31 de mayo de 2012

Ararat "Música de la Resistencia" (2009)

resistir
Y si, mucho tiempo descuidado el blog por diversos motivos; entre los más importantes se podría citar otras actividades y viajes varios. Lo cual no me impidió seguir disfrutando de toda la buena música que anda circulando, e incluso pude comprar algunos discos, cosa que hacía mucho no hacía.
La verdad que la satisfacción de comprar un pedacito de plástico grabado, y cuando lo ponés en el reproductor instintivamente necesitás subir el volumen porque no puede servir como fondo recreativo.
Ararat empezó como un proyecto paralelo de Sergio Ch. de Los Natas, para dar rienda suelta a sonidos un poco más colgados que su banda principal.
Este disco es el primero, en donde fue acompañado por su hermano Santiago en piano, junto con musicos sesionistas: el Topo Armeta (en voces), Mariano Pini (guitarra slide) y Nicolás Mallo en bajo.
La MÚSICA que vamos a encontrar acá es casi de corte instrumental y acústica, con influencias psicodélicas y pinceladas de hipnótica música armenia. Nunca llega a alcanzar esos picos violentos de los Natas, pero el viaje, cuando los músicos así lo disponen, se torna denso y oscuro.
Hay un par de cositas reversionadas de su anterior banda (hoy lamentablemente disuelta?), pero lo demás es pura música de la resistencia nueva. Hay más eco, más efectos y más melancolía. Aunque cambia para Ararat II (2011), que es bastante más podrido y mala onda.
Ararat ES música de la Resistencia, sobre todo de la mediocridad reinante a lo largo y ancho del mainstream. Por suerte, y gracias a gemas como esta, o a Pez, o Massacre (ni hablar de Random de Tucumán y Gardenia de Salta).

Katatonia "Last fair deal gone down" (2001)

Otros suecos que nos tienen acostumbrados a discos impresionantes, y que por más variaciones que haya, tienen un sonido identificable a primera oída.
Ya sean las voces, o esas guitarras a medio camino entre el dark inglés de los '80 y el metal post '90, con un gancho que miles de bandas pop envidiarían, Katatonia se ganó un lugar a fuerza de canciones increíbles con los colores justos, sin ningún tipo de sobrecarga melodramática.
Y lo más importante es que supo cambiar a tiempo antes de transformarse en una parodia de sí mismos (miren a los ingleses Cradle of Filth, por ejemplo). Dos etapas bien diferenciadas e igualmente efectivas: la extrema, dentro del ámbito black y doom, con un impresionante interludio Gothic (escuchen "Brave Murder Day"), para sorprender con un fuerte volantazo estilístico y estético, ya que hasta cambiaron el logo de la banda, algo caro a los ojos de los fans más radicales (no para los peronistas, je).
Extrañamente, nadie acusó recibo en cuanto quejas, sino que la música adquiríó más dramatismo y matices, a la par de nuevos colores...tal ves más opacos todavía.
Luego de ese ícono en la discografía de los suecos ("Discourageed ones" (1998)), con altas cuotas de The Cure en el nuevo sonido buscado, vino "Tonight's Decision" del '99, hundiendo más sus oscuros brazos en la música alternativa, y alejándose todavía más del metal.
Pero este alejamiento trajo sonidos más densos, bien rockeros, otorgando una oscuridad y una melancolía atroz al sonido de la banda, conjuntamente con una ironía de neto corte inglés, en un disco imprescindible para todo amante no del Rock, del metal, o lo que mierda sea...sino de la música en general.
Katatonia es una de esas bandas que no tuvieron miedo de cambiar, y hoy es imposible no disfrutar de lo que significaron esos cambios. Logo, estilo, cantante...género. Katatonia ya no pertenece al Metal, es una banda que hace música cargada de emoción y sentimientos, con tan poco de alegría que nos vemos obligados a buscarla en otro lado, no en este disco, que resulta ser indispensable.

30 de marzo de 2012

Opeth "Heritage" (2011)


Hablando con el Conde Gardfield, otro de los que escribe en el blog, que pocas bandas son las que logran un sonido personal e identificable automáticamente.
Y Opeth es una de esas bandas. Y también es una de las pocas que se arriesgan y se cagan literalmente en lo que se espera de ellas.
Y en buena hora que así sea, porque si no, no estaríamos deleitándonos con uno de los mejores discos de los últimos 10 años.
Hay que tener bolas para hacer un disco sin voces podridas, sin arranques Death Metal, con estructuras jazzeras y kingcrimsonianas, y así todo lograr un disco oscurísimo, repleto de matices y riffs que se cruzan y te dan taquicardia.
Es cierto que no es nada nuevo lo planteado, ya que en aquel recordado "Damnation" (2003), también habían explorado su veta relajada con ambientes, climas y colores acústicos, brindando una extensa paleta de grises...a cada cual más hermoso.
Aquí también hay mucha acústica, y las eléctricas nunca gruñen con odio Death Metal, pero la oscuridad que atraviesa la placa entera es descomunal y casi palpable.
Pude conseguir a fines del año pasado la edición importada, que viene con el DVD y la correspondiente mezcla en 5.1, y es sencillamente impresionante.
Todos los temas son geniales, desde esa intro misteriosa que da paso a "The devil's orchard", el futuro clásico "I feel the dark" (como si hiciese falta que lo aclaren en una canción)...todos los temas sobresalen de la actual media mundial, sin necesidad de pudrir voces.
La pregunta que cabe hacer, sobre todo teniendo en cuenta las críticas y reseñas a lo largo de la web y revistas especializadas que sancionan la legada de la madurez al grupo en paralelo al abandono de las voces podridas es: ¿Volverán los suecos a rugir como tan bien lo hacen? Tengamos en cuenta que la de Akerfeldt es una de las mejores voces en ambos aspectos, y le da un dinamismo especial a las canciones.
De todas formas, si sacan discos como este, no hace preocuparse por la intensidad, oscuridad y vértigo, y mucho menos por los matices, ya están asegurados de antemano, y no necesitaremos, tal ves contra nosotros mismos, de voces gritadas para disfrutar de esta genialidad europea.
Imprescindible.

5 de marzo de 2012

Stridor "Mundo Interior" (1999)

