8 de marzo de 2015

"Interstellar" de Christopher Nolan (2014)

Otra de las pelis que fui a ver al cine, entusiasmado por el director aunque no demasiado por la historia, que de acuerdo a lo que había visto del trailer, no me enganchaba demasiado.
Obviamente que está ahí Matthew McConaughey, a quien detestaba hace unos años hasta que vi la serie "True Detectives" y la peli "Dallas Buyers Club" y me metí los prejuicios bien adentro.
También está la figurita cada vez más bella de Anne Athaway y el descomunal Michael Caine (ambos conocidos ya del director de la mejor trilogía de Batman de la historia).
Un inicio vertiginoso, y un accidente aparentemente de un transbordador, nos deja en una granja a cargo de la cual está Cooper (Matthew), y en donde vive con sus dos hijos y su suegro.
Para variar (jeje) Nolan nos muestra un paisaje desolado y pesimista, en donde la Tierra está muriendo, siendo uno de los tantos estertores finales aterradoras tormentas de arena que no permiten siquiera respirar.
El Sr. Cooper resulta ser un ingeniero bastante capacitado, encargándose de que sus máquinas hagan solas el trabajo en el campo...mientras su hija empieza a ver y/o percibir cierto "mensaje" en la caída de libros o en el polvillo resultante de las tormentas de arena que azotan la región y que vuelve algo tan común como respirar una odisea.
Así es, la vida, aparentemente, en la Tierra está llegando a su fin y no de forma cataclísmica, sino en una lenta agonía de hambre general y cambios climáticos. He aquí que un equipo de científicos, con el Prof. Brand a la cabeza, descubren un agujero negro -Gargantúa- que permitiría a lo que queda de la humanidad ir a un nuevo lugar a donde comenzar de nuevo (y destruirlo irremediablemente ja)...pero para eso, hay que embarcarse y enfrentar algo desconocido, sin saber efectivamente si se podrá llegar a destino.
Eso, y para no entrar en spoilers, es lo básico y superficial que se puede ver al comienzo de la película, y que de básico y superficial mucho no tiene, abordando temas caros a la ciencia ficción y a la filosofía durante años.
Más allá de las actuaciones (sorprendente Mackenzie Foy en el papel de la niña Murph, hija de Cooper), el desarrollo y la forma en la que está filmada es un verdadero placer para los amantes de la ciencia ficción, encontrando guiños a clásicos del género como la épica "2001: Space Odyssey" (1969), y tirando por tierra con la supuesta entrega y amor por el prójimo que algunos pudieran tener por científicos encumbrados; en este sentido, el personaje de Matt Damon si bien breve, es impresionante. El factor tiempo, y su relatividad está increíblemente bien logrado, otorgándole una tensión maravillosa en conjunto con paisajes monolíticos, aplastantes y bellos por igual.
Pulgares arriba también para los factores estéticos por lo tanto, regalándonos a quienes asistimos al cine la posibilidad de ser tragados por un mar verdaderamente inmenso, jugando con la pequeñez humana frente a lo incomensurable del universo: no jodamos, por más que todos los blogs del universo jodan con la falta de precisión científica acerca del agujero negro, no por ello es menos impresionante el momento de estar frente a un "bicho" de esos, que se traga todo, luz, materia, tiempo...etc.
En contraposición, uno de los puntos que más molestan, es cuando la cosa se pone melodramática y cuasi new age, con esas boludeces del amor -por ejemplo-, pero por suerte, rápidamente sale de  ahí, y de la mejor forma.
No puedo dejar de señalar lo interesante que resulta en tensión y en la propia historia, el manejo del tiempo una vez atravesado Gargantúa, que se hace muy similar a lo abordado por el genial Nolan en esa obra descomunal y maravillosa llamada "Incepction" (2010).
Sin lugar a dudas, una de las grandes películas de ciencia ficción de los últimos años, de esas que sirven de antídoto contra bodrios irreproducibles y no pirateables, como "Jupiter Ascending".

14 de febrero de 2015

"Jupiter Ascending" de Lana y Andy Wachowski (2015)

No me di cuenta hasta hoy que pasaron unos años desde mi última reseña de película, y no es que haya dejado de lado el cine, todo lo contrario.
Fui a ver anoche este bodrio impresentable con las expectativas, iluso, bastante altas. Joder, son los hermanos Wachowski, creadores de la trilogía de Matrix, y más acá en el tiempo, de "V for Vendetta" (2006) y "Cloud Atlas" (2012), todas recomendables en mayor o menor medida, y súper disfrutables.
Así que allí estaba yo, sentado en mi butaca de ese cine de cuarta, con la peor atención y las peores características técnicas que se les pueda ocurrir (Sunstar cines), con anteojos 3D que tranquilamente podrían ser fabricados con celofán rojo y azul y se vería mejor.
Con un elenco descomunalmente gigantesco, y un inicio puramente anecdótico, la peli en cuestión es una seguidilla de imágenes y efectos que si bien por momentos parecen logrados y hasta bellos, termina siendo solo eso...imágenes y efectos.
La historia no se sostiene ni siquiera por 20 minutos, y en una película de dos horas...pfff sobra mucho no?!
Podría ser una película de acción, o una historia de amor, o una de ciencia ficción grandilocuente...pero no, no es nada de eso.
Las escenas de acción se hacen tan largas que terminan siendo aburridas; las ideas están tan encimadas y pegoteadas entre sí, que no hay distinción entre las diversas líneas que atraviesan la película sin llegar a desarrollarse en ningún fuckin' momento ninguna de ellas.
Robos hay por todos lados, anoten: algunos aspectos estéticos de "Brazil" del descomunal Terry Gilliam, enfrentamientos entre casas reales al modo "Dune", pero sin el peso de las historias que sostienen a esos clásicos. También como bien dice el sitio io9 (recomendado para los amantes de la ciencia ficción), aparece algún que otro afano a "The Fifth Element", pero lo fundamentalmente insoportable es la autoindulgencia con ellos mismos, y el absurdo delirio de cuanto más mejor.
Si no, no se entiende, o por ahí yo no entiendo. Por ejemplo, las escenas de acción o las persecuciones: de tan largas se tornan aburridas.
No puede ser que a la media hora uno esté bostezando e implorando que la tortura finalice.
Si hasta las actuaciones son de patéticas para abajo, con alguno de los diálogos más forzados y estúpidos que recuerdo haber padecido en años: Channing Tatum debería dedicarse a otra cosa, al igual que la bella Mila Kunis; entre ellos dos la química está tan presente como la música en los últimos discos de In Flames y Metallica.
Dentro de los diálogos o monólogos, hay frases que de haber guiado a la dupla de directores en un tratamiento más serio y profundo, hubiesen desembocado en algo más dinámico y preciso (aunque también se parecería demasiado a lo abordado en su famosa trilogía), pero no, terminan clavadas en escenas en las cuales uno se mira con su compañer@ de turno en la butaca, pensando "por favor, basta de melodrama berreta que para eso me veo una telenovela venezolana!".
Y así, luego de la agonía final de caídas y persecuciones eternas, un aparente amor entre una figura de la realeza galáctica y un licántropo medio albino sin manada (¡¿?!), termina este fucking bodrio que no vale siquiera el tiempo que tarde en descargarse de la red.
Palabras aparte, cierto para la cuestión estética que tiene mucho a favor, coincidiendo otra vez con el sitio mencionado más arriba, que las naves -por ejemplo- son de lo más bello que me tocó ver en la pantalla.
Después de separar eso, "Jupiter Ascending" desbancó de mi top 3 de las peores películas de la historia a la horrenda "Avatar" (2009) de James Cameron (al lado de "Jupiter Ascending", esta tiene la profundidad de "Saló o los 120 días de Sodoma", del irrepetible Pasolini) o la insufrible "Titanic" (1997), quedando arriba de todo en las peores películas delos últimos 10 años.
Háganse un favor, y eviten este bodoque fílmico, sus neuronas se lo agradecerán.
P.D.: que lindo sería ir al cine y no sentirse estafado por los que proyectan lo que elegimos ver. Sunstar cines, en el Portal, San Miguel de Tucumán, es casi como la película, lo peor de lo peor en cines en toda la Argentina. Atención, limpieza, sonido, 3D, los fucking lentes, todo todito rezuma estafa y desprecio por quienes pagamos (y bastante) para disfrutar del séptimo arte. Por favor, abdiquen y pongan una verdulería o un carrito de pochoclos, pero no jodan a los que amamos ir al cine.

