27 de febrero de 2013

Edge Of Sanity "Purgatory Aferglow" (1994)

Releyendo algunas de las reseñas del blog, me di cuenta que hace unos años quedó picando la cuestión de los grandes discos del Death Melódico.
Obviamente no voy a hacer una lista de los mejores 10 o mejores 5, ni nada por el estilo. Eso puede cambiar con el tiempo.
Lo que no cambia es que definitivamente hay discos geniales e irrepetibles, que después persiguen a sus creadores como fantasmas y con los cuales uno, que escucha, compara de forma permanente sus nuevas producciones (y las viejas).
Este disco es una de esas genialidades. Una de las tantas que poseen en su haber los suecos (sí, otra vez Suecia).
¿Cuándo empezó el cambio de la banda? ¿O fue desde sus inicios que no eran estrictamente Death Metal?
Ya en "The Spectral Sorrows" (1993) se podía afirmar la presencia obvia de elementos ajenos al metal más extremo, sonando rockeros cuando pocos todavía lo hacían (se me ocurre ahora Entombed nada más)
Luego de ese breve e.p. "Until Eternity Ends", y 11 meses después del larga duración anterior, aparecen con esta descomunal colección de canciones repletas de onda, Death Metal, música progresiva y Heavy del más clásico en esos riffs maravillosos que tienen canciones como "Twilight", "Blood-colored" o "The Sinner and the Sadness".
Para hacer más sencilla la cosa, están las más experimentales, que se alejan del Death promedio metiendo teclados, voces limpias y ataques guitarreros pulcros y cristalinos (en general acompañados por voces limpias), y cuya duración es más extensa que las otras. Esas otras, las más breves, son como martillazos en los dedos de los pies, brutales, pesados e inolvidables, pero sin perder la melodía y el gancho.
El resultado es esto. Los sonidos extraídos del purgatorio donde el bueno de Dan lava sus culpas. En compañía de los otros responsables: Dread (guitarras y coros); Benny Larsson (batería); Anders Lindberg (bajo) y Sami Nerberg (guitarras).

24 de febrero de 2013

Meshuggah "Koloss" (2012)

Enfermos de mierda, eso es lo que son estos suecos, y no tienen empacho en demostrarlo cada vez que editan un disco.
Su preocupación hace años que no pasa por las canciones, de hecho ninguna de estas amorfas demostraciones de poder tienen ese formato. Lo de ellos es buscar el límite.
El de ellos y el de nosotros, los que nos sometemos gozosamente a esta muralla sonora impenetrable.
Cada músico, casi de forma independiente, se encarga de buscar y sondear hasta dónde pueden estirar sus cuerdas y golpear sus parches sin perder la cordura en el intento. El resultado tiene dos caras: música híper sincopada y trabada, compleja, oscura y agresiva, por un lado....y 0% cancionera por otro.
No es una valoración negativa, por supuesto, porque nosotros, los que escuchamos a los suecos, los que elegimos torturarnos con sus exploraciones deformes, esperamos eso justamente: que nos aplaste, que nos falte el aire, y que nos regalen esa sensación de que podría ser peor si se lo propusiesen.
¿Peor? Escuchen cuando bajan la velocidad, si no parece que está pasando un tanque por encima de tu cabeza. Definitivamente no es la velocidad lo que hace a la música  de Meshuggah tan pesada y asfixiante, sino la forma en que entienden la construcción sonora de sus discos.
Lo mejor del disco: volvió el groove que se encontraba perdido entre tanto tecnicismo últimamente, recordándome aquella vieja gloria noventosa de "Destroy Erase Improve".
La joya: el tema que cierra el disco, "The Last Vigil", casi casi, un experimento floydeano en manos de estos loquitos.

23 de febrero de 2013

Electrozombies "He Visto" (2008)

La puta madre a Chile carajo.....como hacen para tener bandas tan buenas en tantos subestilos dentro del metal?! Si buscás Black Metal, vas a encontrarlo, doom, ni hablar (de las mejores escenas del continente, y con material de exportación)...y Sludge súper podrido y cáustico, acá están los Electrozombies con su segundo larga duración.
Acá, aparte de la podredumbre sludge/doom, hay una cuota tan alta de Crust y Thrash que mete miedo, sobre todo teniendo en cuenta que la sección rítmica son... dos mujeres!
Hay una distancia importante respecto de su anterior lanzamiento (reseñado en esta página), y la violencia es bastante más frontal y politizada, lo que le da un toque mucho más juvenil y casi adolescente al disco.
Pero no se engañen, Electrozombies no es una banda en joda, su profesionalismo y seriedad te va a dejar con la boca abierta y los oídos sangrando...en buena hora.
Las canciones son más cortos y por lo tanto menos embarrados, pero el vértigo es mayúsculo.
Adictivo.

Dimmu Borgir "Stormblast" (1996)

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Parece mentira que de esta formación solo quede Shagrath (aquí encargado de las guitarras principales y algunas voces) y Silenoz (voz líder y guitarra rítmica), habiendo partido hace ya muchísimos años Tjodalv (batería) quien había estado en las guitarras en ese primigenio "For All Tid"; Stian Aarstad (teclados) tampoco se encuentra ya en la banda (era el tecladista de la galerita y cara de nada) así como Brynjard Tristan (bajo).
Si comparamos lo más nuevo de los noruegos con este hermoso disco las diferencias son abismales. Puede ser que sean mejores músicos en cuanto a la ejecución, pero lo que perdieron de honestidad y sentimiento no se puede creer.
Es cierto, la inocencia de los comienzos y todo eso...pero las canciones de "Stormblast" son descomunales, y las de "Abrahadabra" hoy, me parecen un verdadero bodrio.
El romanticismo que destilaban en cada composición ya los alejaba de la violencia gótica-barroca de los ingleses Cradle Of Filth, y de los horrores ancestrales y antiguos de unos Emperor únicos. 
Los teclados, mucho menos grandilocuentes que en otros discos de Dimmu Borgir, tienen una presencia tan hermosa que solo aquellos que pudimos disfrutar de esos años sabemos degustar.
En general, le presto atención a las canciones, y si bien son más simples que las del disco "Enthroned Darkness Triumphant" y posteriores, parecen cargar con una emotividad a prueba del paso del tiempo.
Palabras aparte merece el robo descarado que constituye el instrumental "Sorgenskammer" sutilmente robado de una consola Amiga (jejejeje), razón por la cual no la incluyeron en la regrabación del año 2005, uno de los primeros errores de los noruegos: regrabar una obra maravillosa agregándole brutalidad y una ejecución perfecta, pero sacándole lo que tiene el original: una oscura atmósfera que te atrapa y no te deja respirar.

20 de febrero de 2013

Aenima "Revolutions" (2000)

http://lix.in/-cf3fe0
Disco debut de los portugueses Aenima, y cuesta creer que sea eso, un debut. 
Súmamente sólido y cálido por partes iguales, la música de a poco te va envolviendo y llevándote hacia lugares luminosos, pero siempre con un perfume de melancolía mediterránea, gracias a los sutiles toques de los músicos involucrados.
El tecladista Miguel no solo hace colchones, sino que dibuja los cambiantes climas de la placa (poco tiempo después del lanzamiento dejó la banda); Vasco, empezó como invitado en el año 1998, llegó a grabar este disco, siendo uno de los virtuosos de la escena según la página oficial de la banda; el bajista Paulo hace maravillas sinceramente, complementándose a la perfección con la sección de percusión (deudores directos de bandas muy ligadas a la música étnica, como Dead Can Dance). Palabras aparte merece Carmen, cantante y una de las fundadoras de Aenima, logrando momentos realmente conmovedores, de un color y una calidez bellísima.
Un disco muy disfrutable y paradójico, que te puede iluminar la tarde o entristecer la mañana, aunque no por eso deja de ser música creíble.
Prueben y comenten.