interior
Y si, para mi, esto es un clásico, por lo menos del Death Metal Melódico en la Argentina.
Stridor fue una banda del norte del país, de la provincia de Jujuy para ser más preciso, que se formó en el año 1996. Antes de llegar a éste, su único disco, hubieron dos demos.
Para contextualizar, por aquellos años, el norte argentino era la meca del Metal Extremo, con diversas propuestas: Skombros, Vae Solis, Pogrom, Santuario, Profanación (en Salta), Stridor (en Jujuy), Brutal Orden Divina, Evil Tomb, Hellbros, DEC (Tucumán).
Entre ellas, la idea directiva de los jujeños era muy original y bebía de una gran fuente europea (desde mi punto de vista, por supuesto): Edge Of Sanity, los pioneros suecos de la escena melódica, incluso anteriores a Dark Tranquility, In Flames o At the Gates.
Lo que los muchachos de Stridor nos traen en este breve pero contundente disco son 10 canciones, en donde la adrenalina va subiendo de a poco, hasta estallar promediando la media hora.
Siempre me pregunté que tenía de especial este disco, que no podía dejar de escucharlo. La única respuesta posible son las canciones, que te sorprenden al mismo tiempo que te sacuden, en un trayecto no mayor a los 5 minutos.
El inicio de la placa con "Nobody's free"  y esa intro que te avisa que se avecina una tormenta, para dar entrada a ese riff espectacular. Pero eso no es todo, porque de repente aparecen unas melodías increíbles, de clara extracción clásica (Maiden, por ejemplo). La voz bien al frente, podrida, deja entender las letras claramente.
En el segundo tema, "Infierno Terrenal", la sorpresa es mayor, con unos teclados a modo de colchón melódico para una sutil percusión que hace de intro a una de las perlas del disco, casi una "balada" con un sonido profundo como yo no recuerdo haber escuchado en alguna banda argentina de la época (dentro del Metal, obvio). Y eso no es todo porque la melodía está en todo momento acariciando, y de paso somos testigos de ese bajo gordo y pesado.
"Run" es el más Gotemburg de todos los temas, y tal vez uno de los más oscuros del disco, en donde asoma por primera vez, casi tímidamente una voz limpia, dentro de un estribillo...y no podés creer lo bien que queda.
Lo interesante de los temas que se van sucediendo es que cada uno tiene su propia personalidad, sin perder el sonido de la banda. Uno de los temas más vertiginosos es "Última decepción", en donde también resalta de nuevo el bajo (no soy músico, pero algo me dice que ese bajista tiene más dedos de lo normal, jajaja).
La segunda perlita, esas canciones que después de tantos años te la acordás de memoria es "Life's end", en donde la voz limpia está con más fuerza. Lo mismo va para "Odio", que cuando bajan las revoluciones salen a la vista arreglos vocales muy interesantes y poco ortodoxos.
Adrenalina y vértigo. Mucho, de la mano de "Enfermedad Mortal", otros de los caballitos de batalla de los jujeños, y una gran canción por sobre todas las cosas.
EL TEMA del disco, hoy, para mi es "Unavoidable Future", repleto de melodías vocales y guitarreras, y un medio tiempo que le agrega dramatismo, y que desde el día que lo escuché se clavó en mis recuerdos más preciados, al igual que el tema que le da título al disco, con un laburo en guitarras que nadie tenía en esa época, nadie. Esos punteos iniciales son descomunales, y casi te emocionan.
P.D.: no me quiero ni imaginar lo que hubiese sonado el disco con la actual tecnología.
No sean giles y escuchen, se van a sorprender de lo que se hacía en el Siglo pasado en nuestro norte argentino.

Lengua Mortuoria/ExoMater/Hellige/C-Utter "La Legion del Sepulcro" -split-(2011)

split
Más locos del orto dedicándose a arruinarnos las tardes y/o noches con sus elucubraciones esquizofrénicas, cercanas al terrorismo sonoro.
Lo primero que se me ocurre de toda esta gente heredera de Sunn O))), Boris y Earth es que algo verdaderamente feo les tiene que haber pasado en sus respectivas infancias, para querer repetir así el daño ocasionado en los angelicales y desprevenidos tímpanos que se crucen en su camino.
Y si son seguidores del blog, seguro que por lo menos 2 de las bandas de este "4-way split" no les serán desconocidas: Lengua Mortuoria y exoMater, quienes ya torturaron mi cerebro, y vaya si dejaron marca...todvía me acuerdo de los horrendos climas que nos regalara Hristo en ese e.p. del 2010 y el demo (2009)
Lo de C-Utter sí que me sorprendió, no solo porque no los conocía, sino por su lugar de procedencia (España). Sí, es un prejuicio estúpido, pero no tenía este tipo de bandas saliendo de la península ibérica. Entonces bien cerrada la boca y abiertos los oídos, porque la mala onda de C-Utter es antológica, con una carga antireligiosa (anticatólica, para ser más preciso) que se expande como una niebla maldita. Con un arranque misterioso de la mano de "Dislexia", llegan unas campanas infernales y sacras al mismo tiempo, con la distorsión al palo y una batería que parece más un mantra tibetano repleto de yetis drogados, y una lírica que compra al más dormido: "la muerte en nombre de tu dios, abuso, tortura y violación, bajo el mandato divino siembras el miedo en el camino...enemiga de la libertad tu doctrina se extinguirá...horror y odio hasta la sepultura...la unica iglesia que ilumina ardiendo está...". Solo parte de la letra de"Fallen Temple", a cargo de una mujer que transmite odio, mugre y desolación en partes iguales. Una verdadera belleza.
Más jodidos son los otros dos temas, "Introspecciones" y "Epitafio (la muerte de un dictador)", que bien podría aplicarse a la reciente muerte de las lacra inmunda y cobarde de Tucumán, el genocida Bussi: "...viva la Muerte...la Muerte del dictador..."
La banda que continua es Hellige, de Argentina, que se arrastra lentamente entre un Doom opresivo y crudo (a la Thergothon, por ejemplo) y un Black histérico y primitivo, y lentísimo al mismo tiempo, de esos a los que Europa nos tiene acostumbrados bajo el rótulo de Suicide Black Metal. Dos extensos y oscuros temas, desagradables al oído no pervertido oportunamente...pero gratificante para quienes buscamos algo distinto, fuera del molde y que no sea una copia berreta de la escena argenta: Hellige, bienvenidos al blog.
A continuación, nuestros vecinos chilenos de exoMater, ya conocidos por estos lares. Oscuro, pegajoso, dark drone ambient y que se yo cuantas cosas más. Uno no está preparado para cosas como ésta, y el pasaje "de niño a hombre" (el nombre de uno de los temas), suele ser "traumático", casi tanto como escuchar exoMater.
De repente el sonido se hace más convencional, con algo parecido a una composición...pero es pura apariencia, que se diluye rápidamente bajo ese bajo gordísimo y esos sonidos extraños de fondo, ecos de algo mítico e inalcanzable, algo imposible de poner en palabras...la propia muerte. Y el velorio anticipado, al escuchar exoMater.
Lo de Lengua Mortuoria ya debería ser conocido para quienes nos siguen desde hace 5 años. Lo más opresivo, clímático y retorcido del Drone/ambient/doom de la Argentina está representado en la música del mortuorio Hristo.
Por lo que escucho, la música en este split es mucho más agresiva que la presentada en el demo del 2009 y el e.p. del 2010, pero le da nuevos colores a las alucinaciones lovecraftianas a la que me tiene acostumbrado, sobre todo el en tema "Los ojos...". Ya en "Percepción extrasensorial" vuelve esa extraña forma de mezclar oscuridad ambient drone con una psicodelia espacial desquiciada, pero sanamente refrescante.
La experiencia de escuchar este split me hizo recordar esa extraña película "Yellow Bricks Road", en donde el personaje fundamental es la música que suena a veces tenue, otras se impone con la fuerza de una alucinación...pero siempre produce cambios en los miembros de la expedición que van sucumbiendo de a uno en su propio vacío, produciendo una locura inexplicable...casi tanto como la película misma.
Esa sensación, y esa experiencia, comprimidas en poco más de una hora de locura y oscuridad.
Les dejo el link directo de Lengua Mortuoria, de donde pueden descargar y dejar algún comentario.
P.D.: Prueben escuchar a oscuras, de noche, y a un volumen alto...después les paso el teléfono de un psiquiatra amigo, jeje.

