hasta esa frase que grita contra la melancolía cuasi tanguera de muchos (Iorio, Malón, teléfono!!!!), que pregonan un pasado mejor por el simple hecho de ser pasado. Resuenan en mis oídos, ese grito primal del querido Flaco Spinetta: "...¡mañana es mejor!...".
Si hablamos de juego de palabras, que puedo decir de "Elchi, John", tal vez uno de los mejores títulos de los que tenga memoria. Y lo más importante de todo, es que da a entender un sentido del humor interesante. Como ocurre generalmente, cuando bajan las revoluciones, dejan de ser extremos para ser ultrapesados, y con un dejo a la Primus, sobre todo en algunas cosillas medio trabadas por ahí.
Cuando quieren sonar pesados e intrincados lo hacen con la mayor naturalidad del mundo, sino escuchen "Tururú", con un riff densísimo mezcla de Pantera y (otra vez), Meshuggah y sobredosis de The Mars Volta, y algunas de las voces más interesantes de toda la breve discografía de Random. En esta canción, es donde sale a relucir unos colores extraídos de la psicodelia más oscura de fines de los '70, de la mano de ese genio llamado Robert Fripp. "Tururú" es una de las perlas del disco, y recuerda mucho a esas bandas que no tienen sentido en pleno siglo XXI: es decir, demanda que uno se siente a escuchar lo que está sonando, porque de fondo puede hacer que te pierdas en el espacio.
Después de esa montaña rusa de sensaciones vertiginosas y apresuradas, y para darte un descanso, te arrullan con "As far as impossible", de breves dos minutos y chirolas...para que tomes aire rápido para meterte de nuevo hasta el fondo de la pileta...lo quieras o no.
Y ese empujón es "Tarzan's Void", un tanto más lento que los demás, y con una demostración de percusión de Marcos Crossa (baterista), que parece tener 8 brazos y un sinfín de recursos técnicos, heredados del ADN de bandas como Tool y/o King Crimson. En este tema está de invitado Matías Orquera en las voces, añadiendo mayor caudal y color al ya de por sí amplio registro de Raúl García Posse, encargado también de las guitarras, que brillan con enormes sutilezas en este momento del disco, incluso con algunas tonadas árabes o algo así (...será?).
"Cuando el blanco no es color" te entrega una aparente sensación de paz y tranquilidad, sobre todo con la compañía de ese violín ejecutado por Julián Palacio Fernández, que me remite a aquellas bandas de principios de los '90 que mezclaban sonidos muy calmos en estructuras emparentadas a la música extrema (Black Metal, por ejemplo). Y cuando parece que al promediar la canción viene el golpe mortal, te descolocan con una bajada más todavía, y lo gris se adueña de tu mente, y te lleva lejos de ese azul que lastima de la portada.
Luego de este extenso relax, llega "Qualm", con unos riffs intrincadísimos y una base mezcla de Opeth y The Mars Volta que te hace pensar en si no te equivocaste de país...y en realidad estás escuchando alguna de esas bandas oscuras (por lo perdidas) europea...es cierto mucho de Tool, pero mucho también de otras cosas, con estructuras ajenas al Metal y al  Rock, y más cercanas al Jazz y su vertiente más experimental.
Terminan a todo Rock Progresivo con "Meeting at...Jabol", y esas pinceladas de Primus por acá no están nada mal, sobre todo en el sonido bien esquizofrénico del bajo de Pablo Lamela Bianchi.
Termina el disco y pienso: con la sección rítmica que tiene esta banda...cual es el límite en la composición? Porque el batero da la impresión de poder hacer cualquier cosa, en compañía del enfermito del bajista. Visto desde ese punto de vista, el violero la tiene fácil, porque no se puede perder nunca.
Ya lo dijo el gran Joe Strummer (creo): "...una banda es tan buena como su baterista..." Y sin desmerecer a los otros dos músicos...acá podemos confirmar dicha afirmación.
Todo lo exhibido en ese extraño e.p. es potenciado exponencialmente en este debut larga duración...y lo tremendo es que no solo no parece una banda tucumana...está a años luz de lo mostrado por infinidad de bandas Argentinas.
Ahora lo que no me gusta del disco: la tapa no solo no refleja el contenido del mismo, sino que incluso te puede despistar...pero puede ser justamente esa la idea, otra forma de salirse del molde.
Otra cuestión que me hace ruido: si bien las influencias están presentes, no son tan obvias. Hasta que bajan los decibeles...en las partes más tranquilas de los temas se cuelan bandas específicas que le restan poder de sorpresa a la ya de por sí sorprendente música del Trío...si, la puta que los parió!!!!es un trío!!!!
P.D.: quedan en el tintero un montón de bandas de referencia...abrumador.
Por si no quedó claro: un disco indispensable.
Vayan a la página oficial de la banda: www.randomtuc.com.ar
y busquen ahí esta maravilla...no sean giles...basta de Iorios y Malones...algo nuevo está en la puerta, y lo tenemos que dejar entrar...después va a ser tarde.

