21 de diciembre de 2014

Solstafir "Ótta" (2014)

Banda nueva....en el blog!...porque tiene ya casi 20 añitos encima, habiendo arrancado como una banda netamente Black Metal (con mucho de Viking), para desembocar en éste su último disco haciendo una música tan increíble que me resulta difícil dejar de escucharla y también dejar de emocionarme.
Pienso con que banda relacionarla para tener una mejor idea de frente a qué estoy, y lo primero que se me ocurre es esa vertiente melancólica que siempre tuvo In the Woods... (parece que ahora reformados y prestos a sacar un disco nuevo!), pero sumado, en la actualidad, a un reconocimiento de lo urbano y lo ciudadano que remite a bandas noruegas experimentales que también pasaron por el mundo de lo extremo, como Beyond Dawn.
Pero no solo eso, sino que imaginen como sonaría The Cure haciendo un post Black metal depresivo con nuevos integrantes, de la talla de Neige de Alcest, más la cuota épica/pagana de Primordial.
Todo eso junto suena en este Ótta, que para meterle más mística al asunto no dejan su idioma de lado, logrando el islandés darle una pátina neblinosa y sumamente triste y por momentos desesperante (el black dejó su espíritu inscripto en la banda de forma indudable).
Canciones hermosas que se toman su tiempo para entrar en clima, y cuando lo hacen, se transforman en la compañía perfecta para una tarde/noche lluviosa.)
Sin más que escribir, solo resta decir ¡que gran año este 2014!, son muchos discos memorables los que nos deja, y este es uno de ellos. Acá está el Bandcamp de la banda/disco....escuchen no sean lelos!


At the Gates "At War with Reallity" (2014)

Otro de los grandes regresos para la música extrema, compitiendo cabeza a cabeza con Carcass y Godflesh.
Desde hace años que me pregunto ¿cómo derivaron esos sonidos creados por Carcass y esta banda en un cúmulo de mierda inescuchable? Porque, seamos sinceros, hace años que no sale nada nuevo\bueno en cuanto a Death Melódico, por fuera de Dark Tranquility, Insomnium, algunas cosillas de Hypocrisy, Opeth (antes de tomar la autopista exclusivamente progresiva)...es decir, las bandas ya consagradas siguieron sacando discos realmente muy buenos (con excepción de esa porquería sueca actual de In Flames), pero la generación siguiente edulcoraron tanto la propuesta que se terminaron acercando más al emo que a la violencia melódica largamente añorada.
Y largamente añorada porque el último lanzamiento de estudio de los hermanos Björler con At the Gates es del año 1995, con aquel descomunal y ya clásico "The Slaughter of the Soul".
Y lo que logran con esta guerra declarada con la realidad, es llevarnos 20 años atrás, donde este estilo se caracterizaba y definía por su brutalidad, su honestidad y sus melodías que hacían imposible no sacudir de forma enfermiza la cabeza, mientras nos invadía la adrenalina y nos preguntábamos que tal sería como banda de sonido para asesinar a alguien y no sentir remordimientos ni culpa alguna.
Toda la formación de aquel disco del '95 está aquí, y, de nuevo, la química que parece haber entre ellos basta y sobra para suponer por lo menos algunos discos más, en donde esas violas gemelas plagadas de sentimiento jugueteen entre ellas, mientras la base rítmica golpetea hábil y sutilmente nuestros tímpanos, y Tomas Lindberg nos escupe sus cáusticas letras con el mismo odio que 20 años atrás, pero con una experiencia que obviamente antes no tenía.
Palabras aparte para Anton que abre la placa con "El Altar del dios desconocido", texto perteneciente al escritor argentino Ernesto Sábato, de su novela "Sobre Héroes y Tumbas", de la cual hay varias referencias a lo largo del disco.
Otro de los grandes regresos, y otro de los grandes discos que podemos disfrutar de aquí a la eternidad...un futuro clásico sin duda alguna.

Godflesh "A World lit only by fire" (2014)

La puta que lo parió, volvió el enfermo hijo de puta de Justin (no, Bieber no, pedazos de pelotudos bolas de aca), y acaso con su proyecto más denso y opresivo.
El regreso oficial había sido en un recital en el año 2010 si mal no recuerdo, pero eso no cuenta, sobre todo para los que esperamos las nuevas elucubraciones del Justin que hace música desde hace ya casi 4 décadas.
Habían editado previo a esta L.P. un e.p. en el mes de junio de este año que me había dejado con sabor a poco...hasta que apareció con esto.
Imposible describirlo sin hacer referencia a esas características a las que estábamos acostumbrados de esta banda que señalé en las primeras líneas: denso, opresivo, jodido, y por sobre todo, absolutamente pesimista.
A lo largo de la red se dejaron leer comentarios de pseudodecepción por la actualidad musical de Godflesh, rezando a vaya uno a saber quien para que J.K. vuelva a esos sonidos de "Streetcleaner", por ejemplo.
Me parece que eso significa que no tienen la más puta idea de quien es y como entiende el arte el bueno de Broadrick, que va para donde se le canta el reverendo culo y hace lo que le viene en gana.
Y parece mentira que un disco tan críptico y oscuro sea tan hipnótico al mismo tiempo. Con las sucesivas escuchas, van apareciendo capas y capas de sonidos que al principio no estaban ahí, o porlo menos no de forma evidente.
Lo evidente es esa pesadez esquizofrénica de la percusión, bien antihumana y maquinal (como corresponde al estilo y a la banda) y ese bajo enfermo y gordo que no te da respiro a cargo de G.C.Green, eterno ladero y parte fundamental de Godflesh.
No puedo en estos momentos destacar alguna canción por sobre otra, todavía estoy shockeado, y no puedo dejar de escuchar semejante demostración de poder, violencia y destrucción.
Uno de los grandes discos que nos deja este 2014 que se está despidiendo.

19 de diciembre de 2014

Blues Pills "Blues Pills" (2014)


Siguiendo con esto de lo retro, como no levantarse para arriba con semejante disco de la concha de la lora, y de la mano de una banda de la puta madre que lo parió.

Nació hace menos de 4 añitos (2011), y ya tienen un disco como este y un contrato con Nuclear Blast.
Encima si te agarran desprevenido no te resultaría difícil pensar que es algún disco perdido de Janis Joplin, con un poquito más de hard rock.
Pero no. En realidad son nuevitos...tanto que el hijo e'puta de Dorian Sorriaux (guitarrista) tiene 18 tiernos añitos, y tiene una fuerza, un feeling y una técnica como si llevase 75 años tocando.
Fuerza dije...escuchen a esa belleza sueca llamada Elin Larsson y díganme si no se les ponen los pelos de punta, no solo en las canciones más rockeras, sino en aquellas más bluseras, donde saca a relucir un sentimiento soulero descomunal e hipnótico, transmitiendo una melancolía hermosa y dolorosa al mismo tiempo.
La sección rítmica no se queda atrás, y para muestra basta un botón: la cabalgata inicial de uno de los cortes del disco, y la canción con la que arranca el disco "High class woman", que no puede más que contagiar entusiasmo y buena onda, onda algo festivo que nos lleva a las épocas de hippismo y flower power, pero en pleno siglo XXI.
Un disco impresionante que no paro de escuchar desde hace dos meses, y que seguro seguirá acompañándome en estas vacaciones que llegan pronto.


11 de diciembre de 2014

Purson "The Circle and the Blue Door" (2013)

demonio
Banda muy muy nueva y absolutamente genial, con mucho menos metal que Jess and the Ancient Ones y Blood Ceremony, pero con más psicodelia y muchísimo más estética ocultista, logrando uno de los discos más adictivos que tuve la suerte de escuchar.
Por supuesto que no solo de estética se nutre esta banda (y las de su camada), sino que hay un respeto superlativo por las canciones, repletas de climas oníricos de tinte oscuro.
Me viene a la cabeza en relación a este tipo de climas a aquellos dioses llamados Goblin -que pusieran música a casi todas las películas del genio Argento- y esos otros más perdidos en la oscuridad de los 60' y absolutamente de culto que se llamaban Jacula (aunque no tan experimentales).
Algo que también no puedo dejar de señalar es la alta cuota de sensualidad y profundidad que tiene la voz de Rosalie Cunningham, tan bien articulada no solo a las guitarras sino con los teclados, pieza fundamental de las composiciones de la banda.
No está de más señalar como dato de color, que el nombre de la banda remite a uno de los grandes reyes del Infierno conocedor de todas las cosas ocultas.
Así, sabemos por donde va la lírica de la banda.
No quiero extenderme ya que como vengo escribiendo respecto de las bandas de esta camada de sonidos retro, lo importante es la canción, y acá tenemos 11 bellezas con algunos de los estribillos y coros más hipnóticos que se puedan encontrar por allí.
Saludos...y escuchen.

