29 de julio de 2012

Maudlin of the Well "My Fruit Psychobells... A Seed Combustible" (1999)

Muchas de las reseñas que andaban dando vuelta por la web y en las revistas especializadas nunca supieron como encasillar a estos muchachos de Boston; posiblemente nunca entendieran lo que iba produciendo la música dentro de las categorías que tan cómodos nos hace sentir, y que bandas como esta hacen tambalear.
Escuchando hoy este disco, también resulta difícil incluso de disfrutar en una primera aproximación. Podemos encontrar desde música progresiva de alto vuelo, a una experimentación minimalista que pone los nervios de punta, sin dejar de bordear aspectos bien pop y ambient, pero pasados por un tamiz extremo que se deja escuchar claramente, creo que por única vez en su discografía; si a eso le agregamos unas pizcas de Jazz, es esperable que esta mezcla puede sonar o muy vertiginosa o muy insoportable, dependiendo siempre de ese que escucha, y resulta impactado o tocado en su cuerpo.
En mi caso, y más allá de las dificultades iniciales para abordar el sonido y las composiciones de esta banda, cada vez que me acerco a alguno de sus discos, no puedo dejar de sorprenderme y de encontrar nuevos sonidos, influencias y colores.
Casi como con los buenos libros, o las buenas películas. En definitiva, eso también es arte.
Una gran fruta como combustible espiritual.
P.D.: Es increíble que esto sea un disco debut.

23 de julio de 2012

Kauan "Lumikuuro" (2007)

Tremendo debut de esta banda rusa, que te deja con la boca abierta, los ojos llenos de lágrimas y los oídos abiertos pidiendo más.
No se puede creer cuan dolorosos y bellos pueden ser los momentos más tristes que se te crucen por la cabeza, siempre y cuando estén acompañados por música tan sutil como las que nos ofrece Kauan.
Hace mucho alguien, comentando y recomendando en el blog, había dejado la inquietud por los rusos. Recordé no hace mucho, la agradable impresión que me había provocado escuchar esta banda por primera vez, y ahora trato de hacer memoria acerca de cual sería la referencia para aquellos que no los escucharon nunca.
Lo primero que viene a los oídos son bandas anteriores a Kauan que también utilizan recursos acústicos que le dan a su arte un tinte muy melancólico, maridándolos con la agresión propia del metal más extremo: Ulver (en el pasado), Empyrium, October Falls, sin dejar de tener en cuenta por supuesto a los dioses americanos Agalloch, asiduos visitantes de nuestro blog.
También hay cosas folkies de bandas como Tenhi, de Finlandia, de uno de cuyos discos extrajeron el nombre. Y cuando aparecen las dos cosas juntas, la tristeza invade el ambiente con sus tonos grises, lluviosos tal vez, que se oponen y contradicen rotundamente esa portada colorida de acuarelas aparentemente luminosa.
Y digo aparentemente porque una vez que empieza a sonar el disco, llega el atardecer que todo lo cubre, tornando la mañana aburrida y merecidamente eclipsada por esta hermosura.
En su primer lanzamiento la banda era un trío compuesto por: Anton Belov (guitarras, voces, teclados, flautas, programación); Alexander Borovih (guitarras, coros, programación), quien actualmente no está en la banda, y Lubov Mushnikova (violín).
Uno de los mejores discos del año 2007.

Ulver "Themes from William Blake's The Marriage of Heaven and Hell" (1998)

temas
Hace años que escucho este disco, y las sensaciones que despierta siguen siendo tan contradictorias como esta obra comparada con lo anteriormente publicado por los lobos noruegos, así como la comparación de la obra consigo misma.
Y es que hay de todo y para todos los gustos.
Pero comparado con lo inmediatamente anterior, ni siquiera te da tiempo para que no te guste; lo primero que aparece en tu cabeza como respuesta a lo que estás escuchando es un signo de pregunta gigante.
¿Es la misma banda que 1 año antes había editado el "Nattens Madrigal...", tal vez uno de los discos más rústicos y agresivos del Black metal? Aparentemente sí, por lo que la sorpresa llevaba casi un gusto desagradable; está bien, puede no gustarte el Black sifonero, pero ¿cómo asociar este experimento sonoro con ese capítulo Folk acústico de "Kveldssanger", o el Black épico de "Bergttat" de los que tantas bandas robaron?
Pero mientras escribo esto escucho y recuerdo las discusiones que habían en varios medios especializados en esa época, y como entre amigos charlábamos sobre los diferentes procesos que nos provocaba escuchar este disco doble.
Después de que pasaba la furia y el asco, no había forma de dejar de escuchar...y prestarle atención a las letras, el texto clásico de W. Blake "El Matrimonio entre el Cielo y el Infierno". Y allí la música tomaba más relevancia, e incluso tenía más sentido.
Y empezaba a aparecer también la relación con discos anteriores, no por el estilo en si, totalmente alejado del metal, sino por la idea rectora, el concepto detrás de la obra.
Parece mentira que tantos años después se siga diciendo y/o hablando de Ulver como una banda de Metal (en cualquiera de sus formas), cuando en realidad y actualmente, ese género ocupa menos del 20% de la discografía oficial de los noruegos (contando lp's y e.p.'s, sin contar compilados).
Tal como dice el poeta inglés en la voz de Trickster G., sin contrarios no hay progresos, y en esta obra están contenidas y condensadas todas las contradicciones posibles que pueda generar la misma, siendo la puerta de entrada a esa obra definitiva, jazzera, única, del año 2000 titulada "Perdition City".
Para disfrutar sin culpas la entrada a matices y secretos desconocidos.

18 de julio de 2012

Skepticism "Aeothe Kaear" -demo-(1994)

demo
Junto con Thergothon, casi los fundadores de este subgénero que se dio en llamar Funeral Doom, y del cual vengo posteando algunas cosas interesantes.
En este caso, el demo inicial de la banda, con un sonido rústico, seco y áspero, donde ya se hacía escuchar esa voz de ultratumba sin matices y una guitarra con poco vuelo pero hipnótica, acompañando a los climas mortuorios de los teclados.
Ahora que lo leo, suena feo voces sin matices, porque en realidad los matices aparecen de nuestro lado, de los que estamos escuchando y "padeciendo" dolorosa pero alegremente esta música, porque si no no hay explicación frente al por qué sucumbimos reiteradamente a los embates de esta gelatina amorfa y con el olor de la muerte que nos propone el subgénero y Skepticism en particular.
Tal como dice su web oficial, el proceso empezó y no terminará.
Acá está el inicio de los sonidos funerarios.