Fear of Eternity "Ancient Symbolism" (2006)

http://lix.in/-c79eb1
"Banda" originaria de Catania, Italia, conformada por un solo miembro que se encarga de todos los instrumentos, y que viene batallando desde hace unos añitos.
Si bien este disco no es lo más representativo, es impresionante la cuota de oscuro romanticismo que posee, y la facilidad con la que nos podemos transportar a los desolados parajes que parecen poblar estos 45 minutos de misticismo y oscuridad neblinosa.
Como para tener una referencia, si bien hay poca información acerca de la banda, es innegable la conexión sonora de Andrea Tilenni con números conocidos como Burzum y Mortiis (en sus orígenes por supuesto), con alta cuota de rusticidad y minimalismo, pero sin llegar a sonar "sifonero" (jejeje), sino ahondando en la melancolía y la tristeza que también nos regalaban bandas como Dimmu Borgir en sus comienzos (aunque sin la velocidad de estos últimos).
Otra de las bandas/proyectos que vienen a la memoria son los polacos Profanum, con un tratamiento muy parecido en los climas de los teclados.
Un lindo disco para llevar al equipo de música, apagar las luces del living, y mientras oscurece, dejarse envolver por estos simples pero efectivos sonidos.

12 de febrero de 2013

Portal "Vexovoid" (2013)

Y los australianos hacen su debut en nuestro blog de la mano de su último esfuerzo discográfico.
No podía ser de otra manera, ya que mi renovado interés en lo monstruoso y horrible, de la mano de "Beber en Rojo" (Alberto Laiseca), se proyectó hacia diversas formas de arte (cine y música entre otras).
Los sonidos que regala Portal en este, su cuarto disco, no difieren mucho de lo anteriormente pergeñado, aunque el sentimiento de horror insondable y universal está mejor coloreado esta vez.
Me imagino, ahora que escucho detenidamente semejante producción de oscuridad, lo bueno que debe ser como banda de sonido de Lovecraft, ese escritor maravilloso al que tantas pesadillas le debemos aquellos que nos aventuramos en sus textos, al principio góticos, para después perder la forma en los dictados de Cthulhu o Yog-Sothoth y sus visiones antiguas e inenarrables previas a la llegada del hombre a estos páramos.
A eso suenan Portal, a una pesadilla palpable, con peso y consistencia propia, tan maravillosa como sugestivamente maligna, como yo no escuchaba desde la época de "Domination" de los antiguamente geniales y actualmente bochornosos Morbid Angel.
No me cabe ninguna duda que de despertar los Antiguos, Portal sería el aperitivo para amenizar el reencuentro con sus seguidores.
Para ir terminando, y para dejar una breve referencia musical de Portal, me hacen acordar a algunas cosas de Incantation e Immolation...pero mil veces más malignos y oscuros.
Prueben, por ahí arrancando con "Outre" (2007), para acostumbrar el oído y la mente a sus mensajes.
Simplemente un discazo.

2 de febrero de 2013

"Beber en rojo", Alberto Laiseca (Muerde Muertos, 2012)

Genial y divertido. No puedo decir otra cosa del maravilloso bigotudo que escribiera esa obra descomunal y compleja como "Los Soria". 
Tampoco está demás decir que no creo que se lo pueda comparar con nadie, por lo menos yo no puedo, y eso para mi ya es importante. Ya lo había disfrutado en ese hermoso y por momentos disparatado Cuentos Completos, conseguido en unos de mis viajes a Córdoba.
En este caso, en mis recientes vacaciones en la Provincia de Salta, buscando algo para leer, me encuentro con un compilado de historias de terror, en donde entre Laiseca y otros, aparecía G. Rolón...y me dije, "ni en pedo compro el libro donde Laiseca comparte con Rolón". Obviamente no me gusta para nada este último.
Por lo tanto, a buscar otra cosa, y estaba este "Beber en Rojo", una especie de relectura de esa obra clásica de Stoker, "Drácula".
En este caso, Jonathan Harker es contratado por un Conde en los Cárpatos para que le organice una descomunal biblioteca de un millón de ejemplares aproximadamente, mientras que Jonathan acepta el trabajo, sabiendo de antemano lo que debe hacer (por supuesto, tiene que.....)-epa, no spoilers!-
Pero, con el correr de los días, entre charlas, bebidas y lecturas, la relación entre este ser inmortal y el supuesto bibliotecario comienza a cambiar, y aparece la admiración, el respeto y los matices que emergen entre un Maestro y su Discípulo (¿quién elige a quién?).
Así, la idea/plan de Jonathan cambia, y con ello lo hace la comprensión de Drácula, un tipo que sabe de muchas cosas (bebidas, mujeres, libros, astrología, etc). Con el tiempo llega Lucy Humboldt (esposa de Harker), fundamental para el cambio tanto en el Conde como en la niña que vive en el castillo desde hace mucho tiempo y forma parte de la servidumbre de aquel.
También, a instancias del Conde, Harker escribe un ensayo acerca de los monstruos y su importancia en el Arte, repasando monstruos históricos de una variedad de películas e historias que nos muestra realmente el amor de Laiseca por ellos, y el profundo conocimiento en la materia que posee, y del que se nutre.
Para terminar, no se puede dejar de señalar la importancia no solo de lo monstruoso sino de lo erótico (y por momentos pornográfico -¿dónde está la frontera entre ellos?-) en esta obra, que se termina más rápido que un breve vaso de cognac...llenado con sangre fresca extraída de nuestro Hemobanco amigo.
Un libro que hay que leer.

31 de enero de 2013

Gardenia "El Libro de los soles" (2013)

Y se fueron al mismísimo carajo, definitivamente.
Todo, absolutamente todo lo que se adivinaba y se disfrutaba en el e.p. "Ummo", está potenciado y exacerbado para mejor, si que haya una pizca de más...ni de menos. Está en este disco lo que tiene que estar, y en buena hora.
Repasando "Invocación de los pájaros" (la reseña anterior), no puedo dejar de sorprenderme de la madurez compositiva y la notable evolución de la banda en tan poco tiempo.
En aquel lanzamiento, si bien las canciones eran hermosas y adictivas, luminosas incluso, el sonido no era el mejor, en el sentido de que por momentos las guitarras sonaban un poco apagadas y/o demasiado comprimidas, restándole fuerza al producto final. Esto, por supuesto, comparado con lo logrado en esta maravilla, que me atrevo a señalar como uno de los mejores discos del año, y eso que recién comienza.
En este disco, todos los instrumentos están perfectamente balanceados, desde la voz de Iván y su maravillosa articulación con los coros efectuados por Pablo -ambos, guitarristas de la banda-, hasta el trabajo descomunal de la sección rítmica (Sergio y Ezequiel, bajo y batería respectivamente), y la presencia, indiscutible e indispensable del tecladista, Adrián, que va desde la psicodelia a lo progresivo, casi sin aviso, marcando el pulso, la tensión y la cantidad de luz que pueda entrar en nuestra mente.
Todo lo "negativo" que podía escuchar en lanzamientos anteriores (algunas influencias evidentes, por ejemplo, o el sonido de las guitarras en "Invocación..."), fue pulido y eliminado de cuajo en esta maravilla.
El resultado es un disco mucho más personal y certero, con ejecuciones impecables y con una producción que le hace honor a las brillantes composiciones.
No podría señalar un tema en particular. El disco inicia con "Álamo", luminoso y positivo, casi un mantra para arrancar con ganas el día que podría ser tremendo, pero la canción lo impide y se cuela en nuestra cabeza, logrado lo imposible...optimismo. El bajo ya se muestra gordísimo, y la importancia de los teclados para generar el clima es superlativa, atravesado todo por guitarras que suenan verdaderamente agresivas.
"Al horizonte" es de una belleza impresionante, casi tanto como las poesías de cada una de las canciones que tiene el disco, y tal vez en donde lo progresivo no se ve "manchado" por lo agresivo de la música que puede hacer Gardenia.
En "Lumine" muestran una capacidad de ejecución de sus instrumentos sin dejar de lado el sentimiento y el color de la canción...Dream Theater, teléfono; para que no se confundan, son súper técnicos, pero lo importante en Gardenia para ser la canción, no la demostración de cuánto pueden tocar...y en buena hora, ya que nunca las canciones se tornan aburridas, pudiendo encontrar a medida que pasan las escuchas, más y más detalles hermosos para sonreír como si estuviésemos frente a un tesoro único, y absolutamente nuestro.
La sorpresa llega promediando el disco, con "Nace", tal vez el más onírico y más violento de los 7 temas que constituyen este lanzamiento, con unas guitarras tremendas en el estribillo, que se oponen al inicio tranquilo y relajado...un viaje verdaderamente hermoso y oscuro al mismo tiempo.
"Acuario" es bien experimental, casi espacial diría, y hasta melancólico, haciéndome acordar a cosas de Vangelis y Gentle Giant por momentos. Siguiendo en la veta experimental, y la más floydeana del disco, está "Vuelve a ser", donde la tensión vuelve a quedar en manos de los sintetizadores que van in crescendo, acompañados magistralmente por la voz principal, en la canción más larga del disco.
Y terminamos con "Luminari", otra pieza que arranca con reminiscencias del Pink Floyd de "Meddle", por ejemplo, manteniendo un tono entre íntimo y oscuro, aunque paseándonos de forma permanente por distintos estados mentales muy reflexivos.
Siete canciones que no dejan de señalar a la luz como fuente de inspiración, y de búsqueda. Siete, un número considerado mágico en la numerología y la cábala (en esta, el 7 es el signo de la luz), símbolo de la perfección y de la conjunción entre lo humano y lo divino.
Y son siete las notas musicales....porque lo que importa es la música.
Y acá, tienen para buscar durante mucho tiempo, hasta entender el lenguaje del cielo...
Sin temor a equivocarme, tal vez el mejor disco nacional del año, y salió a la luz en su segundo día. Nos vemos el 31/12/13, a ver que opinan.
Busquen en Bandcamp de la banda, no tiene desperdicio. También lo pueden buscar en los siguientes links: Facebook, Taringa, o en el sello Quiero Discos.
P.D.: yo espero el formato físico, con librito interno y todo...vale la pena.