9 de diciembre de 2014

Jess and the Ancient Ones "Jess and the Ancient Ones" (2012)

antiguos
Otra vez Finlandia, la puta que los parió!
Es increíble la "genética musical" de estas heladas tierras, de donde es muy difícil que emerja algo de mala calidad (bueno esta Nightwish...pero bueh!).
Como estoy a full con los sonidos retro, no puedo parar de escuchar a este tipo de bandas, y esta en particular...no la saco del reproductor y del equipo de audio desde hace meses (junto con Purson).
¿Cómo puede ser que las canciones sean tan perfectas?
Evidentemente algo pasó en el camino con el resto de la movida para que de alguna forma nos hayamos olvidado de lo que importa: las canciones, y este tipo de bandas las rescatan y nos (me) sorprenden.
Hay mucho en estas 7 canciones del Heavy Clásico y la New Wave of Heavy Metal, con cabalgatas épicas y riffs que podrían haber salido de las mismísimas manos de Adrian Smith y otros.
El disco arranca muy, muy arriba con metal '80 típico pero no por eso menos memorable, con "Prayer for Death and Fire", y hace que tu cabeza y tu pie se muevan instantáneamente, mientras se dibuja una mueca de alegría en tu cara y tu mano, casi a pesar tuyo se eleva y hace la señal de los cuernos, pero sin extender el pulgar...eso no es la señal que nos identifica muchachos, eso es para Miranda y ese tipo de cosas.
Con "Twilight Witchcraft" bajan un poco las revoluciones y meten unos sonidos cuasi orientales, sonando no solo más profundos y siniestros, sino demostrando que la Bruja a cargo (Jess) tiene un vozarrón que si lo escuchás desprevenido, te puede llevar al lado oscuro y dejarte ahí sin que nadie te pueda rescatar, ni siquiera Gavilán (gracias Úrsula K. Leguin).
Y a medida que los minutos transcurren sabemos por qué estos sonidos nos atrapan; es la Muerte señores, que se pasea por delante con sus adeptos y nos seduce con esos sonidos, y nos muestra un camino que no tiene que ser doloroso.
"Sulfur Giants" tiene muchísimo de Pink Floyd, Zeppelin y Camel, y se agradece incluso la extensión y la oscura psicodelia, como si The Doors de repente hubiesen entendido la escencia del Heavy Rock de antaño, pero en la actualidad.
Incluso el clima de la canción tiene algo de disco que lo hace hasta bailable (!¡), y de nuevo esa cabalgata de riffs perfectos y bajos gordos acompañados de colchones de teclados que humedecen nuestros nostálgicos canales lagrimales, convenciéndonos de que todo tiempo pasado fue mejor (mentira, mañana es mejor, ya lo dijo el Flaco)
Siempre el ocultismo en las líricas, como tributo al "horned one", y a esos sonidos imperecederos, y salen esas dos canciones y uno duda que los turros de los violeros (Thomas Corpse, Thomas Fiend y Von Stroh...si 3 guitarras, chupala Maiden jajaja) no le hayan vendido el alma a Satanás o alguno de sus dilectos demonios inferiores.
Y en "The Devil (in  G minor)" aparece un toque Pop soul que me deja con la boca abierta, y una participación de las teclas (a cargo de Abraham) con un swing que más de uno quisiese para sí..temón de la puta madre que sirve para aclimatarnos y entender que para sonar oscuro no hace falta violas afinadas con un sifón ni micros sacados del cyber de la esquina (teléfono Varg).
La placa termina con otra canción extensa, "Come Crimson Death", heredera de climas extraídos de Jethro Tull y Zeppelin por igual, (y Queen y Elton John, por qué no!)...y con un sentimiento pop por la melodía que "asusta" y que podría ser la banda de sonido para un hermoso funeral satánico.
Tal vez uno de los grandes discos de los últimos 5 años, y un arte de tapa que condensa todo lo que uno espera de estas bandas y la metáfora perfecta de su música.
Los amantes de la MÚSICA no se lo pueden perder...creo que no se lo perdonarían nunca.

5 de diciembre de 2014

Electric Wizard "Time to Die" (2014)

 amorir
amorir
Para los amantes de los sonidos densos y arrastrados, esos llenos de acoples y riffs que rezuman petróleo y maldad, Electric Wizard es uno de los más dignos herederos de La Bruja, sonando incluso más esquizofrénicos que el genial  Tomi/Ozzy y los suyos.
Nunca estos ingleses fueron amables ni estuvieron pegados a los sonidos de moda, sino que más bien eran los parias de una escena que de repente estallo...y allí estaba Lee Dorrian y su Rise Above Records, para sostener y proclamar a todo el mundo su adoración por los sonidos made in '70.
Este es por supuesto su último disco, y es de esos que considero bien hijos de puta y mala onda. Esos discos en donde no hay un resquicio por donde se cuele un haz de alegría ni luz.
Una hermosa escupida al paraíso ideal del flower power: "...no me importa lo que digas, todas las flores se vuelven negras y mueren de cualquier forma, es tiempo de morir...".
Mientras muchas bandas rescatan el sonido vintage para crear canciones que remiten a la pesadez jodona y desinteresada, acá no hay nada de joda, sino un desprecio gigantesco por lo humano, y una búsqueda por la blasfemia más sórdida y demente que se pueda encontrar, de la mano de loas gritadas y obvias a la droga y a lo que remita a la muerte y a la aniquilación de la sociedad: "...decís que las drogas son malas, pero tu mundo me parece peor; no me importa una mierda nadie o tu sociedad, solo necesito el incienso para los malditos..."
Y no solo eso, ya que también hay adoración a los muertos, acorde al sonido inmundo y podrido de los Wizard, que te aplasta y te pasa por encima como si todo el ejército de los Caminantes Blancos en Juego de Tronos apareciera de repente a través de tus parlantes: "...amamos a los muertos, confiamos en los muertos, somos los muertos, cuándo te morirás también?...dejaré flores negras en tu tumba..."
Pocas son las bandas que permiten sostener el sufrimiento y regodearse en el,  y Electric Wizard viene como anillo al dedo...es como si fuera la banda de sonido ideal para los que amamos los muertos, y disfrutamos de los sonidos tenebrosos sin perder el rock y el metal bien podridón de fondo.
Muy bueno, disfruten.

2 de diciembre de 2014

Mount Salem "Endless" e.p.(2013) / "Endless" L.P. (2014)

end less
Entrada triunfal de esta gente de Chicago, Illinois, con su debut inicial, algo cercano al cielo si nos adentramos en esos sonidos vintage que venía comentando en el post anterior.
Absolutamente adictivo, oscuro, hipnótico y etéreo al mismo tiempo. Es más, desde hace por lo menos 9 meses (o más) que no puedo dejar de escuchar esta pieza de Rock/Doom/Psicodelia, con algunos de los climas mejores logrados en años.
No, no hace falta pintura en la cara, ni pose de haber fumado pastafrola en escabeche o declaraciones públicas de cuanto desea el apocalipsis ni la muerte de la cultura judeocristiana (teléfono al débil mental de Varg Vikernes).
Lo que importa acá es la canción, y el cuarteto demuestra una capacidad maravillosa para construirlas, y una sensibilidad fuera de lo común, para, sin hacer nada nuevo estrictamente hablando, tocar la fibra íntima de los que amamos esos sonidos oscuros y psicodélicos al mismo tiempo. Las referencias son similares a las que tienen las bandas de esta movida retro: Black Sabbath, Blue Cheer etc., más una cuota importante del blues más arrastrado, todo aderezado en una producción bien orgánica y low-fi que resalta los orígenes del querido doom.
Y algo que resalta es también en este caso la potencia y la ambivalencia que posee Emily Kopplin (voces y órgano) en sus cuerdas vocales para transportarte a tiempos pasados, al tiempo que parece ser una tierna niña inocente...lo cual es obviamente mentira. La formación se completa con Cody Davidson (batería), Mark Hewett (bajo) y Kyle Morrison (guitarras).
Sueños lúcidos, lunas llenas y 6 canciones de la puta madre para rememorar los buenos viejos tiempos, de la mano de un debut más que auspicioso.
P.D.: según su bandcamp oficial, su larga duración oficial ya está a la venta de la mano de Metal Blade, constando de estas canciones, con un agregado de dos más, que le agregan más doom y pesadez a la banda, pero con el mismo críptico arte de tapa.
Les dejo ambos, escuchen y comenten.