Ahab "The Divinity of Oceans" (2009)

ballena
Segundo disco de estos alemanes que nada tienen que ver con Scorpions ni con Rammstein.
Lo de ellos son los temas lentos, muy lentos y súperextensos, además de densos y opresivos.
Pero lo interesante es que no es ese tipo de Funeral doom que se torna aburrido con el correr de los temas y uno termina suplicando que el disco llegue el final. Hay muchos matices y una dosis de psicodelia muy de fondo, que hace que las canciones ganen en dinamismo y pierdan en densidad.
Aparte, si bien los trabajos en las guitarras son pesados, cuando meten el rebaje aparece una tensa calma, que no solo te dan respiro, sino que te preparan para la bocanada de piedra que le continúa. Lo mismo ocurre con las voces, que no se encuentran atadas solamente a esos susurros de ultratumba por lo general tan enterrados en la mezcla y tan distorsionados al mismo tiempo que no sorprenden, ya que el responsable de las cuerdas vocales puede aportar diversos matices, cuanto más lejanos y calmos, más desesperantes.
Una particularidad que tiene la banda, y en donde encuentro sentido en los profundos sonidos que arrastran es la inspiración de sus historias, sacadas hasta ahora de los océanos y las travesías ocurridas en sus inmensas e inexploradas profundidades.
El primero de sus discos, "The Call of the Wretched Sea" se inspiro en la historia de "Moby Dick" de Herman Melville, mientras que este navega en la historia real del ballenero Essex, capitaneado por George Pollard Jr., y que fuera hundido por una ballena al sur del Océano Pacífico, en el año 1820. Historia, por otro lado, en la cual se inspiró Melville para escribir su "Moby Dick".
¿Por qué resulta relevante estos datos? Porque la banda puede transmitir en su música la inmensidad y lo aplastante que puede ser esa enorme masa inmanejable para quien se adentra en ella, así como los peligros desconocidos e insondables que seguramente habitan en sus oscuras profundidades.
Los responsables de semejante travesía son Daniel Droste (guitarras, voces), Chris Hector (guitarras), Cornelius Althammer (batería) y Stephan Wandernoth (bajo).
La portada pertenece a una obra del gran pintor francés Théodore Géricault, titulada "La Balsa de La Medusa" (1819), y representa un momento del naufragio de la fragata de la Marina Francesa Medusa, en las costas de Mauritania, en Julio de 1816, en donde sólo sobrevivieron 15 personas, teniendo que recurrir entre otras cosas al canibalismo (en el relato de esta tragedia se inspiró Menlville para su obra Moby Dick).
Una verdadera joya dentro del género, que ningún amante del mismo debería dejar pasar...y un principiante tampoco.

17 de julio de 2012

Triptykon "Eparistera Daimones" (2010)

denso
Seguimos con cositas opresivas, oscuras y jodidas, pero esta vez dándole un regalito a los vieja escuela, aquellos que entienden que significan para el mundo de la música extrema estas dos palabras juntas: Celtic Frost.
Uds. sabrán que los discos finales de estos dioses suizos no fueron lo que se dice un canto a la música precisamente, desbarrancando en los discos "Cold Lake" (1988) y "Vanity/Nemesis" (1990) -absolutamente olvidables-, para separarse en el año 1993.
En el año 2001 se reformaron, y junto a Tom Warrior y Martin Ain, encontramos a Franco Sessa en batería, plasmando el esfuerzo de su retorno en un descomunal "Monotheist" (2006), que no sólo hacía honor al legado de la banda, sino que la ponía en los primeros planos de nuevo.
Lamentablemente en el año 2008 se vuelven a separar atento a diferencias personales insalvables...y de allí emerge este negrísimo Triptykon, para dar lugar a la continuidad del último sonido escupido en "Monotheist".
La relación con el viejo Celtic Frost llega incluso a colarse en otra canción que recuerda a esas apariciones fantasmales de voces femeninas y bellos pero oscuros climas entre el sentimiento extremo que reinaba en las demás composiciones: "My Pain", es el bálsamo que te prepara para esa piedra lunar que te cae en la cabeza 5'20'' después, y con la cual termina este disco.
Imaginen una mezcla perfecta entre el doom, el thrash, el death y la malignidad black metal que destilaban en sus comienzos, con un sonido profundo que mete cagazo y riffs gloriosamente arrastrados y gordos.
Hay dos gemas imposibles de pasar por alto: la que inicia la placa, "Goetia" (de 11 maravillosos minutos) y la que cierra la misma, "The Prolonging" (de casi 20 minutos), por los cambios de ritmo, de climas y de maldad que supuran.
Pero apenas son una muestra de lo que el viejo Tom puede y sabe hacer, en compañía ahora de Norman Lonhard (batería), Vanja Slajh (bajo) y V. Santura (guitarras y voces).
Mención aparte para el link que conecta nuevamente una colaboración de lujo: la portada no puede pertenecer a otro más que -otra vez- al genial H.R. Giger, quien ya había colaborado con los muchachos en ese pedazo de historia titulado "To Mega Therion".
Si, como dice Tom en "Abyss within my soul", "Los muertos no se van nunca, los puedo sentir alrededor mío..."...que mejor que tener una buena banda de sonido para acompañarnos, ¿no?
P.D.: Pavada de debut no....

Kayo Dot "Dowsing Anemone with Copper Tongue" (2006)

meeerda
Jodido, raro, denso, difícil...son muchas las palabras que pueden aparecer escuchando a los de Boston, como muchas son las sensaciones que provocan y con las que juegan, haciéndo(me)te dudar tanto de tu equilibrio mental como de si es adecuado llamar a esto música.
Canciones propiamente dichas no hay. Son experimentaciones sonoras que van y vienen entre el Jazz y lo progresivo, el Avant Garde y el noise con muchísimo drone (teléfono Boris) enfermito (algunas voces me hicieron acordar a Khanate), sumado a pasajes incluso un poquito folkies.
Y desde la primera vez que me acerqué a este monstruo deforme, me pareció extraña la procedencia de algunos de los músicos. Esa banda también americana que estuvo separada durante varios años y volvieron con un gran disco no hace mucho: Maudlin of the Well.
De aquella banda están Greg Massi (voces y guitarra)-actualmente de nuevo en Maudlin y Baliset-y el multinstrumentista Toby Driver (guitarra, voces, clarinete, teclados, etc), que con sus impresionantes capacidades, pintan colores y tonalidades que pasan desde la apacible calma, a la esquizofrenia sónica más absoluta.
Por supuesto que no están solos. Los acompañan en este loco viaje psicodélico y mala onda Mia Matsumiya (voilín/viola), Thomas Murray (teclados, efectos varios, guitarras), Forbes Graham (trompeta, guitarras, tuba tenor), John Carchia (guitarras), Tom Malone (batería) y Ryan Mcguire (bajo, teclado), muchos de ellos integrantes también de ese otro monumento a lo experimental llamado ASVA.
Y así con todos esos timbres e instrumentos, crean una obra difícil de disfrutar, de hecho por momentos aburridas...para los tiempos que corren donde todo es adrenalina y vértigo por lo nuevo.
Háganse un espacio y un tiempo en su cotidianeidad, y escuchen el disco...van a querer más.

