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23 de enero de 2016

Psicosfera "Alpha" (2015)

Un poco desmotivado para hacer reseñas como se podía ver en el historial del blog, pero no por no haber estado escuchando música, sino todo lo contrario. Toneladas descomunales de música para digerir y sorprenderse, en general gratamente.
Y mejor todavía, muchos de los grandes discos que estuve escuchando son de mi país.
En este caso tenemos el debut de Psicósfera, que no necesariamente es un debut en el blog de uno de sus músicos, ya que don Gabriel, violero, es el encargado de llevar adelante esa deformidad blacker/doomer llamada Hellige.
La cosa acá va por otro lado, y tiene más “formato canción”, lo cual no significa que la cosa sea amigable, por supuesto.
Podríamos hablar de una banda que tiene influencias múltiples, pero que por suerte (y gracias a la capacidad de los músicos, obviamente) no son evidentes, y resultan secundarias al disfrute de la música. ¿Cuáles son esas influencias? Hay cosas de Neurosis y Mastodon, sobre todo en la intensidad que adquiere la música cuando baja de revoluciones...
También hay cosillas dando vuelta de gente que se dedica a hacer el black más hijo de puta, como Deathspell Omega o Blut Aus Nord, pero no en la veta industrial que se podría suponer, sino en esos arranques de guitarras violentos y disonantes que te pone los pelos de punta.
También escuché, como escondido entre las estructuras de los temas, una leve llamada drone, evocando pasajes oscuros de Sunn O))) o Earth, para ser más preciso.
Y lo mejor de todo, es que todo suena tan orgánico que te enganchás rápido con la propuesta que no es pop para divertirse precisamente.
Los responsables de este viajecito psíquico instrumental, son aparte de Luque (guitarras), Juan Facundo Brinville (batería, también vocalista de Morte), Gabriel Sabatini (guitarras, también  de los extremos brutales Abolition of Impediment y de Inexistence), y el invitado y compañero de Sabatini en Abolition, Juan Martín Venezia en bajo.
Una experiencia densa y, paradójicamente refrescante.
A seguirle la pista a esta gran banda argentina.

14 de octubre de 2015

Lucifer "Lucifer I" (2015)

maestro
Seguimos con los debuts, y seguimos con mujeres frente al micrófono de discos repletos de onda y buenas canciones.
Y si, encima, hay loas al Maestro, mejor todavía. Vamos, más allá de que ya seamos grandes y hayamos perdido la inocencia hace años, no se puede dejar de dibujar una sardónica sonrisa cuando escuchamos "Abracadabra", que nos dice "...alguien podrá decir que adoro al Diablo, él ha estado golpeando a mi puerta, y lo dejé entrar...".
Siempre me llama la atención la sensualidad que tienen las mujeres dentro de las bandas de metal, sobre todo en esta veta que lleva un tiempo dando que hablar, y que muchos llaman Occult Rock, y no es otra cosa que doom rock bien clásico, centrado en los riffs. Y eso es algo que sobra en este debut, riffs...¿quién es el guacho que desgrana esos dolorosos e implacables sonidos? No es otro que un viejo conocido para los amantes del Doom más clásico, el bueno de Gaz Jennings, violero de Cathedral y de Death Penalty, encargado junto con esa belleza alemana llamada Johanna Sadonis (encargada de teclados, samplers, voces y las letras) le dan forma a este hermoso viaje por tierras de brujas, demonios y pactos con el mismo diablo, todo bajo las pálidas y tenues luces que proporciona nuestra única compañía nocturna, la luna.
Porque nada mejor para acompañarnos por la noche que estas melodías y climas oscuros pero irresistibles, herederos directos de Black Sabbath y todas aquellas bandas que remitían al ocultismo de fines de los '60 y principios de los '70.
Imposible dejar de escuchar Lucifer...que no se acabe nunca el mal señores, siempre que tenga la mejor banda de sonido.

23 de noviembre de 2014

Hijo de la Tormenta "Hijo de la Tormenta" (2014)