25 de noviembre de 2014

Blood Ceremony "The Eldritch Dark" (2013)

ceremonya
Y hoy estamos retro a full. Hay una movida que emergió hace no mucho tiempo que rescata sonidos vintage de fines de la década de los '60 y mediados de los '70, para centrarse en canciones prácticamente perfectas, sin que la novedad del estilo sea algo que importe verdaderamente.
Entre ellas, los canadienses Blood Ceremony se destacan como uno de los pioneros de la movida retro, siendo este ya su tercer disco, repleto de canciones deudoras de aquellas joyas ocultas que nos arrastran más de medio siglo hacia atrás, y por qué no, a otros mundos, en donde la magia (negra) aún flotaba en el aire.
Y la propuesta de la banda es justamente esa, llevarnos a ese mundo extraño donde los sueños se confunden con la realidad y solo importa no perderse en bosques encantados...o mejor aún, perderse para encontrar antiguos dioses de los bosques, que nos conducirán a cambio de algo.
Sonidos antiguos, canciones breves y sumamente simples e hipnóticas, construidas artesanalmente por: Lucas Gadke (bajo, voces -en "Lord Summerisle"-); Alia O'Brien (flauta, órgano, voces); Sean Kennedy (guitarras y letras) y Michael Carrillo (batería), siendo este último el puesto de mayor inestabilidad en la banda.
Referencias para hacerse la idea de frente a que nos enfrentamos cuando pulsamos play: Jethro Tull, Black Sabbath, Lez Zeppelin, Blue Öyster Cult y Uriah Heep....sonidos mágicos señores para los amantes de la música.

24 de noviembre de 2014

Hail Spirit Noir "Pneuma" (2012)

rarooooo
Definitivamente los resultados de la experimentación brindan discos tan perturbadores y zarpados que dan ganas de quedarse eternamente pegados a los formatos más cercanos a la inconsistencia y más abstractos posibles, sobre todo si lo que buscamos es sorprendernos.
Y estos griegos se las traen.
Con influencias tan disímiles como sonidos teatrales, Black Metal del más clásico y la vanguardia musical de gente gente como -por ejemplo- Solefald, asociados a la literatura de horror más clásica, en escasos 37 minutos escupen su deformidad primera al mundo, y nos (me) dejan con la boca abierta pidiendo mayores referencias.
Parece mentira, pero son tan deformes y al mismo tiempo melódicas las canciones, como oscuras las imágenes que invocan casi al descuido, dejando que seres malignos se cuelen e inunden las creencias que hasta ese momento eran inconmovibles.
Guitarras que se pasean desde el frenético black hasta las estructuras hipnótico psicodélicas made in '60, con punteos de esa modernidad infecta que tanto odian los puristas y arreglos por momentos tan cercanos al Jazz que sorprenden y paralizan, sobre todo cuando unos colchones de teclados nos acercan al Pink Floyd de "Meddle", algo que muchas bandas black parecen haber descubierto como fuente inagotable de tensión.
Canciones relativamente breves que desarrollan una idea rápidamente, bajo los signos del vértigo....hasta que aparece esa estrella brillante llamada "Into de Gates of Time", que amerita la escucha del disco por si mismo, y en donde están contenidas todas las ideas, las tensiones opuestas y la capacidad de confrontar diferentes estilos como si se estuviesen sirviendo un café simplemente.
Un trío: Theoharis (guitarras y voz líder); Haris (teclados) y Dim (bajo y guitarra acústica). A ellos se suman dos sesionistas en voces y batería, logrando algo verdaderamente único y...tengo miedo de decirlo...innovador.
Pero...¿qué es lo que hacen? preguntará el incauto y no iniciado.
Muchas veces es mejor no preguntar, sobre todo si no queremos enfrentarnos a la terrible realidad de que las formas estallaron y las etiquetas hace años que dejaron de servir para algo más que para llenar hojas de papel inservibles o postear algo que no hace sino cuestionar la tranquilidad de nuestras mentes al decir "lo mío es el metal".

Blut Aus Nord "The Work Which Tranforms God" (2003)

sindios
Como para variar, de lo nuevo pasamos a lo viejo, y nos vamos casi 12 años para atrás en la historia de los franceses Blut Aus Nord.
Sabemos que en sus orígenes hacían un Black Metal bien a lo noruego, y que hoy por hoy se dan el lujo de hacer lo que les venga en gana. 
Pero ya en "The Mystical beast of Rebellion" (2001), algo pasó en la cabeza de estos muchachos que se tornaron más densos, y empezaron a salirse del molde y lo típico de su arte.
Y es en este disco, que le sigue rápidamente a aquel, que se van literalmente al carajo, metiendo influencias industriales que después explotarían sabiamente en lanzamientos posteriores.
Y no solo eso, las influencias de las corrientes más vanguardistas asociados a lo extremidad blackers, expande los límites exponencialmente generando un arte difícil de interpretar y de engancharlo con algo salvo con una maldad y una oscuridad intrínseca y absoluta.
Los polos se mezclan y generan una tensión que impacta en el cuerpo...adrenalina y taquicardia, incomodidad que puede traducirse en angustia o lo que sea...eso es Blut Aus Nord.
Desde el vamos, un disco que arranca por el final ("End"), algo amorfo y bien ambient, para dejar entrar al coro de los muertos, en lo más parecido a la extremidad primigenia, sin dejar de lado esa sangre negra e infecta, rezumante de petróleo y lodo, que tan común se tornara en sus posteriores lanzamientos.
"Axis" no se queda atrás en eso del vértigo y la violencia, pero se hace evidente, por lo menos para los franceses, que las guitarras chirreantes y filosas no son suficientes para enrostrarnos que la decadencia de este nuevo siglo no sigue los parámetros medievales y/o antiguos, sino que es más amorfo y oscuro, más alejado de lo concreto y más cercano a lo tangible de la angustia por eso que nos atraviesa y nos transforma, por qué no, en un bicho horrible que rechaza toda similitud y empatía con nuestros congéneres.
"Metamorphosis" es en este sentido, tal vez una declaración de principios y un muestreo de los parámetros a seguir por Vindsval y los suyos a lo largo de los años, siendo posiblemente lo más opresivo de la placa juntamente con esa masa de payasos muertos que cierra el disco de la mejor forma.
No solo hay cada vez más disonancias y climas enrarecidos, sino que las voces tortuosas que invitan al rechazo se cuelan en tu cabeza para decirte que nada bueno puede salir de esto, con percusiones acaso tribales, de una raza de extraterrestres que odia a la humanidad.
Es en este punto de desprecio y densidad que veo el lazo que los une a esos monstruos cuyo retorno festejo, esta vez desde Inglaterra, los geniales Godflesh.
Un disco impresionante que abrió la puerta a la experimentación no solo de estos músicos, sino del que escribe, que a partir de aquí busco en este tipo de lanzamientos, en su ética y estética, la forma de disfrutar la decadencia de nuestro mundo, con una banda de sonido acorde.

