24 de septiembre de 2012

Vangelis "Beaubourg" (1978)

Vangelis
Recién ahora me doy cuenta que a lo largo de estos años nunca había posteado algo del compositor griego Evangelos Odysseas Papathanassiou, Vangelis para los amigos.
Su discografía es realmente extensa, y atraviesa estilos que van desde el Rock progresivo (donde comenzó su carrera profesional) hasta la música incidental y bandas sonoras de películas clásicas: "Carrozas de Fuego", "Blade Runner" y "1492".
En su larga carrera dentro de la música, podemos encontrarnos con obras descomunales y con otras bastante aburridas....y con dos experimentos amorfos como este que reseño hoy (el otro se titula "Hypothesis").
Y cuando digo amorfo, no lo digo despectivamente, sino más bien desde la descripción puntual de lo que ocurre a lo largo de estas dos composiciones que por momentos hacen que te rasques la cabeza (en señal de no entender nada), y por otro genera un sobresalto tenso gracias al clima cinematográfico presente, más de una película de terror que otra cosa.
Decía, son dos composiciones, una de casi 18 minutos y otra de casi 21, que juegan con climas disonantes e inestructurados, y donde no vamos a encontrar ni melodía ni ritmo, sino una sucesión sonora que te deja los nervios de punta...pero que, paradójicamente, con las sucesivas escuchas se torna verdaderamente adictivo, sobre todo para ambientar la lectura de un buen libro de suspenso y/o terror, por ejemplo de Clive Barker.
Buceando un poco en la red, y como para desasnarme, pude encontrar que Beaubourg es un edificio donde se encuentra el Centro Nacional de Arte en París, con un estilo extraño para esa ubicación, remarcando el contraste con el delos demás edificios.
Este aspecto también tiene lugar en este experimento, aunque habría que ir a conocer ese edificio y acompañarlo con esta música, para que la experiencia sea "completa".
Por lo pronto, escuchen a ver que les parece. Si pueden, háganlo todo a oscuras y a un volumen bien alto, para que el efecto en el cuerpo sea el óptimo.
Saludos.

22 de septiembre de 2012

Poema Arcanus "Timeline Symmetry" (2009)

chile
Pffff, tremendo disco de esta banda chilena que no hace más que confirmar una escena realmente seria y dedicada, con proyección internacional, muy, muy lejana a la de Argentina, por lo menos en lo que al estilo se refiere.
Las influencias se evidencian pero no interfieren en la escucha de la obra. Toman ciertos sonidos de bandas como My Dying Bride, Anathema y Novembers Doom, sobre todo en lo que respecta a las construcciones perfectas de las canciones, no sonando pretenciosas en ningún momento, pero teniendo un aura misteriosa en todo momento...no por nada dicen practicar "Arcane Doom Metal".
Aparte del Doom, hay una alta cuota de progresivo que le da mayor dinamismo y le quita oscuridad; pero todo aquello que rechazamos se puede volver a meter por la ventana, y así aparecen unas voces impostadas graves y bastante tenebrosas que rompen con la progresión y te entierran 6 metros bajo tierra mientras te cuentan cuentos para no dormir.
Las letras son un capítulo aparte, y les encuentro un gran vuelo poético, acorde a los sonidos que transmiten y a las sensaciones que provocan.
Entre las canciones a destacar encuentro varias memorables, como "Raven Humankind" y su groove inicial que me hizo acordar a Pantera. La tensa calma de "Average Man's Odyssey" también tiene lo suyo y la poesía de "Alter" y "Epílogo" me llevaron a lugares hinóspito; elijo por hoy le letra de la primera: "Vistas, cauces, paisaje fugitivo. Mirada que intenta y falla en permanecer. Sobre lugares de añoranza perenne. Sobre rincones de polvo y olvido. El pacto no quiere acabar, solo has venido...solo te irás. El pacto no quiere acabar. Arrastro valijas, pierdo el camino, olvido el lugar. Una parte de una parte de mi, quiere dormir tres eternidades. Una parte de una parte de esta vida ocurre en otro lugar".
La formación para este disco contaba con Claudio Carrasco (voces), Igor leiva (programaciones y guitarra), Luis Moya (batería) y Juan Pablo Vallejos (bajo), quien ya no forma parte de la banda.
Escuchen y opinen.

While Heaven Wept "Vast Oceans Lachrymose" (2009)

lagrimas
Luego del descomunal "Of Empires Forlorn" (2003), 6 añitos después, escupen los americanos al mundo su tercer larga duración, con una colección de canciones impresionantes.
Si me pongo a tomar nota de los sentimientos que van aflorando a medida que transcurre el disco, no hay nada nuevo, y la melancolía y tristeza por lugares inexistentes y nunca visitados sigue apareciendo rápidamente, y la desolación está escondida detrás de un velo un poquito más agresivo.
Esa agresión viene sobre todo del vértigo que transmiten ahora los riffs, apenas un poco más acelerados que los discos anteriores, y un toquecito de Power, pero el gusto que te deja en la boca es tremendo e incita a la repetición continua de este bocado único proveniente del norte.
A contramano de muchas bandas del estilo, que dejan una suite extensa para el medio o el final del disco, While Haeven Wept arranca con una de casi 16 minutos, que ataca de movida con un riff descomunal, pero los matices y distintos colores que van poniendo a lo largo del tema son variados, y como siempre ocurre, aparece lo mejor de las sutilezas al momento de bajar las revoluciones. Ni hablar de los juegos vocales entre los tres responsables, que van desde lo épico a lo nostálgico sin solución de continuidad.
La canción que da título al disco da muestra, como si hiciese falta, que el sentimiento no se perdió, y que la tristeza es su mayor musa inspiradora a la hora de componer con sencillez y honestidad. Confirmado por el luminoso final, que deja esa sensación de despedida eterna tan triste al mismo tiempo que emotiva.
Pero que su música sea fácilmente disfrutable (y sufrible, je!), no significa que sea sencilla como antaño, en ese primer esfuerzo llamado "Sorrow of the Angels" (1998), ya reseñado en el blog. Acá la música suena más seria, mejor entrelazadas las distintas capas de sonidos, dando por resultado un disco más "compacto" y mejor producido.
Los músicos responsables de este viaje son Tom Phillips (en guitarra, teclados y voces); Jim Hunter (bajo); Trevor Schrotz (batería); Scott Loose (guitarra); Rain Irving (voz principal) y Michelle Schrotz (teclados y voces).
No pueden dejar pasar esta joya de la música contemporánea, sino son unos ñoños que escuchan a Selena Gómez.

Strapping Young Lad "Heavy as a really heavy thing" (1995)

changos
Me acuerdo cuando escuché por primera vez Fear Factory, no podía creer lo violento y maquinal de las canciones, a pesar de tener un extraño sentido de la melodía.
Si la memoria no me falla, lo primero que escuché de los yankees fue "Demanufacture" (1995), y después sali corriendo a buscar "Soul of a new machine" (1992)...pero cuando escuché esto, a finales del año en que se editó...pffff, que me caí de culo es poco.
Este canadiense extremadamente prolífico y creativo hacía parecer a los de Dino como si fueran Los Parchís con ansiolíticos, sonando mil veces más todo: más violento, más caótico, más deforme...y más melódico, logrando picos en las voces que Burton no podría ni soñar en sus vacaciones.
El líder de la banda es Devin Townsend, guitarrista y cantante, que en este caso hizo prácticamente todo él solito, aunque después recluto a un seleccionado de lo extremo para dar forma a otros discos igual de extremos y violentos que este, aunque con una producción superior.
Poseedor de un sentido del humor negrísimo además de un diagnóstico psiquiátrico que lo tuvo recluido en una institución, lo más importante es la diversión asegurada para todo aquel amante no solo de lo extremo, sino de la música en general.
Dentro de poco postearé un disco increíble en el que él canta, siendo un nenito casi adolescente. Hasta ese entonces, vayan tomando este vermucito.