29 de febrero de 2012

Random "Todo.s Los Colores Del" (2011)

¡Que hijos de puta!
Tremendo disco que se mandaron estos vecinos tucumanos, de la mano de un metal ultra técnico e influenciado por infinidad de bandas y estilos.
La verdad es que es difícil elegir por donde empezar...si hasta los estilos están mezclados....arrancando por el Death Metal, el que (a)parece más difuso, pero con el correr del tiempo te pega más fuerte.
Vamos al primer tema. "Cachafaz". No solo sorprende el arranque, sino el vértigo de las guitarras y una base rítmica demoledora, como si pegasen un martillazo en la cabeza sin previo aviso, casi sin darte tiempo para prepararte para el dolor. El final parece cerrar ese círculo extraño abierto, casi explicando el concepto de repetición del psicoanalista francés J. Lacan (de quien aparentemente toman el concepto de estructura). La letra de la canción también me llamó la atención, desde el título (casi un significante perdido en el devenir de la historia), pasando por el juego de palabras en inglés y castellano, que generan un saludable equívoco, hasta esa frase que grita contra la melancolía cuasi tanguera de muchos (Iorio, Malón, teléfono!!!!), que pregonan un pasado mejor por el simple hecho de ser pasado. Resuenan en mis oídos, ese grito primal del querido Flaco Spinetta: "...¡mañana es mejor!...".
Si hablamos de juego de palabras, que puedo decir de "Elchi, John", tal vez uno de los mejores títulos de los que tenga memoria. Y lo más importante de todo, es que da a entender un sentido del humor interesante. Como ocurre generalmente, cuando bajan las revoluciones, dejan de ser extremos para ser ultrapesados, y con un dejo a la Primus, sobre todo en algunas cosillas medio trabadas por ahí.
Cuando quieren sonar pesados e intrincados lo hacen con la mayor naturalidad del mundo, sino escuchen "Tururú", con un riff densísimo mezcla de Pantera y (otra vez), Meshuggah y sobredosis de The Mars Volta, y algunas de las voces más interesantes de toda la breve discografía de Random. En esta canción, es donde sale a relucir unos colores extraídos de la psicodelia más oscura de fines de los '70, de la mano de ese genio llamado Robert Fripp. "Tururú" es una de las perlas del disco, y recuerda mucho a esas bandas que no tienen sentido en pleno siglo XXI: es decir, demanda que uno se siente a escuchar lo que está sonando, porque de fondo puede hacer que te pierdas en el espacio.
Después de esa montaña rusa de sensaciones vertiginosas y apresuradas, y para darte un descanso, te arrullan con "As far as impossible", de breves dos minutos y chirolas...para que tomes aire rápido para meterte de nuevo hasta el fondo de la pileta...lo quieras o no.
Y ese empujón es "Tarzan's Void", un tanto más lento que los demás, y con una demostración de percusión de Marcos Crossa (baterista), que parece tener 8 brazos y un sinfín de recursos técnicos, heredados del ADN de bandas como Tool y/o King Crimson. En este tema está de invitado Matías Orquera en las voces, añadiendo mayor caudal y color al ya de por sí amplio registro de Raúl García Posse, encargado también de las guitarras, que brillan con enormes sutilezas en este momento del disco, incluso con algunas tonadas árabes o algo así (...será?).
"Cuando el blanco no es color" te entrega una aparente sensación de paz y tranquilidad, sobre todo con la compañía de ese violín ejecutado por Julián Palacio Fernández, que me remite a aquellas bandas de principios de los '90 que mezclaban sonidos muy calmos en estructuras emparentadas a la música extrema (Black Metal, por ejemplo). Y cuando parece que al promediar la canción viene el golpe mortal, te descolocan con una bajada más todavía, y lo gris se adueña de tu mente, y te lleva lejos de ese azul que lastima de la portada.
Luego de este extenso relax, llega "Qualm", con unos riffs intrincadísimos y una base mezcla de Opeth y The Mars Volta que te hace pensar en si no te equivocaste de país...y en realidad estás escuchando alguna de esas bandas oscuras (por lo perdidas) europea...es cierto mucho de Tool, pero mucho también de otras cosas, con estructuras ajenas al Metal y al  Rock, y más cercanas al Jazz y su vertiente más experimental.
Terminan a todo Rock Progresivo con "Meeting at...Jabol", y esas pinceladas de Primus por acá no están nada mal, sobre todo en el sonido bien esquizofrénico del bajo de Pablo Lamela Bianchi.
Termina el disco y pienso: con la sección rítmica que tiene esta banda...cual es el límite en la composición? Porque el batero da la impresión de poder hacer cualquier cosa, en compañía del enfermito del bajista. Visto desde ese punto de vista, el violero la tiene fácil, porque no se puede perder nunca.
Ya lo dijo el gran Joe Strummer (creo): "...una banda es tan buena como su baterista..." Y sin desmerecer a los otros dos músicos...acá podemos confirmar dicha afirmación.
Todo lo exhibido en ese extraño e.p. es potenciado exponencialmente en este debut larga duración...y lo tremendo es que no solo no parece una banda tucumana...está a años luz de lo mostrado por infinidad de bandas Argentinas.
Ahora lo que no me gusta del disco: la tapa no solo no refleja el contenido del mismo, sino que incluso te puede despistar...pero puede ser justamente esa la idea, otra forma de salirse del molde.
Otra cuestión que me hace ruido: si bien las influencias están presentes, no son tan obvias. Hasta que bajan los decibeles...en las partes más tranquilas de los temas se cuelan bandas específicas que le restan poder de sorpresa a la ya de por sí sorprendente música del Trío...si, la puta que los parió!!!!es un trío!!!!
P.D.: quedan en el tintero un montón de bandas de referencia...abrumador.
Por si no quedó claro: un disco indispensable.
Vayan a la página oficial de la banda: www.randomtuc.com.ar
y busquen ahí esta maravilla...no sean giles...basta de Iorios y Malones...algo nuevo está en la puerta, y lo tenemos que dejar entrar...después va a ser tarde.

8 de febrero de 2012

Murió EL Flaco 08/02/2012

Nunca pensé que iba a pasar y terminó ocuriendo en el momento menos esperado, como siempre que la Puta Muerte llega.
Hoy cierra sus puertas la Universidad Nacional de Música...porque el Flaco era eso...perdón ES eso.
El Flaco es el tipo que me enseñó sin proponérselo a escuchar y a disfrutar de la música en sus diversas formas.
El Flaco es el que primero me conmovió con su arte y su forma de escribir y cantar. Y siendo un niño (creo que 10 años), gracias a esos tíos piolas que todos tenemos (y que en mi caso funcionó -todavía lo hace de hecho- como un hermano mayor) me ví expuesto a sonidos que 27 (si, 27) años después me siguen conmoviendo como si el tiempo no hubiese pasado.
Claro, ahora que lo escribo me doy cuenta. Con el Flaco el Tiempo se transforma en algo que no es posible asir...y el paso del tiempo se tranforma en una ilusión estúpida que su música/poesía desmiente.
Pero, siempre la Puta Muerte viene a poner las cosas en su lugar...y me viene a recordar que el paso del tiempo no es una ilusión, sino algo muy real, y que por más que uno haga los esfuerzos que cree suficientes para negarlo...la niñez se termina.
Tal ves la sorpresa/angustia/desmoronamiento sea producto de eso.
Tarde me doy cuenta que ya no soy un niño, y "gracias" a la Muerte del Flaco, de "mi" Flaco Spinetta. Ese que mis hijos escuchan y se sorprenden y me conmueven.
Si hacía falta un golpe de gracia para terminar con ese niño...hoy ocurrió. Un martillazo en mi niñez, y una despedida triste como pocas.
Chau Flaco, te voy a extrañar mucho...y nunca sabrás cuanto.
P.D.: chau, me voy a escuchar "Artaud" y "Téster de Violencia"...así, los dos pegaditos.