23 de noviembre de 2014

Behemoth "The Satanist" (2014)

sathan
Mierda con el 2014!
Un año tal vez mejor que el 2012 en lo que respecta a discos increíbles y sorprendentes. Y el de los polacos no se queda atrás para nada.
Recuerdo la reseña del Conde Garfield de aquel "Evangelion" (2009), cuando había sido diagnosticado con leucemia Nergal y no se sabía nada acerca de si la banda continuaría o no. En esa reseña, Conde casi suplicaba que haya más discos de Nergal y compañía.
Y, 5 años después, la súplica parece haber sido escuchada por Lucifer, quien obró en consecuencia, inspirando a esta horda de artistas que le rinden culto.
Se impone, de alguna forma compararlo con ese pedazo de culto eterno que es "Evangelion", acaso una colección de las mejores composiciones de Nergal, y "The Satanist" no se queda atrás...
Pero...siempre hay un pero. El disco me suena a corto, más allá que sea un poquitín más largo que el anterior. Y faltan "hits", si se le pudiese pedir esto a Behemoth, que se te incrusten en la cabeza rápidamente.
El inicio no podría ser mejor, desesperante y blasfemo como pocos, logrando incluso matices que no había antes, de la mano de orquestaciones que si bien parecen a primera oída luminosas, son de una oscuridad inaprensible, que generan tensión por donde se lo mira/escuche.
"Messe Noire" es casi un midtempo donde salen a relucir todas las sutilezas de las que Behemoth es capaz, y la letra una clara declaración de principios...como si acaso hiciera falta que Nergal proclame sus creencias y suena a novedad.
Si queremos más blasfemia, péguenle una escuchada a "Amen" y prepárense para que un nuevo proceso judicial ataque a Nergal en la católica y fascista Polonia.
El tema que le da título al disco creo que es el más rokero y relajado, entendiendo eso desde la óptica de la banda por supuesto, incluyendo hasta un sentido solo bien hard, herencia directa de Eddie Van Halen seguramente.
Si bien sigue sonando súper ajustado y extremo, es a mi parecer, un disco que respira más, más relajado, y por eso mismo, transmite una malignidad más punzante y menos cinematográfica que "Evangelion".
Hasta que llega el cierra del disco, con esa otra joya atemporal titulada "O Father O Satan O Sun!, la más extensa de la placa, la más dramática de las 9 canciones del disco, y que sirve perfectamente para coronar otra obra maestra que nos tendrá disfrutando por años.
Un disco increíble de una banda única.

Hijo de la Tormenta "Hijo de la Tormenta" (2014)

Nos "relajemos" y viajemos con esta bonita pieza musical a cargo de estos compatriotas, que bajo el clásico formato de trío nos pega un mazazo en las bolas con música volada, melódica, melancólica, mugrienta y psicodélica, con un vuelo compositivo extrañamente contundente para un debut.
Sigo subrayando lo genial del surgimiento de bandas que no dependen para nada de esos iconos de la historia metalera argentina (llámese Iorio, Hermética, V8, Horcas, Logos, Malón y etc), y que hace también que la escena de la música pesada argentina sea bastante saludable y heterogénea.
En este caso, estamos como ya dije frente al debut del trío cordobés...y pavada de debut, hijos de puta.
Se nota que tienen una química impresionante, logrando climas que atraviesan y generan todos los estados de ánimo imaginables.
Desde la calma desértica e hipnótica del arranque del disco, con un hermoso tema de casi 10 minutos, "Viaje de Ida/Viaje de Vuelta", que a la vez recuerda -no copia- a esos cuelgues de Los Natas, pero que no se extiende eternamente, sino que van generando una tensión, pacientemente, con acordes y arpegios, y pequeñas pinceladas percusivas, que de repente explotan en un ataque oscuro y violento, arrastrándose ya no en arenas secas, sino en un lodo deforme que te succiona el alma y la reemplaza por algún ente que disfruta de la podredumbre que parecería no tener que estar allí, y que altera nuestra percepción del entorno y nuestro propio interior: "...el cielo era rojo y purpura, me fui aceptando un perdón que nunca quise...obligado a reflexionar, que dejaremos atrás las imágenes de dolor...y olvidaremos..."
Podredumbre sin concesiones y violencia sludge es lo que nos depara "Dilusiva", que en un mundo radiofónico ideal sería la banda de sonido para algún relato breve pesimista de Philip Dick, esos en donde la metafísica se funde con la ciencia ficción para crear paisajes desoladores y fantásticos al mismo tiempo, en donde todos dudamos de nuestra cordura o disfrutamos de la locura inducida por algún tóxico que bien podría ser estos sonidos: "Sueños raros anoche, hoy no me puedo ni despertar, bañado en sudor y paranoia, duda, frustración no quiero, no puedo, no me interesa...no me acuerdo, deseo que al final no sólo sea diluirme en el mar...espero que al final no sólo sea diluirme en el mar..."
Y si, por momentos la sutileza stoner psicodélica se abre camino entre la mugre sludge, como una poción mágica que dura poco y hay que aprovecharla para respirar sin temor entre el ácido que nos circunda y que nos podría dejar reducido a un polvo inerte y olvidado. En esa suite llamada "Desde la Espesura", pasan de un extremo a otro, y muestran como si hiciese falta a esta altura del disco, que no solo de mugre se alimenta este Hijo de la Tormenta, sino también de esos sonidos arrastrados y tristes/melancólicos, casi floydeanos que tan bien saben usar por ejemplo, Earth y esa camada de bandas experimentales.
"Sierras del Paimán" es, tranquilamente, un blues en clave stoner/psicodélico, y funciona perfectamente a modo de rélax, frente a la segunda "suite" de la obra, contenida en los dos temas siguientes "Alienación" y "Desalienación", en donde hay una recreación de una entrevista a Buenaventura Durruti, anarquista español, que muriera al comienzo de la Guerra Civil Española, luchando en el bando republicano.
El disco cierra con "Postales del Fin del Mundo", con voces a cargo de Laura Dalmasso, y que también oscila entre lo pesado y lo psicodélico, con una carga de angustia que me recuerda a esa pieza descomunal de arte contemporáneo llamada "The great Gig in the Sky", de los Floyd...pero con más violencia, más muerte y más eco y reverb por supuesto.
Un cierre perfecto para un debut perfecto...viva la música argentina la puta que los parió.
P.D.: visiten su bandcamp, y escuchen esta maravilla.

Ophis "Abhorrence in Opulence" (2014)

opu lento
Hace un par de años, reseñamos un split de estos alemanes, y la verdad que había sido una sorpresa para quien esto escribe, por el sonido y los climas logrados, dejando un sabor delicioso y esperando por más.
Luego de un compilado, llegó el esperado nuevo lanzamiento, con una mejora absolutamente imposible de pasar por alto en el sonido, no solo respecto de aquel split, sino de las dos placas anteriores.
Un sonido muchísimo más profundo y opresivo, casi cercano al funeral, pero tan limpio que deja escuchar no solo todos los instrumentos, sino que refuerza los climas, mucho más melancólicos que antes.
¿Eso significa que ya no hay arranques de furia?
Para nada. Lo que pasa es que se toman más tiempo para desarrollar sus ideas, logrando una especie de trance hipnótico, mala onda y bastante hijo de puta, sin escaparle a pasajes calmos y de una belleza inusitada, sobre todo de parte de esos dos violeros que cada vez demuestran más sensibilidad.
Eso si, las partes violentas, son más violentas que antes, sin que se pierda de vista la idea general ni el estilo en particular.
Podría decir que de las canciones mas conmovedoras elijo "Among the falling stones", que tiene una sección intermedia relajada, más cercana a los clásicos como My Dying Bride, que es sencillamente hermosa, con una carga emotiva de tristeza y melancolía que te aplasta y casi no te deja respirar. Pero sería injusto, porque en realidad es un DISCO, compuesto por 5 canciones extensas, que llegan -juntas- a la hora de extensión del disco, y que resulta importante destacarlo, se diferencian entre si.
Un disco oscuro, denso, no adecuado para neófitos, pero sumamente recomendable para los que disfrutamos de los sonidos y las angustias, para los que nos regodeamos en nuestras propias miserias y hacemos alarde de ello.