15 de septiembre de 2012

Invisible "Invisible" (1974)

ufff
Si, los cabronazos de Mediafire me cancelaron la cuenta, por lo que todo lo que tenía arriba para compartir se perdió.
Trato de buscarle el lado positivo, y se me ocurre, como para matar el tiempo, empezar por reseñas que tenía pendientes, pero que lamentablemente no podré poner los links correspondientes.
Así que vamos a lo nuestro.
La primera que tenía agendada era esta maravilla de Invisible, el primer disco de uno de las mejores formaciones que tuvo el Rock Nacional.
El Flaco, pillo si los hay le robó al Carpo la sección rítmica y se la llevó para parir un disco descomunal y único como este, aunque primero editó un hermoso simple titulado "Estado de Coma". Los responsables aparte del Flaco son Pomo Lorenzo (batería) y Machi Rufino (en bajo), y los resultados son geniales, regalando clásicos como "Jugo de Lúcuma", con un toque de Jazz hermoso, y la demostración, si hacía falta, de la capacidad de sutilezas de ese baterista genial que tocó esas bestiales canciones con Pappo.
Tenemos de todo y para todos los gustos, como siempre con las bandas en las que estuvo Spinetta, desde la tranquila "El diluvio y la pasajera", hasta ese poderoso Rock de dientes apretados y riffs a la Hendrix que es "Suspensión" o el blues deudor de Pappo's Blues "Tema de Elmo Lesto", o "La llave de Mandala" y todo su vértigo.
No me deja de impresionar "Azafata de tren fantasma" con esa oscuridad y pompa que nos arrastra a lo largo de casi 9 minutos, pasando por cosas jazzeras, progresivas, bluseras...en fin, este Flaco es un loco tremendo.
El disco termina con esa hermosa canción llamada "Lo que nos ocupa es esa abuela, la Conciencia que regula el mundo", más Hendrix todavía.
De regalito, les dejo junto con esto, el otro simple (van los dos adentro) "Viejos ratones del Tiempo" que contiene la única "Elementales leches".

29 de agosto de 2012

Almendra "Almendra" (1969)

http://lix.in/-c49086
flaco
Todavía no lo puedo creer, tantos años del blog y nunca un comentario de esta verdadera experiencia iniciática que es el mundo Almendra.Almendra, la banda que fundó Luis Alberto Spinetta, y que no solo es "la banda de", sino que era una banda, con todas las letras, la química perfecta entre cuatro tipos que supieron crear en un breve período tal vez la música más increíble que uno pueda escuchar.
Almendra es junto con los Gatos Salvajes y Manal, los fundadores del Rock Argentino (estos últimos mucho más del lado del Blues).
Estos cuatro tipos eran aparte del Flaco, eran Edelmiro Molinari (guitarra y coros), Emilio del Guercio (bajo y coros) y Rodolfo García (batería).
Es tremendo que esto sea un disco debut (luego de haber grabado un par de simples), y bien podría ser la obra pico de una banda de larga trayectoria. Las edades promedios de los integrantes no superaban los 20 años, y cuando escuchen lo que lograron, no lo van a poder creer.
Hasta la historia de la tapa original perdida por los tipos de la discográfica forma parte de la mitología rockera, y te explota en la cara para decirte, que a los 20 años de edad, uno puede tener las cosas tan claras como aquí. ¿No está la tapa? El Flaco vuelve a su casa, y como no iba a permitir que el disco salga de otra forma, hace de nuevo el dibujo que uds. pueden ver.
El disco empieza con un clásico absoluto no solo del Rock Nacional Argentino, sino de todo fogón que se precie de tal: "Muchacha (ojos de papel)", de una poesía sutil, hasta naif e inocente, pero que justamente por su simpleza es inolvidable.
Pero el que le sigue tiene una tensión que se hace espesa...y pienso en el momento político que atravesaba la Argentina, y las letras cobran otro sentido: "Figuración" es un manifiesto tremendo, que al día de hoy, cada vez que lo escucho, le encuentro nuevos sentidos.
El Rock está presente, de la mano de una bellísima "Ana no duerme", de una poesía dramática que no deja entreveer que le pasa a Ana, pero hay algo que no la deja dormir, y ni siquiera reconocer que aquello es su propia sombra.
"Fermín" nos acerca un bellísimo clima, en contraste con una historia de absoluta deshumanización, jugando con esa canción que todos escuchamos y cantamos en nuestra lejana niñez ("Mambrú se fue a la guerra"): "Las manos de Fermín, giran y él también, gira y da más vueltas, Pobrecito Fermín, quiere ser feliz, Gira y da más vueltas. En el hospicio le darán agua, sol y pan, y un ave que guarde su nombre; En el hospicio ha de morir, y antes de callar el ave vendrá desde el mar, Lo llevará hasta la mar. Hoy tus sueños, Fermín, saben a aserrín, giran y dan vueltas, Hoy tu tristeza al sol, quiere ser real, aunque no lo creas. En el hospicio le darán, agua, sol y pan, y un ave que guarde su nombre, En el hospicio le dirán, pronto has de morir, La noche izará su final de gotera. Y el ave aquel lo llevará, Fermín se fue a la vida, No se cuando vendrá.
Después de la ironía antipsiquiátrica final, aparece la única "Plegaria para un niño dormido", lleno de ternura y que hasta el día de hoy la canto mientras miro a mis hijos dormir, y me emociona: "Plegaria para un niño dormido, quizás tenga flores en su ombligo, y además en sus dedos que se vuelven pan, barcos de papel sin altamar, Plegaria para el sueño del niño, donde el mundo es un chocolatín, Adonde van, mil niños dormidos que no están, entre bicicletas de cristal, Se ríe el niño dormido, quizás se sienta gorrión esta vez, jugueteando inquieto en los jardines de un lugar, que jamás despierto encontrará, Que nadie, nadie, despierte al niño, déjenlo que siga soñando felicidad, destruyendo trapos de lustrar, alejándose de la maldad, Se ríe el niño dormido, quizás se sienta gorrión esta vez, jugueteando inquieto en los jardines de un lugar, que jamás despierto encontrará, Plegaria para un niño dormido, quizás tenga flores en su ombligo, y además en sus dedos que se vuelven pan, barcos de papel sin altamar".
Otro clásico absoluto es "A estos hombres tristes", que cuando lo tocan en la reunión del 2009, eriza la piel por la complejidad con la que está cpmouesta. Y la poesía, la poesía de estos tipos que ya cargaban con una melancolía tanguera que nadie tenía...y nadie tiene hoy todavía. Si no me creen escuchen detenidamente "Laura Va", y van a ver como se les estruja el corazón de a poco...uno de los primeros experimentos entre tango y rock que yo recuerde.
La música progresiva psicodélica también tiene lugar en la mente de Almendra, con una canción descomunal que después le daría nombre a una de las bandas que se formaron al separase esta: Color Humano.
El viaje termina con "Que el viento borró tus manos", tal vez la que más me recuerda a The Beatles desde el punto de vista de la música, pero también tiene algunos acordes de bossa hermosos. 
Pocas veces un disco tuvo tanto de existencialismo...el otro que ahora se me ocurre es "Artaud", de Pescado Rabioso.
Para que seguir explicando lo inexplicable. La música te pega donde menos lo esperás y cuando menos lo esperás...y si el golpe sigue surtiendo efecto después de tantísimos años...bueno eso es un clásico, ¿o no?
P.D.: Flaco, te extraño cada vez que escucho tus discos...no me conformo con tu presencia simbólica.