28 de enero de 2013

Gardenia "Invocación a los pájaros" (2009)

Y si, es fácil reseñar algo más viejo, cuando lo nuevo, lo recién salidito de la web (vía descarga gratuita propiciada por los mismos artistas) sigue impactando fuertemente en quien esto escribe.
Después de haber escuchado ese e.p. titulado "Ummo" (2011), busqué más y encontré este "Invocación a los pájaros" que me llamó la atención desde la portada misma.
Dentro, 11 canciones que me parecieron simplemente increíbles, y que estuvieron rondando en mi cabeza (y en el mp3) durante meses.
Las referencias/influencias que aparecen en este hermoso disco son el Rock nacional clásico: Spinetta -en sus diversas encarnaciones, predominando en muchos temas Invisible; un toque leve de Fito Páez en algunas canciones y en la forma que el rosarino tenía de fusionar su música con el folklore y la música rioplatense, terminando en la vertiente más progresiva de Pez
También hay influencias de música internacional, de esas bandas progresivas que pueden ser realmente agresivas y oscuras cuando se lo proponen, como Tool, Porcupine Tree o Riverside, sin dejar de lado a Pink Floyd por supuesto, sobre todo en esos experimentos espaciales que por ahí emergen entre bandoneones o ritmos folklóricos.
Pese a estas variadas influencias, en ningún momento suena a robo; con esto quiero decir que ya en este lanzamiento son muy personales y sutiles con su arte, logrando canciones maravillosas que están a la altura de cualquier banda de afuera, y por encima de muchas bandas nacionales, que aparentemente mueren tratando de emular a Dream Theater u otros similares.
Otra vez el norte argentino da muestras sobradas que si te alejás de la General Paz, es muy problable que encuentres sonidos más personales y menos preocupados por sonar en la Rock & Pop, centrados en lo que importa, la música.
Les dejo el link de su Facebook, para que busquen allí los discos, sino en Bandcamp.

25 de diciembre de 2012

"Sounds Like", dirigida por Brad Anderson, en Masters Of Horror Temporada 2, Episodio 4 (2006)

Volviendo después de mucho tiempo. No es que haya dejado el blog, pero estoy haciendo otras cosas, entre ellas leer mucho y retomando series disfrutadas en su momento.
Entre ellas, esta maravilla norteamericana, de la cual solo hubo 2 temporadas, con capítulos maravillosos, dirigidos por genios de la talla de Carpenter, Takashi Miike, Dario Argento y Tobe Hooper.
La producción disponía aparentemente de bastante plata, y de una libertad absoluta, al nivel de proponerle a los directores que "hagan lo que quieran"...hasta que llegó Miike (ese será otro post).
En este caso una muy interesante historia acerca de un tipo (Larry), que trabaja en una empresa que se encarga de solucionar problemas de software por internet, siendo él un supervisor de las llamadas que atienden el personal, y de su eficacia. Es decir, su trabajo es escuchar los que los demás hacen.
El problema es que, en una primera aproximación, el no puede dejar de escuchar nada, ni siquiera los sonidos que hacen los demás en un restaurant a 5 mesas de distancia. Su vida es literalmente un infierno de ruidos cacofónicos y desquiciantes (el movimiento de los ojos, o los latidos del corazón, o los movimientos que hacen los gusanos en la tierra, todo es ewcuchado por Larry) que no le permiten tener paz ni descansar.
La primera vez que esta capacidad especial se presenta es cuando, jugando con su hijo de 6 años, percibe algo raro en los latidos del corazón del niño, quien llevado al médico, le diagnostican un cáncer terminal.
A partir de allí, lo aplastante de la muerte del hijo lo lleva a un alejamiento del contacto con los demás, incluso su propia esposa (un poquito loca, también).
Lo aterrador de este episodio es lo tremendo que puede ser el mundo y sus ruidos para alguien que decididamente está loco...porque no queda claro si esta habilidad es tal o es simplemente una relación singular de este padre descompensado que está invadido por ruidos que solo le conciernen a él, hasta el punto de llegar a ese desenlace ambiguo, en el que.....
Jejejejeje, no, prefiero que lo vean y comenten. Porque no hay nada aterrador en un buen monstruo, pero en las posibilidades de un loco frente a un mundo sin sentido.....pfff, muy bueno, la verdad.
Visiten la web official

29 de noviembre de 2012

Pan.Thy.Monium "...Dawn" -demo-(1990)

Y entre tanta novedad, no viene mal volver a los míticos inicios, fines de la década del '80, principios de los '90, cuando todo estaba por hacerse, y todo, todo, nos sorprendía y nos volaba la cabeza (que tenía más pelo por supuesto).
En este caso, si hablamos de los orígenes, nos tenemos que dar un paseíto por Suecia, cuna de bandas eternas y clásicas como Edge Of Sanity, Entombed o Therion.
Y en este caso, una banda rara y muy relacionada con los Sanity, ya que aquí tocaban Swäno, Karlsson, Winter, todos muchachos muy Death metal, muy progresivos y muy psicodélicos, que dejan en claro en este breve demo, los pasos a seguir no solo con la mencionada banda, sino también con otros proyectos iniciados por Dan tiempo después, ya sea solista o con -por ejemplo- Nightingale.
Disfruten, que todavía la locura no se había desencadenado.

19 de noviembre de 2012

Cryptopsy "Cryptopsy" (2012)

busque
Decía en algún post pasado, que este 2012 será recordado como uno de los grandes años para el metal extremo, pudiendo disfrutar de discos descomunales de bandas ya consagradas (como en este caso), y otras no tan conocidas (Aluk Todolo, que disco del carajo por satán!!!).
Luego del traspié que significó para la mayoría de la prensa especializada el anterior "The Unspoken King" (a mi me gustó, algo distinto dentro de la discografía de la banda), retornan a esa violencia cacofónica impresionantemente asfixiante, con una demostración de técnica de todos sus integrantes que dejaría a más de uno con la boca abierta.
Lo de Flo, el baterista, es de otro planeta, y no podría decir hoy por hoy, si alguno se le puede acercar...pienso, y Pete Sandoval está lejos (con sus lesiones), y otros carecen de esos toques percusivos que tiene el canadiense.
Respecto del disco del 2008, hubo un cambio en la formación, que a mi parecer le da mayor fortaleza y versatilidad a las composiciones: obviamente que el baterista siguie, el vocalista Matt McGachy también y el guitarrista Christian Donaldson también. 
El bajista es el Sr. Olivier Pinard, quien reemplaza al histórico Eric Langlois, y también este disco marca el regreso de otro histórico, el violero Jon Levasseur, presente en la banda desde el mítico "Blasphemy Made Flesh" (1994), uno de los discos más brutales que tuve la suerte de "sufrir".
La presencia de Jon se nota, ya que el ensamble es perfecto entre los riffs intrincados y brutales con aspectos más jazzeros. 
Igualmente el vocalista Matt, que si bien en "The Unspoken King" no está mal -aunque comparado con Lord Worm estaba lejos-, hoy demuestra ser un vocalista mucho más versátil y poderoso.
En definitiva, un disco que resume y retoma lo mejor del combo canadiense, correctamente autotitulado, y que será seguramente un hito dentro de los considerados mejores discos del año.