6 de febrero de 2015

Anorexia Nervosa "New Obsurantis Order" (2001)

Mierda, tercer disco de los franceses y todavía no puedo creer que puedan sonar tan violentos, tan melódicos y tan extremos al mismo tiempo, sin perder la noción de canción.
O sea, no me refiero a que estos muchachos componen bajo el formato de, por ejemplo, Silvio Rodriguez, sino que cada uno de los temas se distingue del otro y eso siempre lo festejo, sobre todo en este estilo que tiende de forma exacerbada a ser un amasijo sonoro y caótico.
Tampoco estoy diciendo que el factor caos este ausente, pero está tan bien entrelazado todo que hasta es un punto indispensable del sonido de la banda.
Herederos un tanto más sacados de los dioses noruegos Emperor, tienen un punto a favor: no es una copia, lo cual se deja escuchar a lo largo del disco y de la mano de esos teclados que nunca son un colchón de simple acompañamiento, sino un cañón de adrenalina y vértigo; las voces también son un tema aparte, y hay un tratamiento refinadísimo de las voces chillonas propias del estilo, con algunas más podridas y otras limpias y más operísticas que te quitan el aliento.
Incluso, reescuchando una y otra vez el disco, hay un aura de maldad enlazada a velocidad grindcore, por momentos agotadora, pero de puro regocijo si atendemos las líricas, cargadas de pesimismo, nihilismo y profundo desprecio por la humanidad.
Para los que añoran la violencia y la belleza, todo en uno, deben escuchar esta maravilla.

3 de febrero de 2015

Cannibal Corpse "A Skeletal Domain" (2014)

Uno de los disquitos que me acompañaron en las vacaciones recientes, y está buenísimo.
No puedo creer que no tenga un puto disco reseñado de los de Buffalo, tal vez el primer contacto que tuve con el Death Metal, sometido a "Butchered at Birth".
Pero en este caso, estamos con su treceavo lanzamiento, y lo único que puedo decir es que estos tipos cada vez tocan mejor, si acaso eso es posible. Ya mostraron ampliamente de lo que son capaces a lo largo de su extensísima carrera, y con cada lanzamiento no hacen sino dar un paso más allá, pero no en brutalidad (eso lo hicieron cuando los que hoy tocan brutal death no habían abandonado el chupete), sino en tecnicismos.
Si señores, Cannibal es una banda ultra técnica y en este disco es como si tuvieran ganas de demostrar que les interesa eso y nada más que eso.
Un disco con muchísimos cambios de ritmo y temas que tienen rebaje, para lograr el efecto de "te meto un martillazo en la cabeza en cámara lenta y no vas a poder hacer nada para evitarlo".
Porque también es cierto que los que seguimos a la banda no esperamos que nos sorprendan ni que metan teclados, pero eso, por lo menos para mi y en relación a esta banda, no es un defecto, Cannibal no aburre aún sabiendo de antemano como va a ser el próximo disco.
En este te vas a encontrar con temas gancheros y con mucho groove (ojo, no es ese monumento al gancho que fue "The Bleeding"), ayudados sobre todo por el cambio de productor e ingeniero (ya no están los servicios del maestro Erik Rutan), sonando la sección rítmica híper potente y monstruosa, ni que hablar de los riffs de esas dos bestias y mucho menos del desquiciado de la garganta de acero, el Sr. sin cogote, George Fisher.
Un gran disco de una gran, gran banda.

28 de enero de 2015

Yob "Clearing the Path to Ascend" (2014)

La reputamadre que lo parió!. Este fue uno de los discos que me acompañaron en las vacaciones recientes, en un mix casi perfecto con los 3 primeros tomos de los Cuentos Completos de uno de los autores de referencia para quien escribe, Philip K. Dick.
Y la sensación de estar en otro mundo es similar tanto en la música de este trío como en la literatura del maestro.
Es cierto que ya tienen una historia detrás y que esta es la primera reseña en el blog de la banda que tiene una seguidilla de discos verdaderamente impresionantes.
Si mal no recuerdo, la primera vez que los escuché fue "Elaborations of Carbon (2002), cuando recién salía el "The Illusion of Motion" (2004), y me pareció sencillamente perfecto.
Después los dejé de lado, a pesar de haber escuchado los dos anteriores a este nuevo lanzamiento, es como que no estaba con el ánimo necesario para dejarme llevar.
Pero este disco...repito: la reputamadre que lo parió!
Denso, por momentos opresivo, melódico, colgado y bien trippy, ideal para escuchar por ejemplo mientras caminaba por la playa al atardecer.
El viaje no deja de ser desesperante y bastante místico, sobre todo en los breves momentos introspectivos que nos regalan para poder respirar en cada uno de los 4 extensos temas, que nos pasean por la incertidumbre y el pesimismo, y que paradójicamente, a medida que pasan los minutos se torna más y más introspectivo.
Un disco para los iniciados, difícil pero indispensable. Esto es la evolución de la música pesada, y no la berretada actual de Metallica, Megadeath e In Flames.

23 de enero de 2015

Senegal Grindcore Mafia -single- (2015)

No suelo hacer esto de reseñas de una canción, ya que soy de la idea de que hay que ponerla en contexto, es decir dentro de un disco. No escucho temas, escucho discos.
El problema que se me plantea es que en este caso hay dos músicos del recontra carajo en esta banda que ya son conocidos de los lectores del blog: estoy hablando de Raúl García Posse (guitarrista) y Pablo Lamela (bajista), ambos de Los Random, quienes junto a Germán Gómez (batería) -de Delphoz, otra gran banda tucumana- y Gaspar Rojas de Los Empleados, también de Tucumán, en guitarra, dan "forma" a este amasijo extremo y volátil llamado Senegal Grindcore Mafia, cuya muestra inicial podrán encontrar en su bandcamp.
A la primera oída suena muy caótico, con esa violencia descomunal de Los Random, pero no. Hay algo más, y por ahí hay que tener paciencia y escuchar. Parece simple, pero no, sobre todo por la intensidad  y el vértigo desparramados en estos "escasos" 6'36''.
Lo primero que advierto es mayor libertad sonora, sobre todo teniendo en cuenta que en lugar de una, hay dos violas, por lo que la experimentación sigue estando presente, pero dejando de lado la deformidad de Los Random. En ese sentido me parece un aporte de tranquilidad la otra guitarra, y la diferencia de estilos en los bateristas (de la Senegal y de Random) que aparentemente se deja escuchar en esta composición.
Pareciera que es un pecado decirlo, pero es inevitable comparar con la otra banda (reconozco que no conozco a Los Empleados), y el aspecto abstracto y deforme no está tan presente, dejando lugar a que el tema "respire" y por lo tanto suene más a "canción", entre comillas, ya que si algo se puede decir de esto, es que no es para nada amable, aunque tenga más melodías que mi referencia y punto de comparación (Los Random).
Una nueva banda, muy consistente y con un sonido del carajo. A esperar el disco, parece que vale la pena.

"La Música del Silencio", Patrick Rothfuss (2014)

Porque no solo de música vivo, también soy un adicto a la literatura, y este es un autor relativamente nuevo aunque no por ello menos importante.
Es el autor de esa trilogía todavía en construcción titulada "Crónica del Asesino de Reyes", que ya lleva dos libros publicados, y nos "regala" esta breve novela sin diálogos, sin más personajes que Auri, esa niña/adolescente/mujer que apareciera en la trilogía con una carga de misterio que inteligentemente este libro no resuelve.
Para aquellos que leyeron los dos libros publicados de la saga "El asesino de reyes", sabrán que el misterio rodea a Auri, quien vive en la Subrealidad, "lugar" que no queda muy claro que es ni donde se ubica.
La cuestión es que tampoco queda desculada la cuestión tampoco, aunque es más que interesante como uno se aproxima a advertir en qué momento de la historia principal estamos, ya que Kvothe y Auri ya se encontraron, y ella está buscando un regalo para él; es decir que la historia se desarrolla entre el primer y el segundo encuentro.
Pero...¿si no resuelve algunos interrogantes de la historia, que importancia tiene? dirán los más tontos.
Lo importante es la historia, breve, que desarrolla tan magistralmente Patrick, y que a pesar de él mismo (no la quería publicar inicialmente), es de una ternura apabullante.
A pesar de todos los "no" de la historia, hay algo que queda claro: Auri sabe algo acerca de lo real, del nombre real de las cosas o de su esencia, tal como los lectores de Úrsula K. Leguin saben. Es decir, las cosas tienen su nombre conocido (por ejemplo, un vaso), pero el nombre real del mismo es otra cosa, y Auri parece tenerlo claro, cuando advierte una alteración del clima cuando pone una cosa al lado de otra, y no hay "una buena vibra" (jeje).
Una historia bellísima y tierna, mágica, que es indispensable leer e imposible no emocionarse.