28 de agosto de 2012

Cathedral "Statik Majik" e.p. (1994)

viaje
Es impresionante lo rápido que Cathedral se despegó de ese Doom embarrado y ultralento de sus comienzos, para dar forma a una música súper mala onda, pesada, anclada en esos riffs setentosos y con imaginería bien cine clase B 1950, esas de zombies, brujas y seres extraños pululando y apareciendo por todos lados.
Ubiquemos este "breve" e.p. en la historia de los amigos de Lee Dorrian: ya habían editado ese monumento al Groove Doom Rock psicodélico titulado "The Ethereal Mirror" (1993), que había sorprendido a unos cuantos. Y luego de un split con Biohazard (¿?), resultado de las grabaciones para ese hermoso y variado tributo a La Bruja editado bajo el nombre "Nativity In Black", aparece el monstruito....con 4 "hermosas" canciones, repletas de oscuridad y psicodelia mala onda. 
Pero vamos por partes, aprovechando que no son muchas.
El inicio de la mano de "Midnight Mountain" no aporta demasiado a lo ya expuesto en el segundo larga duración; de hecho es una canción sacada de ese disco, y te lleva a mover la cabeza instintivamente, mientras las guitarras te pintan el cerebro y los "yeah!" de Dorrian te transportan a los '70, donde todo era posible, incluso las palmas que aparecen promediando la canción, y que le dan una onda de fiesta que...puta si pusieran esta música en los boliches la guita que gastaría yendo todos los fines de semana.
El viajecito psicodélico se incrementa en "Hypnos 164", con un jugueteo memorable inicial que te lleva a las mejores épocas de los Sabbath, pero con la florida imaginación de unos Blue Öyster Cult en materia de extraterrestres experimentando con los humanos...lindo viaje para dar paso al funeral cósmico, que empieza con un clima verdaderamente críptico, oscuro, solo reservados para aquellos que degustaron y entendieron sus pasos iniciales...hasta aquí el más relacionado con su pasado lento y pantanoso.
Hasta que llega la perla negra del e.p., aquella que justifica tenerlo y escucharlo una otra vez; me refiero a esa suite doom psicodélica progresiva de casi 23 minutos llamada "The Voyage of the Homeless Sapien".
Si hay algo que no tolero en la música, y en sus vertientes más pesadas y/o extremas, es la falta de humor, algo de lo cual estos ingleses no adolecen, es más me atrevería a decir que les sobra, y lo dosifican sabiamente en sus canciones (el juego de sentido en el título bien vale la aprobación con una carcajada).
En esta canción hay de todo y para todo: psicodelia fumona y LSD formateado bajo una manta negra y densa del mejor doom inglés, momentos realmente oscuros y tenebrosos...que bien vale la pena explorar, detrás de esa distorsión orgánica llena de fuzz que genera interferencia incluso en nuestras propias sinapsis, que terminamos creyéndonos el viaje mala onda que el cuarteto nos propone.
P.D.: el riff que aparece en el minuto 6 es de la canción de Manowar (o muy parecido) "Blood of my Enemies", pero tocado diez veces con más onda.
Cathedral nunca fue algo masivo, y lo celebro bajo la frase egoísta y autoconformista: mejor, más para nosotros.
Fúmenla.

27 de agosto de 2012

Los Natas "Unrealesed Dopes" (1999)

desert

Cierto, ya habían sacado ese caluroso y desértico "Delmar", y todavía no se despachaban con el bellísimo "Ciudad de Brahman", pero ya tenían esa personalidad que los hicieron únicos antes de que muchos los descubrieran.
Vamos, de los medios especializados, creo que los que repararon en ellos allá en el lejano tiempo, fueron la Madhouse, cuando recién tenían un casette y por acá (el norte argentino) no se conseguía nada. Creo que el audiogalaxy (el audiogalaxy!!!) daba sus primeros pasos.
De hecho, y para ser más preciso, sería como un compilado de una banda que recién tenía 1 disco oficial en la calle; ya eso es extraño. Pero veamos de dónde salieron entonces las gemas acá expuestas: 3 canciones sacadas de "En busca de la especia" (k7); 2 pertenecientes a las sesiones de "Delmar" pero que no habían sido editadas (creo que se nota la diferencia entre ellas); 2 de "Rutation" (k7) y 2 que aparecen en el "Ciudad de Brahman"...disfrute asegurado.
Lo que nos encontramos en esta obra es rock rutero y fumón, súpercolgado y súper orgánico que sirve para esos viajes largos que uno no quiere (no puede) dejar de hacer de vez en cuando.
Sonidos secos pero que logran transmitir con ese groove tan característico la necesidad de salir por ahí, de vez en cuando, solo, a disfrutar de lo que nos rodea, sin tener que escuchar a nadie en particular...solo las imágenes de fondo y la música, eterna, dibujando más colores todavía.
Y Los Natas me acompañan siempre a cada lugar que voy. Y la sensación de bienestar que me genera escucharlos no tiene precio.
Por aquella época todavía no estaba "Crudo" Villagra en el bajo, sino Miguel Fernández, quien se despediría en "Ciudad de Brahman" (1999), en el cual aparecen varios de estos temas. 
Mejor los dejo con estas 9 canciones, que son como mazazos en la frente, para que les sirva en algún viajecito que quieran hacer. 
P.D.: El viajecito también puede ser simbólico, de la mano de una de las mejores bandas del Rock Argentino, lamentablemente ya separados.

26 de agosto de 2012

Paradise Lost "Paradise Lost" (2005)

paraiso
Y seguimos por acá, en Inglaterra, visitando a otros de los pioneros del Doom/Death, que si bien abandonaron hace mucho el subgénero, no por eso dejaron de hacer buena música, luego de andar un poco perdidos y faltos de ideas...o presionados por el sello al que pertenecían en aquellos tiempos, según dijeron en varias entrevistas. 
Luego de abandonar aquel sello (EMI), recalaron en Gun Records (subsidiaria de Sony), y al comienzo no hubo nada nuevo: el bastante flojo "Symbol of life"(2002), pero 3 años después, levantaron la puntería con este autotitulado, empezando el esperado retorno a las fuentes.
Sonando realmente inspirados, con canciones compactas y riffs gloriosos, esos que hacen que aunque no quieras, el pie y la cabeza se muevan automáticamente, y se te dibuje una mueca sonriente en la cara.
Dejan de lado el sonido falto de identidad ("One Second" y "Host", sobre todo), y aparecen las manos mágicas de Gregor Mackintosh y Aaron Aedy en guitarras, sonando ajustadísimos. La base rítmica no se queda atrás, con Jeff Singer (batería) y Stephen Admondson (bajo) acompañando cual relojito suizo, y dándole espacio a Gregor incluso para que dibuje con unos teclados que recuerdan a lo mejor de Paradise Lost.
Nick Holmes deja su pose de cantante dark-pop, y vuelve con esas cuerdas que tanto influyeron en el género, para darnos una alegría enorme. 
Con esta formación volverían a satisfacer las expectativas con "In Requiem" (2007), y de allí no pararon hasta ahora, cambiando solo el baterista, y logrando un disco indispensable como "Tragic Idol" (2012).
Pero ese será para otra reseña.
Disfruten y comenten.