11 de julio de 2012

Novembers Doom "Aphotic" (2011)

aarrgghh
Y del primero paso al último de los americanos Novembers Doom.
Gran, gran disco, al mismo nivel de esa obra increíble del año 2009, "Into Night's Requiem Infernal", en donde oh sorpresa tambien estaba tras las perillas ese otro monstruo llamado Dan Swano (de los difuntos Edge of Sanity).
Y tenemos todo aquello a lo que los de Chicago nos tienen acostumbrados desde hace años: Death Metal bien preciso y agresivo, voces guturales y profundas (reclamo genético para el David Vincent histórico, ese de "Domination"), voces limpias, recitadas y calmas, climas progresivos y calmos en clara oposición a lo extremo de muchas de las canciones...y Anneke.
Lo que veía ya en lanzamientos anteriores ya es una realidad, y los cambios de ritmo y de climas, como en la inicial "The Dark Host", hacen recordar en el acto a Opeth, sin ser una copia.
Eso es algo a destacar, la personalidad de Novembers Doom y cada uno de sus músicos para lograr un disco único que no cansa y termina teniendo gusto a poco.
La adrenalina se hace presente en esa persecución titulada "Harvest Scythe", con un riff efectivo y simple, y un solo que parece sacado de alguna banda de metal progresivo de los '90.
Dicen que después de la tormenta llega la calma (el último disco de los Anathema lo desmiente), y la intrododucción de "Buried" también, tal vez uno de los temas más densos y oscuros del disco, y uno de los cuales el vocalista Paul Kuhr se luce con los matices que brinda sus cuerdas vocales. También es lo más cercano que puede llegar a estar hoy la banda del Doom Metal más llano y emotivo.
Y si hablo de emoción, no puedo más que rendirme frente a la aparición de una de mis cantantes favoritas de todos los tiempos: Anneke, participando en la melancólica "What could have been", bellísima por donde se la escuche, y haciendo un duo hermoso con la profunda voz de Paul.
Y así, suceden las canciones, una tras otra, para dar forma a este oscuro, bello y violento lanzamiento de los muchachos de Novembers Doom...porque todo eso y más están contenidos en poco menos de una hora de MÚSICA.

10 de julio de 2012

Pantheist "Pantheist" (2011)

panth
Todavía recuerdo la impresión que me había causado aquel genial "Amartia" (2005), con sus climas funerarios, desesperanzadores y opresivos, de la mano de Andy Semmens (voces y batería), Kostas Panagiotou (teclados y voces), Nicolas Tambuyser (guitarras) y Mark Bodossian (bajo y voces), formación que rápidamente cambió para dar forma a "Journey Through Lands Unkbown" (2008).
Luego de un corto pero efectivo lanzamiento en el 2010, sale a la luz este hermoso disco con una vuelta de tuerca sonando, si se relativiza esta afirmación, mucho más luminoso y no tan opresivo como sus discos anteriores.
Me imagino que para una banda con estas características debe ser un esfuerzo tratar de despegar de los límites del género, y en función de ello, se podría explicar los continuos cambios de integrantes. Tampoco es que el nuevo sonido o los nuevos matices aparecen  la primera oída, sino que hay que dejar que el álbum madure.
Si nos dejamos impresionar con ese primer instrumental "One of these Funerals", nada cambió. La banda en su esplendor oscuro nos aplasta con climas y riffs extraídos desde el fondo de la desolación por la muerte de alguien muy querido.
Con "Broken Statue" aparece la primera sorpresa para mi, con unas voces lejanas y algunos recitados, que no solo le quitan oscuridad a la canción, sino que le brinda unos matices esperanzadores que van muy bien con el nombre de la banda. Ni hablar de "The Storm", uno de los extensos temas del disco (casi 12'), donde la vertiente más funeraria se cruza con colores cálidos y melancólicos, pasando rápidamente esos minutos, y pareciendo incluso un tema más corto. Es tremendo como esos teclados simplemente se te clavan en la cabeza y se vuelven más agresivos que un riff black, generando más tensión  opresión que ese estilo.
Una de las perlitas del disco, y la que me hizo pensar en los diferentes matices que ahora tiene Pantheist (la banda) es "Be Here". Con un comienzo aparentemente oscuro y bebiendo del My Dying Bride menos denso, no van a poder creer cuando lleguen al estribillo, y se pronuncien esas palabras esperanzadoras y realmente luminosas: "...I want you to be here, just be here...", verdaderamente emocionante incluso en la instrumentación que acompaña, dando la sensación, por lo menos a mi, de una persona que canta emocionada y al borde de las lágrimas.
La pieza final "live Trough me" tiene un aire inicial en el piano que me llevó automáticamente a una vieja canción, muy melancólica, del genial y único Elton John, con una base tranquila que apenas explota cerca de los 4', y los teclados despegan hacia la inmensidad espacial, dándole un novedoso toque progresivo.
Un disco descomunal, y uno de los mejores de la banda. La progresión perfecta, la conjunción entre lo opresivo y lo luminoso...un discazo equilibrado.

4 de julio de 2012

Novembers Doom "Amid Its Hallowed Mirth" (1995)

leyenda
Los que nos siguen desde hace mucho, saben que esta banda oriunda de Chicago, Estados Unidos, es una de las debilidades de quienes escribimos las reseñas, Dark Lord y Conde Gardfield.
Sobre todo de los lanzmientos en los que empezaron a meter influencias progresivas, acercándose más a los climas de unos Opeth, aunque manteniendo esa cuota Death que los suecos ya dejaron atrás.
Husmeando en sus inicios, uno podría sorprenderse de lo que se escucha y de sus influencias, sobre todo si los descubrieron después de "The Knowing" (2000).
Porque lo que acá tenemos, es una banda americana influenciada por los popes del Doom inglés de principios de la década del '90, del Siglo pasado: My Dying Bride, Paradise Lost y Anathema, sobre todo los discos más cercanos al Death de este grupo de gente tan importante dentro del género Death/doom.
Climas densos y pesados como macetas, con voces bien podridas, acompañadas ocasionalmente por una cantante lírica, tal como hicieran esas bandas inglesas en sus comienzos, y yendo más atrás, los dioses suizos Celtic Frost.
Los riffs también son de extracción inglesa, sonando bien secos, sucios y arrastrados, tal como se estilaba por aquellos años, sonando como una banda Death lenta y opresiva.
La diferencia aparece cuando la voz angelical y melancólica de Cathy Jo Hejna dice presente y nos invade una hermosa y calma tristeza, que será sacudida prontamente por Paul Kuhr y sus rugidos.
En este caso, lo que ofrezco es la reedición del año 2001, a cargo del sello Dark Symphonies, con dos canciones más.
Un disco para disfrutar a un fuerte volumen, y dejarse llevar como si el tiempo no existiese.

1 de julio de 2012

Massacre "Ringo" (2011)