Triptykon "Melana Chasmata" (2014)

El 2014 se fue y nos dejó una serie de discos preciosos, ya sea que amemos lo extremo o lo más relajado.
En el primer caso tenemos un nuevo mazazo en los dientes de los herederos de Celtic Frost, logrando un nivel de opresión y oscuridad acaso superior a su debut del año 2010.
Arrancando con un martillazo en las bolas llamado "Tree of Suffocating souls", un thrash/death/ con espíritu black que inyecta adrenalina suficiente para un rinoceronte...pero que, sin aviso previo, baja las revoluciones y mete un doom más denso que el carajo ("Boleskine House"), con bajo gordísimo y unas violas increíbles, acaso la lectura floydeana de Thomas, alma mater de la banda, acompañado de las sugerentes y melancólicas voces de Simone Vollenweider, vieja conocida de la época de "Monotheist").
El disco se pasea por climas que van de lo extremo y cáustico a lo violento -y lento- del doom más opaco, sin dejar de sonar agresivo en ningún momento.
"Altar of deceit" es la combinación perfecta de oscuridad, black metal abrasivo y clima doom, resaltando la percusión que induce a un trance hipnótico que con -al parecer- poco, se te clava en la cabeza y hace que apretés los dientes, mientras el cuerpo se va moviendo solo como si estuvieses poseído por algún ente que extrae su vitalidad de la maldad del mundo...algo muy parecido a lo que hace Triptykon con su música.
El metal cabeza también parece decir presente con "Breathing", en donde las sutilezas de las tres composiciones dicen chau, y aparece un maníaco de 200 kilos con un bate repartiendo golpes para todos lados, y groove en cuentagotas, a modo de cura para los que añoran esa vertiente menos sutil, siendo este el tema más corto del disco.
"Aurorae" es no solo una de las gemas del disco, sino una de las mejores composiciones en la historia del grupo, con jugueteos entre las violas limpias, los riffs densos y lentos y unas voces torturadas y oscuras como solo Thomas sabe hacerlas, repletas de hijaputez y mala onda, y un sentimiento apocalíptico en las letras que pone los pelos de punta, feeling también presente en "Demon Pact", este último con unos toques industriales que lo tornan si es posible, más opresivo.
¿Hay lugar para el amor, aunque sea retorcido y perdido, entregado a la muerte? También hay lugar pa
Es esa sensación de desesperación, de estar siempre en el límite de la cordura lo que transmite este disco en cada una de sus composiciones, siendo imposible no pensar en ya un proyecto firme y constituído que releve y haga olvidar aquellos feos discos de Celtic Frost.
Para variar, Triptykon otra vez nos regala un arte de tapa digno, que será recordado por años, de las manos del artista ya fallecido H.R.Giger y su serie Mordor, que es casi la esencia visual del disco y la música.
Uno de los grandes discos que nos dejó el 2014.

27 de diciembre de 2014

Primordial "Where Greater Men Have Fallen" (2014)

Es cierto que dije que el disco Black de este año es el de Blut Aus Nord, el tema es que estrictamente no me atrevo a catalogar como exclusivamente perteneciente a este género a los irlandeses, desde hace ya varios discos por supuesto.
Los que siguen el blog sabrán remitirse a otras reseñas para entender lo que significa la banda por lo menos para quien escribe esta reseña.
Pudieron salir de un gueto restringido en sus comienzos, llegando a esta actualidad que rebasa ampliamente los géneros, para logar una música que es al mismo tiempo agresiva, melódica y absolutamente dramática sin sonar a nadie más que a ellos mismos.
El Black está presente más en espíritu que en lo musical, siendo cada vez más progresiva la forma de buscar y experimentar de la banda, poniendo toda su capacidad técnica y su alma al servicio de las canciones que se diferencian entre ellas, haciendo de este un disco más relajado y profundo que los anteriores, tal vez más melancólico, y mucho menos adrenalínico y "marcial", aunque el sentimiento y el respeto por los muertos (sus/nuestros muertos), ese espejo en donde nos miramos y desde donde construimos historias, está tan presente como siempre, en sus líricas, acaso de las más representativas e inspiradas de una gran cantidad de bandas.
Una formación ya afianzada y constante, con una (al)quimia lograda sobre la base de años dedicados honesta y fielmente a la creación de obras perdurables e inolvidables.
Como con sus discos anteriores, podría transcribir y hablar mucho sobre cada una de las canciones que componen este, mejor cierro acá y lo escucho de nuevo.
Tal vez uno de los mejores discos del año, sin duda alguna.

Abigor "Letmotif Luzifer (The 7 Temptations of Man) (2014)

Si bien es una banda que escucho mucho, sobre todo sus inicios y sus últimos discos, me pasa que por momentos y en muchos de sus lanzamientos, me terminan aburriendo. O sea, hay maravillas y hay bazofias por igual en su amplia historia, no siendo por lo tanto una banda muy consistente.
Hasta que escucho este último, y me tengo que callar la boca.
Un disco de Black Metal, cierto, pero con una técnica impresionante que remite a aquel descomunal "Supreme Immortal Art" (1998), con velocidad warp activada y unos climas realmente satánicos.
Las guitarras juguetean entre si, creando capas entre melódicas y disonantes (hay un factor Blutausnordesco dando vueltas por aquí), y cuando rebajan la velocidad para resaltar los climas opresivos, ganan incuso en maldad.
La sección rítmica suena verdaderamente maligna y profunda, resaltando el concepto general del álbum, sin poder recordar cuando fue la última vez que estuvo tan presente ese sonido de bajo en la historia de estos austríacos.
Para resaltar también los invitados de lujo que aparecen casi sin avisar: Protector y Silenius, ambos de Summoning, haciendo voces y logrando también una vuelta de tuerca, ya que aportan mayor caos al sonido ya de por sí caótico y extremo de Abigor.
Un gran disco de uno de los pioneros blackers de Europa.

26 de diciembre de 2014

Blut Aus Nord "Memoria Vetusta III: Saturnian Poetry" (2014)

El 2014 se va, y no puedo dejar de reseñar los discos que me parecen superlativos, esos que de acá a 20 años vamos a seguir escuchando, como "In the Nightside Eclipse" de Emperor o "Storm of the Light's Bane" de Dissection.
Y no es accidental que cite estas dos obras maestras ya que están relacionadas con el último lanzamiento de los franceses, comenzando por el arte de tapa, a cargo del mismísimo Necrolord, logrando una de las portadas del año (me atrevo a decir que es una obra de arte en sí misma).
Por otro lado, y ya cerrada la trilogía 777 (en donde se priorizaban los sonidos industriales y opresivos, más experimentales), vienen a regalarnos esta tercera parte de "Memoria Vetusta...", volviendo a las raíces si...pero para resignificarlas y aggionarlas, logrando un disco único y extremo al mismo tiempo.
Sabemos que Vindsval entiende lo extremo como algo más allá de los límites que cada género se autoimpone, y ya dio sobradas muestras que esos límites se los pasa por el culo, por lo que si bien esto es un disco de Black Metal, no es uno más.
Un preludio misterioso y bien espacial, deudor acaso de las lecturas blackers del Pink Floyd de "Echoes" (¿por qué no?), para atacar rápidamente con "Paien", que en apariencia es un tema más, pero a medida que te metés en el universo que propone, vas encontrando sonidos que solo pueden salir de la cabeza de estos pioneros, con capas y capas de guitarras melódicas y filosas al mismo tiempo, que de repente y sin previo aviso bajan las revoluciones para dejarte descansar y empezar a bucearen las profundidades.
Ahí nomás, te patean la cabeza con "Tellus Mater", que tiene un poco más de violencia y da cuenta de una perfomence del baterista nuevo Thorns descomunal, con un manejo de los tiempos y una profundidad en el sonido que mete miedo. Lo de las violas sigue siendo descomunal, construyendo una pared de sonido que no tiene empacho en pasar de la violencia y la adrenalina, a los sonidos extremadamente bellos, épicos y sinfónicos, acompañando entonaciones limpias que no tienen nada que envidiar a Garm o a Vortex (para poner de ejemplos a dos tipos con las mejores cuerdas vocales del mundo extremo tal vez).
Van pasando los temas, y te das cuenta de dos cosas: cada uno es perfectamente reconocible respecto de los otros, y lo que en apariencia son simples sonidos, van apareciendo como texturas cada vez más complejas entretejidas con una maestría pocas veces vista/oída en los últimos años.
Temas extensos que se toman su/tu tiempo para desplegar la mayor cantidad y calidad de colores posibles, sin que alguno de ellos roce siquiera la oscuridad abominable y horrorosa de sus lanzamientos más experimentales. No señores, acá hay una luminosidad tenebrosa que va reptando hacia dentro de tu mente para instalarse allí y servir de mapa orientativo para este mundo creado por Blut Aus Nord.
Con "Forhist" aparece un midtempo que genera tensión ante la tormenta por venir, pero que es refrescante al mismo tiempo que aplastante (esos ritmos que mete el batero...por satán!!), con unas violas por momentos disonantes y cáusticas pero perfectas.
Es injusto decir que la perfección aparece solo en este tema, porque a continuación está "Henosis", bien extrema y old school, pero extremadamente melódica y con tantos cambios de ritmo como una montaña rusa (francesa en realidad jeje). Ya a esta altura del disco, uno no puede dejar de pensar que estamos ante el mejor lanzamiento del Black Metal del año, pero todavía falta un par de cosillas por ahí...
Faltan dos composiciones impresionantes, "Metaphor of the Moon", tal vez con las mejores melodías de todo el disco y uno de los temas más profundos y "gordos" del mismo, de la mano de unos teclados absolutamente hipnóticos que te arrastran hasta el infinito, allí en donde todo saber preconcebido pierde especificidad, y solo nos guiamos por la intuición, muchas veces más aleccionadora que el conocimiento adquirido a lo largo del tiempo.
Con "Clarissima Mundi Lumina" se termina el disco, y justamente por fuera de todo saber y guiado solo por la pureza de la iluminadora intuición que me generan las melodías finales, y la violencia contenida en estos casi 49 minutos de música, afirmo rotundamente que de acá a 20 años,seguiremos escuchando y sorprendiéndonos, descubriendo nuevos universos musicales con este disco...no, disculpen, no es un disco, es una OBRA DE ARTE.