My Dying Bride "Evinta" (2011)

rojo
Pavada de festejo de los My Dying Bride, regalando desolación y música a sus fans, por sus 20 años de miseria y depresión.
Pensaba que después de Anathema, los de Halifax nunca nos fallaron a quienes buscamos esta dolorosa y oscura belleza llamada música...salvo en ese bodrio de la arañita en la tapa ("34788%...complete") que dudo que alguna vez posteé en el blog.
Un proyecto planeado por la mente de Aaron Stainthorpe, remodelando un sinfín de pasajes de la discografía de MDB, en formato absolutamente neoclásico/sinfónico, y con la descomunal voz de la soprano francesa Lucie Roche. El encargado de los arreglos es el tecladista de los blackers ingleses Bal-Sagoth, Johnny Maudling, que logra un trabajo sobrecogedor, dotando a cada una de las composiciones de una profundidad inmensa y digna de atravesar sin ningún tipo de temor.
Los climas son más góticos -si cabe tal expresión- que los logrados en los discos "comunes" de My Dying Bride, y las voces de ambos cantantes se entrelazan para llevarnos a campos plagados de seres nocturnos que nos acorralan y nos susurran, tentándonos en el camino hacia el dolor y el sufrimiento...y no hay escapatoria.
Si ese camino tiene esta música no hay elección posible; lo mejor que podemos hacer es sentarnos en nuestro rincón preferido y disfrutar de este viaje de más de dos horas (si, sres., más de dos horas!), distribuidos a lo largo de 3 discos, en la edición especial de lujo.
Hay para todos los gustos, desde composiciones "luminosas" (para el canon de la banda), música sacra, hasta experimentos que rozan el noise como alguna vez lo hicieran los franceses Elend, asiduos visitantes de estas páginas.
Encontrar las melodías que nos acongojan y nos estrujan el alma desde hace 20 años no es una tarea fácil, pero si tenemos la paciencia y el tiempo necesario, seguro aparecerá esa que te gusta.
Un viaje que vale la pena hacer, de la mano de los moribundos que musicalizarán nuestro funeral.

Anathema "Weather Systems" (2012)

Anathema
Los datos duros dicen que habían pasado un poco más de 6 años entre "A Natural Disaster" (2003) y "We're Here Because we're Here" (2010), y según mi humilde opinión, la espera había valido la pena.
Y sabemos que con los ingleses, esa palabra, pena, tiene una connotación fuerte e inabarcable, pudiendo conmover al más escéptico de todos.
Después de revisitar en plan semi acústico orquestal viejas glorias de la época más recalcitrantemente doom/death en el hermoso "Falling deeper" (2011), nos regalan una obra que está al mismo nivel del genial e irrepetible "Judgement" (1999), con una selección de canciones sentidas y extremadamente tristes, que si bien son oscuras, tienen ese toque de luminosidad que las hace imposibles de olvidar.
El disco empieza con una suite dividida en dos partes, sumamente emotiva y triste, "Untouchable pt.1" y "Untouchable pt.2", ambas de una fragilidad y tensión que paralizan: "Y siento que que te conocía de antes, y se que puedes escucharme a través de esta canción, y mi amor no morirá nunca, y mis sentimientos brillarán siempre...nunca traicioné tu confianza, nunca traicioné tu fe, nunca renuncié a tu corazón, nunca olvidé tu cara, hay un sentimiento que no puedo describir, hay una razón que no puedo ocultar, nunca vi una luz tan brillante, la luz que brilla detrás de tus ojos, puedo ver esta vida y lo que significas para mi, y cuando sueño sueño con vos, entonces me despierto, dime que puedo hacer. Tengo que dejarte ir hacia la puesta de sol, tengo que dejarte ir y encontrar un camino de vuelta a casa". "Por qué me siento de esta forma?, por qué debería sentir lo mismo?, es algo que no puedo decir, algo que no puedo decir, algo que no puedo explicar, te siento afuera, al margen de mi vida, te veo pasando por mi costado. ¿Por qué debería seguir a mi corazón? ¿Por qué debería caer? ¿Por qué debería seguir mis sueños? ¿Por qué debería estar en paz? Tengo que dejarte ir hacia la puesta de sol, tengo que dejarte ir y encontrar un camino de vuelta a casa. Cuando sueño, todo lo que veo es a vos, cuando sueño todo lo que veo es...nunca vi una luz tan brillante, cegado por la luz que está dentro, cegado por la luz que está dentro de ti,  Tengo que dejarte ir hacia la puesta de sol, tengo que dejarte ir y encontrar un camino de vuelta a casa".
Así empieza esta obra de arte, de unos ingleses que nos tienen acostumbrados a esperar ansiosos para sufrir y emocionarnos con cada uno de sus discos.
Esa tormenta que se cierne sobre nuestras mentes con "The Gathering of Clouds" y oscurece rápidamente el ambiente, será disipada con el toque angelical de Lee Douglas cuando empiece a entonar cálidamente "Lightning song", y nos hará olvidar esas tensas nubes que casi descargan su ira sobre nosotros, con una declaración de principios del actual Anathema: "Este mundo es maravilloso, tan hermoso, si tan solo pudieras abrir tu mente y ver, tu mundo es todo lo que alguna vez soñaste sobre él...".
Recorriendo la discografía entera de la banda hay algo que pocas pueden decir: la música es tan importante como las letras, y no solo van de la mano, sino que es imposible separarlas.
La esperanza tiene lugar también en "Sunlight", acaso una continuación menos melancólica de aquel bellísimo "Dreaming light" del disco "We're Here beacause we're Here".
Pero como los estados de ánimo son cambiantes, y los provocados por Anathema más todavía, aparece una pincelada negra que recuerda a esas frías estacas del "Alternative 4", con una veta electro que se amolda a la perfección..."y se está poniendo más frío..." con "The Storm before the calm".
¿A qué le llaman calma hoy los hermanos Cavannagh? Puede ser a lo que ocurre en el tema a partir del minuto 5, aproximadamente, pero es una calma tan triste y lejana....y engañosa, "como uno con el miedo".
¿O será que "The beggining and the End" es lo que ellos consideran calma?: "Dentro de este frío corazón hay un sueño, que está encerrado en una caja que mantengo enterrada a cien millas en lo profundo de mi alma, rodeada por eones de silencio. Y en algún lugar dentro está la llave a todo lo que quiero sentir, pero los oscuros amaneceres de verano de mi memoria están perdidos en un lugar que nunca puede existir. ¿Puede alguien mostrarme el camino? ¿Puede alguien ayudarme? Porque no puedo ver y el silencio es atroz! El silencio es atroz! Silencio, silencio, desvaneciendo en silencio! Memoria, dentro está la llave para la memoria" Si, esto es lo que uno espera de Anathema, desesperanza, desazón y miseria en formato canción, canción que se te clava en el corazón y te lo arranca sin piedad, pero te deja con una sonrisa final que aturde, casi tanto como ese silencio.
Ya son las últimas canciones, y son las que más lastiman. Es como cuando se acaban las vacaciones, o el fin de semana, y no alcanzó para descansar, o para sufrir...¿quién sabe? Y son las más depresivas, las que más recuerdan a ese Anathema que si bien no extrañamos, siempre esperamos. Ese de "Judgement", de "Eternity", o de "A Natural Disaster". Tal vez "The Lost Child" sea la canción más doom de los últimos años compuesta por la banda. Es tremendo como se las arreglan para tirarte tan abajo, y después en menos de 2 minutos te sacan, te arrancan desde ese fondo inmundo al que te arrojaron y te arropan con las melodías más luminosas, casi lastimándote los ojos (y los oídos...y la mente).
Y se termina. De una forma tan fantasmal como Danny puede obsequiarnos, con "Internal Landscapes", tal vez uno de esos himnos hipnóticos que dentro de 10 años no podamos dejar de escuchar, como tantas de las canciones compuestas por Anathema.
Me olvidaba un detalle, los actuales miembros de la banda: los hermanos Cavannagh (Danny, Vincent, Jamie) y los hermanos Douglas (JOhn y Lee)...ellos son los responsables de uno delos mejores discos del año, y tal vez, solo tal vez, uno de los mejores en la discografía de la banda.
Ahora a disfrutar.