19 de enero de 2012

Tyranny "Bleak Vistae" e.p.(2004)

chuy
Ya reseñamos hace bastante su primer y único larga duración hasta el momento en este blog...aunque viendo a extensión de este e.p., lo de larga duración sería un eufemismo.
Casi un cuarto de hora para tres composiciones hacen de este primer esfuerzo discográfico de los finlandeses.
En comparación, no hay nada distinto respecto del disco, incluso este suena un poco más a demo, sin la profundidad que le había encontrado al otro, y con muchos menos matices seguramente. Al que me diga que el Funeral Doom no tiene matices que escuche el nuevo de Esoteric antes de decir boludeces.
Cierto es que no hay nada fuera de lo común, pero no por eso voy a dejar de escucharlos.

18 de enero de 2012

Amorphis "Elegy" (1996)

folky
Tantas reseñas citando lo maravilloso y único de este lanzamiento, sin darme cuenta que nunca lo había reseñado.
¿Qué se puede decir de semejante obra que no haya sido dicho en todos estos años?
Todavía recuerdo como nos sorprendimos los que hacíamos aquel programa de radio frente a tanta melodía, proveniente de una banda supuestamente enrolada en el Death Metal. Esto era definitivamente otra cosa, y no se sabía muy bien (nosotros no sabíamos) como catalogarlo.
También recuerdo los comentarios en las pocas revistas de la época, en donde frente a la falta de rótulo para los cambios de varias bandas, no les (nos) quedaba otra que llamarlas experimentales.
Entre ellas aparte de Samael, Tiamat, Sundown...estaba Amorphis.
Y con este disco, porque, aún hoy no hay forma de encasillarlo.
Voces limpias melódicas y épicas por igual, voces bien podridas y al frente cuando hacen falta. Teclados bien progresivos acompañando unas guitarras tan vertiginosas como melódicas, creando climas cuando es necesario, pero siempre poniendo a prueba nuestra capacidad de asombro.
La sección rítmica era descomunal y daba la impresión de sostener cualquier cosa que se les pudiese ocurrir a los demás.
Y la distancia entre el disco anterior, "Tales from a Thousand Lakes" (1994) y este es increíble, mediando solo un e.p. y un split. Lo nuevo, es el aporte de Pasi Koskinen en las voces, Kim Rantala en teclados y acordeón y Pekka Kasari en batería. Asimismo, los demás músicos se encargan de nuevos instrumentos que enriquecen la paleta de colores que ya poseían los finlandeses, dándole incluso un toque psicodélico que no se podía ni sospechar escuchando el cover de The Doors en el disco del '94.
Una obra obligatoria y (extremadamente compleja) no solo para los seguidores de Amorphis, sino para los amantes de los sonidos europeos, y de la música en general.
Imposible dejarlo pasar por alto.

8 de enero de 2012

Black Sabbath "Forbidden" (1995)

feo
Y, siempre es difícil catalogar como basura un disco de la Bruja, pero créanme, es el único de su extensa discografía que entra en esta bolsa de mierda.
Y son muchas las razones. La principal son las canciones, la música...que brilla por su ausencia.
Riffs de descarte (¿que pasó Iommi?) y una base rítmica que parece haber sido grabada a puro desgano: la batería del fallecido Cozy Powell parece haber sido reemplazada por una vieja máquina de coser Singer, y el bajo de Murray tiene menos fuerza que una canción de Airbag.
Lo más llamativo de todo es que la voz de Tony Martin, aquejada de una anemia descomunal y desconcertante. No puedo dejar de recordar que sólo un año atrás este mismo vocalista había grabado "Cross Purposes", increíble disco de los Sabbath, con otra sección rítmica. Si sigo mi camino hacia atrás, no puedo creer que sea la misma formación de "Tyr" (1990), donde lo que faltaba en producción sobraba en canciones. Para no mencionar "Headless Cross" (1989): la conclusión es que Tony Martin no estaba en su mejor momento evidentemente, para este bodrio.
La producción no se queda atrás, en el sentido en que es tan paupérrima y patética como las "canciones". La única que podría mirar con cariño es la que inicia la placa, con un sonido oscuro y un riff lento y denso, pero se va todo a la mierda con Ice-T rapeando como invitado.
Lo demás, ya está dicho: material de descarte que no sirve ni siquiera como rareza, y por eso, esto es basura...casi tanta como la que hay en la contratapa, quemándose bajo la atenta mirada de la Muerte...Y hasta ella tiene una mueca de asco frente a semejante afrenta sufrida por uno de sus mejores discípulos.
Totalmente olvidable.

The 3rd and the mortal "In This Room" (1997)

mortal
Otros que salieron de la camada de experimentos europeos a mediados de los '90.
Es en esta banda donde debuta la hermosa noruega Kari, de la cual reseñamos varios de sus discos solistas. Solo los primeros dos lanzamientos (1 e.p. y el primer disco) son "verdaderamente" metal (doom, para mayores datos), los demás se pueden catalogar de muchas formas: experimental, ambientales, climáticos...pero lejos del metal. Y de nuevo, como con The Gathering, en buena hora.
Ya para "Nightswan", e.p. del año 1995 Kari se había ido, y había entrado Ann- Mari Edvarsen en las voces, dando sobradas muestras de su capacidad para reemplazar a la bella Rueslatten. A este e.p. le siguió "Painting on Glass" (descomunal e inadvertido por la mayoría lamentablemente), para dar paso, solo un año después a esta obra retorcida e inclasificable.
Sí, es cierto que ya puse las etiquetas, pero escuchen y comenten a ver si no se me pasó alguna, porque acá van a encontrar de todo y para todos los gustos. Se me ocurre unos de los discos más difíciles de escuchar que recuerde, por la variedad de climas y estructuras, colores y tipo de vocalizaciones presentes a lo largo de casi una hora de duración.
Hay cosas climáticas que deben haber sido compuestas para el disco anterior, sobre todo el tema que inicia la placa, con una cadencia casi Trip Hop, con unos punteos hipnóticos de guitarra acompañando a Ann Mari en un vaivén descomunal que te hiela la sangre. No menos que esto podemos encontrar si buceamos en ese oscuro viaje de inspiración floydeana titulado "Monody", en donde no hace falta ninguna sustancia para inducir un estado alterado de la conciencia.
Cuando te estás acostumbrando a los susurros, se presenta el primer Trip Hop mala onda de verdad, que rompe con toda la tranquilidad y la paz mental que podrías haber obtenido en los primeros 8 minutos del disco, para escupirte la supuesta y pura alegría de pertenecer a esta galaxia...pero sobre el final te va a faltar el oxígeno y te vas a derretir rápidamente.
las voces más reventadas y locas del disco las encuentro hoy en "Sophisticated Vampires", en donde creo que la sacaron a la cantante de algún hospital monovalente para llevarla al estudio y que haga lo suyo. Perturbador, sobre todo con los jueguitos de guitarra (recordatorio: hay tres guitarristas en este disco).
Otro temita jodido a puro grito pelado, y que empieza muy relajado es "Did You", una especie de Ambient que se va a la mierda muy rápido.
La calma vuelve pero para ese entonces estás tan mareado que no sabés dónde te dejaron estos noruegos locos, que parece que solo quieren jugar con tu supuesto equilibrio mental. Vocalizaciones etéreas y trampas sónicas para desconcertar hasta al más preparado, y por debajo de todo esto, unas sutiles pinceladas del Jazz más volado y la psicodelia más escurridiza, desparramadas por todos los espacios libres, si acaso quedase alguno.
En definitiva, música, pura música, y de la mejor. No dejen pasar esta obra de arte atemporal.