25 de diciembre de 2014

Empyrium "The Turn of the Tides" (2014)


 Otro hermoso regreso, esta vez de la mano de los alemanes Empyrium, que habían decidido poner fin a su aventura artística allá por el año 2006, luego de lanzar "Weiland" (2002), aduciendo cierto agotamiento artístico para enfocarse en sus otros proyectos, The Vision Bleak y Noekk.

12 años después vuelven con este lanzamiento absolutamente bello y relajante, condensando su historia en canciones increíbles  que remiten como es de esperar a poesías relacionadas con la naturaleza, e instrumentaciones que van desde el folk acústico a lo extremo (en muy pocos pasajes, es cierto),  -pasando por momentos muy dark wave bajo el tamiz de sus integrantes por supuesto, y vocalizaciones sentidas y solemnes que en escasos momentos rompen en desgarradores gritos, trayéndome a la memoria aquel "A wintersunset", que se paseaba por climas folkys/medievales y arranques de intensidad y espíritu blacker.
Un arranque relajado y teatral con "Saviour", para dar lugar a un tema impresionante, cargado de dramatismo y dolor pero no menos belleza (tal vez el más cercano a sus orígenes), en donde las impostaciones neoclásicas juegan con voces desgarradas, generando un contrapunto hermoso y tensionante al mismo tiempo, que de a poco se van desvaneciendo como las olas al llegar a una playa solitaria y gris.
En "We are alone", la composición más breve de la placa, muestran que la fragilidad y la sensibillidad de antaño está intacta, acompañando las voces solo con un piano, logrando un momento de introspección único, apto para disfrutarse una mañana fresca y soleada, como la de hoy.
Estamos frente a un disco que no tiene el foco puesto de forma exclusiva en el dark folk, como ese disco llamado "Where at Night the Wood Grouse Plays" (1999), sino que mira de reojo a las corrientes por las que transitaron los alemanes en sus orígenes mientras saludan a las más modernas, que se asocian de forma muy fácil con el dark wave de los ´80.
Un disco hermoso y fácil de escuchar.

23 de diciembre de 2014

Uroboros "Misantropía & Blasfemia" e.p. (2013)


Si se fijan, al costado de su pantalla (mirando de frente, en la columna de la derecha...si ahí donde dice Bandcamp), desde hace mucho tiempo está el de Uroboros, banda Argentina que si bien tiene la etiqueta de Death Metal, Sludge, tiene muchísimo más que eso, apareciendo una pizca de grind/hardcore violento que me hace sonreir de forma casi melancólica, rememorando aquella década del '90, en donde el intercambio de cintas era casi adictivo.

Esa es la sensación que tengo luego de escuchar y escuchar este breve e.p. de menos de 17 minutos, con sonidos ásperos y crujientes, que se mueven entre acoples y riffs por momentos gancheros, y todo con un aura Low-fi que da gusto escuchar.
Son 4 canciones, de las cuales la más experimental es "En las Fauces de Uroboros", de casi 11 minutos, repletas de climas claustrofóbicos, noises y tenebrosos y el más cercano al empantanamiento sludge, mientras que en la más breve "Paz para los idiotas", emerge el crust/grindcore vieja escuela (hermoso la verdad!), mostrando aparte un saludable ataque vocal doble.
El baterista es un conocido del blog (Sebastián Ferreyra), miembro también de los enfermos mentales de Asilo, por lo que la podredumbre y la rusticidad, para los amantes del género, está asegurada.
No sean flojos y escuchen, en su bandcamp hay varias cosillas más.

22 de diciembre de 2014

Cabrocordero "Namastie Qoh" (2011)

Y después de algunas novedades, nos vamos un poco para atrás, para celebrar la presencia de bandas como estas en nuestro país.
Puede que me torne un poco pesado con el tema, pero la escena stoner/drone/doom/experimental/etc, me llena de alegría y esperanza, para que nos podamos sacar de encima a toda esa camada de supuestos adalides del metal que hace años que no sacan algo medianamente decente, anclados en su historia de "pioneros".
En este caso, tenemos un dúo que de escucharlos inadvertidos puede arruinarte la tarde.
¿En qué sentido lo digo? Si bien es cierto que comparten ciertas raíces/sonidos comunes con gente como Los Natas, Dragonauta etc., el sonido de estos muchachos es muchísimo más caótico y sacado, casi amorfo y verdaderamente esquizo, adoleciendo casi por completo de guitarras, pero reventándote la cabeza con un bajo gordísimo, distorsionado y seco como la puta madre, y una batería que bien podría estar tocada por un pulpo en celo drogado con dos kilos de merca (jejejeje).
Estas dos bestias (Patricio Lerma -bajo- y Marcos Sara -batería-) le dan "forma" a estos sonidos, y así escapan por un pelo, apenas, de la abstracción y la espeluznante hijaputez de gente como Asilo, acercándose a quien se atreve a escuchar por un costado un poco más amigable.
Vayan a su bandcamp que está piola y se puede escuchar/descargar de ahi.
Y comenten, no sean forros, que aunque sean puteadas, viene bien como combustible para seguir posteando.

21 de diciembre de 2014

Solstafir "Ótta" (2014)

Banda nueva....en el blog!...porque tiene ya casi 20 añitos encima, habiendo arrancado como una banda netamente Black Metal (con mucho de Viking), para desembocar en éste su último disco haciendo una música tan increíble que me resulta difícil dejar de escucharla y también dejar de emocionarme.
Pienso con que banda relacionarla para tener una mejor idea de frente a qué estoy, y lo primero que se me ocurre es esa vertiente melancólica que siempre tuvo In the Woods... (parece que ahora reformados y prestos a sacar un disco nuevo!), pero sumado, en la actualidad, a un reconocimiento de lo urbano y lo ciudadano que remite a bandas noruegas experimentales que también pasaron por el mundo de lo extremo, como Beyond Dawn.
Pero no solo eso, sino que imaginen como sonaría The Cure haciendo un post Black metal depresivo con nuevos integrantes, de la talla de Neige de Alcest, más la cuota épica/pagana de Primordial.
Todo eso junto suena en este Ótta, que para meterle más mística al asunto no dejan su idioma de lado, logrando el islandés darle una pátina neblinosa y sumamente triste y por momentos desesperante (el black dejó su espíritu inscripto en la banda de forma indudable).
Canciones hermosas que se toman su tiempo para entrar en clima, y cuando lo hacen, se transforman en la compañía perfecta para una tarde/noche lluviosa.)
Sin más que escribir, solo resta decir ¡que gran año este 2014!, son muchos discos memorables los que nos deja, y este es uno de ellos. Acá está el Bandcamp de la banda/disco....escuchen no sean lelos!