Nos "relajemos" y viajemos con esta bonita pieza musical a cargo de estos compatriotas, que bajo el clásico formato de trío nos pega un mazazo en las bolas con música volada, melódica, melancólica, mugrienta y psicodélica, con un vuelo compositivo extrañamente contundente para un debut.
Sigo subrayando lo genial del surgimiento de bandas que no dependen para nada de esos iconos de la historia metalera argentina (llámese Iorio, Hermética, V8, Horcas, Logos, Malón y etc), y que hace también que la escena de la música pesada argentina sea bastante saludable y heterogénea.
En este caso, estamos como ya dije frente al debut del trío cordobés...y pavada de debut, hijos de puta.
Se nota que tienen una química impresionante, logrando climas que atraviesan y generan todos los estados de ánimo imaginables.
Desde la calma desértica e hipnótica del arranque del disco, con un hermoso tema de casi 10 minutos, "Viaje de Ida/Viaje de Vuelta", que a la vez recuerda -no copia- a esos cuelgues de Los Natas, pero que no se extiende eternamente, sino que van generando una tensión, pacientemente, con acordes y arpegios, y pequeñas pinceladas percusivas, que de repente explotan en un ataque oscuro y violento, arrastrándose ya no en arenas secas, sino en un lodo deforme que te succiona el alma y la reemplaza por algún ente que disfruta de la podredumbre que parecería no tener que estar allí, y que altera nuestra percepción del entorno y nuestro propio interior: "...el cielo era rojo y purpura, me fui aceptando un perdón que nunca quise...obligado a reflexionar, que dejaremos atrás las imágenes de dolor...y olvidaremos..."
Podredumbre sin concesiones y violencia sludge es lo que nos depara "Dilusiva", que en un mundo radiofónico ideal sería la banda de sonido para algún relato breve pesimista de Philip Dick, esos en donde la metafísica se funde con la ciencia ficción para crear paisajes desoladores y fantásticos al mismo tiempo, en donde todos dudamos de nuestra cordura o disfrutamos de la locura inducida por algún tóxico que bien podría ser estos sonidos: "Sueños raros anoche, hoy no me puedo ni despertar, bañado en sudor y paranoia, duda, frustración no quiero, no puedo, no me interesa...no me acuerdo, deseo que al final no sólo sea diluirme en el mar...espero que al final no sólo sea diluirme en el mar..."
Y si, por momentos la sutileza stoner psicodélica se abre camino entre la mugre sludge, como una poción mágica que dura poco y hay que aprovecharla para respirar sin temor entre el ácido que nos circunda y que nos podría dejar reducido a un polvo inerte y olvidado. En esa suite llamada "Desde la Espesura", pasan de un extremo a otro, y muestran como si hiciese falta a esta altura del disco, que no solo de mugre se alimenta este Hijo de la Tormenta, sino también de esos sonidos arrastrados y tristes/melancólicos, casi floydeanos que tan bien saben usar por ejemplo, Earth y esa camada de bandas experimentales.
"Sierras del Paimán" es, tranquilamente, un blues en clave stoner/psicodélico, y funciona perfectamente a modo de rélax, frente a la segunda "suite" de la obra, contenida en los dos temas siguientes "Alienación" y "Desalienación", en donde hay una recreación de una entrevista a Buenaventura Durruti, anarquista español, que muriera al comienzo de la Guerra Civil Española, luchando en el bando republicano.
El disco cierra con "Postales del Fin del Mundo", con voces a cargo de Laura Dalmasso, y que también oscila entre lo pesado y lo psicodélico, con una carga de angustia que me recuerda a esa pieza descomunal de arte contemporáneo llamada "The great Gig in the Sky", de los Floyd...pero con más violencia, más muerte y más eco y reverb por supuesto.
Un cierre perfecto para un debut perfecto...viva la música argentina la puta que los parió.
P.D.: visiten su bandcamp, y escuchen esta maravilla.

17 de octubre de 2012

VV.AA. "Peaceville X" (1998)-Compilado-

tranqui
Corría el año 1998 y varias bandas daban que hablar -para bien y para mal- con sus cambios musicales, orientándose hacia otro público, casi involuntariamente.
Otras ya se encontraban separadas para el momento de lanzamiento de este inusual compilado de covers.
Pero veamos quienes eran en Peaceville las bandas que merecían una exposición de este tipo.
A la cabeza, tanto en el arranque del disco como en importancia estaban los geniales Anathema, que, recordemos, venían de editar esa obra depresiva y única llamada "Alternative 4". Con tres canciones versionadas increíbles que después serían incluidas en la reedición del año 2003 de dicho disco: "One of the few" y "Goodbye cruel world" de los Pink Floyd, y una "Better off dead" irreconociblemente melancólica de los Bad Religion.
Los progresivos Thine (lo único que conozco de ellos es esto) haciendo una oscura versión de Nick Cave "Song of Joy" que vale la pena escuchar, así como los stoner de Acrimony (hoy separados) haciendo "O Baby" de Status Quo, y una perlita enlentecida homenajeando a los Fab Four ("Don't let me down") de la mano de LID, una especie de grupo estelar: Eric Wagner (ex vocalista de Trouble), Danny Cavanagh (guitarras) y los hermanos Reeves (en bajo y batería), quienes solo editaron "In the mushroom" en el año 1997.
Los ingleses Dominion -otros ya separados- dicen presente con versiones de Tears for Fears ("Shout") y The Rolling Stones ("Paint it black"), las dos con un feeling pesado que les queda a la perfección. Si seguimos con bandas que habían editado bellos discos y que ya se encuentran separadas, no podemos dejar de mencionar los The Blood Divine (reseñados en este blog), haciendo "Crazy Horse" (The Osmonds" y una vampírica "Love will tear us apart" de los suicidas Joy Division.
Aquel proyecto surgido de las cenizas de Carcass llamado Blackstar nos obsequia dos rock punkies de la mano de Hüsker Du y Thin Lizzy, esta última absolutamente gloriosa y que por sí sola vale el disco.
Dejo para el final a los más controversiales del compilado, sobre todo teniendo en cuenta el horrendo disco publicado por los doomsters ese mismo año, el impresentable "34.788%...Complete". Algo verdaderamente imposible de articular en la brillante discografía de My Dying Bride. Puedo aventurar que si hubiesen estado estas dos canciones incluidas en ese disco, se hubiese vendido mucho más, y tendría yo incluso una mejor opinión del mismo. Una versión casi calcada del "Roads" de Portished y "Some Velvet Morning" (Nancy Sinatra & Lee Hazelwood).
Un compiladito para pasar la tarde, esperando que caiga el sol, para poder disfrutar de la oscuridad que se cierne sobre nosotros.....