The Gathering "If_Then_Else" (2000)

y si...
Pensar que la etapa netamente perteneciente al metal de los holandeses es la más breve de su carrera, hasta "Nightime birds" incluso...para después abandonar la pesadez persiguiendo la experimentación con distintos sonidos e influencias.
No es extraño entonces que aparezcan climas intimistas y minimalistas sostenidos en la descomunal garganta de Anneke (una debilidad personal, no puedo criticarle nada), con una calidez casi inédita en el género.
El género. Esa es otra cuestión complicada, porque no es seguro que a esta altura los holandeses pertenezcan al mundo del metal...y en buena hora. Con el paso del tiempo ganaron colores diversos que generan obviamente afectos más diversos e inesperados todavía.
Una rockera "Rollercoaster", que posee atractivos pasajes oscuros, obra de la cadencia y el groove, y una distorsión tan fina y delicada como pocas veces hasta ese momento.
Como no sucumbir a los encantos de la belleza única e irrepetible de "Amity", con la fragilidad propia de las objetos de calidad. Y con un aroma a dark wave tremendo. Y si quieren este tipo de fragilidad esperen al himno que continúa, "Bad Movie Escene" para rendirse a Anneke y a su perfecta combinación a la Radiohead.
También podemos disfrutar de un bajo distorsioandísimo, en "Colorado incident", pero solo es un engaño, porque los últimos temas del disco son un viaje sin retorno a la melancolía, despojados casi de distorsión, para dejar que la belleza destaque sobre la agresión (inexistente).
Así se suceden "Beautifull war" (hermoso instrumental), "Analog Park" y "Herbal Movement", cada vez más experimentales y alejados del metal, para meterse en esos climas a los que nos acostumbraron artistas como Radiohead y Bjork, por ejemplo. ¿Música espa(e)cial? Sí, una buena dosis, pero con la calidez del trópico, sin una pizca del vacío y la frialdad reinante allá fuera.
Anneke puede suponer que no la amen o la necesiten todo el tiempo...pero por culpa de este tipo de disco, con estas canciones, se vuelve muy dificil la verdad sacarla de la mente, y no desear un encuentro con ella, aunque más no sea para escucharla cantar "Morphia's Waltz", optimista y melancólica al mismo tiempo.
Con "Pathfinder" podemos incluso encontrar el camino a alguna película perdida en la historia, con esta música incidental maravillosa.
Es difícil superar semejante disco, sin embargo, pocos años después llegaría un impresionante "Souvenirs", precedido por un e.p., un disco en vivo y un compilado con canciones de la primera época.
Por el momento, escuchen esta belleza.

15 de diciembre de 2011

Lacrimas Profundere "Burning: a Wish" (2001)

Parafraseando a Sui Generis, "hubo un tiempo que fu(i)e hermoso y fu(i)e doomy(libre) de verdad, guardaba todos mis sueños (pesadillas) en canciones(castillos) de cristal..." (jejeje)
Y sí, en una época estos alemanes construían canciones enormes, como castillos, con una fragilidad propia del elemento vítreo indicado.
Y no hablo de antiguos lanzamientos, ya que algunos de los editados en la década del '00 son cachetazos darkies repletos de melancolía y tristeza popy, con canciones gancheras difíciles de olvidar. Claro, alejados ya del Doom que los viera nacer, ese de claras influencias inglesas (My Dying Bride, Anathema). Por supuesto que no incluyo entre sus grandes discos al último editado en el año 2010, que tiene menos fuerza que esas bandas neogóticas y neotristes yankees tan de moda, y a las que actualmente les afana hasta la imagen Lacrimas Profundere.
Este disco es uno de los más logrados, en donde todavía mantienen elementos del metal oscuro y opresivo de antaño, pero ya empiezan a aparecer el gancho y refinamiento de otros géneros (el pop y el Dark a la cabeza), que permiten mover el pie y la cabeza casi instintivamente.
También hay más matices vocales, realzando incluso las voces podridas cuando aparecen para darle una contundencia inesperada a las composiciones.
Justamente, y creo no equivocarme, este es el último lanzamiento en contar con la podredumbre vocal como guía principal en los caminos de la oscuridad alemana. También son las últimas influencias inglesas (metálicas), donde aparece como una negra gema esa maravilla que fusiona lo mejor de Paradise Lost, Anathema y My Dying Bride, titulada "Morning...grey"....
Después ´quedaría todo en manos de Finlandia (H.I.M.) Suecia (Katatonia), para desbarrancar estrepitosamente el año pasado.
Pero, repito, este es un hermoso disco, para acompañar momentos lluviosos y grises, en un atardecer/amanecer de domingo, cuando las lágrimas se resisten a secarse.

10 de diciembre de 2011

Patricio Rey y sus Redonditos de Ricota "Oktubre" (1986)

Hay discos dentro del espectro local del Rock (y de la música en general) que son sencillamente intocables, que están más allá de la comprensión o el entendimiento del momento en que son editados, y que, como ocurrió con el "Artaud" de Pescado/Spinetta (ya reseñado por otro lado en este blog), luego de tantísimos años de haber visto la luz, siguen generando cientos de comentarios, análisis y teorías sobre como se compuso cada uno de los temas que componen el disco.
Así, "Oktubre" fue editado hace ya 22 años, y marca la cima compositiva de la banda que llegaba así a su segundo disco...realmente increíble que tanta solidez y química se alcance de forma tan temprana en una banda. La explicación la encuentro en el tiempo que llevaban tocando juntos y que los había llevado a ser uno de los números principales del rico underground porteño de aquellos años, junto con bandas como Sumo, por ejemplo.
Aquí nos encontramos con 9 grandes canciones que a se encuentran inscriptas en la mente de todos aquellos que por uno u otro motivo se cruzaron con esta obra, en la que está perfectamente amalgamado el arte y la política (obviamente es una de las lecturas posibles, entre tantas otras). Los culpables de esto fueron: El indio Solari, Skay, Willy Crook, Piojo Abalos, Tito Fargo y Semilla Bucciarelli. Como invitados tocaron Daniel Melero en teclados y Claudio Cornelio (de Don Cornelio) en percusión electrónica. Los nombres de aquellas hablan por si solos: Fuegos de octubre, Preso en mi ciudad, Música para pastillas, Semen Up, Divina TV Fuhrer, Motor Psico (que canción!!!!!!!), Ji Ji Ji (no lo soñé!!!!!!!!! y voy corriendo a la deriva.....), Canción para Naufragios y Ya nadie va a escuchar tu remera, todas canciones "para los desclasados y los expulsados del sistema"...de hecho siempre se asoció a Los Redondos con cierta pertenencia social, casi excluyente....y era un sinsentido que algún cheto siquiera tuviera acceso al universo preclaro que te regalaba el Indio y su poesía callejera.
En esta banda y en los Ratones Paranoicos encuentro el lamentable origen de las bandas de "Rock Chabón"....en el que el público pasa a ser más importante que la banda en si y la música que ella ejecuta. Patéticas demostraciones de la talla de "Callejeros" o "la 25" por citar los ejemplos más vergonzosos, no serían nadie sin la inspiración y las ideas robadas a bandas como "los Redondos". Es el único "reproche" que elevo a esta banda, ya que desde otro punto de vista, están más allá de cualquier crítica (por lo menos en los primeros discos, y desde mi punto de vista).
De este disco en particular me sorprende que marque la casi disolución de la banda, (ya que después de su grabación y presentación se fueron casi todos); por otro lado sirve de mojón para comprender una parte de la historia de las calles porteñas en un momento determinado (los años '80), y que puede ser entendido y/o decodificado por personas que vivimos en el interior del país, o quizás en otro..si así ocurre déjemenlo saber.
Un disco del carajo, de una época del carajo, y con una historia del carajo...disfrútenlo, carajo!!!