At the Gates "At War with Reallity" (2014)

Otro de los grandes regresos para la música extrema, compitiendo cabeza a cabeza con Carcass y Godflesh.
Desde hace años que me pregunto ¿cómo derivaron esos sonidos creados por Carcass y esta banda en un cúmulo de mierda inescuchable? Porque, seamos sinceros, hace años que no sale nada nuevo\bueno en cuanto a Death Melódico, por fuera de Dark Tranquility, Insomnium, algunas cosillas de Hypocrisy, Opeth (antes de tomar la autopista exclusivamente progresiva)...es decir, las bandas ya consagradas siguieron sacando discos realmente muy buenos (con excepción de esa porquería sueca actual de In Flames), pero la generación siguiente edulcoraron tanto la propuesta que se terminaron acercando más al emo que a la violencia melódica largamente añorada.
Y largamente añorada porque el último lanzamiento de estudio de los hermanos Björler con At the Gates es del año 1995, con aquel descomunal y ya clásico "The Slaughter of the Soul".
Y lo que logran con esta guerra declarada con la realidad, es llevarnos 20 años atrás, donde este estilo se caracterizaba y definía por su brutalidad, su honestidad y sus melodías que hacían imposible no sacudir de forma enfermiza la cabeza, mientras nos invadía la adrenalina y nos preguntábamos que tal sería como banda de sonido para asesinar a alguien y no sentir remordimientos ni culpa alguna.
Toda la formación de aquel disco del '95 está aquí, y, de nuevo, la química que parece haber entre ellos basta y sobra para suponer por lo menos algunos discos más, en donde esas violas gemelas plagadas de sentimiento jugueteen entre ellas, mientras la base rítmica golpetea hábil y sutilmente nuestros tímpanos, y Tomas Lindberg nos escupe sus cáusticas letras con el mismo odio que 20 años atrás, pero con una experiencia que obviamente antes no tenía.
Palabras aparte para Anton que abre la placa con "El Altar del dios desconocido", texto perteneciente al escritor argentino Ernesto Sábato, de su novela "Sobre Héroes y Tumbas", de la cual hay varias referencias a lo largo del disco.
Otro de los grandes regresos, y otro de los grandes discos que podemos disfrutar de aquí a la eternidad...un futuro clásico sin duda alguna.

Godflesh "A World lit only by fire" (2014)

La puta que lo parió, volvió el enfermo hijo de puta de Justin (no, Bieber no, pedazos de pelotudos bolas de aca), y acaso con su proyecto más denso y opresivo.
El regreso oficial había sido en un recital en el año 2010 si mal no recuerdo, pero eso no cuenta, sobre todo para los que esperamos las nuevas elucubraciones del Justin que hace música desde hace ya casi 4 décadas.
Habían editado previo a esta L.P. un e.p. en el mes de junio de este año que me había dejado con sabor a poco...hasta que apareció con esto.
Imposible describirlo sin hacer referencia a esas características a las que estábamos acostumbrados de esta banda que señalé en las primeras líneas: denso, opresivo, jodido, y por sobre todo, absolutamente pesimista.
A lo largo de la red se dejaron leer comentarios de pseudodecepción por la actualidad musical de Godflesh, rezando a vaya uno a saber quien para que J.K. vuelva a esos sonidos de "Streetcleaner", por ejemplo.
Me parece que eso significa que no tienen la más puta idea de quien es y como entiende el arte el bueno de Broadrick, que va para donde se le canta el reverendo culo y hace lo que le viene en gana.
Y parece mentira que un disco tan críptico y oscuro sea tan hipnótico al mismo tiempo. Con las sucesivas escuchas, van apareciendo capas y capas de sonidos que al principio no estaban ahí, o porlo menos no de forma evidente.
Lo evidente es esa pesadez esquizofrénica de la percusión, bien antihumana y maquinal (como corresponde al estilo y a la banda) y ese bajo enfermo y gordo que no te da respiro a cargo de G.C.Green, eterno ladero y parte fundamental de Godflesh.
No puedo en estos momentos destacar alguna canción por sobre otra, todavía estoy shockeado, y no puedo dejar de escuchar semejante demostración de poder, violencia y destrucción.
Uno de los grandes discos que nos deja este 2014 que se está despidiendo.

19 de diciembre de 2014

Blues Pills "Blues Pills" (2014)


Siguiendo con esto de lo retro, como no levantarse para arriba con semejante disco de la concha de la lora, y de la mano de una banda de la puta madre que lo parió.

Nació hace menos de 4 añitos (2011), y ya tienen un disco como este y un contrato con Nuclear Blast.
Encima si te agarran desprevenido no te resultaría difícil pensar que es algún disco perdido de Janis Joplin, con un poquito más de hard rock.
Pero no. En realidad son nuevitos...tanto que el hijo e'puta de Dorian Sorriaux (guitarrista) tiene 18 tiernos añitos, y tiene una fuerza, un feeling y una técnica como si llevase 75 años tocando.
Fuerza dije...escuchen a esa belleza sueca llamada Elin Larsson y díganme si no se les ponen los pelos de punta, no solo en las canciones más rockeras, sino en aquellas más bluseras, donde saca a relucir un sentimiento soulero descomunal e hipnótico, transmitiendo una melancolía hermosa y dolorosa al mismo tiempo.
La sección rítmica no se queda atrás, y para muestra basta un botón: la cabalgata inicial de uno de los cortes del disco, y la canción con la que arranca el disco "High class woman", que no puede más que contagiar entusiasmo y buena onda, onda algo festivo que nos lleva a las épocas de hippismo y flower power, pero en pleno siglo XXI.
Un disco impresionante que no paro de escuchar desde hace dos meses, y que seguro seguirá acompañándome en estas vacaciones que llegan pronto.


11 de diciembre de 2014

Purson "The Circle and the Blue Door" (2013)

demonio
Banda muy muy nueva y absolutamente genial, con mucho menos metal que Jess and the Ancient Ones y Blood Ceremony, pero con más psicodelia y muchísimo más estética ocultista, logrando uno de los discos más adictivos que tuve la suerte de escuchar.
Por supuesto que no solo de estética se nutre esta banda (y las de su camada), sino que hay un respeto superlativo por las canciones, repletas de climas oníricos de tinte oscuro.
Me viene a la cabeza en relación a este tipo de climas a aquellos dioses llamados Goblin -que pusieran música a casi todas las películas del genio Argento- y esos otros más perdidos en la oscuridad de los 60' y absolutamente de culto que se llamaban Jacula (aunque no tan experimentales).
Algo que también no puedo dejar de señalar es la alta cuota de sensualidad y profundidad que tiene la voz de Rosalie Cunningham, tan bien articulada no solo a las guitarras sino con los teclados, pieza fundamental de las composiciones de la banda.
No está de más señalar como dato de color, que el nombre de la banda remite a uno de los grandes reyes del Infierno conocedor de todas las cosas ocultas.
Así, sabemos por donde va la lírica de la banda.
No quiero extenderme ya que como vengo escribiendo respecto de las bandas de esta camada de sonidos retro, lo importante es la canción, y acá tenemos 11 bellezas con algunos de los estribillos y coros más hipnóticos que se puedan encontrar por allí.
Saludos...y escuchen.

9 de diciembre de 2014

Jess and the Ancient Ones "Jess and the Ancient Ones" (2012)

