24 de enero de 2016

Uroboros "Deiphagomega" (2015)

Otra bestialidad que no paré de escuchar desde que apareció, el año pasado.
Otra bestialidad escupida/vomitada por el glorioso under argento, que ya a esta altura demuestra una envidiable salud y productividad, así como una seriedad de los músicos para encarar sus proyectos que no hace sino repercutir en la música que podemos escuchar.
Así como había señalado la presencia de la rusticidad y el sonido low fi de su e.p., aquí si bien sigue presente, pero todo es más. Porque suenan más rústicos y violentos, muchísimo más enojados, pero también muchísimo más enfocados en cada uno de los temas, y con letras que destilan sangre, odio, violencia...pero no solo eso.
Es increíble como los riffs se fueron clavando en la mente, y todo fue tomando forma amalgamándose perfectamente música y letras como un amasijo único que permite vivir en este tiempo de bestias.
No puedo dejar de sorprenderme por la veta doom que explota el dúo en varias canciones, logrando que se articule a la experimentación con violines y sonidos varios, que le dan a la música de Uroboros un estilo muchísimo más maligno e hijo de puta que aquel e.p. reseñado en nuestro blog, mostrando incluso -oh, término pedorro y berreta que detesto- una evolución descomunal en la composición.
¿Evolución dije?
Sí, también hay arranques blackers y gritos desesperantes que remiten a lo más suicida que te puedas imaginar, y algún que otro toquecito jazzero/incidental, obsequio del saxofón de otro loquillo amante de la experimentación, Manuel Platino.
Palabras parte para la portada del disco, obra de Andrés Córdoba, generando un cuadro tan perturbador y mítico como perfectamente conjugado con la poderosa música, que está allí, cerca de nuestros oídos y lista para servirnos como compañía perfecta en estos tiempos que corren.
Otro de los grandes discos que parió la escena. Otro de esos que se necesitan escuchar y escuchar, para darse cuenta que pasaron meses y uno se perdió en el tiempo y omitió hacer la reseña correspondiente.
Espero saldarla deuda con este conjunto de canciones que aún me acompañan.
P.D.: el sello no podía ser otro que Zann's Music, recomendándoles que se acerquen a su bandcamp

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