27 de agosto de 2012

Los Natas "Unrealesed Dopes" (1999)

desert

Cierto, ya habían sacado ese caluroso y desértico "Delmar", y todavía no se despachaban con el bellísimo "Ciudad de Brahman", pero ya tenían esa personalidad que los hicieron únicos antes de que muchos los descubrieran.
Vamos, de los medios especializados, creo que los que repararon en ellos allá en el lejano tiempo, fueron la Madhouse, cuando recién tenían un casette y por acá (el norte argentino) no se conseguía nada. Creo que el audiogalaxy (el audiogalaxy!!!) daba sus primeros pasos.
De hecho, y para ser más preciso, sería como un compilado de una banda que recién tenía 1 disco oficial en la calle; ya eso es extraño. Pero veamos de dónde salieron entonces las gemas acá expuestas: 3 canciones sacadas de "En busca de la especia" (k7); 2 pertenecientes a las sesiones de "Delmar" pero que no habían sido editadas (creo que se nota la diferencia entre ellas); 2 de "Rutation" (k7) y 2 que aparecen en el "Ciudad de Brahman"...disfrute asegurado.
Lo que nos encontramos en esta obra es rock rutero y fumón, súpercolgado y súper orgánico que sirve para esos viajes largos que uno no quiere (no puede) dejar de hacer de vez en cuando.
Sonidos secos pero que logran transmitir con ese groove tan característico la necesidad de salir por ahí, de vez en cuando, solo, a disfrutar de lo que nos rodea, sin tener que escuchar a nadie en particular...solo las imágenes de fondo y la música, eterna, dibujando más colores todavía.
Y Los Natas me acompañan siempre a cada lugar que voy. Y la sensación de bienestar que me genera escucharlos no tiene precio.
Por aquella época todavía no estaba "Crudo" Villagra en el bajo, sino Miguel Fernández, quien se despediría en "Ciudad de Brahman" (1999), en el cual aparecen varios de estos temas. 
Mejor los dejo con estas 9 canciones, que son como mazazos en la frente, para que les sirva en algún viajecito que quieran hacer. 
P.D.: El viajecito también puede ser simbólico, de la mano de una de las mejores bandas del Rock Argentino, lamentablemente ya separados.

21 de marzo de 2011

Boris "Amplifier Worship" (1998)

sapito
Si, estoy enardecido con los sonidos más lentos e hipnóticos, monótonos si quieren, desde que el mes de Marzo arrancó. Es cierto que voy mezclando de a poco con otras cosas para no quedar enterrado entre tanta pared de guitarras distorsionadas y acoples, pero es un mes que demanda tranquilidad y relax, y a eso lo logro con esta música.
Sí, ya sé, me van a decir por qué no ponés un disco de Jazz, o algo más darky, tipo Canaan...pero no...me relajo con esto y punto, no muchas más explicaciones.
Y acá estoy, escuchando el segundo disco de estos prolíficos japoneses  (péguense una vuelta por su web oficial y van a ver), hipnotizado tanto por los acoples como por las melodías que fluyen de ese ser diminuto y poderoso  que toca la guitarra, y que seguramente está poseída por un antiguo demonio oriental.
Es impresionante la cantidad de texturas que logra esta mujercita con sus deditos pequeños puestos sobre el diapasón, por supuesto que en comunión con sus eternos compañeros de ruta, Takeshi y Atsuo, logrando este último momentos memorables y tortuosos con su garganta acoplada a los sonidos ásperos, rugosos de lo mejor del Drone.
Pero no solo eso, porque también nos topamos con melodías y progresiones provenientes del Rock clásico, hijas directas del Floyd más volado y espacial (o de Hawkind, por qué no).
Ya para esta época había devenido en trío, y sin perder una pizca de fuerza, ganando en sutilezas y climas.
Boris es una banda a la que hay que escuchar tomándose el tiempo necesario, y que vayan emergiendo los variados colores que componen su paleta cromática.
P.D.: ¿Qué se imaginan cuando ven la portada del disco, tan amable y Pop? Bueno, seguro que no es eso.
Entren y adoren los amplificadores usados en este pedazo de disco.