antiguos
Otra vez Finlandia, la puta que los parió!
Es increíble la "genética musical" de estas heladas tierras, de donde es muy difícil que emerja algo de mala calidad (bueno esta Nightwish...pero bueh!).
Como estoy a full con los sonidos retro, no puedo parar de escuchar a este tipo de bandas, y esta en particular...no la saco del reproductor y del equipo de audio desde hace meses (junto con Purson).
¿Cómo puede ser que las canciones sean tan perfectas?
Evidentemente algo pasó en el camino con el resto de la movida para que de alguna forma nos hayamos olvidado de lo que importa: las canciones, y este tipo de bandas las rescatan y nos (me) sorprenden.
Hay mucho en estas 7 canciones del Heavy Clásico y la New Wave of Heavy Metal, con cabalgatas épicas y riffs que podrían haber salido de las mismísimas manos de Adrian Smith y otros.
El disco arranca muy, muy arriba con metal '80 típico pero no por eso menos memorable, con "Prayer for Death and Fire", y hace que tu cabeza y tu pie se muevan instantáneamente, mientras se dibuja una mueca de alegría en tu cara y tu mano, casi a pesar tuyo se eleva y hace la señal de los cuernos, pero sin extender el pulgar...eso no es la señal que nos identifica muchachos, eso es para Miranda y ese tipo de cosas.
Con "Twilight Witchcraft" bajan un poco las revoluciones y meten unos sonidos cuasi orientales, sonando no solo más profundos y siniestros, sino demostrando que la Bruja a cargo (Jess) tiene un vozarrón que si lo escuchás desprevenido, te puede llevar al lado oscuro y dejarte ahí sin que nadie te pueda rescatar, ni siquiera Gavilán (gracias Úrsula K. Leguin).
Y a medida que los minutos transcurren sabemos por qué estos sonidos nos atrapan; es la Muerte señores, que se pasea por delante con sus adeptos y nos seduce con esos sonidos, y nos muestra un camino que no tiene que ser doloroso.
"Sulfur Giants" tiene muchísimo de Pink Floyd, Zeppelin y Camel, y se agradece incluso la extensión y la oscura psicodelia, como si The Doors de repente hubiesen entendido la escencia del Heavy Rock de antaño, pero en la actualidad.
Incluso el clima de la canción tiene algo de disco que lo hace hasta bailable (!¡), y de nuevo esa cabalgata de riffs perfectos y bajos gordos acompañados de colchones de teclados que humedecen nuestros nostálgicos canales lagrimales, convenciéndonos de que todo tiempo pasado fue mejor (mentira, mañana es mejor, ya lo dijo el Flaco)
Siempre el ocultismo en las líricas, como tributo al "horned one", y a esos sonidos imperecederos, y salen esas dos canciones y uno duda que los turros de los violeros (Thomas Corpse, Thomas Fiend y Von Stroh...si 3 guitarras, chupala Maiden jajaja) no le hayan vendido el alma a Satanás o alguno de sus dilectos demonios inferiores.
Y en "The Devil (in  G minor)" aparece un toque Pop soul que me deja con la boca abierta, y una participación de las teclas (a cargo de Abraham) con un swing que más de uno quisiese para sí..temón de la puta madre que sirve para aclimatarnos y entender que para sonar oscuro no hace falta violas afinadas con un sifón ni micros sacados del cyber de la esquina (teléfono Varg).
La placa termina con otra canción extensa, "Come Crimson Death", heredera de climas extraídos de Jethro Tull y Zeppelin por igual, (y Queen y Elton John, por qué no!)...y con un sentimiento pop por la melodía que "asusta" y que podría ser la banda de sonido para un hermoso funeral satánico.
Tal vez uno de los grandes discos de los últimos 5 años, y un arte de tapa que condensa todo lo que uno espera de estas bandas y la metáfora perfecta de su música.
Los amantes de la MÚSICA no se lo pueden perder...creo que no se lo perdonarían nunca.

5 de diciembre de 2014

Electric Wizard "Time to Die" (2014)

 amorir
amorir
Para los amantes de los sonidos densos y arrastrados, esos llenos de acoples y riffs que rezuman petróleo y maldad, Electric Wizard es uno de los más dignos herederos de La Bruja, sonando incluso más esquizofrénicos que el genial  Tomi/Ozzy y los suyos.
Nunca estos ingleses fueron amables ni estuvieron pegados a los sonidos de moda, sino que más bien eran los parias de una escena que de repente estallo...y allí estaba Lee Dorrian y su Rise Above Records, para sostener y proclamar a todo el mundo su adoración por los sonidos made in '70.
Este es por supuesto su último disco, y es de esos que considero bien hijos de puta y mala onda. Esos discos en donde no hay un resquicio por donde se cuele un haz de alegría ni luz.
Una hermosa escupida al paraíso ideal del flower power: "...no me importa lo que digas, todas las flores se vuelven negras y mueren de cualquier forma, es tiempo de morir...".
Mientras muchas bandas rescatan el sonido vintage para crear canciones que remiten a la pesadez jodona y desinteresada, acá no hay nada de joda, sino un desprecio gigantesco por lo humano, y una búsqueda por la blasfemia más sórdida y demente que se pueda encontrar, de la mano de loas gritadas y obvias a la droga y a lo que remita a la muerte y a la aniquilación de la sociedad: "...decís que las drogas son malas, pero tu mundo me parece peor; no me importa una mierda nadie o tu sociedad, solo necesito el incienso para los malditos..."
Y no solo eso, ya que también hay adoración a los muertos, acorde al sonido inmundo y podrido de los Wizard, que te aplasta y te pasa por encima como si todo el ejército de los Caminantes Blancos en Juego de Tronos apareciera de repente a través de tus parlantes: "...amamos a los muertos, confiamos en los muertos, somos los muertos, cuándo te morirás también?...dejaré flores negras en tu tumba..."
Pocas son las bandas que permiten sostener el sufrimiento y regodearse en el,  y Electric Wizard viene como anillo al dedo...es como si fuera la banda de sonido ideal para los que amamos los muertos, y disfrutamos de los sonidos tenebrosos sin perder el rock y el metal bien podridón de fondo.
Muy bueno, disfruten.

2 de diciembre de 2014

Mount Salem "Endless" e.p.(2013) / "Endless" L.P. (2014)

end less
Entrada triunfal de esta gente de Chicago, Illinois, con su debut inicial, algo cercano al cielo si nos adentramos en esos sonidos vintage que venía comentando en el post anterior.
Absolutamente adictivo, oscuro, hipnótico y etéreo al mismo tiempo. Es más, desde hace por lo menos 9 meses (o más) que no puedo dejar de escuchar esta pieza de Rock/Doom/Psicodelia, con algunos de los climas mejores logrados en años.
No, no hace falta pintura en la cara, ni pose de haber fumado pastafrola en escabeche o declaraciones públicas de cuanto desea el apocalipsis ni la muerte de la cultura judeocristiana (teléfono al débil mental de Varg Vikernes).
Lo que importa acá es la canción, y el cuarteto demuestra una capacidad maravillosa para construirlas, y una sensibilidad fuera de lo común, para, sin hacer nada nuevo estrictamente hablando, tocar la fibra íntima de los que amamos esos sonidos oscuros y psicodélicos al mismo tiempo. Las referencias son similares a las que tienen las bandas de esta movida retro: Black Sabbath, Blue Cheer etc., más una cuota importante del blues más arrastrado, todo aderezado en una producción bien orgánica y low-fi que resalta los orígenes del querido doom.
Y algo que resalta es también en este caso la potencia y la ambivalencia que posee Emily Kopplin (voces y órgano) en sus cuerdas vocales para transportarte a tiempos pasados, al tiempo que parece ser una tierna niña inocente...lo cual es obviamente mentira. La formación se completa con Cody Davidson (batería), Mark Hewett (bajo) y Kyle Morrison (guitarras).
Sueños lúcidos, lunas llenas y 6 canciones de la puta madre para rememorar los buenos viejos tiempos, de la mano de un debut más que auspicioso.
P.D.: según su bandcamp oficial, su larga duración oficial ya está a la venta de la mano de Metal Blade, constando de estas canciones, con un agregado de dos más, que le agregan más doom y pesadez a la banda, pero con el mismo críptico arte de tapa.
Les dejo ambos, escuchen y comenten.

25 de noviembre de 2014

Blood Ceremony "The Eldritch Dark" (2013)

ceremonya
Y hoy estamos retro a full. Hay una movida que emergió hace no mucho tiempo que rescata sonidos vintage de fines de la década de los '60 y mediados de los '70, para centrarse en canciones prácticamente perfectas, sin que la novedad del estilo sea algo que importe verdaderamente.
Entre ellas, los canadienses Blood Ceremony se destacan como uno de los pioneros de la movida retro, siendo este ya su tercer disco, repleto de canciones deudoras de aquellas joyas ocultas que nos arrastran más de medio siglo hacia atrás, y por qué no, a otros mundos, en donde la magia (negra) aún flotaba en el aire.
Y la propuesta de la banda es justamente esa, llevarnos a ese mundo extraño donde los sueños se confunden con la realidad y solo importa no perderse en bosques encantados...o mejor aún, perderse para encontrar antiguos dioses de los bosques, que nos conducirán a cambio de algo.
Sonidos antiguos, canciones breves y sumamente simples e hipnóticas, construidas artesanalmente por: Lucas Gadke (bajo, voces -en "Lord Summerisle"-); Alia O'Brien (flauta, órgano, voces); Sean Kennedy (guitarras y letras) y Michael Carrillo (batería), siendo este último el puesto de mayor inestabilidad en la banda.
Referencias para hacerse la idea de frente a que nos enfrentamos cuando pulsamos play: Jethro Tull, Black Sabbath, Lez Zeppelin, Blue Öyster Cult y Uriah Heep....sonidos mágicos señores para los amantes de la música.