box
Cuando una banda deja el techo tan alto con sus discos, uno empieza a sospechar que se les mojará la pólvora en cualquier momento, y tendrá que soportar algún disco entre pedorro y olvidable.
Ahora, si esa banda es Massacre, te podés joder por prejuicioso. Trato de hacer memoria para encontrar algún disco que por lo menos sea mediocre. Nada...busco en la Web para ver los nombres de los discos, suponiendo que tal vez se me pasó alguno. Nada.
Desde "Aerial" (1998) en adelante es indispensable cada uno de los lanzamientos de las huestes de Wallas, y cada uno de ellos adquiere un sonido más serio, más profundo y cuidado, honrando de forma más evidente incluso a sus influencias sin que se pueda decir que es una copia.
Ya con "El Mamut" (2007) habían sacado un disco de la hostia, catapultado al estatuto de culto casi al instante. Allí es donde surgió la pregunta: ¿y para el disco que viene, qué? Después de esa seguidilla impresionante de canciones monumentales, era difícil hacer algo mejor.
Cuatro años después la respuesta explota en mis oídos, con canciones perfectas, y letras al alcance de cualquiera.
Esa contraseña que solo tenían algunos a mediados de los '80, y unos pocos más a comienzos de los '90, se filtro e irrigó todos los medios, aunque no generó ningún conflicto internacional (je).
¿Puede una banda, 15 años después, componer una canción que se transforme en el himno de una persona enamorada, pero 15 años antes? Aparentemente sí, es lo que me generó en el acto la canción y la letra de "Tanto Amor", una balada de la puta madre, y una letra impresionante: "...con una inyección de libertad, detienen el pulso universal, el amor era aquello que no les faltaba..." Solo una de las frases, todo entre un juego de cuerdas bellísimo que remite en el acto a los matices de los Beatles en sus trabajos más serios.
No puedo ponerme a destacar cada una de las canciones, porque todas tienen un lugar importante.
Escucho y van apareciendo referencias musicales por todos lados (mucho del noise Rock de los '90 por ejemplo, de nuevo Beatles), y de repente, "La Virgen del Knock Out", con "nuestro Ringo" a la cabeza, y esa frase memorable de "este negro no me dura ni un round".
Entre ese clima festivo, el primer impacto, la primera trompada en la cabeza con una canción que muchos venderían su alma para componer: "A esta edad es cuando comienzan a incomodarnos las horas...no vamos a la iglesia y están vencidas las drogas...ningún invierno empieza, hasta que no seas vos quien de por apagado el sol...A esta edad es cuando comienzan a seducirnos las sombras, una noche de tragedia, y están vencidas las tropas...ningún invierno empieza, hasta que no seas vos quien de por apagado el sol, ningún invierno empieza, si mantenemos vivo el deseo, que es el premio mayor, el deseo..." Una maravilla, con un clima melanco que parece la continuación natural de "Divorcio", gran canción de "El Mamut". Obviamente, es "El Deseo", una de las perlas de esta joya.
Se puede leer una canción desde la política, y ahi aparece "Muerte al Faraón": "Es la revolución, y si no, será una revuelta más...si, muerte el faraón, lo que tengo en mi, lo aprendí de vos, y del que se fue sin poder gritar, se amplifica nuestra voz como una guitarra..."
Podría seguir con cada una de las canciones, pero no...prefiero terminar la reseña y apretar play otra vez.
Uno de los mejores discos nacionales de los últimos años.

30 de junio de 2012

Profanum "Flowers of our Black Misanthropy" (1996)

flores
Siempre hay algo en Polonia que llama mi atención, ya sea del lado del Death Metal más técnico y aplastante (Behemoth mediante), o por la proliferación de agrupaciones neonazis (imbéciles hay en todos lados) en el que fuera el patio trasero natural de la Alemania de Hitler y compañía.
En este caso, traigo esta oscura banda polaca llamada Profanum, y su primer larga duración luego del demo "Under the Black Wings of Emperor" (1994).
Hay predominio de voces gritadas, de esas típicas del Black sifonero de principios de la década del '90, aunque también aparecen oscuros recitados que le dan un aire solemne a muchos pasajes de este breve disco.
Las baterías, lamentablemente parecen electrónicas, pero las guitarras tienen un filo muy interesante, y logran momentos muy agradables para los amantes de los comienzos del género.
El toque distintivo de los polacos es la majestuosidad de los teclados, que dejan anticipar, ya en este debut, y sin mucho esfuerzo, las influencias neoclásicas y épicas que inundarían sus lanzamientos posteriores, abandonando prácticamente este Black Metal inicial, para dar lugar a un sonido más cercano al dark ambient.
Pero, por ahora, esto es lo que hay, así que escuchen y opinen.

Trobar de Morte "Legends of blood and light" (2008)

leyendas
Luego de la separación de Ordo Funebris, Lady Morte siguió adelante con sus ideas medievales y mágicas, como atrapada en un mundo de hadas y bosques eternos, dándole forma a este proyecto hay renombrado dentro del ámbito de la música con tintes medievales y folkies.
Por supuesto que no son nuevos en esto, teniendo en cuenta sus anteriores proyectos ya llevan más de 10 años en el ambiente.
Si bien son oscuros, pero lo que predomina son climas etéreos y angelicales, con muchísima influencia de la música étnica que tanto tomaran en cuenta las bandas del estilo, sobre todo a partir de los dioses Dead Can Dance.
Ideal para ambientar la lectura de esa maravilla épica-medieval de "Juego de Tronos", de George Martin, acompañado por una buena copita de de licor y un buen tabaco.
Viaje asegurado a los confines de la fantasía.

29 de junio de 2012

Gardenia "Ummo" e.p. (2011)

Y sí, un poquito tarde para la etiqueta Novedades, pero no puedo dejar de comentar/reseñar esta banda descomunal de la vecina provincia de Salta, al Norte de mi país (para aquellos que no son de Argentina).
Tuve la suerte de, después de perderme muchos recitales de esos enfermitos tucumanos de Random, concurrir a un pequeño reducto cerca de mi casa donde tocaron como invitados de los tucumanos los Gardenia.
El prejuicio a veces es fuerte, y yo lo tenía al nombre de una banda de Death Melódico bastante floja. Estaba en compañía de mi hijo de 9 añitos, y cuando Gardenia terminó de tocar, no podía creer lo que me venía perdiendo desde hacía un tiempo largo. De hecho, mi hijo tampoco podía creer lo que estaba disfrutando en vivo: perplejo, me decía, "papá, el bajista toca sin mirar las cuerdas" (pura inocencia, me encanta).
Inmediatamente, al volver del recital, busque las páginas oficiales de la banda, para bajar el e.p. que acababa de disfrutar en vivo.
Verdaderamente impresionante.
Influencias: por todos lados, y para todos los gustos.
Suenan espaciales y etéreos (no stereos), pero cuando se lo proponen pueden ser oscuros y pesados al modo de Tool, con unas pizcas de Porcupine Tree y los polacos Riverside por el lado de la progresión.
Pero no todo es internacional. Cuando pelan raíces autóctonas, aparecen fulgurantes algunos nombres imprescindibles en nuestro Rock nacional: Pescado Rabioso e Invisible, por el lado de la memoria y la melancolía, y Pez, más cercanos en el tiempo...y en las voces.
En "Así el tiempo se va...", la banda es muy clara y te lleva, tal como lo declaran, sin preguntarte hacia donde, y te pasean -me pasean- entre ciudades que no por tristes/melancólicas y nocturnas dejarán de ser bellas, incluso bajo la lluvia que cae.
Un impresionante y pesadísimo "Tras la aurora las doradas manzanas del Sol", da paso a un relajado y fusionado rock progresivo y jazzeado en "Un punto azul", con el que cierra este e.p. increíble, hecho acá nomás, cerquita...y parece que viene de otro país, de allá, cruzando el Atlántico.
Una calidad superlativa en las composiciones, y deja con unas ganas de más muy saludable.
No pongo un link, porque se lo puede descargar en la página de su sello discográfico, Las Tias Records, que comparten con algunas bndas más que interesantes, entre ellos, esos enfermitos de Random.