Sumo "Divididos por la felicidad" (1985)

joy
La etiqueta Discos clásicos se puede aplicar a toda la -escueta- discografía de la banda.
Creo que después de Sui Generis y Almendra (primera banda del Flaco), fue la banda que me llamó la atención durante mi preadolescencia.
Si bien yo ya tenía algunos discos encima, de Rock Nacional (argentino), como el primero de Fito Páez, los mencionados Sui Generis (dúo Folk-Rock formado por Charly García y Nito Mestre, en la década de los '70), Pastoral (otro dúo folk argentino) y Almendra, tuve la suerte de escuchar mi primer tema de Sumo a los 12 años...y creo que fue "la rubia tarada" o "Los Viejos Vinagres", y me pareció súper raro que fuera una banda argentina.
Todo en su sonido, entendí años después, remitía a Inglaterra, que fue de donde Luca extrajo la mayoría de su bagaje cultural. Lamentablemente, al poco tiempo de escucharlos por la radio, me entero que El Pelado (es, fue y será el único Pelado del Rock argentino) se había muerto.
Posiblemente haya sido la primera vez que pude experimentar la tristeza de perder algo querido. Tal vez darme cuenta -dolorosamente- que todos en algún momento nos morimos.
Fue esta banda la que me llevó a la parada "...Carlos Gardel...es la estación del Abasto...", porque tenía que conocer ese lugar que había enamorado de alguna forma a un italiano de nacimiento, que estudió en uno de los colegios de élite de Escocia, y que terminó en Argentina...escapando de la heroína y la adicción que seguramente lo habría consumido 7 años antes en Europa.
Me fui un poco por las ramas. Los integrantes de Sumo en este disco fueron
Luca Prodan (Voz); Alberto Troglio (Batería), que había reemplazado a Sokol; Diego Arnedo (Bajo), luego en Divididos junto con Mollo; este y Germán Daffunchio en guitarras y Roberto Pettinato (Saxofón), quien por aquellos tiempos fuera el director de una de las mejores revistas en la historia de la Argentina: Expreso Imaginario.
Por ahora los dejo con el debut oficial de Sumo (sin contar la producción independiente), la más inglesa de las bandas argentinas.
Y sin ninguna dudas la primera en introducir la ironía, la acidez y la extravagancia dentro de la música en nuestro país...sorprendiendo a todo el mundo...músicos inclusive.
Gracias por tanta música.

Pescado Rabioso "Desatormentándonos" (1972)

Pescado
Argentina tiene una historia tremendamente importante y rica en bandas de Rock, Jazz y Blues, junto a nuestros hermanos del Río de la Plata, Uruguay (los geniales hermanos Fatoruso inspiraron a varios de este lado del río).
Justamente de acá, y para sonar repetitivo, uno de los pioneros/primeros fue el inconmensurable Flaco (Spinetta , ¿quién más?), con su banda Almendra.
Luego de separarse de sus compañeros de ruta, armó un power trío con Black Amaya en batería y Bocón Frascino, más el invitado Carlos Cutaia en órgano Hammond para la canción "Serpiente (viaja por la sal)", bajo el título de Pescado Rabioso. Y volvió a dar que hablar, con una historia discográfica corta pero de una calidad inigualable.
En este primer disco, nos encontramos de movida con un blues del carajo, "El blues de Cris" que cierra una historia de amor que había comenzado en "Muchacha (ojos de papel)" de Almendra.
Ahí nomás, pegadito, "El Jardinero (temprano amaneció)", con la voz de Luis plagada de eco que recita amarga y oscuramente: "Una mañana amanece el jardinero, y observa la desilusión en todo lo que lo rodea...". Un gran ejercicio que mixtura el blues y la Psicodelia, con enormes sonidos progresivos, elevando a categoría de clásico absoluto esta canción.
Hay también una canción hippie para emocionarse hasta las lágrimas, el hermoso y optimista "Dulce 3 Nocturno", con una voz angelical del Flaco: "Deja tu miedo atrás, alguien te sonreirá...piensa, abre tu mente al sol...(todo irá) todo irá mejor...Antes de despertar, de este, tu cuerpo actual, verás, tu voz sabrá gritar...(todo irá) todo irá mejor...Dulce 3 nocturno, se aparece...mostrando su signo, detrás del diamante, ¿será azul? Dulce 3 nocturno, necesito, que cuentes tu historia, para conocerte...ven hacia mí, ven hacia mí, dulce 3..." Es casi automático, este tema me lleva al descomunal, único e irrepetible "Artaud" (1973), ese proyecto de disolución en plan solista del Flaco...cuando la banda ya no existía.
El Flaco pide, susurra...y vamos hacia él, tranquilos, para que nos estampe en la cara el tema más pesado del disco, "El monstruo de la laguna", y esa declaración furiosa acerca de la falsedad de la caridad del universo, con un grito casi primal, que encierra una furia que casi no se le conocía al Flaco, aquel de Almendra.
Aparte, es muy interesante resaltar el año de edición del disco, que en la Argentina nos remite al preámbulo de los años más oscuros de nuestra historia, con la violencia desplazada a casi todos los ámbitos de la vida, incluída la música (¿ o no forma parte de nuestra vida acaso?). El universo en Argentina, era horrorosamente voraz, y ya había empezado a comerse a unos cuantos jóvenes, incluso antes de la llegada del líder desde España.

Entonces, decía, el tema más pesado del disco, con ese riff gordo y violento que se repite a lo largo de los 5 minutos y chirolas de ese Rock entre podrido y poderoso.
Hace rato mencione la psicodelia. Jejejeje!!! Escuchen el viaje de ácido de Castaneda versión Spinetta modelo '72, acompañado por el genial Cutaia (quien después tocaría en La Máquina de Hacer Pájaros, esa banda de Charly maravillosa.
Si bien el disco finaliza en ese trance hipnótico, hubo tres simples que estuvieron rondando durante esos años, uno de los cuales se popularizó con una película argentina que hoy recuerdo con ternura, aunque si la viera hoy diría que es insoportable: "Tango Feroz".
Esos simples son tres canciones tan importantes como las del disco y son "Despiértate nena", "Me gusta ese tajo" y "Post-crucifixión", siendo la segunda censurada en aquellos años. El último tiene un riff por el cual Deep Purple habría pagado fortunas.
Si quieren saber que escuchaba el Flaco por aquellos años, solo tienen que prestar atención y escuchar entre líneas.
Hay un malestar que nos atraviesa y nos implica...y del cual no podemos excluirnos...ya estamos adentro. Ese malestar que nos carcome como un gusano puede ser mediatizado de varias formas, aunque no muchas.
Una de ellas es la música, la que consideramos nuestra música, esa que escuchamos justamente cuando el vacío se nos presenta incomensurable y angustiante.
La música es la forma de desatormetarnos frente a tanta "realidad". Y el Flaco, con discos como este, construyó una "realidad propia" que todos los que amamos su arte adoptamos e interiorizamos como nuestra.
Y así ese vacío, momentáneamente, pasa de largo...hasta que se termina el disco. Perdón por lo extenso, pero con el Flaco pierdo la noción del tiempo.