24 de noviembre de 2014

Hail Spirit Noir "Pneuma" (2012)

rarooooo
Definitivamente los resultados de la experimentación brindan discos tan perturbadores y zarpados que dan ganas de quedarse eternamente pegados a los formatos más cercanos a la inconsistencia y más abstractos posibles, sobre todo si lo que buscamos es sorprendernos.
Y estos griegos se las traen.
Con influencias tan disímiles como sonidos teatrales, Black Metal del más clásico y la vanguardia musical de gente gente como -por ejemplo- Solefald, asociados a la literatura de horror más clásica, en escasos 37 minutos escupen su deformidad primera al mundo, y nos (me) dejan con la boca abierta pidiendo mayores referencias.
Parece mentira, pero son tan deformes y al mismo tiempo melódicas las canciones, como oscuras las imágenes que invocan casi al descuido, dejando que seres malignos se cuelen e inunden las creencias que hasta ese momento eran inconmovibles.
Guitarras que se pasean desde el frenético black hasta las estructuras hipnótico psicodélicas made in '60, con punteos de esa modernidad infecta que tanto odian los puristas y arreglos por momentos tan cercanos al Jazz que sorprenden y paralizan, sobre todo cuando unos colchones de teclados nos acercan al Pink Floyd de "Meddle", algo que muchas bandas black parecen haber descubierto como fuente inagotable de tensión.
Canciones relativamente breves que desarrollan una idea rápidamente, bajo los signos del vértigo....hasta que aparece esa estrella brillante llamada "Into de Gates of Time", que amerita la escucha del disco por si mismo, y en donde están contenidas todas las ideas, las tensiones opuestas y la capacidad de confrontar diferentes estilos como si se estuviesen sirviendo un café simplemente.
Un trío: Theoharis (guitarras y voz líder); Haris (teclados) y Dim (bajo y guitarra acústica). A ellos se suman dos sesionistas en voces y batería, logrando algo verdaderamente único y...tengo miedo de decirlo...innovador.
Pero...¿qué es lo que hacen? preguntará el incauto y no iniciado.
Muchas veces es mejor no preguntar, sobre todo si no queremos enfrentarnos a la terrible realidad de que las formas estallaron y las etiquetas hace años que dejaron de servir para algo más que para llenar hojas de papel inservibles o postear algo que no hace sino cuestionar la tranquilidad de nuestras mentes al decir "lo mío es el metal".

Blut Aus Nord "The Work Which Tranforms God" (2003)

sindios
Como para variar, de lo nuevo pasamos a lo viejo, y nos vamos casi 12 años para atrás en la historia de los franceses Blut Aus Nord.
Sabemos que en sus orígenes hacían un Black Metal bien a lo noruego, y que hoy por hoy se dan el lujo de hacer lo que les venga en gana. 
Pero ya en "The Mystical beast of Rebellion" (2001), algo pasó en la cabeza de estos muchachos que se tornaron más densos, y empezaron a salirse del molde y lo típico de su arte.
Y es en este disco, que le sigue rápidamente a aquel, que se van literalmente al carajo, metiendo influencias industriales que después explotarían sabiamente en lanzamientos posteriores.
Y no solo eso, las influencias de las corrientes más vanguardistas asociados a lo extremidad blackers, expande los límites exponencialmente generando un arte difícil de interpretar y de engancharlo con algo salvo con una maldad y una oscuridad intrínseca y absoluta.
Los polos se mezclan y generan una tensión que impacta en el cuerpo...adrenalina y taquicardia, incomodidad que puede traducirse en angustia o lo que sea...eso es Blut Aus Nord.
Desde el vamos, un disco que arranca por el final ("End"), algo amorfo y bien ambient, para dejar entrar al coro de los muertos, en lo más parecido a la extremidad primigenia, sin dejar de lado esa sangre negra e infecta, rezumante de petróleo y lodo, que tan común se tornara en sus posteriores lanzamientos.
"Axis" no se queda atrás en eso del vértigo y la violencia, pero se hace evidente, por lo menos para los franceses, que las guitarras chirreantes y filosas no son suficientes para enrostrarnos que la decadencia de este nuevo siglo no sigue los parámetros medievales y/o antiguos, sino que es más amorfo y oscuro, más alejado de lo concreto y más cercano a lo tangible de la angustia por eso que nos atraviesa y nos transforma, por qué no, en un bicho horrible que rechaza toda similitud y empatía con nuestros congéneres.
"Metamorphosis" es en este sentido, tal vez una declaración de principios y un muestreo de los parámetros a seguir por Vindsval y los suyos a lo largo de los años, siendo posiblemente lo más opresivo de la placa juntamente con esa masa de payasos muertos que cierra el disco de la mejor forma.
No solo hay cada vez más disonancias y climas enrarecidos, sino que las voces tortuosas que invitan al rechazo se cuelan en tu cabeza para decirte que nada bueno puede salir de esto, con percusiones acaso tribales, de una raza de extraterrestres que odia a la humanidad.
Es en este punto de desprecio y densidad que veo el lazo que los une a esos monstruos cuyo retorno festejo, esta vez desde Inglaterra, los geniales Godflesh.
Un disco impresionante que abrió la puerta a la experimentación no solo de estos músicos, sino del que escribe, que a partir de aquí busco en este tipo de lanzamientos, en su ética y estética, la forma de disfrutar la decadencia de nuestro mundo, con una banda de sonido acorde.

23 de noviembre de 2014

Behemoth "The Satanist" (2014)

sathan
Mierda con el 2014!
Un año tal vez mejor que el 2012 en lo que respecta a discos increíbles y sorprendentes. Y el de los polacos no se queda atrás para nada.
Recuerdo la reseña del Conde Garfield de aquel "Evangelion" (2009), cuando había sido diagnosticado con leucemia Nergal y no se sabía nada acerca de si la banda continuaría o no. En esa reseña, Conde casi suplicaba que haya más discos de Nergal y compañía.
Y, 5 años después, la súplica parece haber sido escuchada por Lucifer, quien obró en consecuencia, inspirando a esta horda de artistas que le rinden culto.
Se impone, de alguna forma compararlo con ese pedazo de culto eterno que es "Evangelion", acaso una colección de las mejores composiciones de Nergal, y "The Satanist" no se queda atrás...
Pero...siempre hay un pero. El disco me suena a corto, más allá que sea un poquitín más largo que el anterior. Y faltan "hits", si se le pudiese pedir esto a Behemoth, que se te incrusten en la cabeza rápidamente.
El inicio no podría ser mejor, desesperante y blasfemo como pocos, logrando incluso matices que no había antes, de la mano de orquestaciones que si bien parecen a primera oída luminosas, son de una oscuridad inaprensible, que generan tensión por donde se lo mira/escuche.
"Messe Noire" es casi un midtempo donde salen a relucir todas las sutilezas de las que Behemoth es capaz, y la letra una clara declaración de principios...como si acaso hiciera falta que Nergal proclame sus creencias y suena a novedad.
Si queremos más blasfemia, péguenle una escuchada a "Amen" y prepárense para que un nuevo proceso judicial ataque a Nergal en la católica y fascista Polonia.
El tema que le da título al disco creo que es el más rokero y relajado, entendiendo eso desde la óptica de la banda por supuesto, incluyendo hasta un sentido solo bien hard, herencia directa de Eddie Van Halen seguramente.
Si bien sigue sonando súper ajustado y extremo, es a mi parecer, un disco que respira más, más relajado, y por eso mismo, transmite una malignidad más punzante y menos cinematográfica que "Evangelion".
Hasta que llega el cierra del disco, con esa otra joya atemporal titulada "O Father O Satan O Sun!, la más extensa de la placa, la más dramática de las 9 canciones del disco, y que sirve perfectamente para coronar otra obra maestra que nos tendrá disfrutando por años.
Un disco increíble de una banda única.