31 de mayo de 2012

Ararat "Música de la Resistencia" (2009)

resistir
Y si, mucho tiempo descuidado el blog por diversos motivos; entre los más importantes se podría citar otras actividades y viajes varios. Lo cual no me impidió seguir disfrutando de toda la buena música que anda circulando, e incluso pude comprar algunos discos, cosa que hacía mucho no hacía.
La verdad que la satisfacción de comprar un pedacito de plástico grabado, y cuando lo ponés en el reproductor instintivamente necesitás subir el volumen porque no puede servir como fondo recreativo.
Ararat empezó como un proyecto paralelo de Sergio Ch. de Los Natas, para dar rienda suelta a sonidos un poco más colgados que su banda principal.
Este disco es el primero, en donde fue acompañado por su hermano Santiago en piano, junto con musicos sesionistas: el Topo Armeta (en voces), Mariano Pini (guitarra slide) y Nicolás Mallo en bajo.
La MÚSICA que vamos a encontrar acá es casi de corte instrumental y acústica, con influencias psicodélicas y pinceladas de hipnótica música armenia. Nunca llega a alcanzar esos picos violentos de los Natas, pero el viaje, cuando los músicos así lo disponen, se torna denso y oscuro.
Hay un par de cositas reversionadas de su anterior banda (hoy lamentablemente disuelta?), pero lo demás es pura música de la resistencia nueva. Hay más eco, más efectos y más melancolía. Aunque cambia para Ararat II (2011), que es bastante más podrido y mala onda.
Ararat ES música de la Resistencia, sobre todo de la mediocridad reinante a lo largo y ancho del mainstream. Por suerte, y gracias a gemas como esta, o a Pez, o Massacre (ni hablar de Random de Tucumán y Gardenia de Salta).

Katatonia "Last fair deal gone down" (2001)

Otros suecos que nos tienen acostumbrados a discos impresionantes, y que por más variaciones que haya, tienen un sonido identificable a primera oída.
Ya sean las voces, o esas guitarras a medio camino entre el dark inglés de los '80 y el metal post '90, con un gancho que miles de bandas pop envidiarían, Katatonia se ganó un lugar a fuerza de canciones increíbles con los colores justos, sin ningún tipo de sobrecarga melodramática.
Y lo más importante es que supo cambiar a tiempo antes de transformarse en una parodia de sí mismos (miren a los ingleses Cradle of Filth, por ejemplo). Dos etapas bien diferenciadas e igualmente efectivas: la extrema, dentro del ámbito black y doom, con un impresionante interludio Gothic (escuchen "Brave Murder Day"), para sorprender con un fuerte volantazo estilístico y estético, ya que hasta cambiaron el logo de la banda, algo caro a los ojos de los fans más radicales (no para los peronistas, je).
Extrañamente, nadie acusó recibo en cuanto quejas, sino que la música adquiríó más dramatismo y matices, a la par de nuevos colores...tal ves más opacos todavía.
Luego de ese ícono en la discografía de los suecos ("Discourageed ones" (1998)), con altas cuotas de The Cure en el nuevo sonido buscado, vino "Tonight's Decision" del '99, hundiendo más sus oscuros brazos en la música alternativa, y alejándose todavía más del metal.
Pero este alejamiento trajo sonidos más densos, bien rockeros, otorgando una oscuridad y una melancolía atroz al sonido de la banda, conjuntamente con una ironía de neto corte inglés, en un disco imprescindible para todo amante no del Rock, del metal, o lo que mierda sea...sino de la música en general.
Katatonia es una de esas bandas que no tuvieron miedo de cambiar, y hoy es imposible no disfrutar de lo que significaron esos cambios. Logo, estilo, cantante...género. Katatonia ya no pertenece al Metal, es una banda que hace música cargada de emoción y sentimientos, con tan poco de alegría que nos vemos obligados a buscarla en otro lado, no en este disco, que resulta ser indispensable.

30 de marzo de 2012

Opeth "Heritage" (2011)


Hablando con el Conde Gardfield, otro de los que escribe en el blog, que pocas bandas son las que logran un sonido personal e identificable automáticamente.
Y Opeth es una de esas bandas. Y también es una de las pocas que se arriesgan y se cagan literalmente en lo que se espera de ellas.
Y en buena hora que así sea, porque si no, no estaríamos deleitándonos con uno de los mejores discos de los últimos 10 años.
Hay que tener bolas para hacer un disco sin voces podridas, sin arranques Death Metal, con estructuras jazzeras y kingcrimsonianas, y así todo lograr un disco oscurísimo, repleto de matices y riffs que se cruzan y te dan taquicardia.
Es cierto que no es nada nuevo lo planteado, ya que en aquel recordado "Damnation" (2003), también habían explorado su veta relajada con ambientes, climas y colores acústicos, brindando una extensa paleta de grises...a cada cual más hermoso.
Aquí también hay mucha acústica, y las eléctricas nunca gruñen con odio Death Metal, pero la oscuridad que atraviesa la placa entera es descomunal y casi palpable.
Pude conseguir a fines del año pasado la edición importada, que viene con el DVD y la correspondiente mezcla en 5.1, y es sencillamente impresionante.
Todos los temas son geniales, desde esa intro misteriosa que da paso a "The devil's orchard", el futuro clásico "I feel the dark" (como si hiciese falta que lo aclaren en una canción)...todos los temas sobresalen de la actual media mundial, sin necesidad de pudrir voces.
La pregunta que cabe hacer, sobre todo teniendo en cuenta las críticas y reseñas a lo largo de la web y revistas especializadas que sancionan la legada de la madurez al grupo en paralelo al abandono de las voces podridas es: ¿Volverán los suecos a rugir como tan bien lo hacen? Tengamos en cuenta que la de Akerfeldt es una de las mejores voces en ambos aspectos, y le da un dinamismo especial a las canciones.
De todas formas, si sacan discos como este, no hace preocuparse por la intensidad, oscuridad y vértigo, y mucho menos por los matices, ya están asegurados de antemano, y no necesitaremos, tal ves contra nosotros mismos, de voces gritadas para disfrutar de esta genialidad europea.
Imprescindible.

5 de marzo de 2012

Stridor "Mundo Interior" (1999)

interior
Y si, para mi, esto es un clásico, por lo menos del Death Metal Melódico en la Argentina.
Stridor fue una banda del norte del país, de la provincia de Jujuy para ser más preciso, que se formó en el año 1996. Antes de llegar a éste, su único disco, hubieron dos demos.
Para contextualizar, por aquellos años, el norte argentino era la meca del Metal Extremo, con diversas propuestas: Skombros, Vae Solis, Pogrom, Santuario, Profanación (en Salta), Stridor (en Jujuy), Brutal Orden Divina, Evil Tomb, Hellbros, DEC (Tucumán).
Entre ellas, la idea directiva de los jujeños era muy original y bebía de una gran fuente europea (desde mi punto de vista, por supuesto): Edge Of Sanity, los pioneros suecos de la escena melódica, incluso anteriores a Dark Tranquility, In Flames o At the Gates.
Lo que los muchachos de Stridor nos traen en este breve pero contundente disco son 10 canciones, en donde la adrenalina va subiendo de a poco, hasta estallar promediando la media hora.
Siempre me pregunté que tenía de especial este disco, que no podía dejar de escucharlo. La única respuesta posible son las canciones, que te sorprenden al mismo tiempo que te sacuden, en un trayecto no mayor a los 5 minutos.
El inicio de la placa con "Nobody's free"  y esa intro que te avisa que se avecina una tormenta, para dar entrada a ese riff espectacular. Pero eso no es todo, porque de repente aparecen unas melodías increíbles, de clara extracción clásica (Maiden, por ejemplo). La voz bien al frente, podrida, deja entender las letras claramente.
En el segundo tema, "Infierno Terrenal", la sorpresa es mayor, con unos teclados a modo de colchón melódico para una sutil percusión que hace de intro a una de las perlas del disco, casi una "balada" con un sonido profundo como yo no recuerdo haber escuchado en alguna banda argentina de la época (dentro del Metal, obvio). Y eso no es todo porque la melodía está en todo momento acariciando, y de paso somos testigos de ese bajo gordo y pesado.
"Run" es el más Gotemburg de todos los temas, y tal vez uno de los más oscuros del disco, en donde asoma por primera vez, casi tímidamente una voz limpia, dentro de un estribillo...y no podés creer lo bien que queda.
Lo interesante de los temas que se van sucediendo es que cada uno tiene su propia personalidad, sin perder el sonido de la banda. Uno de los temas más vertiginosos es "Última decepción", en donde también resalta de nuevo el bajo (no soy músico, pero algo me dice que ese bajista tiene más dedos de lo normal, jajaja).
La segunda perlita, esas canciones que después de tantos años te la acordás de memoria es "Life's end", en donde la voz limpia está con más fuerza. Lo mismo va para "Odio", que cuando bajan las revoluciones salen a la vista arreglos vocales muy interesantes y poco ortodoxos.
Adrenalina y vértigo. Mucho, de la mano de "Enfermedad Mortal", otros de los caballitos de batalla de los jujeños, y una gran canción por sobre todas las cosas.
EL TEMA del disco, hoy, para mi es "Unavoidable Future", repleto de melodías vocales y guitarreras, y un medio tiempo que le agrega dramatismo, y que desde el día que lo escuché se clavó en mis recuerdos más preciados, al igual que el tema que le da título al disco, con un laburo en guitarras que nadie tenía en esa época, nadie. Esos punteos iniciales son descomunales, y casi te emocionan.
P.D.: no me quiero ni imaginar lo que hubiese sonado el disco con la actual tecnología.
No sean giles y escuchen, se van a sorprender de lo que se hacía en el Siglo pasado en nuestro norte argentino.