7 de noviembre de 2011

Vibrion "Closed Frontiers" (1997)

frontera
¡Que lo parió! Todo el Black que tenía en mente en estos días, y el calor no baja...no hay vueltas, el animismo y el pensamiento mágico resuelven algunas cosas, pero cuando los necesitas de verdad, fallan.
Segundo larga duración de los pioneros argentinos del Death Metal, esta vez grabados en los míticos Sunlight Studios.
No puedo menos que compararlo con sus anteriores lanzamientos, y con, hasta ahora, último e.p. editado. Respecto de este, extremadamente superior, sin ningún lugar a dudas, ya sea en intensidad, en agresión como en composición.
En relación a los anteriores, "Closed Frontiers" suena más pulido, más prolijito, y al mismo tiempo más caótico, restándole en definitiva ese toque final de malignidad, de odio que sí tenían sus primeros esfuerzos discográficos.
Antes no necesitaban demostrar eso que les salía naturalmente y que se transformaba en algo extremo y honesto, violento y disfrutable en partes iguales. En este disco a mi personalmente me suena un poco forzado todo.
Y me sorprende porque habiendo grabado en EL ESTUDIO del Death de esa época el sonido me termina pasando por encima, como si fuera una bola de ruido por momentos. En ese sentido, sus primeros trabajos, grabados acá nomás, son mejores.
Igual hay temas para destacar, los tres primeros son piezas clásicas y parecen una continuación d lo hecho anteriormente, sobre todo cuando hacen esos rebajes y meten el doble bombo a full, regalando maldad metalera sin concesiones.
El cover que cierra la placa está buenísimo y es casi una declaración de principios e influencias: "Toxic Shock" de Agnostic Front, con unas pinceladas crust que le sientan mucho mejor al grupo.
Las variaciones en la formación posiblemente haya sido uno de los factores determinantes, aunque no creo que el cambio de un guitarrista por otro (Giusti por Mangiacavalli) sea la causa.
Simplemente un disco más. Espero que saquen algo pronto, ya que según algunas páginas están activos.

12 de septiembre de 2011

Morbid Angel "Illud Divinum Insanus" (2011)