21 de agosto de 2012

Eyelessight "i-i"-demo- (2012)

demo
Proyecto italiano formado hace muy poco, en el mes de Noviembre del 2011, luego de algunas experiencias compartidas en la música.
Según su brevísima información, dicen hacer Cold Depressive Post Black Metal, y de acuerdo a lo escuchado en este extenso demo, no hay por qué negar esa afirmación.
Lo primero que me recuerda el sonido low-fi del demo es que hace años amábamos esta desolación transmitida con tanto despojo y miseria minimalista. Cuanto peor sonaba mejor.
Aunque este no sea el caso, ya que si bien el sonido se enmarca dentro de esa vertiente minimalista tan nórdica, lo que acá tenemos, me imagino pensando a futuro, es una de las joyitas que tiene guardada la península itálica para los que degustamos con fruición las depresiones provocadas por sonidos opacos, estridentes, fríos y desesperantes.
Esas sensaciones son las que emergen rápidamente al adentrarse en el asfixiante mundo de Eyelessight, donde parecería que estamos encerrados en una cámara de tortura, seguramente dentro de esa construcción de la portada, mientras un esquizofrénico nos grita sus locuras y peores visiones, mientras sus compañeros de encierro nos taladran rítmicamente el cerebro con unas guitarras distantes y filosas.
Todo en ellos me recuerda a los grandes popes del género Black Ambient, liderados entre otros por el noruego nazi (pero gran músico) y prolífico Burzum, con esos toques nekro de Darkthrone y viajes ambientales que también me recordaron a sus vecinos Fear of Eternity.
Actualmente la banda está conformada por Ky (bajo, y voces gritadas); Kjiel (inquietantes cuerdas); HK (pozos de perdicción) y Agatunet (guitarras lastimeras).
Una muy disfrutable obra de una banda muy prometedora, que vale la pena tener en cuenta y seguir de cerca.
Les dejo la dirección de Facebook, desde donde podrán descargar su música.

Nachtmystium "Addicts: Black Meddle pt.II (2010)

aditos
Nachtmystium era una banda de Black Metal, pero hoy están lejos de cualquier etiqueta, gracias a los pasos dados, por ejemplo, con ese extraño "Assassins: Black Meddle pt.I", repleto de psicodelia.
Cualquiera pensaría que se irían más arriba con este, pero no, la veta experimental sigue muy presente, con más pinceladas pop/bailables ("No funeral"), y derroche de Killing Joke en su versión más hija de puta y mala onda (escuchen "High on hate" y "Nightfall").
¿Cuántas bandas podrán seguirle los pasos? Dentro de este subgénero no hay mucho, apenas algo en Francia, y son casi tan indispensables y adictivos como estos yankees, que por más hijoeputa que suenen, no pueden ocultar el talento que tienen para crear riffs monumentales e imperecederos, y brindar algunas de las letras con más cinismo del ambiente.
Ya nombré algunas de las joyitas. Pero el disco es un todo denso y oscuro que no deja que se cuele nada de esperanza, y está bien que así sea, sobre todo en un disco "inspirado" en las adicciones.
Resulta gracioso ver como cientos de fans detestan la nueva dirección que tomaron desde el disco anterior, sin tomar en cuenta que las nuevas influencias eran si bien evidentes, enriquecedoras.
También resulta impresionante que con todas esas influencias ajenas al metal, hayan logrado un arte más negro y corrosivo que sus lanzamientos anteriores.
Y lo más interesante es que lo lograron sin sonar forzados, por lo que su música sigue siendo honesta y brutal, lo que para los tiempos que corren, ya es un hallazgo.
Adelante, adictos...

5 de agosto de 2012

Teeth of Lions Rule the Divine "Rampton" (2002)

leeento
A ver...¿si se juntan Greg Anderson (ex Burning Witch, actual Goatsnake, Sunn O))), entre muchos otros), Lee Dorrian (ex Napalm Death, y actual Cathedral), Stephen O'Malley (ufff, millones de proyectos: ex Khanate, ex Burning Witch, ex Lotus Eaters, ex House of Low Culture -todos monumentos al Drone-, a actual Sunn O)))...que tenemos por resultado?
Este monstruo deforme y denso, pesado y críptico es el producto de las mentes y consecuentes ejecuciones instrumentales de esos 4 tipos, que no son desconocidos, y que sabemos que nos pueden "obsequiar" con cualquier cosa que nos taladre la cabeza.
En caso de que estén con ganas de esquizofrenia dumbeta mala onda, carente de melodía pero no de pesadez, bienvenidos al mundo que plantea Dorrian y compañía.
Si, tal como preguntan en "He Who Accepts all That Is Offered (Feel Bad Hit of the Winter)" -casi 30 minutos de triceratops pisándote la cabeza-, sos suficientemente fuerte para sentir dolor real, adentro.
Muchos pensarán que esto es insoportable, pero yo cada día que pasa le encuentro más sentido a esos graves sonidos cuasimarciales que te percuten el cerebro y te lo van minando de a poco, para que al final del viaje te preguntes seriamente por tu integridad mental.
Amo los discos jodidos y muy, pero muy mala onda, como Khanate, por ejemplo.
Para acercarte a ellos, como un adecuado plato de entrada, te dejo "Ramptom ". Si no te gusta, posiblemente lo tuyo sea escuchar Arjona y/o Diego Torres. En ese (c)as(c)o, no se que hacés leyendo todavía esta reseña, incluso el blog. Si a vos no te gusta la música.