Kauan "Aava Tuulen Maa" (2009)

Tercer disco de los rusos Kauan, y no puedo evitar relacionarlos con la banda posteada el día de ayer, los salteños Diadema Tristis.
El mismo grado de melancolía y de tristeza, los mismos tonos grises que inundan tu mente y la sofocan gratamente.
¿Importa si se te llenan los ojos de lágrimas? Ni un poco, porque si no está presente este tipo de bandas, seguramente la vida sería bastante más insoportable.
La misma idea recorre los extensos 5 temas, una parsimonia que en ningún momento tensa ni rompe el frágil clima en el que te envuelve el dúo, llevándote también a lugares frágiles dónde la presencia nuestra, humanos estúpidos, es una mácula para el paisaje y la naturaleza, que todo lo envuelve, y que nos soporta, hasta que exorciza el sufrimiento poseyéndonos con un helado e hipnótico viento.
Las diversas páginas de la web los ubica actualmente en el Post Rock, pero yo no estaría tan seguro. La cuota de Folk está tan presente como en Diadema Tristis, aunque con un entendimiento más depresivo, y sin la luminosidad actual de los argentinos. El link con los aspectos más pesados apenas afloran (a diferencia de sus primeros lanzamientos), pero nos llevan directamente hacia bandas geniales en esto de hipnotizarte con pinceladas de distorsión oscura, como Agalloch, por ejemplo.
Entonces, predomina la frialdad en un clima de permanente belleza, que de tan cautivadora puede llegar a lastimarte, sin que importe...o sin que te des cuenta, que en definitiva es lo mismo.
Belleza extraída de los sonidos que esporádicamente nos regala la naturaleza. Aprovechemos antes de que sea demasiado tarde.

Diadema Tristis "Alone with Nature" (2012)

Y seguimos con las novedades. Y de algo tan denso como Evoken, pasamos a un dúo que sigo desde su primer lanzamiento, el bellísimo "Ways of Reliefs" (2005).
Pasaron 7 años, y hubo decididamente una evolución en el sonido y en la composición, y un cambio de género...¿se podría decir?
Recuerdo ese primer disco, y recuerdo lo que me "molestaba": las partes que linkeaban a la banda con el metal, esas guitarras que si bien le daban un sonido agresivo y te despertaban del letargo, rompían con el clima general del disco.
Hoy ya no están. O, si están, tiene otro color. Antes, la distorsión y las voces gritadas recordaban a bandas más cercanas al Black, y el sentimiento oscuro estaba ahí, presente, latente.
Ahora, los breves momentos relacionados al metal, se acercan a bandas como Katatonia, por ejemplo. Y en buena hora, porque resalta los sencillos y sentidos arreglos de la placa. Y eso es bueno, ya que sonar simple no es fácil, aunque Diadema hace que lo parezca.
Pensaba en el estilo en que se pueden encasillar. No estoy muy seguro que, tal como reza Metal Archives, sea el Folk Metal. Lo de ellos es más un Dark Folk con algunos toques de Rock. E incluso, no puedo dejar de pensar en ciertos matices del Jazz acústico que tanto me gusta.
Pero vamos por parte. El primer tema tiene una tonada a la Sting (en ese disco neoclásico que editó hace un tiempo), sin dejar de remarcar el abanico del Folklore del Norte argentino, con sutilezas que no tienen los artistas que pertenecen al mainstream.
Con "Lasbelin Edlenn", aparece la tristeza y la melancolía que tan bien transmite Diadema Tristis con su arte, de la mano de certeras intervenciones de Carlos Gómez, miembro estable que se encarga de todos los instrumentos de viento. El otro músico estable es Fernando Subelza, encargado del violín y el piano.
Pero rápidamente la luz hace una entrada maravillosa con la hermosa y juguetona "Leilthia Haru", de autoría exclusiva de Fernando Medina.
Las canciones van pasando, y pareciera que tienen bien distribuido el trabajo y la composición, ya que los temas que pertenecen a Fernando, tienen un aura más Folk autóctono, mientras que aquellas en las que interviene Alejandro (de Ecliptic Sunset) son las que tienen la distorsión y la referencia a los sonidos más "europeos", las que acercan a la banda al Metal/Rock. Y las que están firmadas por la banda en su totalidad, tienen la mezcla perfecta de todo eso.
El librito interno es una delicia, con fotos que hacen honor al título del disco, y en una presentación que muchas bandas consagradas ya quisieran para sí.
Los músicos invitados son: Adrián Vitri (voces y arreglos vocales en "Chained Moments"), Adolfo Suárez y José Maldonado (batería y teclados -respectivamente- en el mismo tema), y Osvaldo Carillo (instrumentos de viento en "Held Evendim").
Una grabación balanceada, ideal no solo para escucharla en un buen equipo, sino para saborearla en un mp3 con auriculares, y sorprenderse con el juego hecho en los dos canales. Y definitivamente superior al primer disco, sin lugar a dudas
Si me tengo que poner a pensar en lo "negativo", entendiendo por esto lo que a mi menos me gustó del disco, tengo que decir que por ahí las voces no me terminaron de cerrar, sonando por momentos forzadas (es mi impresión), y, aparte, un pequeño detalle de impresión: en el lomo del cd, donde se puede leer el nombre de la banda y el disco, dice "Alome with Nature", lo que para alguien que -como yo- compra el disco puede ser chocante. 
 Otra vez, un verdadero producto de exportación de la mano del sello argentino Furias Records. Y otra vez un producto excelente salido de las entrañas del Norte Argentino.

18 de noviembre de 2012

Evoken "Atra Mors" (2012)

Desolador. No se podía esperar otra cosa de los americanos Evoken, luego de 5 años respecto de su anterior lanzamiento.
Y si bien no hay nada nuevo, no puedo dejar de disfrutar de temas tan oscuros y monolíticos como los que componen estos tipos. Cuando aparecen esos punteos solitarios, calmos y densos al mismo tiempo, me transportan a situaciones y momentos difíciles de describir. De la misma forma, cuando todo se vuelve una masa deforme que se te viene encima y te aplasta, la sensación es que el tiempo se detiene y el sufrimiento puede ser eterno.
Es curioso como puede alterar la idea de tiempo este tipo de música. Si me pongo a prestar atención a la duración de las canciones, de movida digo no,prefiero grindcore con temas de -4 segundos. 
Pero cuando te animás a meterte en el mundo Evoken, el tiempo es secundario, o por lo menos lo cronológico no pesa. Todo se hace en tiempos extraños, que no se registran sino que se experimentan, para al final, luego de los casi 68 minutos que dura el disco, respirar profundamente e intentar salir de ese bosque arrasado por esas tenebrosas figuras de la portada.
Respecto de los responsables de esta monolítica obra, hay algunos cambios en la formación: uno de los miembros fundadores, el guitarrista y tecladista Nick Orlando ya no es de la partida, siendo reemplazado por Chris Molinari (guitarras) y Don Zaros (teclados), este último debutando en el split con Beneath the Frozen Soil.
El bajista también es nuevo, y se llama David Wagner, quien reemplaza a Craig Pillard.
Juntos, realizan esa música que tanto nos gusta, esa que te aplasta el corazón y te deja sin aire.
Al igual que discos anteriores, no es una banda para comenzar a bucear por el estilo. Sólo los iniciados pueden acceder al conocimiento hermético que nos brinda el disco.
Anímense.