25 de noviembre de 2010

Los Natas "Corsario Negro" (2002)

negro
Antes de ese experimento brillante e inolvidable llamado "Toba Trance" (2004), el sonido Stoner ya estaba definido y aceptado por el trío, pero ya empezaban a meter cosillas que años después endurecerían su sonido, a partir de "El Hombre Montaña" (2006).
Pero lo pesado y valvular está acá, y multiplicado por mil.
Arrancando despacio y con acoples bien rockeros en "2002" nos hacen entrar en clima, para después sacudirnos del trance con el poder de "Planeta Solitario", y la sensación de estar a la deriva cabalgando alguno de los cientos de miles de cuerpos celestes te arrastra, y te susurra que esto recién empieza..así que preparate para un gran viaje por la mente de un escritor como Emilio Salgari, por ejemplo.
Pesado, lo que se dice pesado, parece haberse encarnado y corporizado en otro viaje hipnótico, en "Patas de elefante", con un riff tremendo, y una percusión tribal que refuerza aún más la pérdida de los sentidos y de su relación con el espacio y el tiempo.
Y así, de la nada, nos despertamos algunos minutos después, en el medio de la playa, y rodeados de una oscura y tenebrosa niebla, como si se hubiese salido de algún cuento de Lovecraft, y nos persiguiera con banda de sonido propia, para no dejarnos tranquilos.
"El Gauchito" es tal vez el anuncio que no supimos leer, que nos advertía, en su breve minuto, lo que se venía en el siguiente disco.
Y es una lástima que no lo pudiéramos/supiésemos leer, porque estamos llegando al final del viaje de la mano del dueño del barco, que nos deja en la orilla de una tierra desconocida y arrasada, pero no inerte, y mucho menos sin historia.
Historia que se dará a conocer al año siguiente, y que incluirá grandes cambios. Pero ahora, este corsario nos invita a subir a su chalupa, y le tenemos que obedecer...como hipnotizados.

28 de octubre de 2010

Cathedral "The Ethereal Mirror" (1993)

etereo
Tranquilamente entraría como un clásico, no lo pongo ahí por capricho solamente.
Otro TREMENDO disco de la mejor encarnación de Black Sabbath.
No me malinterpreten, no es que no tengan personalidad, al contrario, creo que les sobra...sobre todo teniendo en cuenta el disco que parieron este año.
Pero resulta difícil no remitirse a la Bruja cuando los Cathedral abandonaron los toques Death, para llenar de groove esas composiciones que parecían escapadas del túnel del tiempo, y con climas bastante tenebrosos.
La imagen incluso reconocía sus influencias fundamentales en películas clase B de la Hammer, esas que le dieron infinitas satisfacciones a nosotros los cinéfilos.
El sentimiento y la pasión que destilan las 10 canciones son tan gigantes como Júpiter, y suenan tan pesadas y oscuras como creíbles y honestas.
Ya Dave Patchett hacía de las suyas, y de a poco empezaba a ser una parte fundamental en la idea que transmitía la banda a sus oyentes, brindando imágenes tan oníricas como la música que Dorrian, Jennings, Lehan y Warthon (en este disco) creaban.
Aún parece un chiste que este tipo, Lee Dorian, haya prestado sus cuerdas vocales en los inicios del Grindcore a los ingleses Napalm Death, que fuera la banda más rápida del mundo. De allí, a la más lenta, solo un paso, hasta llegar a su primer larga duración "Forest of Equilibrium (1991).
Sírvanse este manjar que con los años supo volverse cada vez más refinado y preciso...y tan hipnótico como la propia imagen en ese espejo...etéreo.

27 de octubre de 2010

Los Natas & Solodolor "Split" (2010)


Si señores, una de mis debilidades, Los Natas, sacaron otro split inolvidable junto con una especie de súper grupo llamado Solodolor que va a dar que hablar.
Y si biena hay canciones y covers que ya escuchamos en otras oportunidades, suenan incluso más prolijas y poderosas al mismo tiempo.
El track que abre la placa es con el que cerraron el recital en Tucumán ("El ass de Espadas"-de Motorhead-), cover bestial, con un bajo gordísimo y seco en primer plano, acompañando en las voces a un invitado especial e inesperado, por lo menos para mi: el polémico Ricardo Iorio. TRE-MEN-DA versión, puro metal.
Esa es una característica que se empezó a manifestar en sus últimos discos, aquellos que siguieron a ese experimento único e inolvidable llamado "Toba Trance". El Stoner fue cediendo y dejando paso a otras influencias, como algunas cosas Hardcore que se dejan escuchar.
Y su homenaje a esos sonidos aparecen de la mano de otro cover espectacular de la banda clásica T.S.O.L., con otro invitado que se luce, Nekro (o Boom Boom Kid) de los indispensables Fun People, cantando "No Time".
Todavía sonando Los Natas, otra versión descomunal de Danzig ("I don't mind the pain"), con el Topo Armetta en voces (quien tocara en Massacre Palestina-actualmente Massacre-, y es el actual vocalista de otra banda impresionante de este país: Dragonauta.
También acompañará al trío en versiones de uno de los pioneros del Stoner, Kyuss, ejecutando "Thumb" y "Green Machine".
¿Quienes son Solodolor? Sergio Ch. en guitarras, Gustavo Rowek (de V8 y Rata Blanca) en batería, el Topo Armetta en voces y uno de los mejores productores del mundo, Billy Anderson en bajo. Juntos...un stoner metal compacto y preciso lleno de fuzz y distorsión, agresivos como la mierda, hasta que bajan los decibeles, para regalar ese cuelgue que me hizo acordar a ese proyecto de Sergio Ch. en Ararat.
Si gente. Los Natas lo hicieron de nuevo. Otra perla, otra cucarda en la pared para lucir orgullosos y dar gracias por la existencia de esta entidad amorfa que se ramifica hacia luagres insospechados, pesados e hipnóticos al mismo tiempo.