Lengua Mortuoria/ExoMater/Hellige/C-Utter "La Legion del Sepulcro" -split-(2011)

split
Más locos del orto dedicándose a arruinarnos las tardes y/o noches con sus elucubraciones esquizofrénicas, cercanas al terrorismo sonoro.
Lo primero que se me ocurre de toda esta gente heredera de Sunn O))), Boris y Earth es que algo verdaderamente feo les tiene que haber pasado en sus respectivas infancias, para querer repetir así el daño ocasionado en los angelicales y desprevenidos tímpanos que se crucen en su camino.
Y si son seguidores del blog, seguro que por lo menos 2 de las bandas de este "4-way split" no les serán desconocidas: Lengua Mortuoria y exoMater, quienes ya torturaron mi cerebro, y vaya si dejaron marca...todvía me acuerdo de los horrendos climas que nos regalara Hristo en ese e.p. del 2010 y el demo (2009)
Lo de C-Utter sí que me sorprendió, no solo porque no los conocía, sino por su lugar de procedencia (España). Sí, es un prejuicio estúpido, pero no tenía este tipo de bandas saliendo de la península ibérica. Entonces bien cerrada la boca y abiertos los oídos, porque la mala onda de C-Utter es antológica, con una carga antireligiosa (anticatólica, para ser más preciso) que se expande como una niebla maldita. Con un arranque misterioso de la mano de "Dislexia", llegan unas campanas infernales y sacras al mismo tiempo, con la distorsión al palo y una batería que parece más un mantra tibetano repleto de yetis drogados, y una lírica que compra al más dormido: "la muerte en nombre de tu dios, abuso, tortura y violación, bajo el mandato divino siembras el miedo en el camino...enemiga de la libertad tu doctrina se extinguirá...horror y odio hasta la sepultura...la unica iglesia que ilumina ardiendo está...". Solo parte de la letra de"Fallen Temple", a cargo de una mujer que transmite odio, mugre y desolación en partes iguales. Una verdadera belleza.
Más jodidos son los otros dos temas, "Introspecciones" y "Epitafio (la muerte de un dictador)", que bien podría aplicarse a la reciente muerte de las lacra inmunda y cobarde de Tucumán, el genocida Bussi: "...viva la Muerte...la Muerte del dictador..."
La banda que continua es Hellige, de Argentina, que se arrastra lentamente entre un Doom opresivo y crudo (a la Thergothon, por ejemplo) y un Black histérico y primitivo, y lentísimo al mismo tiempo, de esos a los que Europa nos tiene acostumbrados bajo el rótulo de Suicide Black Metal. Dos extensos y oscuros temas, desagradables al oído no pervertido oportunamente...pero gratificante para quienes buscamos algo distinto, fuera del molde y que no sea una copia berreta de la escena argenta: Hellige, bienvenidos al blog.
A continuación, nuestros vecinos chilenos de exoMater, ya conocidos por estos lares. Oscuro, pegajoso, dark drone ambient y que se yo cuantas cosas más. Uno no está preparado para cosas como ésta, y el pasaje "de niño a hombre" (el nombre de uno de los temas), suele ser "traumático", casi tanto como escuchar exoMater.
De repente el sonido se hace más convencional, con algo parecido a una composición...pero es pura apariencia, que se diluye rápidamente bajo ese bajo gordísimo y esos sonidos extraños de fondo, ecos de algo mítico e inalcanzable, algo imposible de poner en palabras...la propia muerte. Y el velorio anticipado, al escuchar exoMater.
Lo de Lengua Mortuoria ya debería ser conocido para quienes nos siguen desde hace 5 años. Lo más opresivo, clímático y retorcido del Drone/ambient/doom de la Argentina está representado en la música del mortuorio Hristo.
Por lo que escucho, la música en este split es mucho más agresiva que la presentada en el demo del 2009 y el e.p. del 2010, pero le da nuevos colores a las alucinaciones lovecraftianas a la que me tiene acostumbrado, sobre todo el en tema "Los ojos...". Ya en "Percepción extrasensorial" vuelve esa extraña forma de mezclar oscuridad ambient drone con una psicodelia espacial desquiciada, pero sanamente refrescante.
La experiencia de escuchar este split me hizo recordar esa extraña película "Yellow Bricks Road", en donde el personaje fundamental es la música que suena a veces tenue, otras se impone con la fuerza de una alucinación...pero siempre produce cambios en los miembros de la expedición que van sucumbiendo de a uno en su propio vacío, produciendo una locura inexplicable...casi tanto como la película misma.
Esa sensación, y esa experiencia, comprimidas en poco más de una hora de locura y oscuridad.
Les dejo el link directo de Lengua Mortuoria, de donde pueden descargar y dejar algún comentario.
P.D.: Prueben escuchar a oscuras, de noche, y a un volumen alto...después les paso el teléfono de un psiquiatra amigo, jeje.