16 de noviembre de 2012

Primordial "Redemption at Puritan's Hands" (2011)

Venía escribiendo sobre los discos del 2012, y no puedo creer que me olvidé de los dioses irlandeses Primordial.
Cada vez que sacan a la luz su arte es una fiesta para los sentidos, todos ellos.
Es increíble la capacidad ilimitada que tienen para generar la sensación de estar listos para dar batalla, sin dejar la melancolía y el respeto por sus antepasados, que aparecen siempre bajo distintas formas, ya sea invocados desde la muerte, o con la pasión de un grito frente a los caídos en combate.
¿Viking? No, pero no importa. porque el paganismo en el metal más extremo, anclado a lo místico siempre va a estar a tope con bandas como estas.
Como siempre, los temas a destacar dependen del estado de ánimo en el que uno se encuentre, porque si andás medio depre, lo mejor que te puede pasar es encontrarte de frente con las épicos y vertiginosos riffs de "No Grave Deep Enough", que arranca a full y te deja casi sin aire, y con ganas de pintarte para la batalla, esa en la que dignidad, honor, ancestros y sangre se unen para dar lugar a la libertad y formar a los inmortales, esos que no pueden ser enterrados nunca.
"Lain with the Wolf" continúa la misma onda pero con una carga de dramatismo y melancolía que se repite a lo largo de las 8 canciones. Unos rasgueos iniciales, acompañados de una percusión casi tribal, para que entre la gloriosa voz de Nemtheanga y grite sus verdades, para disfrute de los que seguimos a los irlandeses desde hace tanto tiempo.
Con "God's old Snake" me sorprenden por el tratamiento vocal, con unos growls que hace tiempo no se escuchaban en sus discos, y que hacen un juego increíble con las voces épicas y las guitarras, que parecen teclados por lo climáticas.
Climático...y oscuro es ese nuevo himno oscuro titulado "The Mouth of Judas", que consta de escasos elementos, y sin embargo cada nota, cada lamento se clava en el inconsciente y te convence de la profundidad y lo serio que se toman su arte los Primordial.
Por eso vale la pena esperar los años que transcurren entre cada uno de los discos (con el anterior lo separan 4 años). Porque cada lanzamiento es una oda a la música y a la honestidad...lo cual no se puede decir de muchas bandas en la actualidad (teléfono In Flames).
Podría seguir toda la noche, incluso comentando que me parece cada una de las letras; porque si hay algo que los distingue de la violencia musical muchas veces gratuita, es que lo épico, lo pagano y lo místico aparece también en la pluma de Primordial, logrando momentos relevantes en casi todos sus discos.
Mejor, escuchen y disfruten.

5 de noviembre de 2012

Aluk Todolo "Occult Rock" (2012)

Año 2012.
Seguro va a ser un año recordadísimo por los amantes del metal más extremo (y del más oscuro y opresivo también). Sólo por citar algunas bandas que sacaron grandes obras: Enslaved (pronta reseña), Anathema, My Dying Bride, Paradise Lost, Anaal Nathrakh, Katatonia, y un larguísimo y próspero etcétera.
Entre todos ellos, también están estos franceses de Aluk Todolo, metiendo una obra descomunalmente pesada y progresiva, al mismo tiempo que oscura y ultrapsicodélica...e instrumental.
Nadie se imagina de que van, porque es difícil pescarles la onda rápidamente, pero una vez que te sentaste con paciencia a descular la hormiga, no podés creer lo que va apareciendo frente a tus oídos.
Amén de las referencias obligadas a lo progresivo oscuro de los '70 (Amon Düül II, Jacula), hay una tensión en la música de este trío que te deja sin aire con el correr de los minutos de este extenso ritual mágico.
Son 8 temas donde el más corto dura 8'35'', sin título, solo denominación con números romanos correspondientes, y atraviesan el espectro del Rock contemporáneo, llegando incluso a rozar de forma evidente y magistral esos climas secos y fríos al mismo tiempo (que tanto nos gustan), de bandas Post-Punk y New Wave europeas (ya, me viene a la cabeza Televisión y Mogwai).
Pero no solo eso, porque el Pink Floyd de "Meddle" se puede cruzar con lo más extravagante de los Goblin, para después dar lugar a un clima que te da la sensación, lejana, de qué resultaría si se cruzara en el híperespacio Frank Zappa, Hawkind y Hendrix, pero con una dosis pequeña pero mortífera de Darkthrone.
Y ahí es donde aparece lo distintivo de este trío. Suenan pesadísimos y oscuros como la puta madre, pero con una frialdad extraída de las isondables profundidades de algún agujero negro.
También resulta profundamente hipnótico el tratamiento a cada instrumento en cada uno de los temas, porque van variando, y si en alguno la guitarra destila vértigo y muestra malabares que los The Mars Volta aplaudirían con lágrimas en los ojos, cuando llega el momento de dar primacía al bajo, este aparece gordísimo y seco al mismo tiempo, acompañando una batería minimalista y por eso mismo, sumamente tenebrosa.
¿Ven? Otra referencia más. El cuelgue stoner, pero sin lo stoner, sin la buena onda y la fumarola, sino proyectando un vacío místico que se refleja en la ausencia de voces...nada que decir, todo por experimentar y dejarse llevar.
Es como si fuera "El Resplandor" (el original, no el bodrio de la remake), pero a 20x de velocidad y después de haber tomado un cóctel lisérgico para elefantes.
Los punteos de guitarra se vuelven mantras lacerantes que te llevan a esa cumbre gris y distante donde seguramente no puede haber nada bueno (y que me recuerda a la portada de aquel mágico "Lugburz" de Summoning).
¿Puede ser Drone pero a velocidad Warp? También, porque hay climas que no quedarían mal en compañía de unos Sunn O))) o unos antiguos Earth, pero más malignos.
Y volvemos de nuevo a lo maligno. ¿Por qué tanta fijación con eso? Tal vez sea porque los músicos de Aluk Todolo tuvieron otra banda antes de neta extracción blacker, y de allí bebieron el néctar con el que impregnan cada uno de estas superlativas exploraciones del estado de la mente.
Ese es otro punto que nunca me canso de señalar. Es impresionante como el pulso lento, repetitivo y casi obsesivo de una cuerda, produce una sensación de violencia mucho mayor que la demostración gratuita de velocidad sin sentimiento. Y el sentimiento, negativo por cierto, es algo que en "Occult Rock" sobra (escuchen "IV" sino, y después me cuentan).
Un disco, que hoy, 05/11/12, podría incluir entre los mejores del año, sin importar lo que venga después.
Un disco difícil de escuchar; casi siguiendo los principios herméticos, y sin los cuales parece imposible entender como un sonido tan opaco y opresivo, tan libre al mismo tiempo, puede contagiar tanta vida al mismo tiempo que insuflar tanta muerte.
Un disco solo para los iniciados...anímense, entren a la cofradía.


4 de noviembre de 2012

Lacrimosa "Einsamkeit" (1992)

Luego de "Angst" (1991), llega este oscuro y opresivo disco de Tilo, acompañado por algunos amigos, para que la soledad no sea tan evidente.
Siempre que escucho Lacrimosa presto atención no solo a la música, sino al paquete completo, por lo que el arte de tapa se vuelve obligatorio. Y en eso no muchas bandas pueden lograr lo que la banda alemana.
Porque si con su primer disco la sensación que transmitía la música era correlativa al título...por qué en este no? 
Si bien el clima es similar entre los dos, siendo la influencia principal la música clásica, se empieza a escuchar otros colores y matices, gracias a la inclusión de algunos toques 100% rockeros y gothic-dark, que paradójicamente le dan un poco de alegría a esta soledad eterna que te invade a medida que pasan los minutos.
La desesperanza está más presente que nunca ("Reissende Blicke"), teñida en este caso de una oscuridad que se acompaña con esos alaridos impunes de Tilo, que le dan un toque de violencia que no desentona con el clima general.
Y ese es otro de los puntos que me llaman la atención: La voz de Tilo nunca fue sobresaliente, ni siquiera trabajada, pero "sabe hacer" con eso, y es una parte fundamental de su arte, no  se entendería lacrimosa sin el melodrama de esas cuerdas vocales. Aparte, en vivo, la fuerza que tiene tapa toda la falta de color en su voz.
De todas formas, si en sus artes de tapas siempre usaron el blanco y negro, ¿por qué habría que pedirle a Tilo más matices?
Un disco oscuro, lento y dramático por partes iguales. Un disco para disfrutar en esta tarde lluviosa.