4 de agosto de 2012

Branford Marsalis Trio "Bloomington" (1993)

Casi sin darme cuenta, pasaron 5 años de este blog, que comenzó allá por el año 2007 (en el mes de julio para ser preciso), y a modo de autofestejo voy a dejar algo posteado, de quien considero uno de los mejores músicos de Jazz de la actualidad, y tal vez en una de sus mejores formaciones.
Aparte, los que siguen esta humilde página, saben que este saxofonista es uno de mis preferidos, junto con el inalcanzable Coltrane, Sonny Rollins y ese loquillo avantgarde que parece poder hacer cualquier cosa llamado John Zorn.
En este caso, una presentación descomunal en la Universidad de Indiana el 23/09/91, en el marco de una gira por Estados Unidos.
Y digo descomunal por razones puntuales: la duración de las composiciones es lo de menos en realidad, porque en sus discos de estudio de esos años, era similar lo que hacían. Lo impresionante es la intensidad y la sutileza que se desprende de cada uno de los músicos en cada una de sus intervenciones. ¿Quiénes son? Robert Hurst en contrabajo, Branford en saxo y esa bestia llamada Jeff "Tain" Watts, que parece tener 8 brazos, en batería.  La sección rítmica viene desde el año '89 ("Do the right thing"), pariendo obras bestiales como "Crazy People Music" (1990) o aquel "The Beautyful Ones are not Yet Born" (1991), mi primer contacto con este saxofonista impresionante.
Justamente de este último es la mayoría de las canciones ejecutadas, apareciendo versiones intensas, extensas y vertiginosas de "Citizen Tain" o  "Xavier's Liar", por ejemplo.
Nada más que agregar, un disco en vivo del carajo, que bien vale la pena escuchar hasta cansarse, y después repetir.
Más información, dirigirse a su web oficial.

29 de julio de 2012

Maudlin of the Well "My Fruit Psychobells... A Seed Combustible" (1999)

Muchas de las reseñas que andaban dando vuelta por la web y en las revistas especializadas nunca supieron como encasillar a estos muchachos de Boston; posiblemente nunca entendieran lo que iba produciendo la música dentro de las categorías que tan cómodos nos hace sentir, y que bandas como esta hacen tambalear.
Escuchando hoy este disco, también resulta difícil incluso de disfrutar en una primera aproximación. Podemos encontrar desde música progresiva de alto vuelo, a una experimentación minimalista que pone los nervios de punta, sin dejar de bordear aspectos bien pop y ambient, pero pasados por un tamiz extremo que se deja escuchar claramente, creo que por única vez en su discografía; si a eso le agregamos unas pizcas de Jazz, es esperable que esta mezcla puede sonar o muy vertiginosa o muy insoportable, dependiendo siempre de ese que escucha, y resulta impactado o tocado en su cuerpo.
En mi caso, y más allá de las dificultades iniciales para abordar el sonido y las composiciones de esta banda, cada vez que me acerco a alguno de sus discos, no puedo dejar de sorprenderme y de encontrar nuevos sonidos, influencias y colores.
Casi como con los buenos libros, o las buenas películas. En definitiva, eso también es arte.
Una gran fruta como combustible espiritual.
P.D.: Es increíble que esto sea un disco debut.

23 de julio de 2012

Kauan "Lumikuuro" (2007)

Tremendo debut de esta banda rusa, que te deja con la boca abierta, los ojos llenos de lágrimas y los oídos abiertos pidiendo más.
No se puede creer cuan dolorosos y bellos pueden ser los momentos más tristes que se te crucen por la cabeza, siempre y cuando estén acompañados por música tan sutil como las que nos ofrece Kauan.
Hace mucho alguien, comentando y recomendando en el blog, había dejado la inquietud por los rusos. Recordé no hace mucho, la agradable impresión que me había provocado escuchar esta banda por primera vez, y ahora trato de hacer memoria acerca de cual sería la referencia para aquellos que no los escucharon nunca.
Lo primero que viene a los oídos son bandas anteriores a Kauan que también utilizan recursos acústicos que le dan a su arte un tinte muy melancólico, maridándolos con la agresión propia del metal más extremo: Ulver (en el pasado), Empyrium, October Falls, sin dejar de tener en cuenta por supuesto a los dioses americanos Agalloch, asiduos visitantes de nuestro blog.
También hay cosas folkies de bandas como Tenhi, de Finlandia, de uno de cuyos discos extrajeron el nombre. Y cuando aparecen las dos cosas juntas, la tristeza invade el ambiente con sus tonos grises, lluviosos tal vez, que se oponen y contradicen rotundamente esa portada colorida de acuarelas aparentemente luminosa.
Y digo aparentemente porque una vez que empieza a sonar el disco, llega el atardecer que todo lo cubre, tornando la mañana aburrida y merecidamente eclipsada por esta hermosura.
En su primer lanzamiento la banda era un trío compuesto por: Anton Belov (guitarras, voces, teclados, flautas, programación); Alexander Borovih (guitarras, coros, programación), quien actualmente no está en la banda, y Lubov Mushnikova (violín).
Uno de los mejores discos del año 2007.

Ulver "Themes from William Blake's The Marriage of Heaven and Hell" (1998)

temas
Hace años que escucho este disco, y las sensaciones que despierta siguen siendo tan contradictorias como esta obra comparada con lo anteriormente publicado por los lobos noruegos, así como la comparación de la obra consigo misma.
Y es que hay de todo y para todos los gustos.
Pero comparado con lo inmediatamente anterior, ni siquiera te da tiempo para que no te guste; lo primero que aparece en tu cabeza como respuesta a lo que estás escuchando es un signo de pregunta gigante.
¿Es la misma banda que 1 año antes había editado el "Nattens Madrigal...", tal vez uno de los discos más rústicos y agresivos del Black metal? Aparentemente sí, por lo que la sorpresa llevaba casi un gusto desagradable; está bien, puede no gustarte el Black sifonero, pero ¿cómo asociar este experimento sonoro con ese capítulo Folk acústico de "Kveldssanger", o el Black épico de "Bergttat" de los que tantas bandas robaron?
Pero mientras escribo esto escucho y recuerdo las discusiones que habían en varios medios especializados en esa época, y como entre amigos charlábamos sobre los diferentes procesos que nos provocaba escuchar este disco doble.
Después de que pasaba la furia y el asco, no había forma de dejar de escuchar...y prestarle atención a las letras, el texto clásico de W. Blake "El Matrimonio entre el Cielo y el Infierno". Y allí la música tomaba más relevancia, e incluso tenía más sentido.
Y empezaba a aparecer también la relación con discos anteriores, no por el estilo en si, totalmente alejado del metal, sino por la idea rectora, el concepto detrás de la obra.
Parece mentira que tantos años después se siga diciendo y/o hablando de Ulver como una banda de Metal (en cualquiera de sus formas), cuando en realidad y actualmente, ese género ocupa menos del 20% de la discografía oficial de los noruegos (contando lp's y e.p.'s, sin contar compilados).
Tal como dice el poeta inglés en la voz de Trickster G., sin contrarios no hay progresos, y en esta obra están contenidas y condensadas todas las contradicciones posibles que pueda generar la misma, siendo la puerta de entrada a esa obra definitiva, jazzera, única, del año 2000 titulada "Perdition City".
Para disfrutar sin culpas la entrada a matices y secretos desconocidos.