11 de julio de 2010

Melvins "Hostile Ambient Takeover" (2002)

Los Melvins son una de las bandas más deformes que existen actualmente.
Comenzaron allá por mediados de la década del '80, siempre paseándose entre el Rock, el Punk y la experimentación más ligada al Noise.
La discografía, contando oficiales, bootlegs, discos en vivo, splits y singles es prácticamente eterna.
Los ritmos pasan de lo acelerado del punk a unos arranques de violencia masiva y monolítica, para dar lugar a una experimentación plagada de ruido y lentitud que torna aún más pesada y violenta la propuesta.
Los integrantes son Dale Crover (batería, voces, teclados); King Buzzo (voces y guitarras); Kevin Rutmanis (bajo y slide) y Dave Scott Stone (sonidos electrónicos), quienes ya no pertenecen a la banda.
Juntos logran climas tan variados como la discografía de la banda, y que van desde los divertidos y fiesteros (pero deformes), a monstruosos y pesadísimos, sobre todo cuando parecen inyectarle líquido de frenos a sus venas antes de comenzar a arrastrarse por el barro.
Si quieren escuchar como suena una banda enojada en una canción extremadamente lenta y larga, logrando este tipo de climas, tendrán que llegar hasta el último track, en donde se hace presente la experimentación en un 100%.
Una banda única, casi (y digo CASI) tan importante en cuanto a su capacidad de influencia, como Black Sabbath, que cuenta con un guitarrista tan indispensable para entender la música de los últimos 25 años, como Iommi.
Adelante, deleitense con este manjar.

15 de junio de 2010

Dragonauta "Cabramacabra" (2006)

cabros
Segundo larga duración de estos argentinos que arrancaran con el split con Los Natas, dando muchísimo que hablar con su disco debut, ya reseñado en estas páginas.
Acá de movida se siente un cambio de ambiente y de influencias, sonando muchísimo más agresivo y thrashero que sus anteriores lanzamientos.
Se dejó de lado, creo, las referencias a lo que había del viejo rock argentino, dándole más importancia a las cuestiones heavies y a la vertiente más cruda del Stoner y del Doom.
Otra parte que quedó fuera de las mixturas que habían antes son algunas cositas jazzeras que generaban un contraste muy interesante con la oscuridad de lo que hacían.
Parecería que son todas cosas negativas, pero no, nada que ver. En realidad se pulieron muchas cosas, que ahora parecieran sonar más consistentes, y la mezcla también me parece que mejoró muchísimo.
Lo que pasa es que son bien distintos los discos entre si, por lo que lleva un poco de tiempo acostumbrarse al "nuevo sonido".
Puede ser que sea porque recién terminé de escuchar de nuevo esa brutalidad inglesa de Venom, pero es un sonido emparentado con estos, sobre todo por la suciedad que se desprende d cada una de las 11 canciones.
Un gran disco de una gran banda.

24 de mayo de 2010

Los Natas/Dragonauta "Split" (2000)

split
Este fue el disquito con el que conocí a Dragonauta, y la verdad que al principio me pareció un robo tan descarado a los geniales Black Sabbath que no lo podía creer, aunque sonaba más que bien.
Entonces por el lado de Dragonauta, el sonido del Black Sabbath más primitivo (bah, el más viejo), el de los primeros 3 discos, con riffs calcados de la bruja (escuchen "Guardian del Hongo" y me dicen). De todas formas el sonido valvular y low-fi no tiene precio, y te da una sensación de haber viajado 30 al pasado maravillosa.
Lo de Natas ya era costumbre, pues venían editando desde unos años antes: recordemos sin ir más lejos el debut "Delmar" (1996) y el increíble "Ciudad de Brahman" (1999).
Este split sería después reeditado como "Livin' la weeda loca " en el mismo año.
Yo le agregué como regalito extra un cover de Blue Cheer que apareciera en la edición disco doble de "Toba trance" (2004) , "Ride with me".
Si tienen que salir de viaje, sobre todo de larga distancia, carguen sus discos de Natas, y sorpréndanse por los nuevos colores que van a encontrar en los diferentes paisajes que atraviesen.
Dos grandes bandas argentinas, como para ir festejando los 200 años del nacimiento de nuestro país, aclarando que no todo es folklore del fiestero.