Leahn "The Requete Tapes" (2011)

Su página de bandcamp dice "Grabaciones caseras en cualquier momento", y si bien tiene ese sonido despojado, no por eso es menos difícil de escuchar.
Confieso que al principio me resultó un poco tedioso, y hasta aburrido, echando de menos ciertos matices que le den identidad a las canciones.
Pero el tiempo fue pasando, y las escuchas se fueron sucediendo, y de repente me encuentro disfrutando de algo que no sé muy bien cómo catalogarlo ni a que estilo linkearlo.
Son breves canciones acústicas, que hasta suenan infantiles, pero que tienen una cuota oculta (muy) de oscuridad...no de malignidad. Aquí los climas son sutiles y luminosos, pero por momentos hay algo que te hace dudar...en definitiva mucha luz también te puede enceguecer.
Para muestra "Aisanowe R.", una bella pieza en piano, que inicia como algo experimental, para meter climas inquietantes y depresivos...para terminar de forma bien luminosa.
Escuchen y opinen, a ver si me desburran.

3 de noviembre de 2012

Brooklyn Funk Essentials "Make 'Em Like it" (2000)

Con un título así, parece más un esfuerzo que otra cosa hacer que a ellos (nosotros) les guste.
Pero nada más alejado de la realidad musical y festiva a la que te empuja casi intespestivamente esta banda de New York (no podía ser de otro lugar, con semejante onda), compuesta por más de 10 músicos (sí, diez) y que mezclan el Hip-Hop, el Acid Jazz y el Funk como nadie.
Es cierto, también hay Ska, pero si me pongo a buscar cada uno de los estilos que van apareciendo, los voy a terminar aburriendo.
Lo que si les puedo adelantar es que es una banda de la puta madre, con un sonido único, y con tanta onda que te den ganas de ponerte cómodo en el mejor sillón de tu casa/depto., prender un buen purito, o algo rico para fumar, y un buen licor/vino, y darle play al disco sin dejar de apretar el repeat all antes  de todo.
Créanme, no se van a arrepentir.

30 de octubre de 2012

"El Espejo" por Malena Gato (2012)

Solo para anticipar este nuevo 31/10 que se avecina, les dejo un hermoso relato de mi amada hija de 13 años.

“El espejo”

Mis vacaciones fueron muy divertidas. Fui a San Pedro,  a Salta e hice nuevas amistades. Todos los días hacía algo cada vez más divertido, excepto cuando, un día, volví a mi casa y se había cortado la luz.
En ese momento, pensé que se había cortado por el calor, así que no le di la menor importancia.
Fui caminando por el pasillo, hacia la pieza de mi hermano, y me detuve frente al espejo. Era muy extraño lo que veía, ya que, no era solo mi reflejo. Éramos mis padres, mi hermano y yo en un accidente de auto.
Pensé que solo estaba alucinando por la falta de luz, así que ni me preocupé.
Esa misma tarde, unas horas después, salimos al centro para distraernos un rato.
Como se había hecho tarde, paramos un taxi, y nos subimos en él.
Entonces ocurrió. Lo que vi en el espejo, la misma imagen.
Por suerte, no fue grave, y pudimos volver a mi casa rápidamente.
Cuando me iba a dormir, volví a detenerme frente al espejo. Una sombra detrás de mío era lo que veía.
“Es pura coincidencia”-pensé, y fui a acostarme, pues estaba agotada.
A la mañana siguiente, no sé por qué, me desperté muy temprano y vi una sombra en mi cuarto. Me levanté de la cama rápidamente y ya no había nada.
Rápidamente, fui al pasillo y observé el espejo. La imagen que vi me derrumbó por completo. Mi familia llorando, sobre una lápida que decía: Malena Gato.

29 de octubre de 2012

Dan Swanö "Moontower" (1999)


Tal vez uno de los primeros en esto de la música extrema y su exquisito blend con la melodía.

Este sueco se diferencia(ba) de sus contemporáneos porque sabía hacer diversas cosas con ese instrumento único que posee: sus cuerdas vocales.
Podía pasar del rugido más oscuro a la vocalización más etérea y melódica que se les pueda ocurrir...y eso ya por el año 1992 con esa banda que hizo historia, Edge Of Sanity.
Me fijo en los discos que tengo, en cuales me gustan tanto que tengo que escucharlos siempre...son muchas bandas (dentro del metal), diferentes estilos incluso...pero siempre aparece este tipo cantando o tocando la batería, o el cello, o el teclado, un enfermito el muchacho, que encima produjo muchos grandes discos de la última década del Siglo XX.
El tema es que acá, después de mostrarlo sin vergüenza en muchos de sus proyectos, mete toda la carne en el asador, con climas  y colchones de teclados que muchas bandas progresivas de híper músicos matarían por componer.
Es cierto, el muchacho se encarga de todo, y eso al final termina haciendo ruido, porque debe ser bastante insoportable tener a alguien así al lado en una banda.
Hasta en la tapa se muestra esa idea bentamiana del panóptico, ese Ojo que todo lo ve...pero que al mismo es la puerta al vacío más insondable...tal vez la mente de Dan, capaz de metamorfosearse camaleónica y repentinamente en cualquier cosa que le plazca, total, tiene con qué.
Y eso es algo que no muchos pueden decir. Brindo por eso.

Dawnbringer "Nucleus" (2010)

Dentro de la actual cultura globalizada, hay una especie de revival por todo aquello pasado, por todo lo retro o que tome algo de ese pasado sancionado por muchos como glorioso e inalcanzable.
Lo de inalcanzable puede ser cierto, porque salvo en la ciencia ficción, el tiempo es irreversible. También es cierto que mucho de eso retro y el empuje vintage nos proporciona muchas veces, sobre todo en el ámbito de la música, bodrios insoportables y que nunca deberían haber sido siquiera demeados.
No es el caso de Dawnbringer con este disco de la puta madre que lo parió. Y eso que tiene todo lo retro que se puedan imaginar.
Anclados en un pasado que reconoce como fuente de inspiración directa a los primeros discos de la Doncella, y con un vocalista que tranquilamente podría confudirse con un Lemmy con menos alcohol y menos joda encima (menos merca, menos noche, pero no menos onda). O, por qué no, un Ozzy con menos anfetas y un poquitín más ocultista.
También tienen una cuota mínima pero muy interesante de oscuridad y frialdad, esa tan necesaria en toda banda black que se precie de tal. No en vano uno de los principales responsables de esta banda es Chris Black (batería, bajo, teclado y voz líder), invitado/sesionista de forma reiterada en ese descomunal monstruo deforme de Nachtmystium.
De todas formas, no es el único, porque a cargo de las guitarras están también los Scott: Haskitt (acústicas) y Hoffman (rítmicas), y Matt Johnsen (líder).
Si se preguntan a que podría sonar tantas guitarras juntas, la respuesta es más fácil de lo que parece: a diferencia de Iron Maiden , acá se nota las ganas de atiborrarnos de melodías que nos arrastren en el tiempo, y nos lleven a algún paraje desolado, alguna playa abandonada donde nos espere la Parca para compartir un último amanecer.
Pero esto no es black, no quiero que se confundan. Esto es Heavy clásico bien oscurito y ganchero, y con un dejo de depresión que lo hace por momentos desesperantemente maravilloso.
Es cierto, lo de estos yankees no tiene nada de original, pero rezuman mala onda y actitud 100% disfrutable a lo largo de los 40 minutos que dura este hermoso disco, el cuarto de la banda (y con el cual la conocí, aparte).
Obligatorio, de verdad.