22 de noviembre de 2014

In Flames "Siren Charms" (2014)

No solo anduve escuchando buena música en sus diversos formatos y estilos (Death, doom, stoner, Heavy, Thrash, Progresivo, Black)...también me topé con basura igualmente descomunal.
Estoy molesto conmigo mismo, sobre todo porque de alguna forma le sigo prestando atención a estos suecos que hace más de una década que no hacen un disco...no digo genial, pero medianamente bueno y que me sorprenda positivamente.
Y eso, cabe aclararlo, es también culpa mia.
Todavía recuerdo la impresión que me causó ese exceso de adrenalina y vértigo en formato musical de esos discos irremplazables: "Lunar Strain" (1994), "The Jester Race" (1996) y "Whoracle" (1997).
¿Que queda de eso?
Nada, absolutamente nada. Nada de ese vértigo, nada de esas melodías clásicas entrelazadas con riffs extremos...nada de esa pesadez melódica y esa montaña rusa de sensaciones que de forma aparentemente tan fácil lograban trasmitir.
Pareciera como si se hubieran enamorado de esas bandas americanas pedorras New Metal (Papa Roach, Disturbed, Limp Bizkit), y en el mismo camino hubiesen regalado todo el talento para componer uno....un solo riff memorable.
Totalmente olvidable...que suerte que volvió At The Gates, Carcass y que Dark Tranquility nunca se fue.
Una basofia descomunal.

Carcass "Surgical Steel" (2013)

acero
La cantidad descomunal de discos increíbles de bandas que se encontraban separadas o en stand by desde hace años es no solo llamativa, sino auspiciosa.
Una de esas obras descomunales y seguramente atemporales es el "nuevo" de Carcass (y si, ya tiene poco más de un año), que condensa toda su carrera en poco más de 45 minutos y 11 canciones que te patean las encías y las bolas al mismo tiempo.
¿Te gusta la violencia y la melodía de la mano de uno de los violeros que revolucionó el metal extremo en los 80'? ¿Te gusta esa vuelta de tuerca más técnica que apareció con esos dos mazazos titulados "Necroticism: Descanting the Insalubrious" (1991) y "Heartwork" (1993)? ¿O te sentís más cómodo con esos riffs ultrarockeros y repletos de groove de lo que fue el último de estudio hasta ahora?
Bueno, acá vas a encontrar todo eso, en uno de los regresos más esperados de los últimos años, junto con ese mazazo de At the Gates y "13" de La Bruja.
Parece mentira que hayan pasado casi 17 años y sigan tan frescos, violentos y melódicos. Parece mentira que la calidad no haya quedado reducida a una mera parodia de si mismos, pariendo un disco que no solo está a la altura de las circunstancias y de su historia, sino que seguramente va a ser considerado un puto clásico de la música extrema en los próximos años.
Es cierto, no está Ken Owen (por razones obvias) tras los parches...pero hace voces en dos canciones geniales.
Los demás...qué decir: Bill Steer, por si hiciera falta sigue demostrando que lo de él es las música honesta, sea el estilo que sea, y que es uno de los guitarristas más increíbles que dio la historia del metal, con esa mezcla de buen gusto, sutilezas y violencia típica. El "enano" Jeff, sigue estando ahí con su violencia y su sarcasmo tan inglés, demostrando acaso que es el portador del anillo de esta bestia. Y el "nuevo"  Dan Wilding, le hace honor al puesto, demostrando una versatilidad descomunal para llevar adelante una placa que devuelve el sentido que tenía el Death Metal Melódico antes de que aparecieran todos esos clones patéticos...y de que In Flames desbarrancara hacia el largo y profundo abismo de la intrascendencia.
Saludos forenses, valió la pena tanto años de espera.

20 de noviembre de 2014

Nachtmystium "The World We left behind" (2014)

deteneme
Otro disco de la puta madre del loco de mierda de Blake Judd, dejando en claro que las etiquetas están hechas para los imbéciles como nosotros, que necesitamos aparentemente de ellas para poder transmitir en palabras toscas algo de la música que nos gusta, nos interesa o lo que sea.
Lo que pasa cuando el black se mezcla de forma bella y desinteresada con influencias ochentosas es digno de escucharse, sobre todo en estos americanos que no tienen problema en saltar y hacernos viajar con cada canción de década en década.
Un inicio breve e hipnótico, heredero de ese noise de los '80, bien industrialoso y ganchero que condensa rápidamente el alma de la placa, con un riff descomunal que si no se te mueve la cabeza y los pies automáticamente es que tendrías que estar escuchando tan biónica y no a los Nachtmystium.
Riff ganchero + dark wave + retroheavy = "Fireheart", y una declaración de principios que hace honor a la historia de la banda -pero no a su lider-: "...nada en este mundo puede detenerme..."
También hay lugar para el low fi y la magia eterna noruega de las manos de algunas canciones que vienen con unos arpegios limpios ocultos que purifican nuestra renegrida y mísera alma, demostrando que tiene las cosas claras al crear climas que pueden ser corrosivos y violentos, sin verse obligado a abandonar la belleza. Ejemplo: "Into the endless abyss", con teclados que rememoran aquel descomunal "Assassins..." (2008), donde el black y la psicodelia floydeana se daban la mano sin vergüenza alguna y a plena oscuridad del día.
Con "In the abscense of existense" el midtempo y riff inicial remerora al que escribe, aquella canción pseudopop de los dioses noruegos Satyricon, en su última producción, en donde estaban acompañados por Sivert...pero no tan inclinados al pop...solo el aura.
El aura. Algo que Blake siempre tuvo, y del más maligno, en este caso mixado con bases electro extrañas, y guitarras bien disonantes y fáciles de escuchar al mismo tiempo en el tema que le da título al disco y que es una verdadera belleza vertiginosa y épica -tamizado por el sonido de Nachtmystium por supuesto.
Para terminar, un disco que atraviesa y resume de manera perfecta todas las facetas de la banda, dejando la puerta abierta para alguna futura proeza musical.
P.D.: tal vez una de las mejores portadas de la discografía de estos yankees locos.

26 de septiembre de 2014

Earth "Primitive and Deadly" (2014)

viajecito
La puta que lo parió. Volvió Earth, y de una forma que aún no puedo dejar de gritar a los cuatro vientos: ¡Más densos, menos Morricone y menos sonidos de Far West movies!
Volvieron esos sonidos aplastantes, oscuros y áridos como solo ellos saben, pero con un cuelgue blusero que se añoraba desde aquel "The bees made honey in the lion's skull" (2008).
El tremendo viaje empieza con un riff denso, en "Torn by the fox of the crescent moon", un instrumental como los que nos tiene saludablemente acostumbrados Dylan Carlson desde hace años, y con una cadencia que hace que instintivamente cerremos los ojos, la cabeza se empiece a mover...y pum!, de repente estamos en un nocturno y oscuro desierto donde los peligros acechan, y es evidente que no nos importa mientras la banda de sonido de nuestros temores deformes sea Earth...o algo parecido.
Con el segundo tema aparece por primera vez en muchísimos años ("Pentastar: in the style of the demons" (1996)), una voz, y vaya voz! si es el de los mismísimos Screeming Trees Mark Lanegan, que reaparece en el track final del disco. Es verdaderamente impresionante como lo hipnótico de los extensos temas se funden a la perfección con las cuerdas vocales de Lanegan, pareciendo haber estado siempre destinadas a conformar algún tándem esotérico y único, bálsamo para este mundo decadente y peligrosamente soporífero.
Pero lo de este trío va un paso más allá y nos deleita con un mantra descomunal y cuasi circular, con esos drones monolíticos que crea como si nada Dylan Carlson y con la voz de -la para mi desconocida hasta ahora- Rabi Shabeen Qazi de los Rose Windows, banda indie de aquel sello '90 propagador serial del Grunge Subpop...una verdadera hermosura lo hecho en "From the Zodiacal Light"
La mala onda se cuela sutil en el track 4, titulado inteligente y melancólicamente "Even Hell has its heroes", tal vez la más cercana al blues psicodélico e hijo de puta que cultivaron en sus 3 últimos discos.
¿Qué más decir sobre estas bestias? Dylan y los suyos lo hicieron de nuevo...y yo brindo con mi copa en alto porque Earth no detenga nunca su marcha de gliptodonte drogado sobre nuestros oídos.
Gracias por la música.