24 de enero de 2010

Buffalo "30 días de oscuridad" (2008)

buscar
Un poquito de buen Rock/Metal argentino como para sacudir un poco la mugre de nuestros oídos.
Este es el último disco de la banda liderada por el Pastor Filadoro, quien fuera bajista de la banda Vrede, quien aparentemente se volvió a reunir, aunque sin su vocalista original, sino con Javier Copiano (de Plan 4).
Lo que nos presenta Buffalo acá es algo más alejado del Stoner inicial, y muy, pero muy cerca del metal, y la verdad que los resultados son muy bien benidos, e intensos.
Los temas van ganando en intensidad, pero cuando uno piensa que ya se torna demasiado repetitivo, ahí están esos pequeños instrumentales como para descomprimir la tensión y renovar el aire, solo para recargar las fuerzas para la segunda parte del disco.
Trato de imaginarme a quien serían parecidos, pero me cuesta. Es como si Los Natas y Taura se unieran, y le agregaran un poco más de agresión al asunto.
El tema que desentona, y por eso mismo resalta, es ese Blues podrido y folky titulado "Camino", con algunas guitarras acústicas muy interesantes.
Con este disco, Filadoro y su gente deja establecido y aclarado, por si hacía falta decirlo, que está dentro de la camada de bandas argentinas que desmienten rotundamente la estúpida afirmación de "el rock no existe".
Escuchen, y después....cuidado con la adrenalina.

13 de octubre de 2009

Kyuss "Kyuss" (1994)

valle
Y claro, esta banda tenía que llegar al blog. Bien podría haber sido a partir de cualquiera de sus otros discos (los 4 restantes). Elegí este solo porque es el que más estuve escuchando en los últimos tiempos.
El disco es impresionante por donde se lo escuche. Iba a decir "se lo mire", pero no daba.
Si querés Rock intenso y furioso, lo tenés. Si pretendés un cuelgue psicodélico que te lleve a algún desierto, también. Por ahí estás buscando relajarte con esos viejos sonidos valvulares tan característicos de los '70, y también Kyuss te puede proveer de esa melancolía y añoranza de los antiguos y cálidos sonidos rockeros.
Porque en realidad, ¿que es el Stoner? Siempre me pareció un rótulo un poco pelotudo (como todos los rótulos, cierto). Digo, en el Stoner no hay nada nuevo, y eso no es malo. Es tomar sonidos que ya parecían olvidados por la escena, y aggiornarlos.
Sino, escuchen el "Master of Reality" o el "Vol. 4" de los gloriosos Black Sabbath. Pero no solo ellos, también estaban los Hawkind, o Pentagram...o tantos otros olvidados. Y en esa época, el término Stoner no había sido aplicado a la música.
Años después fue que a algún iluminado se le ocurrió. Pero para mi sigue siendo Rock. Vintage, pero Rock.
Y en este caso, con Kyuss, una de las mejores bandas que hubo. Y de donde salieron disparados músicos para todos lados. Bandas que dieron que hablar en su momento: Queens of the Stone Age, Slo Burn, Hermano, Unida, Goatsnake, Fu Manchu...etc.
Acérquense al desierto

9 de octubre de 2009

Buffalo "Temporada de Huracanes" (2003)

huracan
¡Qué año el 2003 para el Rock en Argentina!
Sólo hay que fijarse en los discos editados en esa fecha para caerse de culo prácticamente. Dragonauta, Buffalo, Los Natas ...con eso tenés para vomitar Rock por los próximos 5 años.
Y que discos. Este en particular es el primero de la banda que está conformada actualmente por el "Pastor" Filadoro (que tocaba en Vrede), Xoni en bajo y Leandro Salillas en batería.
Y que buen debut la verdad. 14 grandes canciones de puro Rock para disfrutar a gran volumen, con una intensidad difícil de soportar.
Hagan la prueba, después dejo los posteriores.