Hijo de la Tormenta "Hijo de la Tormenta" (2014)

Nos "relajemos" y viajemos con esta bonita pieza musical a cargo de estos compatriotas, que bajo el clásico formato de trío nos pega un mazazo en las bolas con música volada, melódica, melancólica, mugrienta y psicodélica, con un vuelo compositivo extrañamente contundente para un debut.
Sigo subrayando lo genial del surgimiento de bandas que no dependen para nada de esos iconos de la historia metalera argentina (llámese Iorio, Hermética, V8, Horcas, Logos, Malón y etc), y que hace también que la escena de la música pesada argentina sea bastante saludable y heterogénea.
En este caso, estamos como ya dije frente al debut del trío cordobés...y pavada de debut, hijos de puta.
Se nota que tienen una química impresionante, logrando climas que atraviesan y generan todos los estados de ánimo imaginables.
Desde la calma desértica e hipnótica del arranque del disco, con un hermoso tema de casi 10 minutos, "Viaje de Ida/Viaje de Vuelta", que a la vez recuerda -no copia- a esos cuelgues de Los Natas, pero que no se extiende eternamente, sino que van generando una tensión, pacientemente, con acordes y arpegios, y pequeñas pinceladas percusivas, que de repente explotan en un ataque oscuro y violento, arrastrándose ya no en arenas secas, sino en un lodo deforme que te succiona el alma y la reemplaza por algún ente que disfruta de la podredumbre que parecería no tener que estar allí, y que altera nuestra percepción del entorno y nuestro propio interior: "...el cielo era rojo y purpura, me fui aceptando un perdón que nunca quise...obligado a reflexionar, que dejaremos atrás las imágenes de dolor...y olvidaremos..."
Podredumbre sin concesiones y violencia sludge es lo que nos depara "Dilusiva", que en un mundo radiofónico ideal sería la banda de sonido para algún relato breve pesimista de Philip Dick, esos en donde la metafísica se funde con la ciencia ficción para crear paisajes desoladores y fantásticos al mismo tiempo, en donde todos dudamos de nuestra cordura o disfrutamos de la locura inducida por algún tóxico que bien podría ser estos sonidos: "Sueños raros anoche, hoy no me puedo ni despertar, bañado en sudor y paranoia, duda, frustración no quiero, no puedo, no me interesa...no me acuerdo, deseo que al final no sólo sea diluirme en el mar...espero que al final no sólo sea diluirme en el mar..."
Y si, por momentos la sutileza stoner psicodélica se abre camino entre la mugre sludge, como una poción mágica que dura poco y hay que aprovecharla para respirar sin temor entre el ácido que nos circunda y que nos podría dejar reducido a un polvo inerte y olvidado. En esa suite llamada "Desde la Espesura", pasan de un extremo a otro, y muestran como si hiciese falta a esta altura del disco, que no solo de mugre se alimenta este Hijo de la Tormenta, sino también de esos sonidos arrastrados y tristes/melancólicos, casi floydeanos que tan bien saben usar por ejemplo, Earth y esa camada de bandas experimentales.
"Sierras del Paimán" es, tranquilamente, un blues en clave stoner/psicodélico, y funciona perfectamente a modo de rélax, frente a la segunda "suite" de la obra, contenida en los dos temas siguientes "Alienación" y "Desalienación", en donde hay una recreación de una entrevista a Buenaventura Durruti, anarquista español, que muriera al comienzo de la Guerra Civil Española, luchando en el bando republicano.
El disco cierra con "Postales del Fin del Mundo", con voces a cargo de Laura Dalmasso, y que también oscila entre lo pesado y lo psicodélico, con una carga de angustia que me recuerda a esa pieza descomunal de arte contemporáneo llamada "The great Gig in the Sky", de los Floyd...pero con más violencia, más muerte y más eco y reverb por supuesto.
Un cierre perfecto para un debut perfecto...viva la música argentina la puta que los parió.
P.D.: visiten su bandcamp, y escuchen esta maravilla.

Ophis "Abhorrence in Opulence" (2014)

opu lento
Hace un par de años, reseñamos un split de estos alemanes, y la verdad que había sido una sorpresa para quien esto escribe, por el sonido y los climas logrados, dejando un sabor delicioso y esperando por más.
Luego de un compilado, llegó el esperado nuevo lanzamiento, con una mejora absolutamente imposible de pasar por alto en el sonido, no solo respecto de aquel split, sino de las dos placas anteriores.
Un sonido muchísimo más profundo y opresivo, casi cercano al funeral, pero tan limpio que deja escuchar no solo todos los instrumentos, sino que refuerza los climas, mucho más melancólicos que antes.
¿Eso significa que ya no hay arranques de furia?
Para nada. Lo que pasa es que se toman más tiempo para desarrollar sus ideas, logrando una especie de trance hipnótico, mala onda y bastante hijo de puta, sin escaparle a pasajes calmos y de una belleza inusitada, sobre todo de parte de esos dos violeros que cada vez demuestran más sensibilidad.
Eso si, las partes violentas, son más violentas que antes, sin que se pierda de vista la idea general ni el estilo en particular.
Podría decir que de las canciones mas conmovedoras elijo "Among the falling stones", que tiene una sección intermedia relajada, más cercana a los clásicos como My Dying Bride, que es sencillamente hermosa, con una carga emotiva de tristeza y melancolía que te aplasta y casi no te deja respirar. Pero sería injusto, porque en realidad es un DISCO, compuesto por 5 canciones extensas, que llegan -juntas- a la hora de extensión del disco, y que resulta importante destacarlo, se diferencian entre si.
Un disco oscuro, denso, no adecuado para neófitos, pero sumamente recomendable para los que disfrutamos de los sonidos y las angustias, para los que nos regodeamos en nuestras propias miserias y hacemos alarde de ello.

22 de noviembre de 2014

In Flames "Siren Charms" (2014)

No solo anduve escuchando buena música en sus diversos formatos y estilos (Death, doom, stoner, Heavy, Thrash, Progresivo, Black)...también me topé con basura igualmente descomunal.
Estoy molesto conmigo mismo, sobre todo porque de alguna forma le sigo prestando atención a estos suecos que hace más de una década que no hacen un disco...no digo genial, pero medianamente bueno y que me sorprenda positivamente.
Y eso, cabe aclararlo, es también culpa mia.
Todavía recuerdo la impresión que me causó ese exceso de adrenalina y vértigo en formato musical de esos discos irremplazables: "Lunar Strain" (1994), "The Jester Race" (1996) y "Whoracle" (1997).
¿Que queda de eso?
Nada, absolutamente nada. Nada de ese vértigo, nada de esas melodías clásicas entrelazadas con riffs extremos...nada de esa pesadez melódica y esa montaña rusa de sensaciones que de forma aparentemente tan fácil lograban trasmitir.
Pareciera como si se hubieran enamorado de esas bandas americanas pedorras New Metal (Papa Roach, Disturbed, Limp Bizkit), y en el mismo camino hubiesen regalado todo el talento para componer uno....un solo riff memorable.
Totalmente olvidable...que suerte que volvió At The Gates, Carcass y que Dark Tranquility nunca se fue.
Una basofia descomunal.

Carcass "Surgical Steel" (2013)

acero
La cantidad descomunal de discos increíbles de bandas que se encontraban separadas o en stand by desde hace años es no solo llamativa, sino auspiciosa.
Una de esas obras descomunales y seguramente atemporales es el "nuevo" de Carcass (y si, ya tiene poco más de un año), que condensa toda su carrera en poco más de 45 minutos y 11 canciones que te patean las encías y las bolas al mismo tiempo.
¿Te gusta la violencia y la melodía de la mano de uno de los violeros que revolucionó el metal extremo en los 80'? ¿Te gusta esa vuelta de tuerca más técnica que apareció con esos dos mazazos titulados "Necroticism: Descanting the Insalubrious" (1991) y "Heartwork" (1993)? ¿O te sentís más cómodo con esos riffs ultrarockeros y repletos de groove de lo que fue el último de estudio hasta ahora?
Bueno, acá vas a encontrar todo eso, en uno de los regresos más esperados de los últimos años, junto con ese mazazo de At the Gates y "13" de La Bruja.
Parece mentira que hayan pasado casi 17 años y sigan tan frescos, violentos y melódicos. Parece mentira que la calidad no haya quedado reducida a una mera parodia de si mismos, pariendo un disco que no solo está a la altura de las circunstancias y de su historia, sino que seguramente va a ser considerado un puto clásico de la música extrema en los próximos años.
Es cierto, no está Ken Owen (por razones obvias) tras los parches...pero hace voces en dos canciones geniales.
Los demás...qué decir: Bill Steer, por si hiciera falta sigue demostrando que lo de él es las música honesta, sea el estilo que sea, y que es uno de los guitarristas más increíbles que dio la historia del metal, con esa mezcla de buen gusto, sutilezas y violencia típica. El "enano" Jeff, sigue estando ahí con su violencia y su sarcasmo tan inglés, demostrando acaso que es el portador del anillo de esta bestia. Y el "nuevo"  Dan Wilding, le hace honor al puesto, demostrando una versatilidad descomunal para llevar adelante una placa que devuelve el sentido que tenía el Death Metal Melódico antes de que aparecieran todos esos clones patéticos...y de que In Flames desbarrancara hacia el largo y profundo abismo de la intrascendencia.
Saludos forenses, valió la pena tanto años de espera.