16 de septiembre de 2014

Crisis Inc. "Profunda sensación distante" (2009)

Estoy encontrando bastante cosas interesantes en esa bendita página Bandcamp, pudiendo disfrutar de sonidos que de otra forma no podría -ya sea por dificultades en la distribución o porque por estos lares no se editan-.
Como podrán ver/escuchar sigo con las bandas argentinas, en este caso algo relativamente tranqui, muy en la onda del Trip Rock que tanto disfrutamos los que seguimos a Anathema, Katatonia, Radiohead y otros similares.
Aparentemente esta es la última muestra de la agrupación (actualmente un sexteto), y debo reconocer que las canciones que más me gustan son aquellas más relajadas y clímáticas, en donde el riff no ataca tanto, como por ejemplo "Lágrimas" o "Frágil", sutiles demostraciones de las capacidades no solo compositivas, sino de la sensibilidad de la que hacen gala.
Lo único que realmente me hace ruido, es que después de estar tan acostumbrado a discos que realmente suenan poderosos -no extremos ni densos-, me sigue sonando a producción amateur. Y no lo digo en el sentido de que hay que poner mucha plata para producir y sonar con fuerza; sino escuchen a Los Random, a  Delphoz o a los mismos Asilo (recientemente posteados): los dos primeros de Tucumán, que pasaron por las manos de Ramiro Rodriguez.
No estaría mal pensar en federalizar también la producción, ya que creo que en manos de Ramiro, las ideas que aparecen en cada una de las canciones y que por ahi suenan un tanto apagadas, cobrarían mayor relevancia.
Pero me fui de tema. Lo importante es que en este disco las canciones son realmente buenas, y que -para mi gusto- les falta un poco de fuerza a la grabación.
Nada Más, disfruten que aquí les dejo, como vengo haciendo, su bandcamp.

15 de septiembre de 2014

Volador G "Volador G" (2004)


Para sacarnos de encima el herrumbre y la viscosidad infecta que nos dejó de regalo Asilo, vamos a ir a algo también de Argentina, más tranqui, pero intenso, rockero y oscuro que lo hace muy adictivo.

Estoy hablando de Volador G, otra de las bandas que tuve la desgracia de descubrir bastante tarde, cuando ya habían -por lo que sé- suspendido sus actividades.
Como información que circula por la red, se formaron a mediados del 2000, empezando a grabar este disco en el mes de Abril del 2003. Por ese entonces, la formación incluía a los miembros fundadores Fernando Pécora (en voz guitarra y piano), Guillermo Schurawlew (bajo) y Juan Manuel Negro (guitarras), quedando en el camino Miguel Fogliese, quien es reemplazado por Diego Chamorro, y luego de grabar gran parte del album, deja la banda, ocupando su lugar Miguel Ángel Vaca (batería); también en coros y guitarras está Gabriel Mateos -quien también oficia de productor-
Lo que hay en este debut es una seguidilla de canciones perfectas, que mezclan de forma sublime poesía post-punk de tinte oscuro-romántica, con una esencia de dark-gothic importantísima, sumado por supuesto a un toque industrial que le da fuerza a cada una de las composiciones realmente sorprendente.
Aparte del Rock, lo industrial, lo dark, hay una sensibilidad pop (la del bueno, onda Virus, Soda Stereo) dando vuelta por todo el disco apabullante, sonando fresco y para nada forzado.
La verdad que no puedo destacar una canción por sobre las demás, ya que tienen todas algo destacable, ya sea la letra, o la música que en algunas se torna bastante violenta.
Por supuesto, como no puedo contra mi mismo, me parece que vale la pena prestar atención a la versión oscurísima y pesada (muy en la onda Depeche Mode) de "No te animás a despegar" del loquillo Charly García.
Una banda del carajo, que si bien esta linkeada a bandas clásicas tanto nacionales como internacionales, tienen una identidad propia, algo que en la actualidad escasea o es difícil de encontrar.

10 de septiembre de 2014

Asilo "Comunion" (2014)

La puta madre, vuelvo otra vez a sorprenderme con bandas de mi país, esta vez con el debut larga duración de estos enfermos del orto de Asilo, cuarteto de Buenos Aires que adolece de guitarras y las suple con alguna de las voces más enfermas de la escena, y dos -sí, dos- bajos ultradistorsionados que no te dejan respirar.
Música  muy hija de puta y mala onda, en la vena de esos otros deformes rotos del cráneo de Khanate, pero con una cuota de oscurísima melodía de fondo (ruiditos, teclas etc) que vuelve más sórdido y exasperante el clima que logran en cada una de las 10 canciones, teñidas a su vez de un noise aplastante y una rapidez que por momentos contrasta con una lentitud viscosa y horrenda.
Lo interesante es que, al igual que Dead Rooster y Wolves Winter, se despegan de la escena cabeza para formar parte de otra, under como la puta que los parió, pero con una identidad apabullante que no hace más que alegrarme, ya que no dependemos de las leyendas para disfrutar de música que nos conmueva...y nos perturbe.
Porque, seamos claros, creo que la música tiene que tener esa cuota de molestia, de joder no al que tenés al lado, sino a vos mismo, al punto que te ves obligado a escuchar una y otra vez a ver si no te equivocaste al escuchar lo que escuchaste.
Fascinante, ya que es un disco homogéneo pero no monótono, cada composición tiene su personalidad, y hay momentos ya sea por la música, por las letras o por su conjunción junto con los sampler que son altamente adictivos. ¿Quieren ejemplos? "Arquitectura del Silencio" es como si a Godflesh se uniera un adicto al paco. En el polo opuesto e inmediatamente después de semejante descarga industrial/noise/loquesea, aparece "(Anti voz)", solo con un teclado relajado, que te permite respirar y sorprenderte por la luminosidad y tranquilidad que se te clava en la mente, con este mantra: "El gran silencio ante el ruido inútil".
¿¡Y lo que aparece en "Dinámica del cambio", la puta madre?! Hasta los sampler -como decía- están impresionantes, con esos teclados que van apareciendo en fade in y que provienen del genial Hieronymus Bosch y su "Jardin de las Delicias"
Temas extensos, densos en la mayoría de los casos, logran un disco de casi una hora que se pasa tan rápido que hace falta escucharlo otra vez, y otra vez, y otra vez.
Palabras aparte merece el arte de tapa (no tengo el físico, pero ya lo voy a conseguir), que logra transmitir toda la desesperanza, miseria y podredumbre de una vida gris.
Hace días que no lo saco del reproductor mp3, y cada vez que estoy en casa, lo escucho en mi equipo, a un gran volumen, como se DEBE escuchar esto.
Les dejo para que deleiten sus oídos, y de paso los perviertan su bandcamp.
Saludos Asilo, gracias por semejante martillazo en la cabeza.

26 de agosto de 2014

Opeth "Deliverance" (2002)

deeeethhh
Ahora que Opeth está fuera del metal más extremo desde hace unos añitos (el último en el género data del año 2008: "Watershed"), no está de más re-visitar uno de los más extremos de su discografía, sobre todo teniendo en cuenta que estuvo en serie y por obra del sello no fue un doble con "Damnation" (2003), esa maravilla progresiva que avisaba con años de anticipación el camino a seguir por los sueco-uruguayos.
Porque por estos años todavía estaban los dos Martines, sosteniendo una de las mejores secciones rítmicas de la historia del grupo.
No puedo decir que sea todo extremo, ya que el juego entre los polos "tranquilo" y "extremo" siempre fue la marca registrada de Opeth, con tonalidades y climas oscuros -siempre- y momentos opresivos y muy densos -muchas veces, para bajar las revoluciones y generar más texturas.
Esto se da en una serie de 6 composiciones absolutamente descomunales todas ellas de más de 10 minutos, con excepción de ese tenue arrullo instrumental de un par de minutos titulado "For Abscent Friends".
No podría elegir una representativa, más allá de ese homenaje cuasi explícito de Mikael a su cantante favorito de Death Metal, David Vincent, si el de Morbid Angel hasta "Domination" (porque el último es una verdadera basura). Y si no es un homenaje, que vayan devolviendo la platita, porque "Master's Apprentices" tiene un riff taaan parecido a "Where the slime live" de ese disco del ángel mórbido, y el ritmo que marca la batería es tannn parecido...pero es Opeth que mierda, y no necesitan robarle a nadie para hacer cosas descomunales como esta obra de arte, que es casi como un llamado de atención sobre lo que empezarían "tibiamente" en el disco editado apenas meses después.
Y no es la primera vez que se despachan con un disco "plagado" de temas extensos, ya que unos pocos años antes lanzaron el descomunal "Morningrise" (1996)...pero es como que en este lo extremo es más extremo y lo progresivo se acentúa aún más todavía, transformando cada uno de los temas en una montaña rusa de vértigo, miedo, ira y paz como pocas veces se conjugaran en la obra no solo de los suecos, sino de la música pesada en general.
Un verdadero clásico, acá a la vuelta de la esquina.