7 de octubre de 2009

Los Natas "El universo perdido de los natas Vol I y II"(2007)

I II
Lo de este trío no tiene nombre la verdad. O si. Se llama Música, así, con mayúsculas.
Es "simplemente" un compilado de viejas canciones...y de covers de canciones inmortales de bandas de igual estatuto.
¿Qué bandas? Pescado Rabioso, Steppenwolf, Black Sabbath, Blue Cheer, Kyuss, Franco Battiato (gran compositor italiano) y Aerosmith.
Yo ya había escuchado la lisérgica versión realizada de "Amame petiribí" en un hermoso disco tributo triple dedicado al Flaco Spinetta, en donde participaban bandas de muchos lugares y de diferentes estilos. También la versión del tema de Kyuss "Allen's Wrench", que aparecía en el tributo argentino a esa banda (uno de los mejores tributos que escuché en mi vida, la verdad). La versión de"Paranoid" de Sabbath ya había aparecido en un simple en en año 2003, junto con "Tormenta mental" de Hawkind, y que también estaba incluido en "Toba trance" (2004)
De los demás al único que no ubicaba era al tano recién mencionado, pero lo pude solucionar rápidamente.
Los temas propios son casi todos viejos, u otras versiones de temas de sus primeros discos. Y para variar, como con cada disco, escuchar algo de Natas, es volver al tiempo en lo que de verdad importaba era la música. Lo demás era verso.
Si nunca recorrieron este vasto universo musical, esta es una buena oportunidad para empezar. Si ya lo conocen, disfruten de otros colores. Vale la pena.
Así que acá tienen una buena dosis de pasado, una especie de sobredosis temporal, para hacer más llevadera su existencia. Y recuerden que hoy hay buen Rock dando vuelta por estos lugares.
Saludos.

24 de agosto de 2009

Los Natas "Nuevo orden de la libertad" (2009)

libre
Como para cerrarles la boca a todos aquellos quienes dicen que el Rock nacional (el de Argentina) ya no existe. ¡Que lo parió! Si solo escuchan lo que sale en la radio cual bombardeo a Hiroshima, es lógico que crean eso...es más, sería extraño que uno no lo piense, y que no te dé la sensación de estar escuchando la misma canción una y otra vez.
Pero Los Natas, junto con otras agrupaciones ( como Pez, Massacre o Taura , por ejemplo), vienen demostrando desde hace tiempo que se puede hacer rock y del mejor. De hecho eso es lo que hacen en este disco, como para taparle la boca a todos los escépticos.
Un disco tremendo, me atrevería a decir de lo mejor que salió en este 2009 en Argentina. Y es también lo que vienen haciendo Los Natas desde sus comienzos.
Este "Nuevo orden de la libertad" se intuye oscuro, denso, críptico....aunque paradójicamente luminoso, casi esperanzador, como en la portada del disco, toda oscura con esa especia de luz-sol al final del túnel que te apura a seguir, y no caer.
Un disco lleno de ambiguedades, como decía, poderoso y al mismo tiempo sutil, con una extraña y reiterativa presencia iluminadora: el sol, a lo largo de las canciones.
Las canciones son lo que caracterizó a esta banda. Grandes canciones, de esas indelebles una vez que se te incrustan en la mente una vez que las escuchás.
Empieza bien arriba con "Las campanadas" al palo, y ahí nomás el tema título del disco. ¿Los Natas haciendo un disco lleno de metal? Por qué no....otra de sus influencias al desnudo, y sonando tan honestos como siempre.
Una misteriosa y calma guitarra es el preanuncio de uno de los temas más acelerados, "Resistiendo al dolor", con ecos y delays por todos lados, hasta que llega la explosión. Mierda....que bien que lo hacen la verdad.
Después de el ataque sonoro continuado en "Hombre de metal", llega la paz, esa pesada (casi insoportable)paz que solo se logra en momentos de reflexión, de la mano de "Ganar/perder: Seguís sin comprender, seguís sin poder ver, salís a ver el Sol, gritás ante el dolor, que no voy a perder, siento...porque siento que podría perder. Seguí sin comprender, seguí sin poder ver, salí a ver quien sos, gritás ante un dolor que no voy a perder, siento...porque siento que podría perder." Sin decir nada Los Natas te ponen en trance, y cuando tienen algo para decir, te jodés si no te gusta, pero es como un mazazo en tus seguridades. Y en uno de los temas más épicos donde desarrollan aquellos climas increíbles de "Toba trance" (2004) , con resultados hipnóticos. También es increíble lo que se puede lograr al no incluir letras, ya que la atención y la tensión generada en la escucha no te permiten hacer otra cosa. Otro acierto.
Esos climas se extienden, influencias folklóricas mediante, en "El Pastizal", con una gran introducción con peso propio, que casi te asfixia. Luego llega la pesadez de este trío a pura cabalgata....
"David & Goliath" y ese bajo tremendo no se queda atrás en intensidad. Y seguramente David es el que toca ese bajo gordo del comienzo, como trompadas en tu cara y en tu panza (ahí lo escuchan al bajo!!!). Y si, después de todo esto hay que tranquilizarse un poco, y que mejor que esa especie de interludio titulado "Bienvenidos", donde podés llegar a sonreir frente al desenchufe logrado.
Pero esa tranquilidad solo es una ilusión, porque con "10000" repuntan en intensidad. ¿Ese es el número de los que son en el estudio grabando? Porque lo parece.
Terminan el disco con una gran canción donde se repiten las melodías de "Bienvenidos", y el viaje llega a su fin. Lamentablemente.
Así que déjense de joder con que el Rock en Argentina está muerto. Este disco, felizmente, lo desmiente. Y al mismo tiempo confirma lo que muchos sabíamos desde hace un tiempo: Los Natas son una de las mejores bandas de Rock de la historia en la Argentina. De esas que 20 años después te hacen revisar los archivos para ver que pasaba en ese tiempo.
Adéntrense en esta oscura libertad.