29 de febrero de 2012

Random "Todo.s Los Colores Del" (2011)

¡Que hijos de puta!
Tremendo disco que se mandaron estos vecinos tucumanos, de la mano de un metal ultra técnico e influenciado por infinidad de bandas y estilos.
La verdad es que es difícil elegir por donde empezar...si hasta los estilos están mezclados....arrancando por el Death Metal, el que (a)parece más difuso, pero con el correr del tiempo te pega más fuerte.
Vamos al primer tema. "Cachafaz". No solo sorprende el arranque, sino el vértigo de las guitarras y una base rítmica demoledora, como si pegasen un martillazo en la cabeza sin previo aviso, casi sin darte tiempo para prepararte para el dolor. El final parece cerrar ese círculo extraño abierto, casi explicando el concepto de repetición del psicoanalista francés J. Lacan (de quien aparentemente toman el concepto de estructura). La letra de la canción también me llamó la atención, desde el título (casi un significante perdido en el devenir de la historia), pasando por el juego de palabras en inglés y castellano, que generan un saludable equívoco, hasta esa frase que grita contra la melancolía cuasi tanguera de muchos (Iorio, Malón, teléfono!!!!), que pregonan un pasado mejor por el simple hecho de ser pasado. Resuenan en mis oídos, ese grito primal del querido Flaco Spinetta: "...¡mañana es mejor!...".
Si hablamos de juego de palabras, que puedo decir de "Elchi, John", tal vez uno de los mejores títulos de los que tenga memoria. Y lo más importante de todo, es que da a entender un sentido del humor interesante. Como ocurre generalmente, cuando bajan las revoluciones, dejan de ser extremos para ser ultrapesados, y con un dejo a la Primus, sobre todo en algunas cosillas medio trabadas por ahí.
Cuando quieren sonar pesados e intrincados lo hacen con la mayor naturalidad del mundo, sino escuchen "Tururú", con un riff densísimo mezcla de Pantera y (otra vez), Meshuggah y sobredosis de The Mars Volta, y algunas de las voces más interesantes de toda la breve discografía de Random. En esta canción, es donde sale a relucir unos colores extraídos de la psicodelia más oscura de fines de los '70, de la mano de ese genio llamado Robert Fripp. "Tururú" es una de las perlas del disco, y recuerda mucho a esas bandas que no tienen sentido en pleno siglo XXI: es decir, demanda que uno se siente a escuchar lo que está sonando, porque de fondo puede hacer que te pierdas en el espacio.
Después de esa montaña rusa de sensaciones vertiginosas y apresuradas, y para darte un descanso, te arrullan con "As far as impossible", de breves dos minutos y chirolas...para que tomes aire rápido para meterte de nuevo hasta el fondo de la pileta...lo quieras o no.
Y ese empujón es "Tarzan's Void", un tanto más lento que los demás, y con una demostración de percusión de Marcos Crossa (baterista), que parece tener 8 brazos y un sinfín de recursos técnicos, heredados del ADN de bandas como Tool y/o King Crimson. En este tema está de invitado Matías Orquera en las voces, añadiendo mayor caudal y color al ya de por sí amplio registro de Raúl García Posse, encargado también de las guitarras, que brillan con enormes sutilezas en este momento del disco, incluso con algunas tonadas árabes o algo así (...será?).
"Cuando el blanco no es color" te entrega una aparente sensación de paz y tranquilidad, sobre todo con la compañía de ese violín ejecutado por Julián Palacio Fernández, que me remite a aquellas bandas de principios de los '90 que mezclaban sonidos muy calmos en estructuras emparentadas a la música extrema (Black Metal, por ejemplo). Y cuando parece que al promediar la canción viene el golpe mortal, te descolocan con una bajada más todavía, y lo gris se adueña de tu mente, y te lleva lejos de ese azul que lastima de la portada.
Luego de este extenso relax, llega "Qualm", con unos riffs intrincadísimos y una base mezcla de Opeth y The Mars Volta que te hace pensar en si no te equivocaste de país...y en realidad estás escuchando alguna de esas bandas oscuras (por lo perdidas) europea...es cierto mucho de Tool, pero mucho también de otras cosas, con estructuras ajenas al Metal y al  Rock, y más cercanas al Jazz y su vertiente más experimental.
Terminan a todo Rock Progresivo con "Meeting at...Jabol", y esas pinceladas de Primus por acá no están nada mal, sobre todo en el sonido bien esquizofrénico del bajo de Pablo Lamela Bianchi.
Termina el disco y pienso: con la sección rítmica que tiene esta banda...cual es el límite en la composición? Porque el batero da la impresión de poder hacer cualquier cosa, en compañía del enfermito del bajista. Visto desde ese punto de vista, el violero la tiene fácil, porque no se puede perder nunca.
Ya lo dijo el gran Joe Strummer (creo): "...una banda es tan buena como su baterista..." Y sin desmerecer a los otros dos músicos...acá podemos confirmar dicha afirmación.
Todo lo exhibido en ese extraño e.p. es potenciado exponencialmente en este debut larga duración...y lo tremendo es que no solo no parece una banda tucumana...está a años luz de lo mostrado por infinidad de bandas Argentinas.
Ahora lo que no me gusta del disco: la tapa no solo no refleja el contenido del mismo, sino que incluso te puede despistar...pero puede ser justamente esa la idea, otra forma de salirse del molde.
Otra cuestión que me hace ruido: si bien las influencias están presentes, no son tan obvias. Hasta que bajan los decibeles...en las partes más tranquilas de los temas se cuelan bandas específicas que le restan poder de sorpresa a la ya de por sí sorprendente música del Trío...si, la puta que los parió!!!!es un trío!!!!
P.D.: quedan en el tintero un montón de bandas de referencia...abrumador.
Por si no quedó claro: un disco indispensable.
Vayan a la página oficial de la banda: www.randomtuc.com.ar
y busquen ahí esta maravilla...no sean giles...basta de Iorios y Malones...algo nuevo está en la puerta, y lo tenemos que dejar entrar...después va a ser tarde.

8 de febrero de 2012

Murió EL Flaco 08/02/2012

Nunca pensé que iba a pasar y terminó ocuriendo en el momento menos esperado, como siempre que la Puta Muerte llega.
Hoy cierra sus puertas la Universidad Nacional de Música...porque el Flaco era eso...perdón ES eso.
El Flaco es el tipo que me enseñó sin proponérselo a escuchar y a disfrutar de la música en sus diversas formas.
El Flaco es el que primero me conmovió con su arte y su forma de escribir y cantar. Y siendo un niño (creo que 10 años), gracias a esos tíos piolas que todos tenemos (y que en mi caso funcionó -todavía lo hace de hecho- como un hermano mayor) me ví expuesto a sonidos que 27 (si, 27) años después me siguen conmoviendo como si el tiempo no hubiese pasado.
Claro, ahora que lo escribo me doy cuenta. Con el Flaco el Tiempo se transforma en algo que no es posible asir...y el paso del tiempo se tranforma en una ilusión estúpida que su música/poesía desmiente.
Pero, siempre la Puta Muerte viene a poner las cosas en su lugar...y me viene a recordar que el paso del tiempo no es una ilusión, sino algo muy real, y que por más que uno haga los esfuerzos que cree suficientes para negarlo...la niñez se termina.
Tal ves la sorpresa/angustia/desmoronamiento sea producto de eso.
Tarde me doy cuenta que ya no soy un niño, y "gracias" a la Muerte del Flaco, de "mi" Flaco Spinetta. Ese que mis hijos escuchan y se sorprenden y me conmueven.
Si hacía falta un golpe de gracia para terminar con ese niño...hoy ocurrió. Un martillazo en mi niñez, y una despedida triste como pocas.
Chau Flaco, te voy a extrañar mucho...y nunca sabrás cuanto.
P.D.: chau, me voy a escuchar "Artaud" y "Téster de Violencia"...así, los dos pegaditos.