18 de julio de 2012

Skepticism "Aeothe Kaear" -demo-(1994)

demo
Junto con Thergothon, casi los fundadores de este subgénero que se dio en llamar Funeral Doom, y del cual vengo posteando algunas cosas interesantes.
En este caso, el demo inicial de la banda, con un sonido rústico, seco y áspero, donde ya se hacía escuchar esa voz de ultratumba sin matices y una guitarra con poco vuelo pero hipnótica, acompañando a los climas mortuorios de los teclados.
Ahora que lo leo, suena feo voces sin matices, porque en realidad los matices aparecen de nuestro lado, de los que estamos escuchando y "padeciendo" dolorosa pero alegremente esta música, porque si no no hay explicación frente al por qué sucumbimos reiteradamente a los embates de esta gelatina amorfa y con el olor de la muerte que nos propone el subgénero y Skepticism en particular.
Tal como dice su web oficial, el proceso empezó y no terminará.
Acá está el inicio de los sonidos funerarios.

Ahab "The Divinity of Oceans" (2009)

ballena
Segundo disco de estos alemanes que nada tienen que ver con Scorpions ni con Rammstein.
Lo de ellos son los temas lentos, muy lentos y súperextensos, además de densos y opresivos.
Pero lo interesante es que no es ese tipo de Funeral doom que se torna aburrido con el correr de los temas y uno termina suplicando que el disco llegue el final. Hay muchos matices y una dosis de psicodelia muy de fondo, que hace que las canciones ganen en dinamismo y pierdan en densidad.
Aparte, si bien los trabajos en las guitarras son pesados, cuando meten el rebaje aparece una tensa calma, que no solo te dan respiro, sino que te preparan para la bocanada de piedra que le continúa. Lo mismo ocurre con las voces, que no se encuentran atadas solamente a esos susurros de ultratumba por lo general tan enterrados en la mezcla y tan distorsionados al mismo tiempo que no sorprenden, ya que el responsable de las cuerdas vocales puede aportar diversos matices, cuanto más lejanos y calmos, más desesperantes.
Una particularidad que tiene la banda, y en donde encuentro sentido en los profundos sonidos que arrastran es la inspiración de sus historias, sacadas hasta ahora de los océanos y las travesías ocurridas en sus inmensas e inexploradas profundidades.
El primero de sus discos, "The Call of the Wretched Sea" se inspiro en la historia de "Moby Dick" de Herman Melville, mientras que este navega en la historia real del ballenero Essex, capitaneado por George Pollard Jr., y que fuera hundido por una ballena al sur del Océano Pacífico, en el año 1820. Historia, por otro lado, en la cual se inspiró Melville para escribir su "Moby Dick".
¿Por qué resulta relevante estos datos? Porque la banda puede transmitir en su música la inmensidad y lo aplastante que puede ser esa enorme masa inmanejable para quien se adentra en ella, así como los peligros desconocidos e insondables que seguramente habitan en sus oscuras profundidades.
Los responsables de semejante travesía son Daniel Droste (guitarras, voces), Chris Hector (guitarras), Cornelius Althammer (batería) y Stephan Wandernoth (bajo).
La portada pertenece a una obra del gran pintor francés Théodore Géricault, titulada "La Balsa de La Medusa" (1819), y representa un momento del naufragio de la fragata de la Marina Francesa Medusa, en las costas de Mauritania, en Julio de 1816, en donde sólo sobrevivieron 15 personas, teniendo que recurrir entre otras cosas al canibalismo (en el relato de esta tragedia se inspiró Menlville para su obra Moby Dick).
Una verdadera joya dentro del género, que ningún amante del mismo debería dejar pasar...y un principiante tampoco.

17 de julio de 2012

Triptykon "Eparistera Daimones" (2010)

denso
Seguimos con cositas opresivas, oscuras y jodidas, pero esta vez dándole un regalito a los vieja escuela, aquellos que entienden que significan para el mundo de la música extrema estas dos palabras juntas: Celtic Frost.
Uds. sabrán que los discos finales de estos dioses suizos no fueron lo que se dice un canto a la música precisamente, desbarrancando en los discos "Cold Lake" (1988) y "Vanity/Nemesis" (1990) -absolutamente olvidables-, para separarse en el año 1993.
En el año 2001 se reformaron, y junto a Tom Warrior y Martin Ain, encontramos a Franco Sessa en batería, plasmando el esfuerzo de su retorno en un descomunal "Monotheist" (2006), que no sólo hacía honor al legado de la banda, sino que la ponía en los primeros planos de nuevo.
Lamentablemente en el año 2008 se vuelven a separar atento a diferencias personales insalvables...y de allí emerge este negrísimo Triptykon, para dar lugar a la continuidad del último sonido escupido en "Monotheist".
La relación con el viejo Celtic Frost llega incluso a colarse en otra canción que recuerda a esas apariciones fantasmales de voces femeninas y bellos pero oscuros climas entre el sentimiento extremo que reinaba en las demás composiciones: "My Pain", es el bálsamo que te prepara para esa piedra lunar que te cae en la cabeza 5'20'' después, y con la cual termina este disco.
Imaginen una mezcla perfecta entre el doom, el thrash, el death y la malignidad black metal que destilaban en sus comienzos, con un sonido profundo que mete cagazo y riffs gloriosamente arrastrados y gordos.
Hay dos gemas imposibles de pasar por alto: la que inicia la placa, "Goetia" (de 11 maravillosos minutos) y la que cierra la misma, "The Prolonging" (de casi 20 minutos), por los cambios de ritmo, de climas y de maldad que supuran.
Pero apenas son una muestra de lo que el viejo Tom puede y sabe hacer, en compañía ahora de Norman Lonhard (batería), Vanja Slajh (bajo) y V. Santura (guitarras y voces).
Mención aparte para el link que conecta nuevamente una colaboración de lujo: la portada no puede pertenecer a otro más que -otra vez- al genial H.R. Giger, quien ya había colaborado con los muchachos en ese pedazo de historia titulado "To Mega Therion".
Si, como dice Tom en "Abyss within my soul", "Los muertos no se van nunca, los puedo sentir alrededor mío..."...que mejor que tener una buena banda de sonido para acompañarnos, ¿no?
P.D.: Pavada de debut no....

Kayo Dot "Dowsing Anemone with Copper Tongue" (2006)

meeerda
Jodido, raro, denso, difícil...son muchas las palabras que pueden aparecer escuchando a los de Boston, como muchas son las sensaciones que provocan y con las que juegan, haciéndo(me)te dudar tanto de tu equilibrio mental como de si es adecuado llamar a esto música.
Canciones propiamente dichas no hay. Son experimentaciones sonoras que van y vienen entre el Jazz y lo progresivo, el Avant Garde y el noise con muchísimo drone (teléfono Boris) enfermito (algunas voces me hicieron acordar a Khanate), sumado a pasajes incluso un poquito folkies.
Y desde la primera vez que me acerqué a este monstruo deforme, me pareció extraña la procedencia de algunos de los músicos. Esa banda también americana que estuvo separada durante varios años y volvieron con un gran disco no hace mucho: Maudlin of the Well.
De aquella banda están Greg Massi (voces y guitarra)-actualmente de nuevo en Maudlin y Baliset-y el multinstrumentista Toby Driver (guitarra, voces, clarinete, teclados, etc), que con sus impresionantes capacidades, pintan colores y tonalidades que pasan desde la apacible calma, a la esquizofrenia sónica más absoluta.
Por supuesto que no están solos. Los acompañan en este loco viaje psicodélico y mala onda Mia Matsumiya (voilín/viola), Thomas Murray (teclados, efectos varios, guitarras), Forbes Graham (trompeta, guitarras, tuba tenor), John Carchia (guitarras), Tom Malone (batería) y Ryan Mcguire (bajo, teclado), muchos de ellos integrantes también de ese otro monumento a lo experimental llamado ASVA.
Y así con todos esos timbres e instrumentos, crean una obra difícil de disfrutar, de hecho por momentos aburridas...para los tiempos que corren donde todo es adrenalina y vértigo por lo nuevo.
Háganse un espacio y un tiempo en su cotidianeidad, y escuchen el disco...van a querer más.

