26 de enero de 2009

Bram Stoker "Drácula" (1897)

Clásicos de clásicos No hay demasiado para decir acerca de esta novela que inspiró a cientos de escritores y a cientos de bandas, y que ayudó a que disfrutemos de diversas versiones cinematográficas de la historia.
En verdad la leí todavía siendo muy pequeño, y mucho tiempo después pude disfrutar de la obra maestra de F.F. Cóppolla.
Para los que no tuvieron el placer de leer este libro, les voy a dejar en formato pdf para que lo puedan disfrutar, pero sin tener la referencia de la película del citado director, ya que es una adaptación bastante libre de esta obra, por diversos motivos.
Por un lado, el personaje mismo de el Conde Drácula en ningún momento es ese personaje "bohemio" interpretado por Gary Oldman, sino un ser totalmente repugnante y vomitivo, un monstruo nocturno que se alimenta de sangre humana y a sus putas les ofrece niños recién nacidos a modo de aperitivo. También hay una gran diferencia respecto de Lucy que aquí en el libro ocupa más de la mitad del mismo, hasta que le dan muerte.
La relación de amor en ningún momento se da entre Mina y Drácula, sino que ella se encuentra perdida e irremediablemente enamorada de su novio, Jonathan, quien es el que viaja hasta Transilvania para que el Conde firme unos papeles de una propiedad comprada en Inglaterra. Ni siquiera tiene ese papel redentor que le otorga Coppolla en la película, ya que no es ella quien termina decapitando al monstruo.
Lo que si me desilusionó un poco al volver a leer el libro (en estas vacaciones), es que en definitiva Stoker es un romántico incurable, y el final me pareció bastante soso, para la oscuridad que desprende la obra a lo largo de sus casi 320 páginas.
Lo que si me sorprendió es la forma en la que está contada la historia, con extractos de diarios de los protagonistas de la aventura, como si fueran documentos apócrifos de una historia horrenda y oscura, lo que para la época en que fue escrita debe haber sido bastante shokeante.
Sin ningún lugar a dudas, un clásico de todos los tiempos que merece ser disfrutado.

1 comentario:

  1. Con semejante preámbulo,(y muy ilustrativo por cierto) ya ni me dan ganas de leerlo... jejejje bárbaro el blog nene

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