19 de octubre de 2012

Opeth "Damnation" (2003)

ufff
Pensaba en esto de los discos clásicos que voy posteando en el blog. Y me preguntaba si un disco lanzado en el año 2003 puede ser considerado clásico, tal como uno lanzado en la década del '60, por ejemplo: Miles Davis.
La respuesta no tardó en llegar, en modo de pregunta: ¿por qué no?
Porque lo de estos tipos hace rato que es digno de admiración y compromiso con la música, no con un estilo en particular. En líneas generales se puede decir que esto es Rock. Dentro del género, todas las variantes aparecen, más con Opeth.
Con el correr de los años fueron puliendo la propuesta y limando ciertas asperezas -que extraño- hasta llegar a este disco, que fue el primero en sorprender a más de uno por lo alejado de la propuesta del grupo.
Como no sorprenderse si justo unos meses antes (6) habían sacado un discazo de Death Metal bien brutal titulado "Deliverance"-casi un homenaje a Morbid Angel-, para meter ahí nomás esta seguidilla de 8 canciones del más puro Rock Progresivo, anclado y rindiendo tributo a aquellas grandes bandas de los '70, como Pink Floyd y Camel, por ejemplo.
Y parece mentira pero logran unas sutilezas impresionantes para una banda que si bien tenía influencias progresivas, estaban bien mezcladas con la música más extrema.
Acá se despachan con acordes calmos, casi acústicos, solos de la mejor extracción gilmouresca y unos mellotrones que te llevan gratis y sin parada a la dorada época de esos monstruos.
Pero aparecen otras influencias, porque escuchando "Clousure", si no registrás ese ritmo de candombe..mmm, deberías estar escuchando Los Nocheros, La Sole o esas porquerías.
Un disco para escuchar repetida e infinitamente, el anuncio -8 años antes- que lo progresivo puede no ser un ablandamiento, sino una búsqueda de nuevos colores.

17 de octubre de 2012

El Festival de los Viajes "La Reserva de los Lieros" (2012)

Que bueno cuando uno sin premeditación alguna, resulta impactado por algún sonido...no importa cual sea su procedencia.
Con El Festival...todo puede ocurrir porque lo principal en las canciones..perdón CANCIONES, (así está mejor) son los climas que se van logrando con el correr del tiempo en tu mente.
Y ese es un problema que deberán asumir Fede Wolman (voces y sintetizadores) y compañía: no saben, no pueden saber lo que provocan y producen en la cabeza de los que nos adentramos en esa máquina del tiempo melancólica que son sus discos, y por lo tanto ni se preocupan por nuestra salud mental...que tal vez ni ellos posean.
Es que no hay otra, las canciones fluyen y te escupen sin violencia alguna, pero con muchísima oscuridad, todas las influencias que te puedas imaginar, pero todas. 
El disco arranca con un riff bien gordo de un tema increíble, que en un mundo ideal sería rotado de forma permanente en cualquier radio, "Disparen", con unas melodías que me hacen acordar a la canción central de aquella serie de los '80, "Fama".
Una cabalgata furiosa con rockabilly y actitud bien kult nos pasa por arriba con "Tambero del Estero", y una percusión de origen afro que invoca los demonios que la voz de Wolman y de Sabina Schapiro se encargan de corporizar.
Si les gusta aquellas bandas de sonido de Morricone de los viejos y queridos westerns que mirábamos cuando niños los sábados, no pueden, no deben dejar pasar ningún lanzamiento de El Festival. Lo loco de todo esto, es que después de tamizar prolija y obsesiiivaaamente, aparecen climas de esas bandas oscuras onda Amon Düül y teclados espaciales progresivos....si, pero con mucho mucho de esos genios italianos de Goblin, que se encargaban de musicalizar las películas de Darío Argento.
No se si con tantas escuchas van surgiendo fantasmales referencias, pero no dejo de escuchar ciertas tonadas y matices folklóricas que me sacan del cómodo lugar que tenía para preguntarme, ¿qué mierda les pasa a estos tipos? 
La respuesta la verdad no vale la pena buscarla muy lejos de la primera asociación que aparezca, y que es esta: El Festival de los Viajes les tapa la boca a todos los imbéciles e infradotados musicales que afirman que no hay nada nuevo, que el Rock murió, mientras que lo único que leen es la Rolling par enterarse de lo nuevo que durará lo que un pedo en la mano.
Gente, dejen de joder y compren este disco...PURA MÚSICA HECHA CON PELOTAS.

VV.AA. "Peaceville X" (1998)-Compilado-

Corría el año 1998 y varias bandas daban que hablar -para bien y para mal- con sus cambios musicales, orientándose hacia otro público, casi involuntariamente.
Otras ya se encontraban separadas para el momento de lanzamiento de este inusual compilado de covers.
Pero veamos quienes eran en Peaceville las bandas que merecían una exposición de este tipo.
A la cabeza, tanto en el arranque del disco como en importancia estaban los geniales Anathema, que, recordemos, venían de editar esa obra depresiva y única llamada "Alternative 4". Con tres canciones versionadas increíbles que después serían incluidas en la reedición del año 2003 de dicho disco: "One of the few" y "Goodbye cruel world" de los Pink Floyd, y una "Better off dead" irreconociblemente melancólica de los Bad Religion.
Los progresivos Thine (lo único que conozco de ellos es esto) haciendo una oscura versión de Nick Cave "Song of Joy" que vale la pena escuchar, así como los stoner de Acrimony (hoy separados) haciendo "O Baby" de Status Quo, y una perlita enlentecida homenajeando a los Fab Four ("Don't let me down") de la mano de LID, una especie de grupo estelar: Eric Wagner (ex vocalista de Trouble), Danny Cavanagh (guitarras) y los hermanos Reeves (en bajo y batería), quienes solo editaron "In the mushroom" en el año 1997.
Los ingleses Dominion -otros ya separados- dicen presente con versiones de Tears for Fears ("Shout") y The Rolling Stones ("Paint it black"), las dos con un feeling pesado que les queda a la perfección. Si seguimos con bandas que habían editado bellos discos y que ya se encuentran separadas, no podemos dejar de mencionar los The Blood Divine (reseñados en este blog), haciendo "Crazy Horse" (The Osmonds" y una vampírica "Love will tear us apart" de los suicidas Joy Division.
Aquel proyecto surgido de las cenizas de Carcass llamado Blackstar nos obsequia dos rock punkies de la mano de Hüsker Du y Thin Lizzy, esta última absolutamente gloriosa y que por sí sola vale el disco.
Dejo para el final a los más controversiales del compilado, sobre todo teniendo en cuenta el horrendo disco publicado por los doomsters ese mismo año, el impresentable "34.788%...Complete". Algo verdaderamente imposible de articular en la brillante discografía de My Dying Bride. Puedo aventurar que si hubiesen estado estas dos canciones incluidas en ese disco, se hubiese vendido mucho más, y tendría yo incluso una mejor opinión del mismo. Una versión casi calcada del "Roads" de Portished y "Some Velvet Morning" (Nancy Sinatra & Lee Hazelwood).
Un compiladito para pasar la tarde, esperando que caiga el sol, para poder disfrutar de la oscuridad que se cierne sobre nosotros.....