Los Natas "El Hombre Montaña" (2006)

hombre
Recién escribía la reseña de Twinemen, y hablaba de un viaje. Que mejor para continuar con este viaje (retro) que subidos a la camioneta de este increíble trío argentino de Stoner Rock...bah, que carajo me importan las etiquetas si en definitiva es una de las mejores bandas actuales del Rock Argentino-y si me apuran las ubico dentro de mi Top Ten argentino de todos los tiempos-.
Estoy frente a su último disco de estudio, luego del hipnótico y ya clásico "Toba trance". Para mi fue una sorpresa ya que después de semejante laburo (disco doble y súper experimental), se despachan con este Rock rutero, pesado, con ese sonido analógico que ya los caracteriza, y sin perder un ápice la fuerza demostrada en discos anteriores.
Desde el comienzo con "El Bolsero" y su descripción de la vida en la ruta durante las giras (o eso interprete, y es lo que más me gusta), con un riff tremendamente gordo y preciso; pasando por la canción llena de actitud ("...jamás volver atrás...") "Amanecer Blanco", con ese estribillo melancólico que te atrapa y te llena el alma.
Todos las canciones son maravillosas. "No es lo mismo" me hizo acordar a un viejo tema de ellos de hace unos años, sobre todo al comienzo. Y la primera manada de gliptodontes te pasa por arriba casi sin que te des cuenta, porque empezó a sonar "Humo Negro del Vaticano", y la guitarra es lo de menos, o eso te hace creer la batería de esta bestia emuladora de John Bonham llamada Walter Broide, y si no escuchen después de 4'16'' y me refutan lo que les estoy diciendo (jeje).
¿Te gusta el Thrash? Probalo en clave Stoner en "La Espada en la Piedra", con una gran cuota de influencias Punk también.
Y Sergio Chotsourian que cada día hipnotiza más con sus instrumentos (guitarra y voces). ¿Decís que exagero? Escuchá "El Ciervo"; y el primer rebaje a lo largo del disco, "El Camino de Dios", un acústico que si nadie te dijese, podrías pensar que estás frente a algún chamán que leyó mucho a Castaneda, y después se mudó a su lugar en el mundo, El Bolsón.
Ese trance hipnótico que comenzó en "El Ciervo" se pone más denso y espiritual en "De las cenizas, el Hombre", con una zapada hermosa que te haría olvidar cómodamente a The Doors, abriendo otras puertas de la percepción.
...Muy retro no?...Esperá llegar a "El Soldado" y no vas a poder creer lo que estás escuchando. Una de las mejores canciones de la discografía de esta banda. Y Sergio cada día (cada minuto)me convence más con sus historias. A modo de "aperitivo paradójico", antes del final, está "Lanza ganado", un instrumental que te quita el aliento. Pero esperá, no te quedes sin aire que falta "Sigue, Sigue" para cerrar la maravilla que representa este disco. Disco difícil de digerir como una montaña...pero, una vez que lo escuchaste lo suficiente, no podés abandonarlo.
Como pasa con todos los grandes discos, esos que se quedan grabados a fuego en tu memoria, y que te hacen buscarlos después de años, para volver a escucharlo como si fuera la primera vez.
Es cierto que ya es una sana costumbre después de tantos años, pero gracias por tantos buenos momentos, Natas. Muchas Gracias.

10 de noviembre de 2011

(((O))) "Las Flores del Mal" (2008)

flores
Nunca el Drone fue algo fácil de escuchar. Y no me vengan con Earth y Sunn O))), porque les apuesto mi colección de discos que a los primeros de ellos no se le animaron todavía.
Este proyecto viene de México, y practican un Drone bien minimalista y psicodélico que no se relaciona justamente con la actualidad de los popes del género, loa antes citados Earth y Sunn O))).
Si bien es breve este lanzamiento, no es para escucharlo en todo momento, ya que -algo común en el estilo- hay que estar en un estado de animo más bien receptivo, aletargado, hasta empepado les diría.
Así, con un estado de conciencia alterado, creo que todos los colores del arte de tapa y libro interno, pueden emerger bajo las formas más perturbadoras y opresivas. Aunque se disfracen de pinceladas mágicas, en esos teclados límpidos que ocultan algún portal hacia el más allá.
Por otro lado, un disco que tiene el título de uno de los libros malditos del genial Baudelaire no debe ser agradable de escuchar.
Pero la música, considero, no debe ser "algo" inerte, sin sensaciones; debe justamente transformarse en un estímulo para generarlas, y ellas pueden ser agradables u horrorosamente dolorosas. Y ahí, en el dolor, se puede encontrar un oscuro placer, bajo el sufrimiento de soportar algo sin forma, sin ser necesariamente indispensable, pero profundamente cautivante.
Como este disco.

8 de noviembre de 2011

Babylon Sad "Kyrie" (1992)

triste
Un hermoso y breve disco de una banda de Suiza (de los pagos de Samael) que se separó sin dejar rastros luego de este, su primer lanzamiento.
La banda estaba compuesta por Tschösi (Bajo); Peter Haas (batería); Christian Muzik y Dani Raess (Guitarras); Marco Wolf (teclados) y Nenad Dukic (Voces).
Si bien estaban más cerca del Death metal, tenían climas que los acercaban a los primeros Anathema o My Dying Bride, logrando momentos bien lúgubres con recitados arrastrados y desesperantes, lo que en esa época se catalogaba como Death Doom (de hecho se lo sigue haciendo).
Una buena opción para deprimirse en estos calurosos días, sonde seguro sufrimos más calor que en el propio infierno.
Para redimirnos, escuchemos la tristeza del Death.

7 de noviembre de 2011

Vibrion "Closed Frontiers" (1997)

frontera
¡Que lo parió! Todo el Black que tenía en mente en estos días, y el calor no baja...no hay vueltas, el animismo y el pensamiento mágico resuelven algunas cosas, pero cuando los necesitas de verdad, fallan.
Segundo larga duración de los pioneros argentinos del Death Metal, esta vez grabados en los míticos Sunlight Studios.
No puedo menos que compararlo con sus anteriores lanzamientos, y con, hasta ahora, último e.p. editado. Respecto de este, extremadamente superior, sin ningún lugar a dudas, ya sea en intensidad, en agresión como en composición.
En relación a los anteriores, "Closed Frontiers" suena más pulido, más prolijito, y al mismo tiempo más caótico, restándole en definitiva ese toque final de malignidad, de odio que sí tenían sus primeros esfuerzos discográficos.
Antes no necesitaban demostrar eso que les salía naturalmente y que se transformaba en algo extremo y honesto, violento y disfrutable en partes iguales. En este disco a mi personalmente me suena un poco forzado todo.
Y me sorprende porque habiendo grabado en EL ESTUDIO del Death de esa época el sonido me termina pasando por encima, como si fuera una bola de ruido por momentos. En ese sentido, sus primeros trabajos, grabados acá nomás, son mejores.
Igual hay temas para destacar, los tres primeros son piezas clásicas y parecen una continuación d lo hecho anteriormente, sobre todo cuando hacen esos rebajes y meten el doble bombo a full, regalando maldad metalera sin concesiones.
El cover que cierra la placa está buenísimo y es casi una declaración de principios e influencias: "Toxic Shock" de Agnostic Front, con unas pinceladas crust que le sientan mucho mejor al grupo.
Las variaciones en la formación posiblemente haya sido uno de los factores determinantes, aunque no creo que el cambio de un guitarrista por otro (Giusti por Mangiacavalli) sea la causa.
Simplemente un disco más. Espero que saquen algo pronto, ya que según algunas páginas están activos.