puroasco
Fueron muchos años de espera.
Primero, desde el "Domination" (1995) que no estaba el vocalista y bajista David Vincent. Ese disco fue un punto de inflexión en la historia de la banda, que nunca volvió a sonar tan maquiavélica, malvada, oscura y precisa al mismo tiempo.
También pasaron 8 años desde su último esfuerzo en estudio, con el flojísimo "Heretic" (2003) como índice de algún tipo de agotamiento creativo.
Entonces, recurrir a su antiguo frontman era un recurso que a todos los seguidores de los muchachos de Florida nos había hecho ilusionar. Y hablo en pasado, porque el presente es tan patético que sorprende.
Este año 2011 podría ser recordado por los geniales lanzamientos de Primordial, o de Massacre (a nivel nacional), o de ese bello compilado de Anathema...ni hablar de lo último de My Dying Bride (por nombrar algunos habitués del blog)...pero no, va a ser recordado por el retorno más desesperanzador -en el peor sentido del término- y patético del Death Metal.
La formación para este disco además de Vincent (de pobrísima perfomance), consta de su líder y principal compositor, el guitarrista Trey Azagthoth, acompañado por Destructhor también en guitarras y Tim Yeung en batería, con un sonido maquinal espantoso en su instrumento que no hace sino desconcertar más al oyente. Si hubiese estado esa máquina de asesinar parches llamada Pete Sandoval, creo que se hubiese cagado a trompadas antes de que le metan esos sonidos de máquina de coser en el disco.
No es que no me guste la experimentación. De hecho quien siga el blog, se habrá dado cuenta hace rato que no soy un heavy cabeza de tarro, sino que disfruto de muchos estilos y géneros. Lo que no entiendo es como la banda que sacó muchos de los mejores discos del género, incluyendo experimentaciones que no eran lo esperable para la época, hoy no lleguen siquiera a ser una parodia de lo que fueron.
Un verdadero bodrio metalero de uno de los pioneros del Metal de la Muerte...y uno de los peores discos que me tocó escuchar en muchísimos años.
Esperando que vuelvan los días de gloria, me voy a escuchar otra cosa para sacarme de mis oídos la sensación de asco y vergüenza ajena.

8 de enero de 2011

Nile "Ithyphallic" (2007)

egypt
Como para ponerle un poco de onda y subir los ánimos después de los últimos 2 post, se me ocurrió volver a escuchar a una de las bandas que propició el renacer del Death Metal más brutal.
Los Nile siguen con esas composiciones ultrapesadas y precisas, cargadas con una dosis épica que ya quisieran para sí bandas como Manowar, o Blind Guardian.
Evidentemente, en Egipto abundaban las huestes del mal, persiguiendo por interminables desiertos a los que osaban enfrentarles.
Para este trío (colaboraron unos cuantos más, pero Nile es un trío), es posible mostrar estas persecuciones en formato musical, así como plasmar en las brutales canciones que componen este disco (y los anteriores), las peores plagas que asolaron las tierras de Oriente.
Cuando bajan la velocidad logran climas tan tenebrosos que se vuelven palpables, y se torna necesario salir corriendo para que los no muertos no te alcancen y te coman...pero sabemos que a la larga, nos alcanzan.
La cuota cinematográfica está al final del disco, con ese tema impresionante titulado "Even the Gods must Die", de 10' de duración en donde pasa de todo: climas grandilocuentes, melodías y percusiones extrañas, velocidad y violencia aunadas bajo la voz de Karl Sanders, quien nos vomita en la cara su "incluso los dioses deben morir". Y si en el funeral este es su réquiem, no queda otra que hacerle caso...por las dudas sus amigos vendados vengan a buscarnos.
Un gran paso adelante respecto de su anterior "Annihilation of the Wicked" (2005), y la antesala perfecta a  "Those Whom the Gods Detest" (2009), su último disco hasta la fecha.

15 de diciembre de 2010

Goatwhore "A Haunting Curse" (2006)

cabra
Mierda, volvió el calor a esta fucking aldea, y que mejor para sufrir todavía más que ponerle banda de sonido.
Y que mejor que esta banda proveniente de la cuna del Jazz (o de uno de los lugares más representativos) y del periqué.
Los culpables de la mezcla Death/Black con altas cuotas de mugre del pantano son músicos que se dedican a esto del extremismo musical en otras agrupaciones, como Soilent Green, Crowbar o Nachtmystium, o sea, Grind, Black y Sludge (¿por dosis iguales?).
Si señores, la podredumbre se cierne sobre nosotros, amenazando con hacernos sufrir el extremo calor del averno en vivo y en directo, y sobre la mismísima Tierra, enlodados y tapados de espesos y viscosos líquidos que parecieran emanar de las innombrables profundidades.
Maldito sea el Sol, y todo lo que de él se desprende.
Si te gusta maldecir, y asumir las consecuencias, arrancá este viaje de la mano de la Cabra Puta más conocida de Norteamérica, y su eterna e inquietante maldición.