Officium Triste / Ophis "Immersed" -split- (2012)

http://lix.in/-cd2164

Este año va a quedar en la memoria de varios de los amantes de la música extrema y/u opresiva, porque la cantidad de bandas que editaron discos por lo menos buenos es gigantesca.
Entre los lanzamientos destacables está este hermoso split protagonizado por los ya conocidos (acá en el blog) Officium Triste de Holanda, y los alemanes de Ophis.
Si hacen un poco de memoria, el año pasado reseñé esa hermosa obra titulada "Reason" (2004), que si bien tenía cosillas opresivas, lo que predominaba era un oscuro romanticismo heredero de aquellos dos primeros discos de Celestial Season.
Lo que nos muestran en este split sigue por la misma senda, con una cuota mayor de dramatismo y tristeza absoluta, otorgada principalmente por voces y climas tan, pero tan arrastrados y miserables como hacía mucho que no escuchaba, plasmados en una lírica acorde al doom que perpetran con doloroso rigor: "...sentimientos encontrados acerca de lo que tuvimos y de lo que podríamos haber tenido..."; de eso se trata el doom muchachos, la pena y el dolor de ya no ser: "...lo siento por no haber confesado antes, por favor ayúdame antes de cerrar la puerta de la vida...".
Lo de Ophis sí es más denso y opresivo, como si fueran unos Morgion pasados de rosca, con más ansiolíticos que Charly García.
Es como si al "Among Majestic Ruins" le dieran una vuelta de tuerca, como si ajustaran un tornillo imaginario y todo empezara a sonar más lento y grave...pero eso no es malo, al contrario, estos alemanes saben muy bien lo que hacen, y pueden tanto profundizar sus sonidos, logrando colores bastante tétricos, pero antes de que te des cuenta aceleran a fondo y aparece una agresividad que no tienen los holandeses, ni siquiera en las voces.
Un Split de esos que te hacen buscar más material de las bandas (si no las conocías), o disfrutar del aperitivo, mientras sale lo nuevo en formato larga duración.
Larga vida a la depresión.

14 de octubre de 2012

Blut Aus Nord "Cosmosophy" (2012)

http://lix.in/-c0b048

Siempre son novedad. Ya sea por un regreso inesperado a las fuentes o por lo poco ortodoxo de su arte, los franceses están en la boca de todo aquel que busque sensaciones nuevas dentro de lo extremo.
Y no se si siempre cumplen, pero las expectativas son altísimas cada vez que se acerca el momento de degustar estos sonidos negros.
Eso es una constante, lo negro, lo opaco del arte que periódicamente vomita al mundo Blut Aus Nord. Y si bien este disco no es la excepción, habría que matizar.
Luego de aquel extraño y amorfo "Odinist" (2007), apareció "Memoria Vetusta II" (2009), marcando un regreso a las raíces más blackers, pero no tan rústico sino refinado.
En el 2011 comienza la trilogía que se cierra justamente con este nuevo lanzamiento, y no puedo dejar de pensar la enorme, descomunal influencia que ejercieron los noruegos Ulver en este tipo de bandas (Blut Aus Nord, Deathspell Omega, The Axis of Perdition), sobre todo en su etapa de mayor experimentación con la música electrónica, desde "Themes from William Blake's The Marriage of Heaven and Hell" (1998).
Si nos vamos más atrás en influencias no se puede dejar de apreciar sonidos extraídos de las canteras de Godflesh y todas las elucubraciones de Justin Broadrick.
Y esa es la sensación que atraviesa la trilogía 777 en su totalidad, con mayor  o menor melodía, haciendo más incapié en los climas electrónicos (como es el caso de este lanzamiento propiamente dicho)...pero siempre con la oscuridad de fondo, con un telón que parece hecho para velar la muerte, esa que nos espera al final del recorrido, y que seguramente musicalizaremos con algún temita de la brillante discografía de los franceses.
Dentro de la trilogía, el que menos me gusta...pero no es un disco más, nunca un lanzamiento de Blut Aus Nord es un disco más.

12 de octubre de 2012

Hellige "demo" (2012)

Ya había reseñado a este dúo cuando posteé aquel split que compartieron con Lengua Mortuoria, exoMater y C-Utter.
En este caso, el demo te deja mirando para los cuatro costados, por las dudas aparezca algún ser infernal abominable a cantarte sus loas y herejías nocturnas.
Anclado en esos sonidos cáusticos y rústicos a los que nos tienen acostumbradas bandas como Nortt, por ejemplo, que pasean/arrastran/ensucian su arte en críptas ennegrecidas, donde nos susurran ancestros oscuros que posiblemente nos entreguen la llave de la inmortalidad.
Digo posiblemente, porque no es seguro. Como no es seguro el rótulo de lo que hacen. 
Porque no solo de Nortt se alimentan: en esa especie de sopa primigenia donde nos empujan también hay altas cuotas de aquellos maestros finlandeses llamados Thergothon, con pizcas del genial Lovecraft, como para aligerar el clima y hacerlo más festivo (modo sarcasmo on, por las dudas). Al momento de transpirar, seguro que queda un aroma penetrante a azufre mezclado con Khanate, Leviathan y Bethlehem, y si nos metemos en la composición química de ese sudor, no nos vamos a sorprender encontrar moléculas de Burzum y Darkthrone.
Suena a viejo esa mezcla, ¿no? Parafraseando a Ygritte, la pelirroja salvaje de Juego de Tronos: ustedes no saben nada!.
A eso súmenle justamente la frialdad eterna y mágica del muro en el Norte, y climas opresivos deudores de unos franceses bien modernos dentro del Black, Blut Aus Nord y Deathspell Omega.
Bueno, si pueden imaginarse que resultaría de todo eso...tienen a Hellige, una banda bien argentina, y que me vuelve a hacer creer, y a decir con voz fuerte y segura: no solo de heavy argento, power y thrash vivimos en estas pampas.
Larga vida a la negritud, a la maldad, a la oscuridad que ilumina nuestras miserables vidas.
P.D.: busquen en su página de facebook, ahí lo encuentran a este demo.

10 de octubre de 2012

El Terceto "Tocatangó" (2000)

Podría incluirlo dentro de los considerados clásicos en este blog, pero prefiero reservarme esa etiqueta para otras cosas, y disfrutar de forma no tan secreta el arte de este trío único.
Digo, no tan secreta porque ya estuve esparciendo su nombre en varios videos posteados en mi cuenta de fb, y recomendando a quien tenga ganas de sorprenderse y emocionarse profundamente con estos muchachos. Y les aviso, no va a ser fácil volver a escuchar jazz en la Argentina, después de El Terceto.
De hecho no es nada fácil aceptar el fin de la banda.
Lo que hacen está alejadísimo de cualquier propuesta actual o pasada, y abordan temas de la música popular, experimentando con variados ritmos como el folklore, el tango, la música latinoamericana, todo con  unas sutiles e intensas improvisaciones que te dejan con la boca abierta, los oídos extasiados y una sensación de urgencia e imperiosa voluntad creadora que no te la sacás ni con soda cáustica.
Creado en el año 1993 de la mano de ese genial baterista llamado Norberto Minichillo en el año 1993, lo acompañaban Pablo Tozzi (contrabajo y voz), Norberto (batería y voz) y Hernán Ríos (piano).
Aún recuerdo la impresión que me causó escuchar su primer esfuerzo "Tierra Improvisada" (1997), y versiones impresionantes de "Garúa", "Malena" y el clásico de Carlos Puebla "Hasta Siempre".
Pero este es el tercer disco y arrancan muy arriba con una versión de Mimi Pinsón (la escuché por primera vez en la voz del Polaco Goyeneche), para después pegarle, así, sin anestesia, "Negra María" (que intensidad mama mía!), "Milonga Triste" y "María"...pero eso es solo la muestra de lo que son capaces estas tres bestias.
Entre temas caros a la cultura popular latinoamericana, también están presentes composiciones propias increíbles, como "Te sueño ahora" de Minichillo, "Un mordisco negro" de Ríos o "Me rindo" de Tozzi. Justamemente en este último está como invitado Daniel Bosters (en bandoneón) -también en el último tema del disco que es de Minichillo otra vez-.
Las interpretaciones de cada uno son de no creer. Con una batería chiquita hace tantas cosas, ni hablar de las sutilezas de Tozzi...y de Ríos...pffff, lo vi en varios videos en youtube, y no es un pianista, lamento informarle a él mismo. Hernán Ríos es un pintor, es el que vuelca esa paleta inmensa de colores para generar climas relajados, intensos, locos, progresivos...
Un verdadero deleite para los oídos, y si lo escuchás acompañado de un buen trago, el combo es perfecto.
Busquen, compren que vale la pena (o la alegría).
Agregado al post: un gran agradecimiento al pianista Hernán Ríos, quien le aclara a este humilde blog que El Terceto fue creado en el año 1993 junto con Pablo Tozzi y otro baterista llamado Gustavo Álvarez; la entrada de Minichillo produjo una nueva fundación debido el encuentro único que se dió entre los tres...
Desde ya, muchas gracias Hernán por la aclaración.