8 de agosto de 2009

Natas "Delmar" (1996)

desert
Originalmente Los Natas se llamaban Natas, y eran como una versión un poco más cálida de Kyuss, con grandes canciones que te atrapan desde el comienzo y se vuelven adictivas. Las voces son evocadoras de épicas vivencias desérticas.
Grandes canciones escribí recién. Como no caer hipnotizado con las pulsaciones iniciales de ese gran bajo y la guitarra de en "Samurai".
El calor del desierto te atrapa y te agota en "1980", y se vuelve agobiante en "Trilogía", con unos climas tan perfectos y sutiles que pereciera estar frente a alguna banda de Rock de los '70.
Y si, es de ahí de donde extraen sus influencias más importantes, tanto internacionales como nacionales. Y la música es bien colgada. Como tiene que ser el Stoner. Y así sucede por los próximos temas que van apareciendo. Y el sonido se vuelve más denso por momentos, con ese bajo persistente en "Soma". ¿Qué era Soma? Era la droga que se utilizaba en "Un mundo feliz" de Huxley, para evadirse de los problemas.
Esa es la sensación y el resultado catártico, con los discos de Natas. El tiempo parece suspenderse, y rogamos por que no aparezca alguna visión de Castaneda en este desierto, en donde estamos atrapados, teniendo como música de fondo ese cuelgue llamado "Mux cortoi". La canción que le da título al disco te hipnotiza aún más, y ya ni siquiera tenés ganas de abandonar este gran desierto para volver a la "civilización"; mejor construir una gran choza bajo el ardiente sol de un atardecer, antes de que te atrape la noche y aparezca algún coyote hambriento.
Anochece, y el helado viento desértico sopla, acercando los mensajes de alguna tribu perdida en entre los médanos de Ostende. Y esa guitarra se pone más gorda, porque con más groove sería imposible. Y así pasa "Wind blows".
El cielo nocturno se torna "Negro", y se hacen presenten las estrellas en ese firmamento, para meter solo un poquito de sludge/doom, y oscurecer la propuesta sobre el final. Las estrellas, finalmente, no son los músicos. Es la música que ellos crean que se impone por peso propio.
"Alberto Migré" fue un escritor de telenovelas de mucho renombre, y así se termina el disco, con un tinte melodramático, como para que reflexiones, y te des cuenta que cada uno tiene su propio desierto del cual no puede (no quiere, en realidad) salir.
En esta edición-que pertenece al "Bee Jesus boxset- aparece un bonus que fuera editado en un e.p. en el año 1999, solo con dos temas. Acá tienen "El Gobernador pt.I", para salir del paso y agregar un poco más de rock.
¿Por qué no querer salir de tu desierto? Porque allí se disfruta al máximo de tu soledad, la que elegiste.
Como en este disco. Como este disco.

12 de febrero de 2009

Witchcraft "Firewood" (2005)

epppa
Un disco con onda de una banda con toda la onda.
La fecha de edición es seguramente un grave error, o bien estos suecos descubrieron como viajar en el tiempo, retrocediendo exactamente 30 años en la historia del Rock, a la edad de oro donde regían las antiguas bestias llamadas Black Sabbath, o Pentagram (no tan prolífica pero igual de increíble).
Escuchen el disco y van a correr a ver, igual que yo, a ver si no se equivocaron y pusieron un disco de alguna banda de finales de los '60 o la primera mitad de la década de los '70. De hecho, en el último tema hay un track oculto, "When the screams come", que es un cover de Pentagram.
Todos los temas tienen la dosis justa de Hard Rock, más una pizca de Stoner, más un poquitín de influencias de ese Rock sureño que elevó a la categoría de maravilla el violero Zakk Wylde.
Las letras son del mismo tono que las que escribían Black Sabbath, y las que más me gustan son "Wooden Cross (I can't wake the dead)", y "Sorrow Evoker". Y las mejores canciones son justamente las que tienen las mejores letras (esas dos que recién cité), más "Mr. Haze" con un ritmo y un feeling híper blusero.
Pero es hoy, el día que escribo la reseña, mañana puede ser que los temas más lindos sean otros.
...Hasta el arte de tapa es de esos que evocan sitios misteriosos y oscuros. Y bien podría ser el interior de esa tétrica casa del primer disco de Black Sabbath, autotitulado, en el que aparecía esa "bruja" en la tapa.
Un disco para los entendidos en materia de Rock, para los amantes de la antropología musical (pero editado hace solo 4 años).
Disfruten, que es fácil.