19 de enero de 2012

Tyranny "Bleak Vistae" e.p.(2004)

chuy
Ya reseñamos hace bastante su primer y único larga duración hasta el momento en este blog...aunque viendo a extensión de este e.p., lo de larga duración sería un eufemismo.
Casi un cuarto de hora para tres composiciones hacen de este primer esfuerzo discográfico de los finlandeses.
En comparación, no hay nada distinto respecto del disco, incluso este suena un poco más a demo, sin la profundidad que le había encontrado al otro, y con muchos menos matices seguramente. Al que me diga que el Funeral Doom no tiene matices que escuche el nuevo de Esoteric antes de decir boludeces.
Cierto es que no hay nada fuera de lo común, pero no por eso voy a dejar de escucharlos.

18 de enero de 2012

Amorphis "Elegy" (1996)

folky
Tantas reseñas citando lo maravilloso y único de este lanzamiento, sin darme cuenta que nunca lo había reseñado.
¿Qué se puede decir de semejante obra que no haya sido dicho en todos estos años?
Todavía recuerdo como nos sorprendimos los que hacíamos aquel programa de radio frente a tanta melodía, proveniente de una banda supuestamente enrolada en el Death Metal. Esto era definitivamente otra cosa, y no se sabía muy bien (nosotros no sabíamos) como catalogarlo.
También recuerdo los comentarios en las pocas revistas de la época, en donde frente a la falta de rótulo para los cambios de varias bandas, no les (nos) quedaba otra que llamarlas experimentales.
Entre ellas aparte de Samael, Tiamat, Sundown...estaba Amorphis.
Y con este disco, porque, aún hoy no hay forma de encasillarlo.
Voces limpias melódicas y épicas por igual, voces bien podridas y al frente cuando hacen falta. Teclados bien progresivos acompañando unas guitarras tan vertiginosas como melódicas, creando climas cuando es necesario, pero siempre poniendo a prueba nuestra capacidad de asombro.
La sección rítmica era descomunal y daba la impresión de sostener cualquier cosa que se les pudiese ocurrir a los demás.
Y la distancia entre el disco anterior, "Tales from a Thousand Lakes" (1994) y este es increíble, mediando solo un e.p. y un split. Lo nuevo, es el aporte de Pasi Koskinen en las voces, Kim Rantala en teclados y acordeón y Pekka Kasari en batería. Asimismo, los demás músicos se encargan de nuevos instrumentos que enriquecen la paleta de colores que ya poseían los finlandeses, dándole incluso un toque psicodélico que no se podía ni sospechar escuchando el cover de The Doors en el disco del '94.
Una obra obligatoria y (extremadamente compleja) no solo para los seguidores de Amorphis, sino para los amantes de los sonidos europeos, y de la música en general.
Imposible dejarlo pasar por alto.

8 de enero de 2012

Black Sabbath "Forbidden" (1995)

feo
Y, siempre es difícil catalogar como basura un disco de la Bruja, pero créanme, es el único de su extensa discografía que entra en esta bolsa de mierda.
Y son muchas las razones. La principal son las canciones, la música...que brilla por su ausencia.
Riffs de descarte (¿que pasó Iommi?) y una base rítmica que parece haber sido grabada a puro desgano: la batería del fallecido Cozy Powell parece haber sido reemplazada por una vieja máquina de coser Singer, y el bajo de Murray tiene menos fuerza que una canción de Airbag.
Lo más llamativo de todo es que la voz de Tony Martin, aquejada de una anemia descomunal y desconcertante. No puedo dejar de recordar que sólo un año atrás este mismo vocalista había grabado "Cross Purposes", increíble disco de los Sabbath, con otra sección rítmica. Si sigo mi camino hacia atrás, no puedo creer que sea la misma formación de "Tyr" (1990), donde lo que faltaba en producción sobraba en canciones. Para no mencionar "Headless Cross" (1989): la conclusión es que Tony Martin no estaba en su mejor momento evidentemente, para este bodrio.
La producción no se queda atrás, en el sentido en que es tan paupérrima y patética como las "canciones". La única que podría mirar con cariño es la que inicia la placa, con un sonido oscuro y un riff lento y denso, pero se va todo a la mierda con Ice-T rapeando como invitado.
Lo demás, ya está dicho: material de descarte que no sirve ni siquiera como rareza, y por eso, esto es basura...casi tanta como la que hay en la contratapa, quemándose bajo la atenta mirada de la Muerte...Y hasta ella tiene una mueca de asco frente a semejante afrenta sufrida por uno de sus mejores discípulos.
Totalmente olvidable.

The 3rd and the mortal "In This Room" (1997)

mortal
Otros que salieron de la camada de experimentos europeos a mediados de los '90.
Es en esta banda donde debuta la hermosa noruega Kari, de la cual reseñamos varios de sus discos solistas. Solo los primeros dos lanzamientos (1 e.p. y el primer disco) son "verdaderamente" metal (doom, para mayores datos), los demás se pueden catalogar de muchas formas: experimental, ambientales, climáticos...pero lejos del metal. Y de nuevo, como con The Gathering, en buena hora.
Ya para "Nightswan", e.p. del año 1995 Kari se había ido, y había entrado Ann- Mari Edvarsen en las voces, dando sobradas muestras de su capacidad para reemplazar a la bella Rueslatten. A este e.p. le siguió "Painting on Glass" (descomunal e inadvertido por la mayoría lamentablemente), para dar paso, solo un año después a esta obra retorcida e inclasificable.
Sí, es cierto que ya puse las etiquetas, pero escuchen y comenten a ver si no se me pasó alguna, porque acá van a encontrar de todo y para todos los gustos. Se me ocurre unos de los discos más difíciles de escuchar que recuerde, por la variedad de climas y estructuras, colores y tipo de vocalizaciones presentes a lo largo de casi una hora de duración.
Hay cosas climáticas que deben haber sido compuestas para el disco anterior, sobre todo el tema que inicia la placa, con una cadencia casi Trip Hop, con unos punteos hipnóticos de guitarra acompañando a Ann Mari en un vaivén descomunal que te hiela la sangre. No menos que esto podemos encontrar si buceamos en ese oscuro viaje de inspiración floydeana titulado "Monody", en donde no hace falta ninguna sustancia para inducir un estado alterado de la conciencia.
Cuando te estás acostumbrando a los susurros, se presenta el primer Trip Hop mala onda de verdad, que rompe con toda la tranquilidad y la paz mental que podrías haber obtenido en los primeros 8 minutos del disco, para escupirte la supuesta y pura alegría de pertenecer a esta galaxia...pero sobre el final te va a faltar el oxígeno y te vas a derretir rápidamente.
las voces más reventadas y locas del disco las encuentro hoy en "Sophisticated Vampires", en donde creo que la sacaron a la cantante de algún hospital monovalente para llevarla al estudio y que haga lo suyo. Perturbador, sobre todo con los jueguitos de guitarra (recordatorio: hay tres guitarristas en este disco).
Otro temita jodido a puro grito pelado, y que empieza muy relajado es "Did You", una especie de Ambient que se va a la mierda muy rápido.
La calma vuelve pero para ese entonces estás tan mareado que no sabés dónde te dejaron estos noruegos locos, que parece que solo quieren jugar con tu supuesto equilibrio mental. Vocalizaciones etéreas y trampas sónicas para desconcertar hasta al más preparado, y por debajo de todo esto, unas sutiles pinceladas del Jazz más volado y la psicodelia más escurridiza, desparramadas por todos los espacios libres, si acaso quedase alguno.
En definitiva, música, pura música, y de la mejor. No dejen pasar esta obra de arte atemporal.