Samael "Lux Mundi" (2011)

luz
Si sres. Samael volvió al rebaño. Al de la música hecha de forma honesta (mmm...) sin importar las tendencias.
¿Por qué le deberían importar, si ellos allá por el año 1996, crearon una?
Después del bodrio anterior, y el supuesto regreso a las raíces, menos honesto que M*nem y Duhalde juntos, aparece algo mucho mejor. Pero mucho.
De movida, aquello insinuado en el año 2007, con "Solar Soul", acá se vuelve una realidad palpable, tan importante que hace que el lanzamiento del 2009 pase desapercibido.
Climas oscuros y espaciales al mismo tiempo, con letras muy inteligentes y que tienen más de un sentido (no como la del último de Morbid Angel-decepción del año-), y con riffs que no parecen residuos desechados de bandas de cuarta como Alastis.
La percusión no se queda atrás, y trae agradables recuerdos, de como nos sorprendimos todos cuando apareció y se nos clavó en el lóbulo temporal aquel "Passage" del año '96.
Y ese es el único problema, que ese disco existe, y la comparación es inevitable, forzosa. Sobre todo forzosa, para olvidarse de "Above".
Aparte de eso, nada que objetar, Samael volvió con una placa acorde a su historia.
Y eso para mi es una buena noticia.

6 de noviembre de 2011

Vintersorg "Jordpuls" (2011)

luz
Frente a semejante calor que nos aplasta acá en la Provincia de Tucumán, Argentina, no queda otra que seguir nuestro viaje por las heladas tierras del Norte de Europa.
En este caso, nos fuimos para Suecia, a degustar el último disco de Vintersorg.
Verdaderamente una belleza. A mi me gustó siempre más la vieja época, incluso hasta "Cosmic Genesis" (2001). Los lanzamientos posteriores si bien eran muy buenos, se habían volcado más hacia lo progresivo, perdiendo esa faceta única de furia Black y misticismo Folk que existía entes en sus lanzamientos.
También la música se había vuelto muy compleja, y por lo tanto, más fría (en el peor sentido del término).
Pero se ve que el bueno de Vintersorg (el artista) extrañaba sus viejas melodías folkies y la virulencia black (poca, no tanta), así que volvió a ellas...y nosotros (yo por lo menos) contentos.
Las canciones son mucho más disfrutables y menos intrincadas, y prevalecen las melodías, tanto en los teclados como en las voces. Y es para festejar, sobre todo con este cantante que parece mostrarnos que con sus cuerdas vocales puede romper cualquier límite.
Otra faceta que también reencontró es la vieja y querida melancolía, tan importante para quien esto escribe.
Si hasta el arte del disco recuerda aquellos viajes por bosques encantados, tan llenos de historias y bestias, como de sombras.
Conclusión: Vintersorg sacó un disco que no es uno más...y que será recordado por muchos años.

Solefald "Norrøn Livskunst" (2010)

solfa
No sabía si ponerlo como novedad, porque no me acordaba del año de lanzamiento de este disco impresionante.
Es inentendible como este dúo sigue sorprendiendo con cada obra que compone, y nos pone en la difícil tarea de etiquetar algo que escapa a los rótulos permanentemente.
¿Hay Black Metal? Sí, decididamente. Pero ese no es el punto, porque si solo fuese ese estilo, ¿qué problema sería catalogarla como perteneciente al mismo?
Hay tantas cosas dando vueltas en los 54 minutos del disco que es abrumador.
Un arranque más bien melancólico de la mano "Song Til Stormen", factor siempre presente de una forma u otra en las composiciones de este dúo. Pegado, un riff asesino emerge estrepitosamente, cayendo en el juego de las voces tal vez más bizarras y sugerentes de la escena, para fugarse a otro plano y dejarte paralizado...¿como es posible tanta intensidad en tan poco tiempo?
De repente..a esa voz la conozco!!! Me suena...es casi un mal recuerdo...noooooo!!!!! Es Agnete Kjølsrud, la que cantó en el último de Dimmu Borgir. La diferencia es que en este disco está guiada por dos tipos inspirados, que no se dedicaron a mezclar rejuntes y descartes porque tenían que cumplir.
Siguen las canciones y la intensidad no baja un ápice, sino que sigue subiendo, y creo escuchar estructuras similares a la polca!!!!
Ya estaba extrañando esas cositas jazzeras que habían metido en "In Harmonia Universali" (2003), cuando llegamos a la cresta de la ola y descendemos abrupta y relajadamente, entre colores oscuros, con "Eukalyptustreet" como banda de sonido, y otra vez aquel saxo del 2003 nos pinta unas melodías tensas, acompañadas por ese retorcido recitado, que vaya uno a saber que dice...todo el disco en noruego!!!
Para lo sinfónico también hay lugar en el tema 7, con tecladito psicodélico y todo...estos dos hijos de puta pueden cantar lo que se les cante la gana, hacen que todo parezca fácil.
Algo folky en el comienzo del tema que da título a la placa, para pasados unos breves segundos, la disonancia del viejo y querido black aparece otra vez.
Otro de los invitados, en guitarras, es Vangelis Labrakis, que seguro le da un poco más de aire a los líderes de la banda.
¿Que querrá decir el título del disco? Lo más cercano a un traductor de este idioma está en el mismo Google, y hacia allí voy. Según ese servicio, el título sería algo así como "La vida del arte nórdico".
Entonces para que seguir buscando, si la respuesta esta en este disco de Solefald. Y tiene tantas aristas que lo mejor que puedo hacer es terminar esto y seguir escuchando.

5 de noviembre de 2011

Summoning "Oath Bound" (2006)

legenda
Parece mentira que hayan pasado tantos años desde el último disco de estudio de estos austríacos.
Este hermoso disco sigue a ese breve e.p. ya reseñado en nuestro blog, "Lost Tales" (2003), y continúa con épicas melodías que nos arrastran y pasean por los caminos de la Tierra Media.
Y en un paseo por esos parajes míticos nos podremos cruzar con situaciones agradables, y no tanto.
La melodía inicial es bella y saltarina, aunque al final se torna más oscura, para dar paso a "Across The Streaming Tide", con una línea de teclado de ensueño y una percusión militarista que te taladra el cerebro.
Es impresionante como cambió este proyecto con los años,ya que hoy no hay demasiado que lo ate a la música extrema; no digo que no esté dentro de ella, pero cada vez tiene más influencia de los géneros Ambient y Marcial, lo cual le da muchas más texturas y matices a su arte.
Por momentos suenan etéreos, por momentos oscuros, pero nunca violentos, por lo que las canciones, si bien extensas, son muy disfrutables y para nada aburridas. En "Mirdautas Vras" ("Un buen día para matar" en la Lengua Negra de Mordor), aparecen sonidos pertenecientes a las negras hordas de Sauron preparándose para la batalla.
Las voces son las que dan la nota, que suenan mucho más profundas que en grabaciones anteriores y le dan ese toque distintivo a la banda, con relatos enterrados en la mezcla, pero que suenan más sugestivos y ancestrales de esta forma.
Un disco del carajo, que no aburre, y nos deja esperando el próximo ejercicio musical de Silenius y Protector (que espero que sea pronto).