24 de agosto de 2014

Dark Funeral "Vobiscum Satanas (1998)

metalnero
Y si, como para sacarme de encima por un rato a Anathema, tenía que ir hacia Suecia, donde el Black metal discurre por caminos más violentos que en otras latitudes.
Pero que haya violencia musical no significa que no se pueda disfrutar, de una forma un tanto retorcida, de las oscuras melodías y los riffs vertiginosos disparados desde los instrumentos de Lord Ahriman y Typhos, sostenidos en la sección rítmica bestial de Emperor Magus Calígula (bajo y voz) y Alzazmon (batería).
Resulta más sorprendente todavía que si nos fijamos en la formación, el único que quedó de ese seminal "The Secret of the Black Arts" (1996) fue Arhiman, hoy líder indiscutible del quinteto.
Lo que en este disco se aprecia es una mejora notable en la grabación y sonido esgrimido en el debut, gracias a las manitos mágicas de ese enano maligno llamado Peter Tägtgren, dueño de los Abyss Studios, donde se grabaron algunas de las mejores joyitas del metal extremo de los '90.
Todo suena pulcro y límpido, con espacio para que se luzcan cada una de las sangrientas pinceladas anticristianas que escupen odio a lo largo de los casi 36 minutos que dura el LP.
¿Te parece poco? Después de que lo escuches, vas a quedar con tal exceso de adrenalina, que vas a decir "¡que suerte que no llega a los 40'!"
Uno de esos discos que te hace pensar si realmente es necesario tanto teclado y voces femeninas en la música extrema, con el pretexto de sonar más oscuros o fríos.
Desde Suecia con odio anticristiano, llega Dark Funeral, con un clásico absoluto del metal más negro, ideal para acompañar este frío que esta retornando.

22 de agosto de 2014

Anathema "Distant Satellites" (2014)

No podría ser de otra forma, no puedo dejar de escuchar esta putísima obra de arte una y otra vez.
Sencillamente no puedo, nada es comparable a lo que Anathema hace en mi sistema nervioso o como se les ocurra llamarlo...si la música de estos tipos no te provoca algo, es que estás muerto y no te diste cuenta.
Y me tienen las bolas llenas los que se quejan de ese supuesto giro "electrónico" (!?) de la banda, pareciendo que desde hace años no escuchan Anathema.....escuchar, se entiende?
Porque, la verdad, no tiene sentido despotricar, ya que al final del día y habiendo recorrido su amplia discografía, sin dejar de señalar tímidamente que los escucho desde aquel descomunal "The Silent Enigma" (1995), termino gritando a viva voz y con lágrimas en los ojos que este es uno de los grandes discos de la banda, en un historial que no tiene ningún disco que sea tildado de simplemente "bueno".
Hay referencias a muchos momentos increíbles de su historia, y lo que logran con la "relectura electrónica" es simplemente hermosa. Como hermosas son las líricas, un tanto alejadas de la bella oscuridad con la que que tanto nos inundaban antaño, pero sin dejar de lado la intensidad ni la angustia, que ya es la marca registrada de Anathema.
El comienzo no puede ser más esperanzador, y un breve susurro de Lee nos avisa que nada es lo que parece en nuestro mundo, ni siquiera un acontecimiento tan increíble como el enamoramiento: "...y viniste a mi de alguna forma, y mi vida nunca será la misma...el miedo es sólo una ilusión...", con unos arreglos de cuerdas finales que sirven de intro al maravilloso "The Lost Song pt.2", donde Lee demuestra que si bien no tiene los recursos de Anneke o de Kari Rueslatten....pero que importa... si con susurrar un minuto nos (me) compra y me emociona con esa tristeza y desesperanza que transmite tan fácilmente: "...no puedo creer que haya sido sólo una ilusión..."...qué? el miedo, el amor, qué, por Satán que alguien me lo diga o que Lee me lo susurre con su voz de brisa tenue y tibia en el oído.
La música de los de Liverpool siempre fue catártica, siempre fue desesperante, incluso en sus canciones más luminosas, y en "Dusk", el dúo entre Vincent y Lee es descomunal, me atrevería a decir de lo mejor de sus carreras, atravesando todas las emociones en una canción de breves 6 minutos.
Si "Dusk" es genial...que carajo puedo decir de "Ariel"?!: un amor tan fuerte que duele....
Pasan los minutos y las canciones se inscrustan en mi mente como si siempre hubiese estado ahí ese receptor que destila miseria y se regocija en el dolor propio, necesitando sufrir para disfrutar, y así aparece "Anathema" (el tema), lo más cercano a "Judgement" (el disco), tan desesperante y angustiante como antaño, y con más experiencia y con las cosas más claras.
Y como para variar y meter algo a lo que ya nos tienen acostumbrados, tenemos esa joyita punk (a lo Anathema, por supuesto) de "You're not alone", junto con el intrumental del disco.
Supongo que el tema homónimo del disco es el que jode...pero como dicen los españoles: a tomar por culo! Muestran como absorvieron las influencias de bandas de la talla de Radiohead (también en "The Lost song pt.3, que me recuerda mucho a "Paranoid Android"), tamizadas y formateadas por esas mentes maestras que son los hermanitos Cavanagh, quienes no podemos negarlo, dejaron que Cardozo (multiinstrumentista del carajo y de larga trayectoria en infinidad de bandas) metiera mano en las composiciones...y lo bien que hicieron, la puta madre.
"Take Shelter" es una canción relajante, opción inmejorable para finalizar una nueva obra de arte, que de acá a mediados de Siglo, será reinvindicada como uno de los grandes discos de la banda.
Creo que desde "Judgement" no me emociona tanto un disco de Anathema....uno de los mejores discos que escuché en mi vida, y eso no es poco.
Disculpen la demora en postear más reseñas, es que sigo escuchando esto...chau, a soñar con esos satélites distantes que muchas veces pueden estar cerca nuestro y ni nos damos cuenta.
A veces viene bien un poco de oscuridad, entre tanta luz berreta que no nos deja ver bien.

25 de junio de 2014

Taura "El fin del color" (2011)

Día gris y melancólico, lluvioso, ideal para degustar una de las grandes y pocas bandas de Rock argentinas que se salen del molde rolinga, futbolizado y cuadradote cabeza de tacho.
Para que mentir, esta banda me puede realmente, y tiene el formato que hace brillar los oídos de quien escribe: es un puto trío carajo!!!! (está bien, más la voz, pero es un trío, no jodan), bajo, batería y guitarra. 
Todo lo que se insinuaba en aquel primer disco ("Mil silencios"), y que se potenció en el increíble "Huésped", acá te pega en la cabeza casi sin piedad, y se te mete en lo más profundo de la mente, evocando imágenes desoladoras y opresivas sí...pero cálidas al mismo tiempo.
Guitarras más fuertes y más sutiles, arreglos en la batería que por momentos son mantras que inducen visiones desoladas, y un bajo mucho más presente que en lanzamientos anteriores...
Parece contradictorio, pero no, esas sensaciones pueden ir juntas cuando uno tiene ante sus oídos bandas como ésta, que por suerte se hacen cada vez más presentes en nuestro país.
Canciones hay de sobra como para sentirse acompañado en una noche fría de invierno, rodeado de nuestras soledades más preciadas.
Un arranque bien arriba y seco, con "No Luz", que es una franca contradicción con lo que ofrece Taura en este disco. La trampa es que los colores que disparan cada uno de los 13 temas, son opacos, la mayoría...tonalidades de gris tristeza, en donde si se destaca alguna es por una elección puramente arbitraria al momento de escribir.
Todo, todo es dolor, todo es algo fallido que permite escribir y recordar, con una delicadeza maravillosa a algún amor (perdido o no); "Jardín de Cenizas": Una caricia que no llega, que se suspende en el aire. Mirándome, engañándome, creyéndose invisible. Más que un suspiro, mucho más. Más que una hora sin hablar. Dejé de ser y convertí en cenizas nuestro jardín. Una caricia que no llega, que se desvanece en el aire. Más que extrañarte, mucho más. Más que soñarte, mucho más. Dejé de ser y convertí en cenizas nuestro jardín.
Tampoco voy a dejar afuera a "Cántaros", o "200 días"...Parece mentira, pero son canciones esperanzadoras, a su manera, esperanzadoras y profundamente nocturnas.
No voy a seguir escribiendo, solo les dejo el link del bandcamp de Taura para que no se pierdan.
P.D.:escuchen y comenten no sean forros.