11 de julio de 2012

Novembers Doom "Aphotic" (2011)

aarrgghh
Y del primero paso al último de los americanos Novembers Doom.
Gran, gran disco, al mismo nivel de esa obra increíble del año 2009, "Into Night's Requiem Infernal", en donde oh sorpresa tambien estaba tras las perillas ese otro monstruo llamado Dan Swano (de los difuntos Edge of Sanity).
Y tenemos todo aquello a lo que los de Chicago nos tienen acostumbrados desde hace años: Death Metal bien preciso y agresivo, voces guturales y profundas (reclamo genético para el David Vincent histórico, ese de "Domination"), voces limpias, recitadas y calmas, climas progresivos y calmos en clara oposición a lo extremo de muchas de las canciones...y Anneke.
Lo que veía ya en lanzamientos anteriores ya es una realidad, y los cambios de ritmo y de climas, como en la inicial "The Dark Host", hacen recordar en el acto a Opeth, sin ser una copia.
Eso es algo a destacar, la personalidad de Novembers Doom y cada uno de sus músicos para lograr un disco único que no cansa y termina teniendo gusto a poco.
La adrenalina se hace presente en esa persecución titulada "Harvest Scythe", con un riff efectivo y simple, y un solo que parece sacado de alguna banda de metal progresivo de los '90.
Dicen que después de la tormenta llega la calma (el último disco de los Anathema lo desmiente), y la intrododucción de "Buried" también, tal vez uno de los temas más densos y oscuros del disco, y uno de los cuales el vocalista Paul Kuhr se luce con los matices que brinda sus cuerdas vocales. También es lo más cercano que puede llegar a estar hoy la banda del Doom Metal más llano y emotivo.
Y si hablo de emoción, no puedo más que rendirme frente a la aparición de una de mis cantantes favoritas de todos los tiempos: Anneke, participando en la melancólica "What could have been", bellísima por donde se la escuche, y haciendo un duo hermoso con la profunda voz de Paul.
Y así, suceden las canciones, una tras otra, para dar forma a este oscuro, bello y violento lanzamiento de los muchachos de Novembers Doom...porque todo eso y más están contenidos en poco menos de una hora de MÚSICA.

10 de julio de 2012

Pantheist "Pantheist" (2011)

panth
Todavía recuerdo la impresión que me había causado aquel genial "Amartia" (2005), con sus climas funerarios, desesperanzadores y opresivos, de la mano de Andy Semmens (voces y batería), Kostas Panagiotou (teclados y voces), Nicolas Tambuyser (guitarras) y Mark Bodossian (bajo y voces), formación que rápidamente cambió para dar forma a "Journey Through Lands Unkbown" (2008).
Luego de un corto pero efectivo lanzamiento en el 2010, sale a la luz este hermoso disco con una vuelta de tuerca sonando, si se relativiza esta afirmación, mucho más luminoso y no tan opresivo como sus discos anteriores.
Me imagino que para una banda con estas características debe ser un esfuerzo tratar de despegar de los límites del género, y en función de ello, se podría explicar los continuos cambios de integrantes. Tampoco es que el nuevo sonido o los nuevos matices aparecen  la primera oída, sino que hay que dejar que el álbum madure.
Si nos dejamos impresionar con ese primer instrumental "One of these Funerals", nada cambió. La banda en su esplendor oscuro nos aplasta con climas y riffs extraídos desde el fondo de la desolación por la muerte de alguien muy querido.
Con "Broken Statue" aparece la primera sorpresa para mi, con unas voces lejanas y algunos recitados, que no solo le quitan oscuridad a la canción, sino que le brinda unos matices esperanzadores que van muy bien con el nombre de la banda. Ni hablar de "The Storm", uno de los extensos temas del disco (casi 12'), donde la vertiente más funeraria se cruza con colores cálidos y melancólicos, pasando rápidamente esos minutos, y pareciendo incluso un tema más corto. Es tremendo como esos teclados simplemente se te clavan en la cabeza y se vuelven más agresivos que un riff black, generando más tensión  opresión que ese estilo.
Una de las perlitas del disco, y la que me hizo pensar en los diferentes matices que ahora tiene Pantheist (la banda) es "Be Here". Con un comienzo aparentemente oscuro y bebiendo del My Dying Bride menos denso, no van a poder creer cuando lleguen al estribillo, y se pronuncien esas palabras esperanzadoras y realmente luminosas: "...I want you to be here, just be here...", verdaderamente emocionante incluso en la instrumentación que acompaña, dando la sensación, por lo menos a mi, de una persona que canta emocionada y al borde de las lágrimas.
La pieza final "live Trough me" tiene un aire inicial en el piano que me llevó automáticamente a una vieja canción, muy melancólica, del genial y único Elton John, con una base tranquila que apenas explota cerca de los 4', y los teclados despegan hacia la inmensidad espacial, dándole un novedoso toque progresivo.
Un disco descomunal, y uno de los mejores de la banda. La progresión perfecta, la conjunción entre lo opresivo y lo luminoso...un discazo equilibrado.

4 de julio de 2012

Novembers Doom "Amid Its Hallowed Mirth" (1995)

leyenda
Los que nos siguen desde hace mucho, saben que esta banda oriunda de Chicago, Estados Unidos, es una de las debilidades de quienes escribimos las reseñas, Dark Lord y Conde Gardfield.
Sobre todo de los lanzmientos en los que empezaron a meter influencias progresivas, acercándose más a los climas de unos Opeth, aunque manteniendo esa cuota Death que los suecos ya dejaron atrás.
Husmeando en sus inicios, uno podría sorprenderse de lo que se escucha y de sus influencias, sobre todo si los descubrieron después de "The Knowing" (2000).
Porque lo que acá tenemos, es una banda americana influenciada por los popes del Doom inglés de principios de la década del '90, del Siglo pasado: My Dying Bride, Paradise Lost y Anathema, sobre todo los discos más cercanos al Death de este grupo de gente tan importante dentro del género Death/doom.
Climas densos y pesados como macetas, con voces bien podridas, acompañadas ocasionalmente por una cantante lírica, tal como hicieran esas bandas inglesas en sus comienzos, y yendo más atrás, los dioses suizos Celtic Frost.
Los riffs también son de extracción inglesa, sonando bien secos, sucios y arrastrados, tal como se estilaba por aquellos años, sonando como una banda Death lenta y opresiva.
La diferencia aparece cuando la voz angelical y melancólica de Cathy Jo Hejna dice presente y nos invade una hermosa y calma tristeza, que será sacudida prontamente por Paul Kuhr y sus rugidos.
En este caso, lo que ofrezco es la reedición del año 2001, a cargo del sello Dark Symphonies, con dos canciones más.
Un disco para disfrutar a un fuerte volumen, y dejarse llevar como si el tiempo no existiese.