27 de abril de 2014

Dead Rooster "Witches of Belial" e.p. (2012)

belial
Esto si es jodido, y es uno de los signos que me dicen casi al oído -como una confesión-que no todo está perdido.
No todo está perdido en la escena Argentina, en la extrema, donde se inscribe Dead Rooster, junto por ejemplo a Wolves Winter, banda de Black reseñada por el Conde hace unos días, y varias más. Y eso es genial, sobre todo porque las leyendas siguen siendo tan mediocres y patéticas como siempre (quieren nombres?: Iorio a la cabeza, Malón, Horcas, etc.), ancladas en un pasado tan cabeza de tacho que si te desviás un poquito ya sos un poser.
Es cierto que en el país no hay una movida de Doom tan impresionante como la de Chile, por ejemplo, pero hubo bandas únicas como Pandemia, que antes de pegar el salto se terminaron separando.
Lo de los 'Rooster va por otro lado, mas cercano al costado crudo y "horrible" del doom, ese que supo hacer la gente de Burning Witch o Khanate, con ese bajo bien distorsionado y gordo adelante de la mezcla, acompañando una batería lentísima y sucia...aunque no menos sucia que la guitarra, que se arrastra cual babosa embadurnada en sal, dejando tras de si una mancha de sangre olorosa y pútrida, casi tanto como su música.
Las voces (Lucien Anello) son las que los acercan a esas bandas señaladas, siendo cáustica y corrosiva por igual, destilando asco y podredumbre, como debe ser en este estilo.
Ojalá haya más de estas bandas, ojalá dejemos de ser tan imbéciles creyendo que todo lo que escupe la máquina heavy anquilosada argentina es único y superlativo. Porque así, no vamos a poder disfrutar nunca de la variedad que este tipo de música necesita para sobrevivir.
Por más bandas experimentales, y por una escena más diversa, aguante Dead Rooster (y toda la camada de bandas nuevas).

Sunn O))) & Ulver "Terrestrials" (2014)

solnoruego
Mientras el Conde realiza reseñas magistrales sobre las nuevas bandas extremas de Argentina, retorno con este discazo ultra experimental, producto de la colaboración compositiva de dos bandas imprescindibles, por lo menos para quien escribe: los americanos Sunn O))) y los noruegos Ulver.
No hacen falta demasiadas palabras para dar a conocer a ambas bandas, ni mucho menos dar cuenta de los cambios que fueron metiendo en su arte a lo largo de los años.
Ya desde el inicio hay que prepararse para degustar esta obra, ya que tarda en arrancar, casi como una súplica, "Let there be Light", algo irónico si tenemos en cuenta una de las características principales de la música que estas bandas hacen. Paradójicamente, si bien lo noisy está presente, la luminosidad de este tema inicial es descomunal y casi el más disfrutable de los 3 que componen la placa.
"Western Horn" es el tema más corto, y creo que no solo el más oscuro, sino el que más se acerca al sonido de los americanos, sobre todo a ese increíble "Monoliths & Dimensions", con una oscuridad casi palpable que no te permite respirar y que te atrapa...como el último track de este viaje oscuro pero para nada jodido, en comparación de esfuerzos anteriores tanto de Sunn O))) como de Ulver.
Con "Eternal Return" llegan las voces del genial Rygg, para demostrar, como si hiciera falta, que él posee una de las cuerdas vocales más versátiles de todo el panorama musical actual.
Algo que me llamó la atención cuando recién lo escuché, es la casi ausencia del Drone enfermo de Sunn, ocupando más espacio esos climas ambientales que estamos acostumbrados a escuchar desde hace varios años en los discos de Ulver.
Si bien es cierto que es necesario estar en un estado de ánimo especial para dejarse llevar en este viaje, vale la pena hacer el esfuerzo.

15 de abril de 2014

Wolves Winter "The Spell of Necromancy"-demo- (2011)

Es asombroso ver como las movidas under de música extrema han crecido inexorablemente a lo largo y a lo ancho de país, hoy en día hay más bandas extremas en el norte centro y sur de país que en los 90's y eso demuestra la apertura cerebral de mucha gente que quizás ya tenía alguna idea de black metal o death-grind y todos sus sub-estilos; y por supuesto que nuevas hordas de metaleros sedientos de sangre tanto a nivel audiencia como músicos contemporáneos fueron responsables de tan notable crecimiento en una escena en la que todavía hay que  remarla entre tantos soretes cagadores y gente traidora, pero en fin...      

Gente nueva, bandas nuevas , ese es el caso de Wolves Winter, una banda  de la nueva generación del black metal argentino (del 2000 en adelante), una banda verdaderamente oscura en todo sentido y digo esto porque este demo es el punto de partida de la creación enferma y personal de su líder y alma mater: Beelzebuth Nazgul y su ejército de artillería  distorsionada  venenosa y  macabra.
Es muy gratificante saber que "Spell of necromancy" llegó muy lejos, a tal punto que tuvieron una edición norteamericana en los tan antológicos cassettes, una joya verdaderamente para coleccionistas.
Ahora bien, ¿qué es Spell of necromancy? Es simplemente una descarga desesperante de odio y oscuridad que puede llegar a poseerte a medida que suenan sus temas de principio a fin, una demostración de que en este país hay gente con suficientes neuronas para hacer buena música y por sobre todo buen black (cosa que no solemos escuchar todos los días ya que hay demasiadas bandas que suenan espantosas), sus temas son una mezcla justa de verdadero black de la primera época donde las  guitarras tienen el rol principal, mas una voz estridente cavernosa que parece haber sido grabada en una tumba subterránea de algún viejo cementerio, donde los féretros están tan llenos de podredumbre y bronca despiadada, de tanta mierda desgraciada que les toco vivir en la etapa corpórea de ratas inmundas llamadas seres humanos.
Aceleración, grind, melodías de puro black old school, baterías claras, partes a medio tiempo, cambios de ritmos y velocidades, una pizca de thrash por qué no? pero black metal al fin!!
¿Qué podría citar? Setherial, Beherith, Urgehal, Behemoth y Darkthrone (por supuesto, las primeras épocas), odio las comparaciones pero mucha gente quiere saber...¿que onda la banda? Algo tan trillado y aburrido eso de cuestionar las bandas antes de escucharlas, pero bueno, quizás la banda mas contemporánea que pueda nombrar para referirme a Wolves Winter sea Xasthur, los gritos desesperantes de  Beelzebuth me hacen recordar a esta gente.
Supe de ellos a través de internet y vi sus fotos impactantes de  recientes actuaciones en Salta y Jujuy y el make-up de Beelzebuth me llamó poderosamente la atención, nunca había visto un tipo maquillado de esa forma, es más, muy artístico realmente, así que inmediatamente busque el demo  e información; con respecto a su lírica y convicciones debo decir que Wolves Winter practican: ocultismo, misticismo, nigromancia, espiritismo, magia negra, cultos herméticos y tradición qayinita, una filosofía de vida  y convicciones que raramente encontremos en bandas de metal de hoy en día y que seguramente su líder es un estudioso de ellas.
Por último debo agregar que la banda tiene disponible un material en vivo "A ceremony with darkness" mas una participación en el tributo nacional a los dioses Bathory, y por supuesto están terminando la grabación de lo que será su primer disco oficial, disco que seguro tendremos el placer de disfrutar y postear por medio de nuestro humilde blog en donde posteamos la música que nos gusta; estoy seguro que el material nuevo será una verdadera masacre que hará las delicias de sangrantes oídos de seres inmortales y eternos como nosotros los que escuchamos buena música.